*** SEPTIEMBRE 2025 ***

Archivo para 2015

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Webber´s night

Andrew Lloyd Webber1

Sin lugar a dudas que existen varios compositores y creadores de musicales y comedias musicales en el mundo que deleitan con su pasión por el canto. Estados Unidos e Inglaterra son las cunas de los musicales más famosos y el homenajeado en esta pieza artística es el genial y talentosos Andrew Lloyd Webber, quien creó The Phantom of the Opera, Evita, Song and dance, Cats, Love never dies, The vaults of heaven, Aspects of love y Starlight express, entre algunos de los más conocidos y que tendrán ocasión a lo largo de la presente velada teatral.

Un elenco de artistas con vestuarios realmente de gala, sorprenderán con sus voces y harán que Velma Café se convierta en un escenario digno de ser recorrido con aplausos.

Diferentes tonalidades vocales, estilos, expresiones y formas se conjugarán de un modo diferente y heterogéneo. Así será como Los musicales de Andrew Lloyd Webber (musical dirigido por Matías Ibarra) podrán ser apreciados, conocidos y puestos al alcance de toda persona amante de este género y, claro está, del compositor.

El 22 de marzo de 1948 nace este genio en Inglaterra y cada una de sus composiciones le fueron otorgando drama a las hisotorias montadas, magia, vuelo y mucho vigor a cada uno de los relatos. Nacido en una familia de músicos, a los 9 años escribió su primera composición y ya en 1967 escribe, junto a Timothy Rice, la obra Joseph and the Amazing Technicolor Dreamcoat, en 1971 le toca el turno a Jesus Christ Superstar, a Evita en 1976, Cats en 1981, cinco años después The Phantom of the Ópera, y continúa el listado.

Observando a mi alrededor pude encontrar a un público muy cálido que apreciaba a este grupo de cantantes y, también, a quienes no estuvieron del todo conformes con la puesta en escena. Sucede que siempre que se realice un homenaje a alguien tan conocido (al igual que ocurre con obras de teatro pertenecientes a autores clásicos) se puede discrepar mucho en cuanto a si se respetó o no su estética, si le otorgaron algún sello propio y tantas otras cuestiones que podrían analizarse de acuerdo a la apreciación de cada espectador y su contexto.

En lo particular puedo esbozar una alegría enorme al notar cómo se creaba una energía que envolvía al elenco, que los dotaba de esa calidez para unirse y cantar.

Todo fue prolijo a nivel estético y las sonrisas reinaron en cada uno de los cuadros presentados del universo Webber.

En cuanto al acompañamiento musical brindado por el pianista Mauricio Griotti, se pudo sentir una linda atmósfera que combinaba sonidos y voces.

Manteniendo el idioma original de cada una de las canciones, quien sea fanático de los musicales londinenses podrá suspirar de alegría y no sufrir por malos doblajes, pero quien no comprenda perfectamente el inglés ni la esencia de las letras podrá suspirar por la energía transmitida por sus artistas. Dos formas de disfrutar, de sentir y de abrazar los musicales.

ficha Webber

Mariela Verónica Gagliardi

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Idénticos III en Teatro x la Identidad

teatro x la identidad

Teatro x la identidad cumple 15 años y lo celebra con una nueva edición, como cada ciclo anual, con muchísimas propuestas y sedes que se suman (como el Centro Cultural Kirchner). Actores, autores y directores con el apoyo de las Abuelas de Plaza de Mayo.

Desde el 16 de noviembre que el teatro comenzó a rodar para que, de manera gratuita, todos puedan disfrutar y apoyar a esta causa tan noble como es la búsqueda de los nietos desaparecidos.

La obra escogida de la programación fue Idénticos III, dentro de la que se pudieron ver doce monólogos escritos por doce autores y dirigidos también por doce directores.

Mariano Mazzei abrió la noche con F5 (autor: Lucas Lagré y dirección Emiliano Dionisi), un monólogo en el que un hombre acaba de separarse y sufre muchísimo. Aprovechando que le entró un virus a la computadora, se comunica con su ex y le pide asesoramiento. Si bien existen algunos gags humorísticos, predomina la angustia y profundidad de un relato excelentemente bien interpretado, como es característico en Mazzei.

El cabello por el suelo (autora: Andrea Garrote, director: Mariana Chaud), interpretado por Andrea Garrote, parte de un corte de pelo que la define y le configura una nueva identidad en su adolescencia. Hay cosas que no existen en el mundo de las palabras – menciona. Otro de los factores que la definen es un encuentro casual que tiene en un bar con un hombre, el cual le muestra una fotografía con una amiga de él muy parecida a ella. Esta situación le aclara cuestiones que nunca había podido entender y que por ello veía presencias en su cuarto a menudo.

Mi China (autor: Juan Carrasco, director: Becky Garello) fue una simpática puesta como intérprete a Marcelo Mellingo. Consiguiendo una inmediata identificación con el público, logró contar su relación utópica con una empleada de supermercado chino a quien confundió con japonesa. Él relata cómo se enamoró de Li mientras la veía cortar fiambres, hasta que un día fue con sus “tropas de élite”para conquistarla pero, por confundir su nacionalidad, no logró su cometido.

Despedida (autor: Mariano Saba, director: Ignacio Apolo) me atrevo a afirmar, fehacientemente, que fue el mejor monólogo de toda la velada, con un texto increíble, dinámico, entusiasta y una actriz como lo es María José Gabin impecable. Un verdadero equipo que supo elegir a la artista indicada para desarrollar a una directora de colegio muy bien personificada, con el estereotipo más común que se puede conocer en las escuelas.

Sus palabras como directora, en un acto de fin de año, súper tradicional pero en el que ocurren algunas vicisitudes como retos en público, apretones a los señores padres, resentimiento transformado en sonrisas irónicas. De repente, su discurso se mezcla con una introspección hacia su vida, hacia el camino tan distinto que tenía soñado para ella y que, bueno, le “tocó” otro. Los he parido – menciona. Y realiza un recorrido por los años, con su voz chillona, diciendo que las criaturas son delincuentes de un año y pico. La particularidad de esta escena fue que mágicamente parecían aparecer cada uno de los personajes citado por la dramaturgia. Un verdadero monólogo con todos los condimentos que debería tener cada pieza para brillar.

