*** SEPTIEMBRE 2025 ***

Kamishibai9

La salita de Casa Matienzo, tuvo el honor de alojar a esta obra de títeres (apta todo público) que llegó a la última función para este año. Por tal motivo, la risa, la melancolía y el agradecimiento fueron mezclándose a lo largo de “Lucía en Kamishibai” (escrita por Carmen Kohan y Ósjar Navarro Correa; dirigida por éste último).

Una caja con puertitas fue lo único que vimos antes de que comenzara la historia y, me atrevo a decir, que todos la disfrutamos completamente. Si bien era para mayores de 3 años, un bebé de meses de edad quedó atónito con la propuesta y me sorprendió su tranquilidad.

Una caja que nos sorprende con toda su magia, con unos títeres de varilla muy dulces y como intérprete y ejecutora de éstos, Carmen Kohan. Ella, con sus ojos azules, alumbra a esta nena que desea disfrutar y recordar ese aroma tan especial que le permitirá retornar a su hogar.

Durante su viaje, estará desprovista de todo lo material y, solamente, sus cinco sentidos le darán la posibilidad de conocer las profundidades del mar, nuevos amigos y la moraleja de que siempre se puede confiar en alguien más.

Las melodías orientales nos introducirán en la dramaturgia y cada sonido de la naturaleza irán creando la atmósfera ideal para el desarrollo de la obra.

Una niña-títere y humana, una dentro de la otra, conformando una misma persona e identidad. Una niña que disfruta del aire libre, del mar, de los peces y de cada obstáculo que debe sortear para llegar a un fin determinado.

Lo reconfortante de esta pieza teatral es que tanto el público adulto Kamishibai4como el infantil podrán disfrutar de una misma historia, quizás sacando conclusiones diferentes. De hecho, muchos preferimos sentarnos en el piso en posición india, como antes, como ellos.

Y creo que eso es lo que tiene el mundo de los títeres: la posibilidad de sentir que somos criaturas en envase grande, que podemos emocionarnos con cosas simples, dejarnos llevar por un relato muy bien contado y contemplar cada detalle puesto en escena.

El total dominio que tiene Carmen hace lucir aún más los diálogos entre los personajes, cada uno de los cuales es representado por ella misma. Este don de utilizar distintas voces, expresiones, cantos y modismos la convierten en una intérprete súper dúctil, talentosa y que sabe transmitir lo que tanto ama.

Antes de que comenzara la función, una nena de alrededor de 3 años le preguntó a su mamá de qué se trata la obra a lo cual ésta le leyó la sinopsis. Fue tal el susto de la pobre criatura que decidió dormirse para no pasarla mal. ¿Por qué hago alusión a esta reacción? ¿Se imaginan lo que podría haber sentido al escuchar que una niña se pierde y no sabe cómo llegar a su casa? ¡Podría haberle pasado a ella misma! ¿Por qué tenés tanto miedo? Le preguntaba sin entender la reacción de su hija…

No se trata de una historia de terror ni mucho menos. Es un cálido cuento que nos permite transitar por lugares bellísimos, dentro de una caja de madera de la que van surgiendo distintas escenografías y colores como soporte dramático.

No es una historia que pueda asustar sino enternecer. Lucía en Kamishibai nos traslada a otra atmósfera en que los tiempos transcurren más lentamente para darnos la posibilidad de respirar y sentir ese aire al ingresar y salir. Para darnos la oportunidad de tomar conciencia de nuestro cuerpo para luego hacerlo con los personajes. Para saber que solo confiando en nuestro instinto y teniendo confianza en nosotros mismos, vamos a poder conseguir lo que queremos. Que no importan las barreras sino las ganas de avanzar y, mientras, pasarla bien.

El miedo a desesperarnos por no saber dónde estamos es bastante habitual, siendo pequeños o grandes. Todos queremos tener el manejo de nuestras vidas y no nos permitimos perdernos voluntariamente. Entonces, este tipo de viajes en la ficción nos hacen replantear que estaría bueno perder a veces la razón, aunque sea por horas, para construir algo no tan pensado.

