*** SEPTIEMBRE 2025 ***

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Jackelin tiene un límite: Unipersonal de Ariana Caruso

 

Jackelin

Única función: viernes 2 se septiembre 21hs

Entrada libre y gratuita

Auditorio «Roberto Carri», Facultad de Ciencias Sociales – UBA Santiago del Estero 1029, CABA.

En el  marco de XI Jornadas de Investigación Histórico Social del CEICS

Jackelin decide poner fin a una relación sentimental que ha sostenido penosamente por más de veinte  años. No está dispuesta a sufrir ni un minuto más esa tortura. Necesita tener con Alfredo una última y definitiva conversación.

Ella ha sido su amante durante todo ese largo tiempo. Alfredo se casó, tuvo hijos y Jackelin permaneció  a su lado, como una sombra, como una cosa, siempre al alcance de la mano.

Jackelin estuvo ahí cuando él se divorció de su primera esposa, la madre de sus hijos. Luego, permaneció a su lado cuando se divorció de su segunda mujer y también lo hizo cuando puso fin a su tercer matrimonio. Ella, estuvo allí, en silencio, como si fuera invisible siendo incapaz de darle un corte a esa perversa relación. Algo ha sucedido, Alfredo ha muerto.

Ficha técnica:

Actriz: Ariana Caruso

Dramaturgia: Ariana Caruso- Sergio Lobo

Dirección: Gerardo Cardozo

Música: Alisa Kaufman

Fotografía: Victor Alberto Calomeni

Maquillaje: Agustina Caruso

Vestuario: Yanina Viegas Mendonça

Escenografía: Antonella Caruso

Voz en off: Adriana Bellott

Sonido: David Giro

Ganadora Premio Reina del plata 2016 a Mejor Actriz

Participó para Festival Nacional de Teatro sobre Violencia de Género 2015

Seleccionada para Festival Regional 2015

Participó de encuentro de Artes Escénicas Tandil 2015

Seleccionada por escuela Ombú camina y escuela Psicosocial para jornada de género

Seleccionada por Fundación F.h.e.r.s encuentro de Género y Filosofía  2015

Más información: http://www.jackelinsoy.com.ar

Palabras de Ariana Caruso:

¿Se construye sobre la ausencia o es como construir sobre arenas movedizas? ¿La soledad es un estado del ser o es un resultado de vivir con un velo? ¿Cómo situarse frente al único límite ineludible que nos ofrece la vida: «la muerte»?

«…Se va vaciando la casa, y se  van doblando las sábanas y así, para ponerse furioso y gritarle con sus velorios a quien diga que la vida es cosa de números y que uno puedo contar lo que no sea su cansancio o el miedo que le silba en los huesos…«. Estos son algunos de los interrogantes que plantean Ariana Caruso y Sergio lobo, autores de «Jackelin tiene un límite», que indaga sobre la vida, la muerte, la identidad, el amor, sobre las relaciones enfermizas. Reflexiona sobre el rol de la mujer y de aquellas relaciones tortuosas y cíclicas que no permiten avanzar, las que están atravesadas por la violencia psicológica.

Jackelin es  una mujer sola, tal como Ariana Caruso actriz de Jackelin, en el escenario. Está sola forzosamente porque su gran amor siempre la mantiene en las sombras, oculta.

«No me digas cosas que jamás sucederán…» exclama la protagonista, en un atisbo de lucidez. Reconoce estar frente a una situación de la que ella que no encuentra salida, y el límite parece ponerlo la «vida» con la «muerte» de su gran amor, Alfredo.

¿Dónde queda nuestra identidad cuando desaparecemos frente al otro? «…yo que te di los mejores años de mi vida…» Jackelin siente haber desaparecido frente a la vida, con una actitud pasiva y de aceptación frente a una relación enfermiza, se ve desintegrada, vacía.

Gerardo Cardozo, director de «Jackelin tiene un límite», está convencido de que el teatro puede ser un gran despertador porque en el ensayo de ese ritual podemos despedir a quienes se fueron, soltar a quienes tenemos atados, liberar de nuestra mezquina pretensión de amor que solo ama, si es correspondido del modo en que uno concibe ese amor, o quizás nada de eso, pero al menos obtener el goce de intentarlo.

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Traslasierra, de Gabriel Cosoy

traslasierra1
Sinopsis
En una humilde casa serrana, Selva, Libertad y Madre esperan noticias de Padre, quien huyó hacia Europa en pos de conseguir un mejor futuro para la familia. Al momento de poner en ejecución «el Plan de Papi», la tormenta de Santa Rosa, el comienzo de la Guerra Civil Española y el fanatismo religioso pueblerino serán los grandes obstáculos que deberá afrontar esta familia amante del surrealismo.
Comentario del autor/director
En un mundo alucinado donde la realidad y las pesadillas tienen el mismo valor, un plan disparatado puede volverse verosímil. Más allá de las grandes ciudades, se encuentran en los pueblos personas poseídas por pasiones e ideales que poco comulgan con la imagen bucólica que se tiene de la vida en el campo o, en este caso, en la sierra. El mundo de «Traslasierra» es un universo que choca y fricciona todo el tiempo con el sentido común, con lo previsible. Este es el desafío que propone esta obra para su realización. Tal vez esta ficción no está tan alejada de otros disparates que andan por nuestras vidas o en nuestra sociedad.
AGENDA
Estreno: sábado 20 de agosto, 21 hs.
Funciones: sábados 21 hs.
Lugar: Silencio de Negras (Luis Saenz Peña 663 – C.A.B.A.)
Localidades: $150 | Desc. jub. y est. $120
Reservas:  4381-1445
Duración: 70 min.
Ficha Técnica