Continuó un monólogo de humor, interpretado por la actriz Alejandra Flechner, titulado El amor en tiempos de whatsapp (autora: Macarena Trigo, directora: Mónica Cabrera). Este discurso comienza con unas palabras tajantes sobre qué es estar enamorado. Así, le habla a un hombre al que le dice que no es muy enamoradizo sino que es un idiota. Con un sable muestra formas de artes marciales comparadas con las búsquedas de su vida.

Sin dudas que uno de los monólogos que más emocionó fue El hombre de mediana edad (autora: Jimena Aguilar, director: Claudio Martínez Bel) interpretado por Marcelo Mazzarello nos pasea por un interesante texto vinculado a lo que siente un hombre a lo largo de los días con su nombre, apellido y demás factores. Se podría cuestionar si es imprescindible llevar un nombre o saber quién se es en verdad. Entonces, como un juego impactante él cambia su nombre según el día, el apellido también y cada vez que despierta habla un idioma distinto. Astuguider es el apellido que más le gusta, aunque lo que más lo conmueve es el significado poético que le encontró a la vida, al modo en que recita versos sobre paisajes en los que logra identificarse por completo.

Cuando le tocó el turno al gran Osqui Guzmán con Tambor (autora: Lucía Laragione, directora: Leticia González de Lellis), el espacio escénico se transformó energéticamente. Y es que se trataba de los pueblos originarios, de los africanos que piden por la libertad. Mientras, Osqui, utiliza la percusión para decir que “Después retumbaron otros tambores”. Como si los pedidos de esta comunidad tuvieran el eco necesario para hacerse oír.

“Nosotros, los negros, estamos resonando” – dice en otro momento del discurso. También se encarga de mencionar a distintas personas desaparecidas que nunca serán buscadas. Un relato que utilizó muchas metáforas y sonidos de percusión para ejemplificar lo que sienten aquellos olvidados.

El piano seguía interpretando melodías clásicas de la mano de Martín Pavlovsky, quien homenajeó con su música a una etapa oscura que todos desearíamos borrar de la historia pero que, sin embargo, no es ni será posible ya que está de por medio la vida de miles de jóvenes reprimidos por los armados.

En cuanto llega El origen (autora: Carol Inturias, director: Mauricio Kartún) con la presencia de Lorena Vega, nuevamente los pueblos originarios son citados desde varias aristas. Lo cómico, lo irónico y lo vulgar se fusionan como varios mosaicos que pretenden formar un gran paisaje. Lorena le habla, sentada en un banco alto, a un pibe. No podría mencionarse como hombre ya que sus vocablos demuestran lo molesta que está con él. “Para saber a dónde vas, tenés que saber de dónde venís”. Y aquí ocurre otra cuestión: nuevamente los años más tenebrosos de la Argentina.

Ella se tilda de negra y justifica que existieron grandes personalidades a las que se mencionó con dicho apodo: Mercedes Sosa y Alberto Olmedo son algunos de los citados por su grandeza.

Continúa hablando y refiriéndose a ella misma como negra pero también resentida. Cuestiona el día de la raza al que se modificó con un título muchísimo más largo: Día de la diversidad…

Las resistentes (autor: Nelson Mallach, director: Raúl Mereñuk) trae a Marta Bianchi, una mujer pobre que vive junto a su gran amiga Elsa. Ambas le deben poner el pecho a la vida, cazar gatos para sobrevivir y hacer determinadas cosas que las herirán en lo más profundo.

Con un palo de amasar como arma de defensa, ella no perecerá nunca y cuidará a su amiga -quien cayó en manos de la prostitución y que, igualmente, dejará a un lado sus prejuicios para ayudarla-.

El debut (autor: Gabriel Graves, director: Mauricio Kartún) interpretado por Manuel Vicente, compara un ring de boxeo con la guerra.

Con un monólogo cargado de ironía, este hombre entrena a un boxeador a quien le da consejos, diciéndole, que es un artista, que cuando le pegan un golpe cae como artista.

“Hay que saber perder con arte” – le dice en un momento al joven, a quien compara con Firpo, y pretende transmitirle toda la confianza necesaria como para que no se rinda. Luego menciona que siempre hay que estar de un lado o del otro: del que gane o del que pierda, pero siempre tomar partido.

La violencia de género, los maltratos, las violaciones y todo el terror que sufrieron y sufren muchísimas mujeres es representado por María Fiorentino en Se los dejo pasar (autora: érica Carrasco, director: Manuel Vicente).

Una enfermera que cumple su turno como empleada, que hace lo que le ordenan y, sin embargo, no puede dejar de tener angustia por la sangre que ve derramarse. Como si se tratara de una indagatoria, ella deberá responder todo lo que se le pregunte. Ella no se siente parte del sistema para el cual colaboró, ya que menciona que la contrataron por su discreción.

Pero su calidad de mujer la hace involucrarse, emocionalmente, con el caso de una joven embarazada a punto de morir: “Tenía un sufrimiento que no le llegaba la voz”.

Y, llegando a su fin, el último monólogo llamado Vuelta (autor: Mariano Saba, director: Uriel Guastavino) estuvo a cargo de Osvaldo Santoro. Un hombre que recuerda a su abuelo, haciendo sonar una cajita de música.

Los relatos de su infancia cobran vida en su memoria, en su rostro, en su sonrisa. Rememora la primera vez que sacó la sortija andando en calesita y la personalidad vibrante de su abuelo cuando cantaba (…) “Viva la Internacional!”.

Músico: Martín Pavlovsky

Selección de textos: Mauricio Kartún

Dirección: Daniel Veronese

Mariela Verónica Gagliardi

 

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Los vientos de la desgracia

juan moreira

Ya de por sí su nombre pisa fuerte, tiene vigor y un encanto específico. ¿A quién no le hubiera gustado conocerlo y charlar un rato con él? Saber de sus convicciones, de su lucha, de nunca bajar los brazos, del miedo que no formaba parte de su vida y de sus propósitos.