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Mariela Verónica Gagliardi

 

 

Los paraguas1

La dialéctica y el amor parecen encontrarse para fundirse, para esquivarse o, simplemente, para presentarse como verdaderos desconocidos.

Cómo se puede lograr sentir cuando todo sentimiento es traducido al lenguaje verbal. Esa necesidad imperiosa por subtitular cada acto, cada gesto, cada mirada y cada evación; coincidiendo en conceptos o estando totalmente en contra.

“Los paraguas son más caros cuando llueve” (escrita y dirigida por Héctor Trotta) nos presenta dos realidades posibles, llevadas a cabo por dos matrimonios que hacen hasta lo imposible para diferenciarse entre sí, como si asemejarse fuera un insulto.

En primera instancia, el nombre de la obra nos remite a un universo paralelo que no consigue identificarse sino hasta el final de la historia. No es posible sacar conclusiones apresuradas en esta dramaturgia ya que se trata de un viaje por la literatura poética francesa, el teatro y el placer por filosofar -a pesar de que las palabras no siempre tengan una lógica o justificación posible-.

Los paraguas no aparecen físicamente en escena, aunque la lluvia suele acompañar varios de los relatos acontecidos. La lluvia y la necesidad de poner en palabras el pensamiento, el sentimiento y la acción referencial; permiten que no existan dudas sobre la idea de esta pieza artística.

Mientras una misma melodía, junto a la iluminación, se encargan de marcar la separación de escenas, el drama y la comedia consiguen aunarse en un solo lugar.

Ana y Tomás forman una pareja aparentemente feliz, sin necesidad de volar hacia horizontes desconocidos ni de arriesgar más de la cuenta. Ella, escritora y enamorada del amor; se comienza a dar cuenta quien es cuando su matrimonio entra en crisis. Él, en cambio, es un dramaturgo no conocido, que no consigue transmitir en sus páginas algo demasiado interesante. De esta manera, los dos hacen lo que se supone que hay que hacer sin plantearse realmente si al actuar de ese modo están siendo o no felices.

Por otro lado, se encuentran Catalina y Víctor, quienes también están casados pero tienen una vida distinta a la de sus amigos. Ellos sí pretenden hacer lo que les gusta, recurriendo a su intelecto pero, también, permitiéndose ciertas cosas “no correctas” que los harán felices.

Así, la historia se va tornando dramática desde su comienzo, generando incomodidad en el espectador. Y por qué me refiero a la incomodidad. Justamente por los conceptos que se manejan: ¿qué es lo que está bien y qué es lo que está mal? ¿Hay que ser feliz a cualquier costo, es preferible hacer lo que corresponde postergando la felicidad? ¿Quién determina la línea entre el bien y el mal? ¿Hay que “obedecer” a alguien o a nosotros mismos? ¿Existe un juez moral?

En cuanto a las interpretaciones, se pueden observar a cuatro artistas que viajan junto al desafío de la propuesta desarrollada en esta dramaturgia, desplegando talento y pasión. La vestimenta y accesorios consiguen que sus personajes estén bien caracterizados, dándoles la posibilidad de demostrar cómo los estereotipos están cada vez más arraigados en una sociedad.

Los diálogos no son fluidos y hago hincapié en este aspecto porque supongo que esto creará un público que adore la dramaturgia y otro que no logre ingresar en los códigos establecidos por su autor. La fluidez, generalmente, la asociamos a la espontaneidad en los diálogos, al lenguaje más convencional llevado a cabo. Esto no sucede y resulta interesante que no suceda, porque la magia de la palabra florece en todo su esplendor. Sus cuatro personajes se sienten presos de lo que dicen, sin encontrar un silencio para reflexionar. Necesitan hablar y expresar de este modo cada palabra y acción.