Dirección y dramaturgia: Gabriel Cosoy
Elenco: Graciela Strappa, Susana Arata, Gabriela Illarregui y Florencia Mattioli.
Escenografía y diseño de luces: Jorge Ferro
Vestuario: Alejandro Mateo
Diseño sonoro y música: Nicolás Diab
Diseño gráfico: Lula Bidart
Fotografía: Gabriel Reig
Prensa y difusión: OCTAVIA Comunicación
Asistencia de dirección: Mariana Ramírez

Sobre Gabriel Cosoy

Nació en Buenos Aires en 1958 y reside en Paraná desde 1988. Es Licenciado en Teatro (UNL) y docente en las Universidades de Entre Ríos y de Avellaneda. Dramaturgo, director, actor y docente de teatro, se ha desarrollado en estos campos desde 1983 hasta la fecha. Con “Qué milagro” ganó el Premio “Sánchez Gardel” (1989) del Fondo Nacional de las Artes, que también le otorgó su Beca de Perfeccionamiento en 2003. Con “Mastroianni y el gas” ganó el Premio Fray Mocho (2006). Ha dictado talleres en Argentina, México, Nicaragua, Brasil y España. Como director y actor ha participado en festivales como el Mayfest de Glasgow (Escocia), el Festival de las Américas de Montrèal (Canadá) o el Festival Internacional de Monterrey (México) y giras nacionales e internacionales (Suecia, Dinamarca, Inglaterra, España, Nicaragua, México, Brasil, Paraguay, etc).

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La previa, una experiencia teatral en 360º

La previa

::ESTRENO::

JUEVES 8 DE SEPTIEMBRE

22.00 HORAS

TEATRO EL CUBO

Zelaya 3053. Abasto.

***

[Un espectáculo musical transgresor]

¿CUÁL ES EL LÍMITE ENTRE LA FICCIÓN Y LA REALIDAD?

 ¡25 ARTISTAS EN ESCENA!

¡OCHO ÚNICAS SEMANAS!

  “LA PREVIA”

UNA EXPERIENCIA TEATRAL EN 360°

DIRECCIÓN NICOLÁS PÉREZ COSTA

Los hermanos Nicolás y Agustín Pérez Costa, vuelven a trabajar juntos en “La Previa” un nuevo proyecto que desembarcará en El Cubo a partir del 8 de septiembre y se presentará todos los jueves a las 22.00 horas. Nicolás Pérez Costa vuelve al ruedo como director de un proyecto que dará que hablar. En una gran apuesta el teatro transformó su estructura tradicional para convertirla en una discoteca y alojar a los espectadores de “#LaPrevia” en una experiencia teatral en 360°.

El espectáculo cuenta con letras y música original deJuan Pablo Schapira, coreografía de Tian Aviari y dirección general de Nicolás Pérez Costa.

“#LaPrevia” es el primer musical que sucede en todos lados, en todos lados acción, situaciones y personajes en la búsqueda desesperada por encontrar a alguien con quien compartir y dejar la temida soledad. Con una fuerte propuesta coreográfica, acrobática. Humor, emoción… 25 artistas en escena, tragos, un espectáculo que propone romper, acercar, innovar… “#LaPrevia, una experiencia teatral”

Franco, protagonizado por Agustín Pérez Costa, es menor de edad y nunca transitó estos espacios, nunca fue a bailar. Es buscando a su hermano Matías que entra a esta discoteca: #La Previa. Mientras busca encontrará personajes que tienen en común la desesperada búsqueda por dejar de estar solos. La noche los transforma, los desencaja, los expone… Franco atravesará este viaje, intentarán mostrarle un espejo en cada encuentro… le querrán imponer como ser y quien ser. Una mujer que aún espera a un príncipe como ideal de amor, un hombre que seduce empedernidamente rebajando a las mujeres, un hombre que no acepta el paso del tiempo y cree seguir saliendo en los 90, otra mujer hermosa que quiere que trasciendan su belleza exterior, tantas historias como encontramos en cualquier noche… claro, ésta, no será una noche más.