Juan Moreira (versión y dirección de Claudio Gallardou que se basa en la original de José Podestá) es un drama en un acto y nueve cuadros que ilustra una época muy trágica de la historia argentina: el enfrentamiento ente gauchos y soldados.

Al comenzar la obra, Juan Moreira (interpretado por Alberto Ajaka) dice quién es, por qué y su legado. Una vez terminado su relato, no tiene más tiempo que para escapar y escabullirse donde pueda. El Alcalde Don Francisco menciona que “Si los gauchos son gauchos salvajes, ¿qué será de nosotros por Dios?”

La escenografía bien campestre, va modificándose y detallando -cada lugar recorrido por Moreira y sus persecutores-, con diferentes estilos que permiten otorgarle también un tinte contemporáneo.

En cuanto a la música, surgen diferentes ritmos como: milonga y zamba, fusionándose con el drama y los momentos de comicidad en que –como espectadores- nos relajamos un poco la tensión imperante.

Los payadores interactúan con los personajes y le otorgan a la pieza artística un vuelo más alto, al igual que el pianista que va sentenciando los pasos hacia la mortalidad del gaucho.

Su amigo Julián (y padrino de su hija) intenta convencerlo de que cambie de opinión pero Moreira es un hombre cerrado, rudo y que irá por lo que juró. No hay que olvidarse que, como tantas tragedias, la presencia de su esposa Vicenta es por la que se desata la ira del famoso sargento Chirino. Una fiesta de cumpleaños no comunicada y llegada a oídos de este oficial que se toma demasiadas atribuciones.

Una pulpería será uno de los espacios en que se desarrollará la historia dramática, intercalándose con paisajes y otros lugares en que ocurrirá la acción.

Es digno de destacar no solo la parte actoral, de dramaturgia y dirección sino el sonido que nos permitirá ingresar en un universo desde los primeros minutos de la obra. Resulta más pasional y un plus -la música en vivo-, la percusión que va acentuando la tensión y las pausas marcando el suspenso de lo que estará por venir.

En cuanto al vestuario, está muy bien caracterizado tanto para los personajes femeninos como para los masculinos, se percibe cómodo y le permite a cada personaje desplazarse, correr y danzar perfectamente.

“El engaño quema las entrañas del hombre”, dice el Tata (abuelo de Vicenta). A lo que, más tarde, el héroe gaucho agrega: “Yo no nací Juan Moreira, yo no nací peleador, me han hecho pelear los hombres pa´ defender mi honor”.

Cuando Moreira mata a uno de los hombres y huye, rápidamente, el alcalde toma prisionera a su esposa y pretende denigrarla y violarla (hecho que por suerte no llega a consumar). Allí está él, batiéndolo a duelo, defendiendo a su mujer, a todo lo que considere que debe cuidar con uñas y dientes.

El malambo muestra la guapeza de los bailarines, sus dotes para la danza, esa esencia originaria que pisa en el lugar preciso. Algunos se lucen más que otros, al igual que las parejas que desfilan por el escenario, que se dicen versos recitados y se seducen con las miradas.

Esta pieza teatral realiza un gran despliegue escénico en que es posible disfrutar del teatro en vivo, deseando que gane Moreira, sabiendo que eso no ocurre, sufriendo con cada tropiezo y pidiéndole a la vida que las cosas pudieran ser diferentes.

“Como mi alma tiene alas, a mí me gusta volar”.

ficha Juan Moreira

Mariela Verónica Gagliardi

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La increíble manera de contar historias

Historias para no salir de casa1

No siempre es posible salir a la vida de una forma espontánea o, al menos, siendo valorado o apreciado por el entorno. Existe un cautiverio auto impuesto por miedos, temores o la falta de valor para afrontar situaciones.

De más está decir que no hay que ser un súperhéroe para moverse rutinariamente, aunque muchos puedan sentirse desplazados por no tener personalidades interesantes.

En lo personal, me atraen mucho las pequeñas historias al modo de microrrelatos. Como si una obra durara de una manera diferente al tiempo narrado por las agujas de un reloj o de ese tic tac insoportablemente tedioso.

La dramaturgia titulada como Historias para no salir de casa incluye tres historias simultaneas (dirigidas por tres artistas diferentes) que se vinculan con un personaje determinado -el cual está ausente pero vivo-.

Si bien el título podría interpretarse y relacionarse con relatos que impiden cruzar la puerta de calle, el sentido no es tal sino la oportunidad de crear desde el encierro. Un encierro que no tiene por qué ser tal pero que, de alguna forma, es lo más cómodo para algunos de los personajes.

Como si se tratara de un triángulo, cada vértice está ocupado por una familia distinta que tiene problemas puntuales, temas sin resolver y un gran desconcierto por la vida. Se puede ver a dos hermanas adolescentes desconsoladas por su madre ausente quien las desplaza sin ninguna culpa; una madre grande con su hijo sin más problema que el de no hacer nada, dejando que el tiempo transcurra sin remedio; y un matrimonio joven con intereses opuestos y sin demasiado futuro junto.

Al observar la puesta en escena, resalta la simultaneidad. Esto quiere decir que mientras las luces iluminan un sector, las demás historias no se oscurecen sino que continúan interpretándose corporalmente. Así, el espectador, tiene la posibilidad de construir su propia historia recorriendo aquellos momentos que más le impacten.

El encierro y las cuatro paredes les sirven de protección, claro que una protección o seguridad falsa pero convertida por los temores como la única posibilidad de no sufrir más de la cuenta.

Si la madre dejara de recibir las fabulas de su hizo, si las hermanas dejaran de enfrentarse por pensar diferente y si la pareja respetara lo que el otro quiere; las tres historias tomarían otros rumbos. El camino del afuera en que tendrían que cruzarse con el linyera que miran, en todo momento, por la ventana. Aquel hombre juzgado, representado en sus imaginaciones como un ser configurado fantasiosamente y como, en definitiva, el único que evidentemente vive como se le antoja.