Los paraguas2

Sentí la presencia de Trotta constantemente. Como si estuviera en vivo, imaginé un ensayo con público durante el cual pudo ejecutar cada directiva, corte y cambio. Como una hoja de ruta, cada escena tuvo su acotación y este es el valor agregado del dramaturgo.

Los personajes caminan, van, vienen, corren de lugar el sofá, los libros, las bebidas y los vasos; demostrando que los cambios no tienen que ser externos sino internos. Se puede modificar la orientación de un mueble pero si no se cambia la perspectiva difícilmente pueda tener sentido dicho cambio.

Hay que abrir el paraguas, como forma de protección, como escudo, como la manera de no sufrir.

Los paraguas son más caros cuando llueve, es una frase tan real como la vida. La oferta-demanda, la especulación económica trasladada al miedo, al amor, a la pasión y a la incertidumbre.

¿Qué ocurriría si permanecieran callados, observándose?

El alcohol pasa a ser como el agua, sin gusto, sin quemazón, sin ese espíritu que les otorga delirio. La rutina pasa a aburrirlos tanto como la vida y la vida misma se torna insoportablemente agobiante. Solo quienes se comportan más salvajemente, pueden atravesar esa frontera que marca la separación entre el bien y el mal. Hay buenos y malos, sedientos y voraces. Utópicos y vulgares.

El cáncer es mencionado durante varios momentos de la obra, como tumor difícil de extirpar. No hay personajes enfermos clínicamente pero si embriagados de egoísmo. ¿Está mal ser egoísta? Existe persona que pueda proclamarse no egoísta?

La apariencia se esconde en los corazones más ingenuos, ejerciendo una constante presión. La dramaturgia es una vertiginosa puesta en escena que tiene momentos esperados y un desenlace impensado.

Los paraguas son más caros cuando llueve y el amor se vuelve más atractivo cuando peligra su extinción. Los paraguas se identifican con el amor y la lluvia con el quiebre. El conflicto es lo único que los salva, otorgándoles la duda como opción para replantearse un antes y un después.

“Los paraguas son más caros cuando llueve” es una joya que brilla en la oscuridad, esa oscuridad que todos tenemos y no todos dejan asomar. Como si fuera una vergüenza desleal, proteger al ser amado pasa a ser la peor decisión que pueda tomar cualquier mortal. El individualismo es la conclusión a la que nos hace llegar su autor. La auto-evaluación, el auto-aprendizaje, el auto-conocimiento y la oportunidad de animarse a superar.

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Mariela Verónica Gagliardi

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Shakespeare inédito12Hace mucho tiempo que las improvisaciones han ganado terreno en el ámbito artístico. Desde las salas de la calle Corrientes hasta otras más independientes, apuestan a este estilo de narrar mucho más inmediato que el resto del teatro. Aunque lo que atrae no es sólo este aspecto sino la posibilidad que, muchas veces, se le da a los espectadores de convertirse en público activo, aportando alguna idea o votación.

¿Cómo convertir palabras, frases o acotaciones en una dramaturgia en vivo?

Ricardo Behrens consigue armar una obra diferente bajo el título «Shakespeare inédito». Y, realmente, ninguna de sus historias se repiten que el público cambia función a función, convirtiendo algunos de los personajes del dramaturgo inglés en portadores de narraciones extraordinarias.

Al ingresar a La sede teatro, un sitio antiguo, amplio y bonito nos invita a pasar. Contamos con datos que nos aseguran que la obra será muy buena: Behrens, buenos actores y la liga de improvisación.

Cuando las luces se apagaron, su autor apareció con una gran vela, para contarnos en penumbras la introducción a esta propuesta. No hicieron falta demasiadas palabras pero sí pedirle perdón a Shakespeare por modificar los detalles de sus personajes, aunque conservándoles la esencia a cada uno de ellos.