ELENCO

Agustín Pérez Costa
Estefanía Bacca
Bruno Pedicone
Gradiva Rondano Rocha
Ivo Mihojević
Andrés Reyes
Patricio Alterio
Natalia D’amore
Agustina Cedraschi
Florencia González
Santiago Boiero
Tian Aviardi
Luciana Sapia
Federico Stegmayer
Camila Cardona
Fernando Bottero
Marina Gaud Arena
Miranda Toderi
Nicolás Fleitas
Giuliana Rimini Macuglia
Pya Borsalino
Antonio Guerrero
Romina Verdias
Alejo Cruzado Antonelli

FICHA TÉCNICA
ASISTENTES DE DIRECCIÓN
Darío Mendes Duarte – Ricardo Lavado
VESTUARIO Florencia Blejer
ESCENOGRAFÍA Darío Mendes Duarte
MAQUILLAJE Paola Dessaner
DISEÑO GRÁFICO Emiliano Paez
FOTOGRAFÍA Nacho Lunadei
PRODUCCIÓN EJECUTIVA Santiago Pasarin
MONTAJE ACROBATICO Agustín Pérez Costa
REDES SOCIALES: Agustina Boria Tatiana Boria
COREOGRAFIA: Tian Aviardi
MÚSICA ORIGINAL –  LETRAS: Juan Pablo Schapira
LIBRO – DISEÑO DE LUCES Y DIRECCIÓN: Nicolás Pérez Costa

Localidades desde $200 pesos.-

FUNCIONES

JUEVES 22.00 HORAS

TEATRO EL CUBO

(Zelaya 3053 – C.A.B.A.)

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¡Quiero panza, quiero panza!

tres

Una reunión de ex compañeras de colegio es el punto de partida para que la disparatada comedia Tres (escrita por Juan Carlos Rubio y dirigida por Corina Fiorillo) llegue a los corazones de todos los románticos. Es entonces cuando las personalidades de las amigas chocarán hasta hacerlas estallar en ira, llanto, dolor, pero -sobre todo- carcajadas. Sí, porque Tres es una comedia como pocas que te hará reír durante toda la historia.

Podríamos decir que existen muchísimos espectáculos para hacer reír, pero aquí sucede algo distinto: se fusiona la excelente dramaturgia con las eximias interpretaciones y el plus de ser dirigidos por Corina que pareciera convertir una obra en arte puro con su varita mágica.

Con un espacio escénico bien moderno y minimalista, en el que el blanco luce como la propia pureza, los artistas irán conformando las escenas a su gusto y acomodando el mobiliario a disposición de las mismas.

¿Cuántas veces hemos escuchado (sobre todo siendo mujeres) acerca del reloj biológico? Como si el útero y aparato reproductor fuera en sí un objeto que al llegar determinada hora/edad, dejara de funcionar para siempre, relegando a muchas deseosas de ser madres, justamente del placer de concretarlo.

Todos los clichés estarán presentes pero distribuidos de tal manera que cada diálogo será recordado, cada intervención aplaudida y cada acierto un deseo compartido.

Tres será entonces una invitación, a puertas abiertas, a una de las temáticas más controversiales de los últimos tiempos, en la que una decisión desacertada podría entristecer por siempre.

Viviana Saccone, Silvina Bosco, Patricia Echegoyen y Santiago Caamaño; consiguen traspasar el escenario, fundiendo sus talentos con algo tan sensible como la maternidad.

Mientras muchos avances de la ciencia permiten hasta elegir los rasgos físicos de una criatura, estas mujeres, junto al “valiente” hombre, demostrarán que un capricho incipiente nacido de una borrachera las convertirá en las mejores madres que podrían haber sido sin siquiera imaginarlo. Este es el típico caso en que las consecuencias se apoderan del presente y no se podrá hacer marcha atrás bajo ningún punto de vista.

Tres personalidades opuestas y controversiales, los estereotipos bien marcados y las pisadas más débiles o fortalecidas; permitirán que se saquen el cuero a más no poder. Eso sí, a veces con mucho glamour y otras no tanto.

En cuanto a los relatos, consiguen inmiscuirse en los espectadores -de inmediato- porque utilizan el recurso de contar anécdotas y, así, la eficacia es lograda a la perfección.

Nunca es tarde entonces para soñar, para desear y para convertir el futuro en presente, lleno de mamaderas, antojos y alegrías. Aunque para eso tengan que existir algunas mentiritas que podrían dejar boquiabierta a más de una.

La conciencia estará puesta en primera fila o por mucha ironía y sarcasmo en el aire, el objetivo será que pensemos con el corazón en lo que una familia o mujer desea, teniendo en cuenta todas las alternativas posibles: desde una inseminación hasta una adopción. Y, refiriéndose a ésta última, demostrar lo casi imposible que resulta llevarla adelante en nuestro país y, mientras tanto, dejando a las criaturas en la mayor soledad posible.

Nuestra sociedad: ¿por qué piensa así, por qué actúa así, por qué no piensa desde el alma de los niños? Podrá decirse que la justicia es la responsable pero, dentro de ella, hay personas que toman decisiones y muy malas decisiones.

¿Un hijo sola?, se pregunta una de las protagonistas. Como si se tratara de algo descabellado o como si la figura de un hombre pudiera ser convertida en padre.

Ni los miedos, ni las locuras, ni las peleas podrán quitarles de la cabeza el tener un descendiente. Y para eso Caamaño deberá escucharlas, atenderlas, calmarlas, y darles el remate final que nadie espera.