Pero si la palabra se silenciara, la incertidumbre cubriría esos espacios -cubiertos con información irrelevante-. Nuestra cultura es tan opuesta a la oriental, tan apoyada en la dialéctica, en la filosofía, en buscar justificaciones como si todo tuviera que tener un por qué.

Cabría preguntarles a estos seis personajes por qué no pueden dejar de hablar y de comunicarse así, por qué no optan por otro tipo de lenguaje o método.

La madre necesita un mundo mágico para sentir que su vida vale, el esposo precisa vincularse con el linyera para construir su propio mundo interno y no evolucionar, y la hermana más chica necesita una sometida para aumentar su autoestima inexistente.

Y todo finaliza cuando el hombre en cuestión determina su importancia en la vida de estos seres tan particulares y poco conectados con sí mismos.

ficha Historias para no salir de casa

Mariela Verónica Gagliardi

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Siga el baile

Marathon1

Dos países que poco tienen en común y que, sin embargo, se unen bajo la pluma de Ricardo Monti para narrar las desgracias de los años 30 en que la humanidad pretendía sobrevivir ante diferentes tipos de conflictos. En lo que respecta a Estados Unidos, la crisis de Wall Street provoca la denominada Gran Depresión y, en lo que se refiere a nuestro país, el Golpe de Estado liderado por Félix Uriburu quien derroca al presidente, radical y democrático, Hipólito Yrigoyen.

Marathon (dirigida por Anahí Gadda), reúne a un grupo de estudiantes de escuelas públicas de Buenos Aires y convierte esta historia en una muestra en que los adolescentes pueden meterse en la piel de diferentes estilos de personajes –algunos más comprometidos que otros- y hacer relucir la oportunidad de actuar.

Cuán importante se vuelve para los chicos el tener la posibilidad de hacer arte. Y, en este caso, Gadda les vuelca su talento y profesionalismo para que el recorrido realizado por esta pieza teatral dramática siga retumbando en el inconsciente colectivo.

Con respecto a la escenografía, realmente, cuida hasta el más mínimo detalle, utilizando el reciclaje como recurso para la estética de lo que se luce. Así se puede por ejemplo ver un ventilador de techo inutilizado y puesto como adorno, banderines de colores que cuelgan desde lo alto, un tocadiscos, engranajes luciendo sin su función. Hacia ambos extremos pueden contemplarse estas ornamentaciones que guardan extrema relación con el argumento.

Si bien la obra fue escrita sobre 1930, se publicó en 1980 –año en que imperaba la dictadura militar-. Momentos de plena angustia, desolación y temor que son trasladados como un campo de concentración a una pista de baile cercada de la cual no pueden salir. Y no es que no puedan saltar y correr sino que las amenazas realizadas por el presentador del certamen (infinito) son tan firmes como la palabra de un hombre autoritario ya que produce miedo con el porte, con la percusión y cada paso de su irónica existencia.

Una maratón planteada como fortín, como espacio de expresión y resistencia, con ambivalencias tan grandes como toda contradicción del hombre. Un espacio en el que cada pareja podrá sabotear lo que más le duela o incomode. Tragedias que podrían evitarse con la unión y la valentía pero que aún no se sabe el cómo.

La cultura aparece, surge y renace en la voz de una mujer que interpreta bellísimas canciones con su guitarra criolla, acompañada por su pareja que recita poemas. Esta pareja es la única que representa una luz en el cambio, que se libera de los sentimientos hirientes y expresa con tiernas melodías de esperanza.

La flor más linda del barrio, a su paso iban brotando, requiebros, palabras hondas, que del pecho varonil, salieron aquel abril – canta la artista con su instrumento, acompañada por el poeta.

Mientras las discusiones y los trapitos al sol se desnudan a toda hora, los cuerpos están flagelados, devastados, ansiando descansar un rato, dormir lo que precisen. Pero son privados de su necesidad. Quien abandone el lugar no se irá flameante sino que podría suceder lo peor.

Ellos no habrán imaginado siquiera que un concurso de baile se convertiría en esta tortura. Ni las borracheras les harán sentir alivio, sino que delirarán cada vez más.

Una de las canciones más atractivas es una que menciona un ritual africano llamado Mamá Chola. Durante este mambo, cada uno de los actores aprovecha para presentarse por su nombre y danzar sin una coreografía impuesta sino dejando que sus cuerpos hablen y pidan. Es sumamente interesante esta representación y cada una de las festivas que oscila entre represión y tristeza. De esta manera se puede respirar y sentir ese aire rejuvenecedor.

De repente se escuchan las plegarias desesperadas: “¡Agua, por favor!”, “¡Corro por el campo descalza!”, “¡Me estoy secando!”. Se continúan una tras otra, como los movimientos corporales que corren en el mismo lugar intentando llegar a un lugar en el que sentirse a salvo. Las gotas de sudor los recorren por completo, algunos callan para siempre mientras otros se imponen con la palabra. Hasta que irrumpen dos hermanos a último momento y pagan para ser incluidos en el concurso. Un concurso  del que en ningún momento se menciona cuál será su premio, si existirá o si es una burla del que maneja la batuta para quedarse con el “premio mayor”.

Una música talentosa, una comediante que dará que hablar en el futuro y un presentador que tiene el papel más comprometido de la obra con un extenso libreto que consigue interpretar de forma óptima.

Marathon o Maratón, significa carrera. Pero, ¿a dónde ir cuando no existe un destino prometedor? Como corriendo en el lugar o rotando, así prosigue todo hasta que la luz se apaga.

ficha Marathon

Mariela Verónica Gagliardi

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La vida se va

Tiempos relativos

Como el agua que se escurre entre los dedos o aquello imposible de definir, de algún modo certero -que escape a la física o ponga de protagonista a quien se estime-.

¿Qué es el tiempo?