Shakespeare inédito13

En esta ocasión, los intérpretes deben buscar el silencio en el amor. Por supuesto que no será una tarea fácil y que Julieta no será de lo más tradicional que digamos. Ella se encontrará con la misma encrucijada de siempre aunque tendrá a su madre, Lady Macbeth, de aliada. No busquen coherencia literaria porque esta aventura tiene otros propósitos que se irán develando de a poco, a medida que Behrens invente un guión, en vivo, paso a paso y del que seremos partícipes.

Qué puede ser mejor para ellos y para nosotros que esa adrenalina que nos recorre sin saber su destino.

En cuanto a la escenografía, la misma sala permite recrear Shakespeare inédito7pequeños espacios con detalles que les servirán de apoyo para el desarrollo de cada instancia.

Me pareció increíble el talento de este gran director que apuntalaba a los actores y a la sonidista-iluminadora, con una naturalidad tan espontánea, que la obra parecía ser la misma hace tiempo.

Por la ubicación que tuve como espectadora, observé de cerca las señas e indicaciones realizadas por Behrens, convirtiendo el mundo de William Shakespeare en un cuento nuevo.

Con un vestuario épico y realmente perfecto, cada participación tiene su agrado, frescura y misterio. Julieta puede morir o vivir pero su destino marcado por ese amor tan prohibido será evocado de generación en generación, indistintamente del contexto o adaptación que se realice.

Las ocurrencias inmediatas, la suspicacia y la coordinación se unen como fórmula ideal para romper con los relatos clásicos donde se sabe qué vendrá en que los desenlaces no son más que algo que sucederá.

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Mariela Verónica Gagliardi

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Gospel Soul8

Soy de la idea que una religión fragmenta en vez de unir, segmenta en vez de aunar, separa y crea conflictos que no siempre tienen una sanación verdadera.

Deber pertenecer a una u otra religión es como tener la obligación de justificar por qué somos fanáticos de un club de fútbol.

Quienes estén aferrados a la palabra de Dios, de algún Dios, podrán tildarme de atea o agnóstica, sin siquiera suponer cuáles son mis insignias o utopías, mis ideales o empecinamientos cotidianos.

No me propongo hablar de las distintas religiones porque no soy teóloga, sino citar al género de música góspel. Como sello incuestionable de los coros de Iglesia, son mucho más que eso. ¿Sabían que la palabra gospel deriva del término anglosajón gōdspel que significa “palabra de Dios”?

Al estar presente en el último recital del año del grupo Buenos Aires Gospel Soul, no sentí incomodidad. Quizás porque la mayoría de las letras fueron interpretadas en inglés y por más que traduzcamos en el momento, no da la misma sensación que una canción en castellano.

Un gran coro, dirigido por Sista Lo, que intenta romper con el gospel más conservador, incluyendo funck, rock y blues en su amplio repertorio.

Oh happy day (Pharrell Williams), abrió la noche, plagando La oreja negra de un mensaje pacífico y alegre. Todos vestidos de rojo, alegremente fueron atrapándonos hasta lograr que nos paremos, aplaudamos y bailemos junto a ellos.

September (Earth wind and fire), Man in the mirror (Michael Jackson), Still haven’t found (U2), What I’m looking for (U2); fueron algunas de las que cantaron durante la velada y, de a poco, Él parecía estar entre nosotros.

En esta oportunidad, Dios era uno no varios. Incluía y no fragmentaba, no creaba bandos ni enfrentamientos innecesarios. Habrá quien se sienta acompañado por él, quien lo necesite, quien le rece y quien se deje llevar. De cualquier forma, siempre será nuestra elección y decisión el permanecer en un lugar o no.

Esteban Rico, nuestro querido agente de prensa, debutó como Gospel Soul10solista en esta función y su cálida y profesional voz llegaron conmovedoramente. Claro que hubieron otras voces que se hicieron notar en los micrófonos y, seguramente, por selección de su directora.