Desgastes evitables y ojos llenos de lágrimas en pos de que esto cambie de una vez por todas, para que los que no tienen voz puedan tenerla y abrazar a alguien en los momentos que más lo necesite.

Mariela Verónica Gagliardi

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¿Pellizcando a los conservadores?

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ficha-sadeSade, una velada incómoda (escrita por Nicolás Pérez Costa y Matías Puricelli, dirigida por éste último) es una invitación a lo más carnal del ser humano -representado en este caso por el conocido Marqués de Sade-.

Al escuchar o leer el nombre de fantasía que utilizaba Donatien Alphonse Francois, resulta imposible no asociarlo con el sexo salvaje, erótico y en el que el placer por el placer mismo llega a, tal vez, flagelar un cuerpo más de la cuenta. El sadomasoquismo pareciera seguir siendo, en algunas ocasiones, un tema tabú, mientras el ser humano continúa reprimiendo, tantas veces, su instinto animal.

¿Por qué ver esta versión de Sade?

Justamente porque está interpretada por un actor que brilla en todo lo que hace, desde danza, hasta acrobacia, hasta personajes tan intrincados como este. Porque verlo correr, desesperadamente, en su celda provoca nervios y sucede algo poco común: que el espectador se sienta completamente incómodo ya que en la sala más pequeña del Teatro Kairós no hay escenario, motivo por el cual está este penoso hombre rodando por doquier, encima del público, con sus ataques de ira, desesperado por recuperar esos instantes en que era feliz a su manera. Porque de eso se trata la felicidad y, sinceramente, resulta imposible juzgar aquello que a otro lo puede complacer.

Con un vestuario bien conservador y típico de su clase social (nobleza) sus pelos revueltos, sus gritos desesperados y su vida escandalosa es que él, en la función, pretenderá mostrarnos que no fue solo eso sino un hombre con deseos carnales que escribió muchísimas verdades que fueron volcadas en aquellos libros que saldrán volando en algún momento de la historia.

Lo acompaña Juan Pablo Guazzardi con una eximia interpretación que se complementa muy bien con la de Nicolás Pérez Costa. Así, ambos, componen la atmósfera necesaria para demostrarnos que ellos son el reflejo de muchos que aún no se animan a salir a la superficie.

Claro que la vida del Marqués no fue común, pero ¿por qué debería haberla sido?
Su extremismo lo llevó a la cárcel en varias oportunidades y falleció en el manicomio de Charenton en 1814. Preso de sus propias palabras, de sus poemas que lo apasionaban a cada rato y de su mujer que lo había abandonado al parecer.

Quizás muchos no recuerden que tuvo un papel muy importante durante la Revolución Francesa y que fue en esos momentos cuando se opuso a la pena de muerte, habiendo -de ese modo- interesado como sujeto de estudio a Simone de Beauvoir y Sartre.

Las escenas se repiten una y otra vez para quedarse fijadas, tenzmente en nuestras mentes y corazones. Sus obras relucen como arte puro y es que así se llega a tener muchísima pena por el desenlace de este hombre que fue lo que quiso y, tal vez, lo que pudo. Tal vez su valentía no le permitió tener su mente un poco más ordenada y, así, desafiar al cruel mundo que se le venía encima como un huracán de venganza.
En la actualidad, seguramente, Sade sería juzgado como violento y puesto en el banquito de los acusados. Pero, en la intimidad, ¿quién tiene derecho a definir lo que está bien o mal? ¿quién pone las reglas del «juego»?

Mientras los cuerpos femeninos son envueltos por la alfombra y arrojados quién sabe dónde, el relato desesperado continúa y los rostros de horror son vistos de un lado y otro. Puricelli lo ha conseguido: el aire apesadumbrado está presente, el maltrato está más vivo que nunca y el diablo en esta ocasión no habrá cumplido del todo con su poder.

Pero, ¿cuál fue el peor defecto de este francés?

Haber desafiado al poder de la nobleza, haber sido ateo y no haberse puesto el traje de hipócrita. Estos condimentos nunca tuvieron éxito y, menos aún, todos juntos.
Su estilo voraz, inteligente y pasional lo convirtieron en uno de los escritores más famosos del mundo y a partir del Siglo XX (en que sus textos pudieron, por fin, ser publicados) todos pudieron empezar a saber quién era en verdad hombre que desafió todo el statu quo para salirse con la suya. Si la palabra nobleza pudiera ser partida, diría que Sade tuvo más de noble que cualquier hombre distinguido de la alta sociedad.

Mariela Verónica Gagliardi

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El tiro por la culata

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ficha-caso-de-exitoUna comedia musical súper original, creativa, en la que el humor prima por sobre todas las cosas y que encima está interpretada por artistas de muy buen nivel, no es fácil de encontrar. Ya desde el año pasado estuvo en el boca en boca de la gente, y sigue rodando por los escenarios y presentándose a sala llena, despertando sonrisas y colmando de alegría los sábados por la tarde.