Cada quien podrá precisarlo como más cómodo o afín le quede, sin importar la definición prolija, enciclopédica, aquella escrita por eruditos o por quienes se desesperan en el correr de las horas sin que nada trascendental ocurra.

De una u otra manera, Ricky Pashkus es quien se encarga de recrear un ambiente en que los seres humanos y divinidades se vinculan de diferentes formas.

Tiempos relativos es el nombre de esta comedia musical, que tiene como protagonista a Pepe Cibrián y que utiliza la palabra como unión y como canal de comunicación para conseguir el bien.

En este ambiente romano, que tiene un sauna como escenografía, sumerge a distintos tipos de personas en el agua –purificando sus esencias e implantando la sabiduría para tal propósito-.

Darío Barassi es el hilo conductor en esta noble historia y cada una de sus intervenciones harán reír al público, permitiendo tener la esperanza de que existe un mañana.

El vestuario, tanto de los actores como de los tres músicos que integran la dramaturgia, es de color blanco -lo cual no condiciona sus personalidades-.

Pepe Cibrián, a su vez, es Dios. Una divinidad que no juzga, que hablar pausadamente, que instruye, enseña y tiene la paciencia necesaria para ser “superior”.

“El sonido de la música”, menciona en un momento, refiriéndose a las melodías y a los tiempos. Y continúa adentrándose en la temática: “Dura más la llovizna continua (…) Me hice débil para ser eterno”.

Cada uno de los personajes tiene su particularidad y brillantez, pero existen algunos que sobresalen más por el rol que les toca interpretar: la novia virgen, la académica y el bufón son quienes hacen descostillar de la risa y emoción con su carisma. Y allá, en el fondo, con un vestuario diferente al resto está él: Dennis Smith. Un artista que con solo pisar el escenario lo hace vibrar, que con su humildad transmite pasión por el teatro y que encarna su personaje deleitosamente -a  quien le cuestiona si tiene un sentido de ser-.

Estos artistas son los que más interactúan con Cibrián y, por ende, le otorgan a la puesta en escena una calidez y templanza inigualables.

Así es como el humor, el romanticismo y el erotismo consiguen inmiscuirse por todo rincón que deseen explorar.

Nos hizo falta tiempo, mucho tiempo por vivir, evocan en una frase correspondiente a la canción “Nos hizo falta tiempo” (Armando Manzanero). Y el aire en la sala del Picadilly se transforma, se repara, se pacifica por completo.

La introspección es el mecanismo que más utiliza Dios para evaluar si, luego, lo que plantea puede llegar o no a ser coherente.

“A lo mejor soy la eternidad misma”, dice. Y la canción “Cambia, todo cambia” (Mercedes Sosa) cautiva a todos los espectadores, sin por ello vincularla a ideologías políticas destructivas. Se trata de otra cosa.

Cabe aclarar y resaltar que todas las canciones escogidas narran por sí solas una historia paralela y que ésta y la convencional se retroalimentan en una misma. Dichos temas son casi todos en castellano y aquellos que no, tuvieron a Marcelo Kothlian para adaptarlos, deleitosamente. Sumado al equipo músical, el talentoso de Damián Mahler se encargó de hacer sonar cada partitura. De ese modo, el universo melódico creado es bien nuestro, próximo, cercano y suspicaz.

Luego, Cibrián prosigue con el significado de adulación. Lo explora, lo cuestiona y hace su propia adaptación: “El que no acepte que lo adulen, será eterno”. Como si se tratara de aquellas profundidades infinitas, cada palabra se encauza en otra, se une, se separa, se complementa… como la humanidad.

A la vez que la mujer académica cita a Nietzsche, afirmando que “El ignorante perecerá”; el grupo continúa fusionándose, descubriéndose y asumiendo las diferencias que distinguen a un individuo de otro.

Rock, folklore, boleros y ópera que se adaptan a nuestro país, a una patria interrogada, descreída, obsoleta y plástica.

El salvajismo de un bebé, el grotesco entremezclado con diversos estilos como la parodia, ilustran a este fenómeno del tiempo, a lo que no es y, sin embargo, podría ser.

La madre, aquella mujer sabia, menciona: “El reloj no se detiene ni un instante”.

¿Hay futuro?

Mientras existan voces cautivantes y profundas como las de Deborah Turza, Dennis Smith e Ignacio Mintz; sí.

Mientras la unión no destruya y la belleza no sea solo física, sí hay futuro. Un futuro colmado de placeres, no solo eróticos y promiscuos.

Mariela Verónica Gagliardi

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Buscando extinguirse del sistema

El patio de atrás1

La obra de teatro El patio de atrás (escrita por Carlos Gorostiza y dirigida por Natacha Delgado) explota comportamientos y situaciones ocurridas durante una época trascendental en nuestro país: el menemismo.

Tal como lo describe su título, la puesta en escena tiene lugar en un patio. Allí pasan sus días y noches pretendiendo que las cosas cambien sin hacer algo para que eso ocurra.

Sin tener casi conexión con la naturaleza, esta familia -integrada por hermanos adultos- gira en un círculo vicioso.

Pareciera ser que existe un secreto que les atormenta la existencia. Un hermano que se fue o que desapareció o que, por algún motivo, está ausente. Ellos pretenden saber de él, encontrarlo, que vuelva al hogar, que de señales de vida.

Mientras tanto, un pajarito (su única “mascota”) es dejada de lado, ya no llama la atención, muere sin ser percibido o, tal vez, los ruidos lo matan.

Así es como el egoísmo, las continuas quejas y reproches se apoderan de los corazones de estas personas que no encuentran una salida conveniente. El relato dinámico permite que nos metamos en la historia desde el comienzo y disfrutemos de Gorostiza sus universos tangibles. También la dialéctica construye diálogos rebuscados, provechosos, complejos, simples, como un laberinto sin fin.

