*** Noviembre 2017 ***

Entradas etiquetadas como ‘Sol Mihanovich’

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Si de cantar y conmover se trata

En septiembre pudimos conocer el nuevo material de Sol Mihanovich y hasta su video “Una hora más”, su hit del primer LP llamado “El juego”. El show fue maravilloso, pero como siempre, nos quedamos con ganas de más. Hoy, la cantante se volvió a presentar junto a “La selección invisible”, en Velma Café (Gorriti 5520 – C.A.B.A), para deleitarnos con temas de su primer EP “Cuadernos nuevos” y para hacer oficial su disco.

Durante el recital pudimos sentir una cálida velada, con su dulce voz, y los músicos que la acompañan: Martín Canosa -teclados y programaciones-, Mu Sánchez -guitarras-, Matías Onzari -bajo-, Rodrigo Genni -batería- y Natalia Pellegrinet -coros-.

El escenario, en esta oportunidad, se vistió con luces redondas de colores, como anticipando las fiestas. Un hermoso sillón de color petróleo la esperó para cuando sus tacos rosados, super elegantes y altos, comenzaran a cansarla.

Algunos de los temas que tocaron fueron: “Este vals”, “Canción de amor”, “Hoy me acordé de vos”, “Uh uh uh”, “Mis personas favoritas”, “Cuando manejás”, “El juego” y “Una hora más”.

Mientras su pequeña hija, era tomada en brazos de su abuelo, Vane Mihanovich, -ya que intentaba correr hacia el escenario-, el recital continuaba con un calor especial. Ante esa situación de la niña, siempre me pregunto qué sentirá al ver a sus papás actuando. Debe ser muy fuerte para ella -a pesar de su corta edad- saber que son conocidos, que la gente los aplaude y que ella no puede participar correteando por las tablas como seguramente le gustaría.

Sol, con su simpatía y empatía de siempre, no solamente nos cantó sus canciones, sino que nos sorprendió con algunos covers, con una impronta distinta. Ellos fueron: “Tumbas de la gloria” (Fito Páez), “Chasing cars” (Snow Patrol), “Aviéntame” (Café Tacuba), “Whatever” (Oasis) y “Fix you” (Coldplay).

La inocencia que tiene en su rostro, ese respeto por cada una de las personas que la va a ver, hacen que cada una de sus presentaciones sea única.

Es un clima tan familiar y unido, el que se vive, que las estrofas que emite ella y su corista, permiten conformar un espejo en el que nos vemos reflejados como humanos.

Los amigos de Sol, sus abuelos y tíos estuvieron alentando a esta estrella que cada día promete más.

En un momento de la noche, su tía, Sandra Mihanovich cantó junto a su sobrina, “Mis personas favoritas”. No la pudo mirar mucho a Sol a la cara, ya que su voz estuvo a punto de quebrarse de la emoción.

Todo artista, todo profesional, no puede manejar 100% sus emociones. Es un escenario, un pedacito de madera. Pero arriba hay una mujer que no necesita demostrar su talento y vocación por lo que hace. Nació entre artistas y se fue nutriendo de ellos, de la mejor manera. Con humildad, respeto y amor.

“(…) Siempre me parece

que tú solo ves lo que la gente quiere que veas.

¿Cuánto más va a pasar?

Antes de que te subas al bus y no causes alboroto

busca apoyo en ti, no cuesta mucho (…)”

(“Lo que sea – Oasis)

Mariela Verónica Gagliardi

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Sol Mihanovich sigue presentando El Juego

El martes 27 de noviembre a las 21 hs, estará, nuevamente, Sol Mihanovich junto a La Selección Invisible (Martín Canosa -teclados y programaciones-, Mu Sánchez -guitarras-, Matías Onzari -bajo-, Rodrigo Genni -batería- y Natalia Pellegrinet -coros-), en Velma Café (Gorriti 5520).

Las localidades cuestan $80.

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Amor de Primavera

El apellido Mihanovich es sumamente conocido en el ambiente artístico. No hace falta aclarar demasiado.

Si citamos a Sol, tal vez, algunos se pregunten quién es y empezarán a especular con que es la “nieta de”, la “hija de”, la “sobrina de”. Sinceramente, no me gusta hacer esas conexiones ni vínculos del árbol genealógico porque me pierdo y además le quitamos entidad a la persona.

Sol Mihanovich es una cantautora, que tiene grabado un EP, llamado “Cuadernos nuevos” (canción que, logicamente, hizo sonar) y que, en los próximos meses lanzará, por fin (en tono de súplica) su primer LP titulado “El juego”.

Esta noche se presentó junto a La selección invisible, en Velma Café. Apenas hizo su aparición en el escenario, las palmas comenzaron a sonar y los instrumentos a entonar melodías introductorias.

La banda está conformada por: Sol (Voz y Guitarra), Martín Canosa, (Teclados y programaciones), Mu Sánchez (Guitarras), Matías Onzari (Bajo), Rodrigo Genni (Batería) y Natalia Pellegrinet (Coros).