Caso de éxito (con libro de Ignacio Olivera, letras de Juan Pablo Schapira y dirección general de Marcelo Albamonte) nos hace replantear el universo publicitario, sus mensajes manipuladores y el papel que terminan ocupando los comerciantes -en pos de hallar la mejor salida a sus negocios-. Es entonces cuando un emprendimiento familiar del rubro sanitario demuestra que es posible atraer a su público con diferentes modelos y accesorios que darán una nueva visión a los inodoros.

Chistes, bromas, una gran utilización del género humorístico en el que la ironía y el absurdo se apoderan de los relatos, diálogos y canciones -las cuales se complementan mágicamente-.

Como si fuera poco, el amor tendrá su momento de protagonismo haciendo relucir las tablas con besos fugaces.

Pero, podrán preguntarse a qué debe el honor su título y es que, justamente, un grupo de jóvenes interactuará de tal manera para que su objetivo sea uno determinado, que le saldrá todo de manera impensada. Es un caso en el que lo obscuro terminará haciendo brillar a lo supuestamente perdido y olvidado en el tiempo.

Con respecto a la puesta en escena, realmente es atractiva y muy práctica como para que los propios actores vayan desplazando cada parte en función del relato que se esté llevando a cabo. Por parte de la iluminación, sonido y vestuario; las tres artes se complementan perfectamente y todo lo escatológico será tenido en cuenta hasta en el más mínimo detalle -motivo por el cual no hay lugar para horrorizarse sino para asumir que todos tenemos nuestro lado «ordinario»-.

Coreografías surgidas absurdamente, pautas publicitarias que cobran vuelo de un instante a otro, una familia que se agranda y el abuelo que tendrá el voto mayor para con los demás. Sinceramente nos traslada a esos clanes del Siglo pasado, a esos inmigrantes venidos de Italia con un corazón más grande que los bienes materiales.

Canciones y melodías que ilustran esos días en que todo cambiará para siempre, en que las segundas oportunidades serán materia frecuente y que será oportuno mirar con los ojos ajenos para construir un mundo mejor.

Un elenco que utiliza absolutamente todos los espacios y recovecos del Método Kairós, dando lección en la materia, luciéndose de principio a fin y saliendo adelante cuando pudiera ocurrir algún inconveniente técnico.

El avance es lo que demuestra cuán fuerte puede pisar un artista cuando se tiene a sí mismo como herramienta fundamental, contando con un equipo integrado y reluciendo lo que mejor se sabe hacer: actuar, cantar y bailar.

Soñar no cuesta dinero, solo imaginación y Caso de éxito indaga, profundiza y se reconforta de ello. El poder jugará sus malas pasadas pero esta comedia no dejará que ocurra por mucho tiempo. En definitiva, siempre se trata de aprender, de ser mejor y de lograr (unidos) un producto mejor.

Resulta excelente la actuación de Analía Riamonde, luciendo como una madre y esposa bien tradicional, aunque con ganas de divertirse. La acompaña un elenco muy despierto, audaz y con ganas de llevarse el mundo por delante.

Mariela Verónica Gagliardi

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La falsa ilusión del peligro

Debe ser el humo

Ficha Debe ser el humoSiempre el hombre intenta y pretende justificar y argumentar todo, aunque se convierta en un inútil pedante. Por suerte, existe el género absurdo -que en clave de comedia humorística- consigue convertir todo lo supuestamente inverosímil en concreta realidad.

Debe ser el humo (escrita por Teo Ibarzábal, Ana Iglesias, Eva Leanza y Romina Oslé; dirigida por ésta última) es la perfecta sincronía entre tres personajes que celebran un cumpleaños de una forma un tanto atípica, tan atípica como casi todo lo que ocurre a lo largo de toda la historia. Entonces, se parte de una celebración y los resentimientos, ira, violencia, paranoia, obsesión y esquizofrenia consiguen participar de la misma sacando todos los trapitos al sol.

¿Por qué se vuelve atractiva esta dramaturgia?

Simplemente porque es un género no demasiado abordado en la actualidad, porque existen muchas herramientas súper interesantes para analizar desde el plano psicológico y porque, mientras tanto, podés reírte un rato de las desgracias ajenas. Total sabemos, a ciencia cierta, que en este caso se trata de una ficción al borde de convertirse en realidad.

Resulta imposible no crear lazos entre alguno de los personajes y determinada persona de nuestro entorno. Esta empatía permite que nosotros, como espectadores, también nos convirtamos en un poco bipolares al menos durante una hora. Así es como lo nostálgico es recreado, exagerado; consiguiendo una dimensión tan improbable como real.

Cada una de las escenas tiene un ritmo interesante, dándonos la posibilidad de conocer los detalles que hicieron estallar a uno, a los dos o a los tres al mismo tiempo.

Otro punto relevante y cautivante es que no existe un personaje más bonachón que el otro ni mejor uno respecto a otro. Los tres tienen rasgos que les permiten ser únicos e interactuar en escena hasta el hartazgo.