“Siempre hay que tener una pila de repuesto”, dice Máximo (el hermano mayor). Pero esta frase no la evoca de un momento a otro sino que todo gira en torno a la necesidad que tiene por escuchar su radio y la dificultad que posee al estar postrado en una silla de ruedas sin que nadie le haga el favor. Luego, esto es reflejo de cuestiones más profundas como podría ser la perdurabilidad de las cosas, la cultura de aquel entonces de lo obsoleto y del no reciclaje.

A la vez que las dos hermanas (Nena y Clemen) suelen conversar sobre chismes y cosas banales, las horas pasan y a es practicamente a lo único que le prestan atención: cada media hora unas campanas de la Iglesia suenan y se combinan con los ruidos del videoclub que está en el local de al lado de su casa (un local que la familia le alquila).

La música está ausente, salvo cuando las luces verdes titilan y aturden con melodías techno que matan todo lo construido hasta el momento. Era la época de la cadena yanqui, Blockbuster, que se encargó de aniquilar a todo pequeño comerciante, de implantar el sistema capitalista más que nunca vendiendo la misma chatarra que el resto de las empresas que incluso hoy siguen de pie en territorios nuestros.

Clemen, mientras observa las plantas resecas, dice: “Un día de estos habría que regarlas”. Pero ya es tarde. Como todo lo que ocurre sin poder imponerse con palabras que permitan frenar semejante derrota intelectual.

Los sonidos de pájaritos intentan ser superiores a los ruidos, pero perecen…

Como una pelea generacional, los más jóvenes necesitan unirse para avanzar y no lamentar lo que no puede ser; al tiempo que los mayores siguen encerrados en ese patio de atrás, entre paredes descoloridas y una sensación de agobio.

Por más vigilancia que pretenda hacer uno sobre otro, lo que tenga que ocurrir ocurrirá y lo que no, no.

Y Pancho afirma que “El tiempo no solo pasa sino que desafina”. Como un instrumento que suena lastimosamente y sin motivo de existencia alguna.

La iluminación ambienta tenuemente cada escena, crea más intimidad y cercanía entre y para con ellos. Las tonalidad en sepia construyen una época lejano que, sin embargo, no es. Unos años que destruyeron y que pretenden volver.

Todo lo que se rompe o gasta queda a un lado, acumulando objetos que jamás serán reutilizados, dándole sentido de ser al liberalismo que poco tiene que ver con la libertad que se necesita a gritos.

ficha El patio de atrás

Mariela Verónica Gagliardi

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TEATROXLAIDENTIDAD 15 años

Durante todo Noviembre

Festejamos juntos los 15 años de TEATROXLAIDENTIDAD

TxI presenta el Festival de teatro por la memoria, la verdad y la justicia con

actividades gratuitas en Centro Cultural Kirchner, Cultural San Martín,

Teatro Nacional Cervantes y Ciudad Cultural Konex.