Un grupo heterogéneo que funciona hace dos años, que fusiona ritmos, melodías y un encanto muy particular, haciéndose conocer cada vez más por los diferentes medios de comunicación. Los acompañan cuatro músicos que con sus instrumentos conforman una unidad estratégica, sin la cual todo sonaría con muchísima menos energía.

Como no podía faltar, la canción His eyes on the sparrow (perteneciente a la película Cambio de hábito 2), fue bellamente interpretada y aplaudida. Si bien no es lo mismo escuchar gospel por sus tradicionales cantantes, este coro pisa fuerte y tiene algo sumamente importante: consideración por el otro, aceptación y oportunidades para quienes quieran sobresalir un poco más.

No pertenezco a la religión católica ni evangélica y me gusta el gospel como género rítmico. Considero que los evangelistas tienen un don para hacer canciones pegadizas. Cuántas veces cambiamos el dial y nos enganchamos con una melodía agradable y, luego, escuchamos la palabra Jesús, Dios, Señor…

No hace falta amar los villancicos ni creer en alguien superior. Solamente tenemos que respetar los gustos ajenos y participar de aquello que nos interese.

Después de conocer Buenos Aires Gospel Soul, espero el próximo año para un futuro recital en que, sin dudas, sorprenderán.

ficha Gospel Soul

Mariela Verónica Gagliardi

Los quietos (Primera Compañía de Graduados del Departamento de Artes Dramáticas de la UNA)
De Laura Ferández

Sinopsis: Ruta. Autos. Un problema. Ni avances ni retrocesos posibles. Las cosas, igual, siempre encuentran hacia dónde ir.

Lugar: Teatro Nacional Cervantes, Libertad 815 (y Av. Córdoba), Ciudad de Buenos Aires

Fecha y hora: 17 y 18 de diciembre a las 21 hs.

Con entrada libre y gratuita.​​

Elenco: Mercedes Ferrería, Matías González Bongiovanni, Maite Mosquera, Larisa Novelli, Leandro Rosenbaum, Daniela Salerno, Yasmin Sapollñik, Matías Timpani y Andrea Varchavsky
Diseño escenográfico: Cecilia Zuvialde
Asistencia escenográfica: Micaela Franzel, Sofía Etcheverry y Florencia Petroselli
Realización escenográfica: Emilio Muños
Coordinación técnica: Leandra Rodríguez
Diseño de iluminación: David Seldes
Asistente de iluminación: Sebastián Evangelista
Montaje de Iluminación: alumnos de la Licenciatura en Diseño de Iluminación de Espectáculos – IUNA
Diseño y realización de vestuario: Lara Sol Gaudini
Diseño sonoro: Victoria Mc Coubrey
Colaboración artística: Julieta De Simone
Asistencia de dirección: Luciana Caruso​

Clara Valente

Miércoles 17 de diciembre de 2014 a las 21.30 hs.

CLARA VALENTE EN BUENOS AIRES

La cantante y compositora carioca Clara Valente

lanza su primer álbum “Mil coisas” en Notorious.

El público me adora

Un festival constante

Gospel Soul

Pablo Camaiti 5 años productoraEs una productora audiovisual que logró, con mucho trabajo y experimentación, desarrollar una narrativa y una estética propia.

Realizó diversos formatos, por los cuales obtuvo amplio reconocimiento, como el premio Martín Fierro en 2013 por «Mundo Bayer».
Actualmente se encuentra desarrollando, entre otros proyectos, un largo documental y otro de ficción.

Entre sus socios fundadores la productora cuenta con Pablo Camaití, que además de llevar ocho temporadas trabajando como periodista en el prime time de la TV, dirige distintos proyectos en El Hilo.
En este sentido, los primeros meses de 2015 se dedicará a escribir y dirigir una nueva serie de ficción para la productora.

Como broche de oro, el mismo día la productora estrena «Recorridos» en la pantalla de UN3TV, con las participaciones de Nazareno Casero, Carlos Belloso, Calu Rivero, Sofía Gala, Violeta Urtizberea, entre otros.