Con respecto a la puesta en escena, hay pocos objetos mobiliarios como ser una mesa, tres sillas y una puerta, para que podamos situarnos. El resto (la vajilla, por ejemplo) deberá ser imaginada y los actores lucirse con la interpretación. De este modo nuestras pupilas tendrán la obligación de estar atentas, persiguiendo cada uno de los movimientos y sin distraerse para nada. Sumado a este punto, existe una función musical (imprescindible) que hace de Debe ser el humo, una verdadera historia. Ya sea con sinfonías clásicas o con sonidos guturales, la parte rítmica está presente a toda hora, haciendo que el espectador pueda sentir más o menos tensión, perdiendo los estribos o anhelando un instante de silencio en el que meditar lo absurdo de esta dramaturgia.

Quizás, tomando distancia, podríamos juzgar si existen o no personas que vivan tan encerradas como estos protagonistas. Posiblemente no conozcamos a seres tan ermitaños, o sí. De lo que podemos estar seguros es que el teatro se nutre de algo de realidad y muchas veces (por no decir siempre) es el puntapié original.

Nada tan absurdo como llamar a un delivery y temer por la propia vida, por la integridad y seguridad; uniendo todo lo «anormal» y haciéndolo explotar de un solo soplido. Como la erupción de un volcán que se intente apagar con un balde de agua, así resulta esta pieza artística, de la mano de una joven directora que le da a cada actor su momento para que represente lo idóneo a su personaje y contagie de locura a un telefonista, a sus compañeros e incluso al mismísimo público.

Muchas veces aguardamos a que una expresión signifique algo, que una frase determine una acción o que un relato aguarde semejanzas con otra cosa. Debe ser el humo es la fórmula para comprender y aceptar que a veces las cosas son como son, que cumplen una determinada funcionalidad en ese microsistema hogareño y que las paredes serán las únicas testigos de vivenciar lo cotidiano.

Mariela Verónica Gagliardi

 

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Ser libre:¡libre!

the-rocky

ficha-the-rockyParece la salida de un recital, le comentó una espectadora a su novio al salir del Teatro Maipo.

Ninguna otra frase podría resumir mejor la sensación, el estallido de felicidad, la alegría, la diversión, el entretenimiento, la pasión, la adrenalina y el talento que se contagió desde el escenario hacia nosotros como público partícipe.

Como amante del género de terror y suspenso, puedo subrayar fehacientemente que es una excelente comedia musical que homanajea a la clase B pero no como categoría inferior sino con sus determinados atributos que lo hacen enaltecer de una manera distinta.

En cuanto a los orígenes del musical, se estrena en el año 1973 en Inglaterra (Roya Court Theatre) y tiempo después en Estados Unidos (Roxy – Los Ángeles). En 1975 se lleva al cine la película basada en The Rocky y fue literalmente un fracaso según se puede recordar; aunque años más tarde la historia logró cautivar a los espectadores y función tras función se veía a fanáticos vestidos como sus personajes favoritos, sabiendo los diálogos de memoria y gritando determinadas frases (espontáneamente) durante el film.

Para quienes no saben acerca de la trama, les cuento que todo gira en torno a una pareja que está por casarse, se aman y su mundo en cuasi color de rosa. Pero, una noche que van andando en el auto se desata una fuerte tormenta, se pincha una rueda y todo su destino cambia para siempre. Buscan dónde pedir auxilio y una gran mansión los aloja por un tiempo, aunque no será Drácula quien los reciba sino un anfitrión de lujo, junto a su séquito zombie, un científico y demás personajes que los enloquecerán, los harán dudar de sus sentimientos y, finalmente, les harán ver un mundo más allá de lo tradicional.

Con respecto a la participación del público, la misma será guiada por un criminólogo (que función tras función será un famoso diferente, externo a la obra) y cada espectador podrá optar si quedarse como un mero espectador o sumarse a esta movida de terror grotesco con algunas indicaciones y propuestas que conocerán al acudir a la función o que si son fanáticos ya habrán descubierto por anticipado.

Podrá notarse cómo dos de ellas fueron modificadas en Argentina para conseguir un feedback inmediato y la participación casi total. Originariamente, al largarse la tormenta, Janet se cubre la cabeza con un diario y un hombre del público la insulta, recomendándole que se compre un paraguas. Esto es lo que logra la historia de “terror”: una gran masa heterogénea de seguidores que desean modificar el guión por cuestiones más convenientes e inteligentes. Sin embargo, esta historia de culto seguirá arrasando por las salas de teatro y cine que se presente.

¿Qué acotar sobre los artistas que vemos en escena que no se sepa?

Roberto Peloni y Melania Lenoir sabemos que son los protagonistas pero de una de las historias, ya que existe una sub-historia dentro de la que se destacan Sobresale notablemente Sofía Rangone y Walter Bruno, con interpretaciones cautivantes, dulces, pasionales y llenas de picardía. Realmente, un gran elenco integra a The Rocky y habrá actuaciones para todos los gustos. Eso sí, no habrá ocasión de sentir vergüenza o timidez porque este musical tan desopilante trae consigo un mensaje totalmente real que gira entorno al amor y la libertad.