DEL 5 AL 8 DE NOVIEMBRE

CENTRO CULTURAL KIRCHNER

Sarmiento 151, CABA

FESTIVAL DE TEATRO

20 hs. – LA CÚPULA

Dramaturgia y Dirección: María Marull

19 hs. – SALA FEDERAL

Autora y Dirección: Paula Fanelli

20 hs. – LA CÚPULA

Padre Carlos, rey pescador

Dramaturgia: Cristina Escofet

Dirección: José María Paolantonio

19 hs. – SALA FEDERAL

Eva Perón en la hoguera

Autor: Leónidas Lamborghini

Dirección: Cristina Banegas

20 hs. – LA CÚPULA

Autora y Dirección: Verónica Schneck

19 hs. – SALA FEDERAL

Seré tu madre tranquila

Autor y Dirección: Ariel Gurevich

20 hs. – LA CÚPULA

Laika y el hombre actuante

Dramaturgia: Raquel Albéniz

Dirección: Alejo Sambán

19 hs. – SALA FEDERAL

Parte de este mundo

Dramaturgia y Dirección: Adrián Canale

DEL 10 AL 15 DE NOVIEMBRE

EN EL CULTURAL SAN MARTIN

Sarmiento 1551, CABA

FESTIVAL DE TEATRO

19 hs. – SALA ALBERDI

Autora: Patricia Liguori

Dirección: Javier Margulis

21 hs. – SALA ALBERDI

Intentá no pensar en osos polares

Autor: Fernando Casado

Dirección: Paula Etchebehere

Autores: Máximo D ́Elía Leyton – Bettina Villar – German Beloso

Dirección: Yoska Lázaro

19 hs. – SALA ALBERDI

Autora: Patricia Liguori

Dirección: Javier Margulis

21 hs. – SALA ALBERDI

Intentá no pensar en osos polares

Autor: Fernando Casado

Dirección: Paula Etchebehere

Autores: Máximo D ́Elía Leyton – Bettina Villar – German Beloso

Dirección: Yoska Lázaro

20 hs. – SALA MUIÑO

Los hombres vuelven al monte

Autor y Director: Fabián Díaz

19 hs. – SALA ALBERDI

Autora: Patricia Liguori

Dirección: Javier Margulis

21 hs. – SALA ALBERDI

Intentá no pensar en osos polares

Autor: Fernando Casado

Dirección: Paula Etchebehere

Autores: Máximo D ́Elía Leyton – Bettina Villar – German Beloso

Dirección: Yoska Lázaro

20 hs. – SALA MUIÑO

Autores: Blatt – Tarrío – García

Dirección: Gustavo Tarrío

19 hs. – SALA ALBERDI

Autora: Patricia Liguori

Dirección: Javier Margulis

21 hs. – SALA ALBERDI

Intentá no pensar en osos polares

Autor: Fernando Casado

Dirección: Paula Etchebehere

Autores: Máximo D ́Elía Leyton – Bettina Villar – German Beloso

Dirección: Yoska Lázaro

20 hs. – SALA MUIÑO

Dramaturgia y Dirección: Manuel Santos Iñurrieta

18 hs. – SALA ALBERDI

Autora: Patricia Liguori

Dirección: Javier Margulis

21 hs. – SALA ALBERDI

Intentá no pensar en osos polares

Autor: Fernando Casado

Dirección: Paula Etchebehere

Autores: Máximo D ́Elía Leyton – Bettina Villar – German Beloso

Dirección: Yoska Lázaro

20 hs. – SALA MUIÑO

Dramaturgia y Dirección: Manuel Santos Iñurrieta

18 hs. – SALA ALBERDI

Autora: Patricia Liguori

Dirección: Javier Margulis

21 hs. – SALA ALBERDI

Intentá no pensar en osos polares

Autor: Fernando Casado

Dirección: Paula Etchebehere

Autores: Máximo D ́Elía Leyton – Bettina Villar – German Beloso

Dirección: Yoska Lázaro

20 hs. – SALA MUIÑO

Autora: Gilda Bona

Dirección: Francisco Civit

DEL 16 AL 22 DE NOVIEMBRE

TEATRO NACIONAL CERVANTES

Libertad 815, CABA

FESTIVAL DE TEATRO

21 hs. – SALA MARÍA GUERRERO

Selección de textos: Mauricio Kartún

Dirección: Daniel Veronese

21 hs. – SALA MARÍA GUERRERO

Selección de textos: Mauricio Kartún

Dirección: Daniel Veronese

21 hs. – SALA MARÍA GUERRERO

Autor y Director: Claudio Tolcachir

21 hs. – SALA MARÍA GUERRERO

Patricio Contreras dice Nicanor Parra

Dirección: Alejandro Tantanián

21 hs. – SALA MARÍA GUERRERO

Idea y Dirección: Gerardo Hochman

21 hs. – SALA MARÍA GUERRERO

Selección de textos: Mauricio Kartún

Dirección: Daniel Veronese

21 hs. – SALA MARÍA GUERRERO

Selección de textos: Mauricio Kartún

Dirección: Daniel Veronese

28 Y 29 DE NOVIEMBRE

CIUDAD CULTURAL KONEX

Sarmiento 3131, CABA

FERIA MAGICA DE TEATRO

En todo el predio de 13 a 23 hs.

13 hs. – ESPECTÁCULOS INFANTILES

Objetos maravillosos

Bigolates de chocote

Galielo y Azucena

17 hs. – CIERRE INFANTIL

La Asombrosa Banda de Zamba

19 y 22 hs. – ESPECTÁCULOS PARA ADULTOS

Dirección: Julio Panno

Orquesta Atípica de Catalinas Sur

StandUp x la Identidad

Con grandes figuras del StandUp.

de Gerardo Hochman

Dirección: Osqui Guzmán

Con Vicky Grigera

The victory to la madrecita

De Mónica Cabrera

DIVERSOS x la identidad

SÁBADO 28 – 21 hs. – CIERRE MUSICAL

La Bruja Salguero

DOMINGO 29 – 21 hs. – CIERRE MUSICAL

Bersuit Vergarabat

20 y 22 hs. – FERIA MÁGICA Y MISTERIOSA

Dirección: Sergio D’Angelo y Paco Redondo

Decenas de atracciones: Mujer Barbuda, Pinocho, La familia araña, La flor

azteca, El abrazo mágico, presentadores, shows musicales y atracciones

ambulantes para asombrarse y hacer temblar los cimientos de nuestra

PATIO DEL KONEX

Como recepción al público, podrán observarse Estatuas Vivientes, Circos

asombrosos, Una Abuela de 6 metros buscando a su nieto, y muchas de las

figuras más importantes de nuestro medio.

Comisión de TxI: Raquel Albéniz, Mathias Carnaghi, Susana Cart, Amancay

Espíndola, Cristina Fridman, Patricia Ianigro, Eugenia Levín, Julieta Rivera

López, Luis Rivera López, Claudio Santibañez, Mónica Scandizzo, Mauro

Simone y Andrea Marina Villamayor.

¡Encontrate HOY!

¡No te pierdas el abrazo!

Marcos Mutuverría

Prensa / Duche&Zárate

Minientrada

Un enfrentamiento de amor

Andrócles y el león

El último espectáculo cubierto por Sabor a teatro para el Festival Cervantino es uno de la Ciudad de Buenos Aires llamado: Andrócles y el león (Androcles and the lion). Esta mágica historia no solo es una fábula sino, además, una enseñanza con moraleja como toda narrativa de antaño, de esos libros infantiles que uno esperaba el final para saber lo más importante.

Títeres marionetas, títeres de máscaras, títeres de varilla y títeres bunraku; todos ejecutados de manera excelente, permitiendo que ingresemos en los códigos establecidos por este mundo que interpreta a humanos, a animales y a todo aquello que le quiera dar vida, movimiento y voz.

Allá por el año I, los romanos estaban en plena guerra y deseaban exterminar a todo aquel considerado enemigo. Andrócles, entonces, fue esclavizado y maltratado; pero su suerte cambió al conocer a un león. Este animal salvaje tan temido por tantos que despertó la alegría del hombre cuando asumió que no estaba en peligro. El león precisaba de la ayuda de alguien que le quitara una espina gigante que le estaba impidiendo pisar y lo mantenía dolorido.

Una escenografía que recrea los primeros comienzos después de Cristo, con un relator que guía los pasos de estos mortales en busca de diferentes intereses que los conducirán de escena en escena hasta el Coliseo Romano. También se suma a esta aventura una selección de canciones que otorgan mayor dinamismo a la obra y un modo de recordar más fácilmente aquellos sucesos que podrían olvidarse solo apoyados en diálogos.

Andrócles, este particular sastre que fue relegado por los humanos, tuvo la compasión de su nuevo amigo el león. Así, pasaron un tiempo sin volver a verse hasta que los romanos quisieron que él se enfrentara al animal -estando seguros del miedo que sentiría al exponerse y la desdicha que sentiría-.

Un tono burlesco e irónico permite transitar situaciones tragicómicas que despiertan el interés de todos los espectadores, convirtiendo una mañana primaveral en alegría plena.