El escenario nos mostró a una Primavera incipiente, con flores en tonos de blanco, super delicadas. Las luces en tonalidades de rojo y violeta nos invitaron a vivir un show diferente.

“Este vals” fue el ingreso al recital y, de a poco, empezamos a saborear el gustito a romance con “Canción de amor”. Digno de una argentina que tiene bien ancladas sus raíces en el país, interpretó una versión diferente de “Tumbas de la gloria” (Fito Páez) y el corazón me estalló de felicidad ya que, también, es uno de mis temas predilectos del artista rosarino.

“La vida es sueño”, nos guió durante el recorrido y “Hoy me acordé de eso”, fue el pie para lo que estaba por venir.

El show tuvo varias sorpresas: una de ellas fue la participación de su papá, Vane, con quien interpretaron “Parte del aire” (Fito Páez). Y sí, se vibraba ese amor tan leal entre ellos, de tanta sabiduría y entendimiento. Luego llegó “Uh uh uh” e inmediatamente se empezaron a proyectar unas imágenes: fue uno de los regalos de la noche, ya que nos presentaron el video “Una hora más”, que será el hit del disco, seguramente.

En todo momento se sintió un clima muy ameno, de fiesta diría, donde queríamos más canciones y que el los sonidos no paren. Inclusive, Sol quería decir algunas palabras cada tanto, pero el pianista tan emocionado como estaba, continuaba el repertorio.

También, tuvimos el agrado de escuchar a Sandra Mihanovich junto a su sobrina, cantar el tema “Mis personas favoritas”, que Sol le dedicó a su abuela Moca. Es un poema donde su nieta relata cada momento de la infancia en el cual iba a San Pedro, los aromas a campo, los mimos de su nona, cómo la malcriaba cariñosamente.

Continuando por el túnel romántico, cantaron “Real Love” (John Lennon) y uno podría representar en su mente la imagen de encendedores prendidos o velas blancas, acompañando la tonalidad del amor dulce.

Toda la gama de canciones, tiene como tema central al amor: sea de pareja, de amistad, de seducción, de cariño. Es muy lindo sentir un trance,  que se va apoderando de nuestros cuerpos, involuntariamente, para trasladarnos a un paraíso donde solamente hay buenas vibras.

Una de las canciones que también nos dio otra visión del amor fue “Cuando manejás”, ya que trata sobre la apreciación que hace ella como mujer mientras su media naranja toma el mando del volante. Al presentar este tema, nos advirtió que es una canción machista. Lejos de tratar al machismo como se suele hacer, fue muy sutil lo que quiso transmitir.

Tuvimos el agrado de escuchar el tema “Tu amor” (Charly García), “Tres” y prosiguió “Fix you”, de Coldplay.

Cada acorde que se emite es una caricia más a nuestro corazón. Su voz, nos hace imaginar un mundo lleno de Paz, donde no existen los malos sentimientos. ¿Sería una utopía? Considero que no. Es rodearse simplemente de personas que latan en nuestra misma sintonía y nos aporten alegrías pequeñas día a día.

Muchas emociones juntas a lo largo del recital, invadieron a todo el público. Había familiares, amigos y seguidores de la banda.

Llegando casi al final del show, presenciamos “El juego” y, también, la canción del videoclip “Una hora más”.

Sin lugar a dudas, un momento muy tierno fue cuando su beba le entregó un ramo de flores a su madre artista. Con un año y tres meses, puede aplaudir a Sol – y a su papá que es el Bajista, reírse, tomar conciencia de cuando las estrofas iban dedicadas a ella y festejar la vida desde tan pequeña.

Pero no podían escaparse después de tremendo éxito… así que gritamos, aplaudimos y regresaron con un country muy divertido.

¿Seguirá el legado de los Mihanovich?

La música se lleva en la sangre, en los genes, en el alma. Componer no es para cualquiera ni por cualquiera. Con ganas, solamente, no se concretan los sueños.

El de nuestra cantante, hace rato que sigue por un sendero de luminosidad. Pronto tendremos su disco y festejemos la Primavera que es la estación que pega justo con su forma de vestir, de lookearse y de despertar ante el universo.

Mariela Verónica Gagliardi

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Una artista con pasión

Es cantante, compositora, intérprete y música desde el alma. Nació en un ambiente lleno de magia, donde cada nota, cada corchea y cada silencio fueron componiendo su personalidad desde sus primeros años de vida.

Ella es Sol Mihanovich, quien estará presentándose el jueves 20 de septiembre, a las 21 hs, en Velma Café (Gorriti 5520 – C.A.B.A).

Antes del show, tuvimos la oportunidad de ingresar, por un ratito, en su living musical:

¿Cómo fue tu niñez rodeada de artistas?