Diferentes formas de amar podemos conocer a lo largo de nuestras vidas, pero tantas veces no nos animamos a ser como queremos por miedo al qué dirán. Entonces, Richard O´ Brien´s viene a recordarnos que el placer no es solo un postre sino que se puede ir deleitando en el momento que queramos y como desemos, ya que nosotros somos los único en elegir el propio destino.

Diversas metáforas y mensajes se podrán ir descifrando según la necesidad que se tenga y los cuerpos de los intérpretes irán moviéndose desafiantemente, con coreografías sencillas pero pegadizas que se podrán aprender en cuestión de segundos. Este es el desafío: convertirse en un zombie más pero ir despertando de a poco, sintiendo cada extremidad, jugándose por lo que se quiere y aprender diversos modos de estar con los “otros”.

The Rocky Horror Story es una excelente propuesta y adaptación de Marcelo Kotliar, con unos talentosos que cada vez se lucen más en escena, con una estética que acompaña fielmente lo que se quiere mostrar y cómo hacerlo. Canciones que sonarán un tanto diferentes a las del idioma original pero que, sin embargo, nos dan la oportunidad de sentirlas y acomodarlas a nuestras cuerdas vocales para memorizar sin reparo.

Protagonistas, personajes secundarios y un ensamble de bailarines que se vuelven también protagonistas según el momento de la historia que se esté narrando. Todo sucede en el caos y descontrol y pronto ese desorden será el más anhelado por todos. ¡A disfrutar!

Mariela Verónica Gagliardi

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¿Y si empezara la vida de nuevo?

mis tres hermanas

PH: Cristian Holzmann

Ficha Mis tres hermanasLos clásicos pueden seguir siendo clásicos, o cambiar ciertas cuestiones para adaptarse a una época y situación determinadas. Los conservadores podrán escandalizarse y quienes sean algo más abiertos, tendrán la posibilidad de sorprenderse ante dicha eventualidad.

Mis 3 hermanas. Sombra y reflejo (escrita por Marcelo Savignone e inspirada en Tres hermanas de Chéjov) se siente como si transcurriera ahora, no en la actualidad sino ya mismo y, sin embargo, está ubicada temporariamente en la década del 70´. Es entonces cuando la propuesta de Savignone se vuelve más estremecedora y provocadora, permitiendo tomar conciencia sobre la dictadura militar y sus vestigios aún presentes en estos tiempos.

Existen varios factores que enaltecen a esta obra de teatro. Una de ellas, la que más me interesó fue el conseguir poner en escena a dos grupos de mujeres (las adolescentes y las adultas) para poder jugar con los tiempos muy fluidamente. Se sabe que los cambios de vestuario, por más rápidos que sean, no siempre consiguen continuar con el timing exigido por un relato. Entonces, en esta ocasión, las seis actrices tienen la soltura necesaria como para ir y venir las veces que la historia lo requiera, unirse ambas generaciones, abrazarse para compartir el sufrimiento, el olvido y aquella añoranza que aún no pudieron alcanzar de abandonar el pueblo en que vivían para irse a la ciudad en busca de algo más.

Y haciendo referencia al timing, se suman la música y escenografía a esta puesta maravillosa y conmovedora en que dicha escenografía está a disposición de los actores, quienes se encargan de conforar una ambientación u otra.
Respecto a la historia original, ésta es respetada en su esencia, así como el antagonismo en las personalidades de estas mujeres que, en un punto, pueden convergir y mostrarse idénticas. Es entonces cuando lo opuesto se vuelve parte del todo y se construye desde ahí.

Una podrá ser más seria y estructurada (Olga), más risueña y feliz (Irina) o más soñadora (María). De lo que se puede estar seguro es que los tiempos pasados para ellas no fueron ni serán mejores que los actuales y, probablemente, jamás alcancen otra dimensión distinta a las que conocieron y vivieron hasta el momento. Ellas son las mismas, por ende, no existirá un panorama demasiado transformado en dicho aspecto.

La escena del pasado es la misma que la del presente y esto es lo que justifica y desde donde se argumenta que no han evolucionado más que en los años cumplidos… como reflejo y metáfora de ello es que se celebra el cumpleaños de Irina (antes y ahora), se baila una coreografía en la que se avanza y retroce, se cuentan anécdotas y se produce la llega de Andrés (el único hermano). El personaje de Andrés es el único que representado por un mismo actor, (que es nada más ni nada menos que por Marcelo Savignone) y esto podría ser justificado desde el punto de vista dramatúrgico: es el que menos ha cambiado con el tiempo. Sus equivocaciones y aciertos son exactamente iguales cuando vivían juntos que ahora.

Todo el dispositivo lumínico cumple un papel muy importante a lo largo de toda la obra ya que la tonalidad roja será para marcar el pasado (en que se narran anécdotas, por ejemplo), un pasado que pretendía ser dejado atrás, realmente, para alcanzar la meta de mudarse.

Si bien todos los actores se lucen, cabe resaltar a Sofía González Gil que desde observarla tendida en su cama cucheta, hasta oírla cantar e interpretar a María produce tanto que consigue suspirar el aire abrumador de su niñez y convertirlo en melodías. También es excelente la labor de Belén Santos, quien realiza una performance increíble con Irina, llena de nostalgia, alegría y exprimiendo al máximo su talento.