Claro que la vida demuestra que siempre se cosecha lo que se siembra y al mirarse ambos seres vivos a la cara no hacen más que estallar de felicidad. Qué enfrentamiento de honestidad tuvieron y qué lección más armoniosa supieron darle a los sanguinarios romanos y al presente público de niños.

Así resulta ser una magnífica función en que colegios públicos y privados pudieron disfrutar, reír, aplaudir, intervenir y emocionarse junto a adultos del público que también aprovechamos para mimetizarnos con las criaturas. Es que la historia escrita por George Bernard Shaw, adaptada para títeres por Galo Ontivero y dirigida por Ariadna Bufano; demuestra la pasión del Grupo de Titiriteros del Teatro San Martín. Un semillero de talentosos artistas que, año tras año, crece y se expande.

“Les ordeno a todos que se marchen en paz” – dice César, el emperador.

ficha Andrócles y el león

Mariela Verónica Gagliardi

Minientrada

San Martín y Miguel Cervantes

Pigna y Rep Quijote1

Así como Miguel de Cervantes Saavedra tuvo a su amigo imaginario en Don Quijote de Avellaneda, José de San Martín también ideaba al suyo.

El historiador Felipe Pigna brindó una charla acerca del Don Quijote, junto al dibujante Miguel Rep –quien, en tiempo real, fue graficando todos los sucesos descriptos por Pigna-.

Esta interesante mirada nos ofreció un recorrido muy interesante y digno de ser transitado, a la vez que acercó de manera más palpable, este clásico de la literatura española.

“En ese Gobierno de Cuyo, que fue un Gobierno realmente ejemplar, San Martín hace cosas extraordinarias. La preocupación, permanente, por la educación, por la salud popular, es el que organiza la primera campaña de vacunación masiva en nuestro país (…) el que establece la primera ley de protección de un producto argentino: el vino (…) Se ocupa de los niños, de las mujeres, del sistema carcelario. Es un modelo interesantísimo de un gobierno popular que usa, humildemente, el calificativo de ínsula –homenajeando a Sancho Panza-”.

Las ilustraciones de Rep acompañan el relato de Pigna y resulta posible observar cada trazo del dibujante medianta una pantalla grande a la vez que oír y mirar al historiador. Una sala completamente llena, del Teatro Español, de un público feliz de tener tanto talento junto, tantas anécdotas cervantinas con el prócer más grande de todos los tiempos, uno de los pocos que podría ser objetado ni culpado de masacres sino enaltecido por sus buenas acciones a lo largo de su vida.

“Estuvo en diferentes ejércitos, recorriendo la Península, con una situación de cierta rancia. Estuvo en la Mancha, por supuesto, por esa cuestión de andar por esos caminos, de vivirlos (…) San Martín ingresa al Ejército a los 11 años y ya a los 13 está combatiendo en el Norte de África contra los Moros –en batallas realmente complicadas donde él se ofrece como voluntario en el cuerpo de granaderos-”.

Luego continúa mencionando los paisajes descriptos por San Martín, su conocimiento real sobre el territorio, el gusto por la escritura y cómo fueron sus primeros reconocimientos. En Argel (Orán) San Martín es ascendido a su corta edad y es un hito realmente.

También se suma una anécdota muy importante e íntima relacionada con la posible madre del héroe. Resulta ser que su niñera, Rosa Gaurú, podría haber sido su progenitora ya que él hablaba guaraní como ella y su padre verdadero, el español Diego de Alvear. De hecho, la nieta de Alvear había escrito en algunas oportunidades sobre San Martín, mencionándolo como su tío. No existen demasiadas certezas pero sí algunos documentos históricos que lo justificarían.

“Volviendo al Quijote, en idioma guaraní, las lenguas originarias no son –como se dice habitualmente-dialectos sino que son idiomas y no existe ni el tuyo ni el mío, no existe el concepto de propiedad (…) En el discurso de Quijote, de añorar el pasado pero, también, hay una referencia simbólica a América donde habla de la naturaleza, donde el hombre se valía por sí mismo, donde no tenía que hacer más esfuerzo que estirar la mano para obtener un fruto (…) El idioma es lo que genera y forma una cultura y llamarlo idioma como tiene que ser (…) en nuestros manuales de texto seguimos asistiendo a una desvalorización de lo que son las culturas originarias, donde el arte es artesanía, las lenguas son dialectos, las religiones son creencias y así podríamos continuar”.

Ambos, San Martín y Cervantes, tenían una fuerte convicción respecto del sentido de la justicia y lo que debía ser, con valores muy arraigados. También se unen aquellas decisiones que tomó Cervantes como cuando menciona la quema de libros durante la Inquisición, situación a la que se suma San Martín –quien estaba totalmente en desacuerdo con ese período-. De hecho, San Martín funda tres bibliotecas en diferentes ciudades, con sus propios libros, y consideraba que las inauguraciones eran “momentos felices para quienes las fundan y tristes para los tiranos”.

Por otro lado, el papel de la mujer siempre fue valorizado por San Martín pero consideraba que no se podían sumar a las milicias ya que el cruce de los Andes sería una tarea muy ardua, pero sí creía que podían dedicarse al espionaje donde había “una gran cantidad de mujeres”.

María Remedios del Valle (de raza negra) fue considerada la madre de la Patria ya que se incorporó al “ejército, junto con sus hijos y su marido”. Ella era enfermera, espía y termina pidiendo limosna después de un tiempo. Originaria de África, fue distinguida como la Madre aunque “cuando el General Mitre comienza a escribir la historia argentina a fin del Siglo XIX pensando en la inmigración blanca, la hacen desaparecer a María Remedios del Valle. Nos quedamos sin Madre de la Patria por su condición de afro-argentina”.

Puntualmente, en referencia al Quijote, Cervantes realiza una segunda parte del mismo totalmente apócrifa llamada Quijote de Avellaneda; y, San Martín también tuvo su versión falsa titulada Carlos María de Alvear (el cual era como su amigo imaginario).

Una charla interesantísima, dinámica y en la que se logró tener más detalles de estos dos íconos de la historia.

Mariela Verónica Gagliardi