Desde muy chica estuve en contacto con la música. Papá es músico, pianista y compositor y me llevaba a todos los recitales. ¡Hasta dormía al lado de los parlantes! Y él y Sandra tocan juntos desde hace muchos años. Yo estaba siempre ahí y me sabía los discos enteros de memoria.  En la familia Mihanovich hay muchos músicos, no todos conocidos, pero siempre es una fiesta cualquier evento familiar porque hay un piano, una guitarra y una fila de gente dispuesta a cantar. Mamá también toca la guitarra y fue ella la que me enseñó a tocar. Así que la música era algo bastante natural para mí.

¿En qué momento sentiste que la música iba a formar parte de tu vida?

Creo que nunca hubo ninguna duda al respecto. Toco la guitarra desde muy chiquita y canto, y siempre me gustó. Así que siempre supe que de una u otra manera la música iba a estar. Cuando fui más grande, después de algunas vueltas, decidí que era lo que mejor me hacía y que no sólo iba a ser parte de mi vida, sino que quería dedicarme a esto.

Estudiaste varios instrumentos pero, ¿cómo te definiste por la guitarra?

Porque es mi instrumento desde siempre, con el que me siento más cómoda. No me despego de la guitarra y es parte de mí, porque cuando toco disfruto mucho, me relajo y la paso bien.

¿Qué tipo de balance podés hacer desde el 2008 hasta la actualidad? ¿Podrías decir que estás cada vez más cerca de concretar tus objetivos?

Yo creo que hacer música es un camino infinito. Los objetivos siempre cambian porque uno siempre quiere hacer más o distinto o probar otras cosas. Estoy muy contenta con mi crecimiento como artista y el crecimiento del proyecto, con la banda que es insuperable y con todo el laburo que le ponemos. Creo que está bueno hacer un camino de hormiga, y sí, creo que todo lo que nos vamos proponiendo, se va concretando y eso está buenísimo. Pero siempre hay cosas por delante.

¿Cómo hacés para repartirte entre la familia, los amigos y la profesión?

Es difícil, porque trabajo bastante. Pero el tiempo uno lo encuentra cuando hace lo que le gusta. Últimamente no tengo ni fines de semana ni mucho descanso porque o estamos ensayando, o editando el disco o haciendo fotos. Pero todo esto es bueno porque es parte de lo que más nos gusta. Hoy priorizo hacer mi música sobre todo. Y me planteo muy bien el tiempo que le quiero dedicar a otras cosas.

¿Sentís que el hecho de haber sido madre, te dio aún más confianza en vos misma para seguir adelante con tus sueños artísticos?

Ser madre te da otra perspectiva. Hay muchas cosas a las que yo le daba importancia que ya no importan. Y otras, adquieren más importancia aún. Creo que es importante ser consecuente con uno mismo y esforzarse y seguir los instintos. Y es verdad que uno hace las cosas por uno. Pero también es verdad, me encantaría que el día de mañana mi hija esté orgullosa de mí, así que eso es un empujón más.

¿Cómo fue conformándose la banda?

Empezamos con Matías Onzari, bajista de la banda y mi marido, hace varios años. Enseguida se sumó Martín Canosa, tecladista y productor de la banda. Y después aparecieron Rodrigo Genni, baterista, y Nico Mu Sánchez, en guitarra. Nati Pellegrinet es la más reciente que hace coros y toca algunos teclados. Es una banda realmente alucinante, somos amigos y la pasamos muy bien tocando.

A la hora de definir el estilo de tu música, ¿te orientaron un poco tu papá, tu tía o fue una decisión puramente personal?

No, fue algo personal que se fue dando por el estilo de música que compongo, que me gusta y con el que me identifico. Pero fue algo que fui adquiriendo con el tiempo, encontrar una personalidad es un proceso, un descubrimiento y una decisión.

¿Podrías decir que el EP del 2008 fue como una entrada para el plato fuerte que va a ser El juego?

Es una buena definición. Creo que Cuadernos Nuevos fue un muy buen comienzo, una muestra de lo que podemos hacer con producción propia y mucho esfuerzo. Pero creo que El Juego plasma un abanico de canciones muy interesante, canciones más simples, más puras, con bastante para decir. Así que podríamos decir que sí.

Con respecto al nuevo disco, El juego, ¿cómo definiste el nombre y a qué se debe dicho título?

El disco se llama El Juego por una canción, que tiene el mismo nombre y habla de una relación de histeria entre un chico y una chica. Cuando pensaba un nombre para el disco, después de pensar un rato, me di cuenta de que todas las canciones del disco eran canciones de amor. De distintos tipos de amor: amor histérico, amor total, amor maternal, amor casual. Y el amor es un juego que jugamos todos de una u otra manera. Y así quedó El Juego.

Ya para las fiestas, la gente tendrá el regalo para el arbolito…

¡Sí, seguro! Espero que para diciembre esté el disco terminado, así que nada mejor que un poco de música que nos alegre la vida ¿no?

Mariela Verónica Gagliardi

Fotógrafo de las dos primeras imágenes: Fran Orive

Fotógrafa de la última imagen: Lucila Bodelón.

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