Mientras los rituales se repiten, incansablemente, el encierro, la locura, el engaño y la desesperación se van apoderando de estos seres que no alcanzan otra dimensión más que la que les «toca». Como reflejo de una sociedad que no aprende, de un país (Argentina) que no asimila los errores para convertirlos en sabiduría y amor. Para eso es que surge, a mi modo de sentir, Mis 3 hermanas. Como una sombra oscura que confunde a los más ignorantes, no permitiendo construir desde la bondad y el corazón.

Mariela Verónica Gagliardi

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Es posible morir de amor

Un charco inútil1

Ficha Un charco inútilA veces pienso acerca del mundo de la subjetividad y me encuentro en la gran disyuntiva de si es posible separar un sentimiento de una valoración, o si está bien juzgar sin determinarlo.

Cuando se ve por primera vez un trabajo a cargo de un director, esta tarea se vuelve -a mi entender- más objetiva porque no existen demasiados parámetros para criticar su arte. En cambio, cuando un director está comprometido con el teatro hace mucho tiempo, tiene pasión por lo que hace, tiene una calidad humana increíble e incluso consigue volcar todo eso en una puesta en escena; todo se torna fascinante.

Matías Puricelli estrenó hace pocas semanas Un charco inútil (de David Desola) una historia realmente conmovedora que está atravesada por varios conflictos, siendo el existencial el más importante. Es así como tres personajes, venidos de mundos distintos, por momentos opuestos y por instantes, verdaderamente, idénticos; pretenden vivir a su manera sin ser juzgados.

La locura es entonces la principal herramienta que se erige dentro de la problemática acerca de la existencia humana. Y no significa que estos tres seres debatan o filosofen sobre toda la especie sino que, egoístamente, están ubicados en un lugar desde el que les es imposible correrse sin tener que hacer un giro casi rotundo con el que se verían afectados.

Si tuviésemos la oportunidad de juntar a estos tres personajes y preguntarles varias cosas, posiblemente se nos venga al instante cuestionarles si no prefieren atravesar la angustia que los tiene capturados hace tiempo en vez de padecer tristemente sus días.

Con una esceonografía muy minuciosa, útil y precisa; es como desde el comienzo de la dramaturgia se puede comenzar este oscuro viaje. Y me refiero a oscuro no como algo negativo sino necesario de hacer para conocer la luz o, al menos, unos rayitos de sol.

Mediante dos espacios escénicos que por momentos dividen las situaciones, para luego aunarlas, es como un profesor se reúne con alguien muy importante para él, quien le otorgará una información reveladora. Dicha información será acerca de un nuevo alumno y todo cambiará para siempre. En cuanto corra el tiempo, los días parecerán transcurrir como meses, incluso años, y lo oculto saldrá de la peor forma, tomará sentido desde un lugar e irá reacomodando cada percepción futura.

Uno de los aspectos más notorios de la dramaturgia es el timing utilizado en los diálogos, en cada pausa, en cada instante en que es posible observar un universo plagado de nostalgia, un rostro estupefacto, y la metáfora del charco inútil que será simplemente la piedra angular para continuar transitando la vida de otro modo.

Como escribir en la arena los nombres con un corazón, será posible que esperen la llegada de los patos que alguna vez estuvieron en su hábitat, sabiendo que jamás ocurrirá tal hecho. Sin embargo, la esperanza o, mejor dicho, la ilusión es lo que hará que la depresión encuentro un recoveco no total en un cuerpo.

Existen otros aspectos interesantes de la historia como el suspenso, la duda que queda al final de la historia y un triángulo que podría conformar otra figura geométrica sin necesidad de explicarse en el tiempo.

La imperiosa necesidad de creer en algo, sea un dios o un milagro le permitirán a Irene (Marisa Provenzano) atravesar su soledad, su penosa vida, su largo e infinito luto y la captura de aquello que nunca muere.

Diversos simbolismos surgen y ya nada podrá volver a ser como antes sin angustiar demasiado. En definitiva, podría volverse al planteamiento inicial sobre la locura y el existencialismo. ¿Qué humano en este mundo no llegó a desesperarse por lo desconocido, lo que viene después de la vida propia y aquello que convierte (en algo) a los seres queridos cuando fallecen orgánicamente?

Un muelle será testigo de las largas charlas entre estos dos hombres y un trencito detenido denotará y fragmentará el mundo real del ficcionado.

Resulta imposible no salir emocionado luego de presenciar esta obra en que Marisa Provenzano, Manuel Feito y Gustavo Bonfigli brillan, consiguiendo posicionarse en escena, exprimiendo sus potenciales, para más tarde, delinear sus propios valores.

La inutilidad en esta oportunidad se vuelve pieza intrínseca para resolver los problemas más profundos y pasados en su interior, un interior que no podrá vislumbrarse tan fácilmente sino que precisará del compromiso de cada espectador para inmiscuirse, de verdad, de principio a fin.

Mariela Verónica Gagliardi