*** SEPTIEMBRE 2025 ***

Entradas etiquetadas como ‘peronismo’

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¿Libres de culpas o absorbidos por una insignificante especie?

La vida probable1

Una tarjeta de presentación de la obra en la que su gráfica muestra un insecto. Como si una hormiga pudiera decir en palabras lo que significa la vida, su transitar y la posibilidad de construir y destruir a su antojo.

¡Cuántas similitudes puede tener un insecto con el hombre!

La vida probable (escrita y dirigida por Pablo Caramelo) es un gran pantallazo a la tragedia y su manera de salir lo más ileso posible. Porque cinco personajes irán narrando quiénes son y qué lugar ocupan en el mundo, no por su importancia sino por lo particular en cada detalle ensamblado. Es así como estos amigos están reunidos en la casa de uno de ellos y, al parecer, las horas apesadumbradas los hacen sostener una magia inexistente y la bruma asfixiante hacerlos estallar en ira y decir cosas de las que, quizás, se arrepentirán.

Con una fuerte ideología peronista, esta historia no pretende hacer política sino hablar de la misma: escogiendo noticias amarillistas, buscando evadir responsabilidades y brindando detalles mínimos para la reconstrucción de temáticas trascendentes.

Entonces La vida probable tiene múltiples posibles lecturas. Un público erudito y conocedor de Perón, podrá salir satisfecho y feliz de la inmensa cantidad de información al respecto. En lo concerniente a quienes no son tan conocedores de la historia peronista, la obra brinda otras aristas posibles: la visual y la discursiva.

Observando la disposición del espacio escénico, del lado izquierdo se emiten las noticias que sirven a modo de disparadores -para luego enlazar un argumento a otro-; y hacia la derecha se produce la acción emotiva de cada artista -que sutil y a corazón abierto se expone para no ser juzgado por los demás-.

Claro que los cinco son amigos, que estuvieron en las buenas y en las malas, pero no dejan de ser personas imperfectas que señalan actitudes ajenas de una manera desgarradora.

El trabajo de cada uno de los actores es impecable y, como siempre, podemos deleitarnos con la presencia de María Viau que enaltece aún más la dramaturgia.

La vida probable nos acerca a ciertas emisiones televisivas, radiales y gráficas que profundizan las desgracias ocurridas en ciertos lugares del interior del país, a la vez que las entremezcla con vivencias grupales como para que sea el público quien juzgue qué noticia podría llegar a ser peor o más trágica – si las cercanas o las lejanas-.

Quizás se trate de realizar un mea culpa y asumir que toda persona tiene un compromiso y obligación tanto a nivel individual como social. Y de aquí es que se desprenden temáticas controversiales como el aborto y el homicidio culposo, definiendo que todas las acciones llevadas a cabo a lo largo del tiempo van delineando quién es quién. Pero, lo más interesante resulta ser que cada argumentación no tiene la intención de vulnerar a un otro sino a exponerlo.

Mariela Verónica Gagliardi

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Golpe a golpe, verso a verso

Las patas en las fuentes

El peronismo estaba proscripto. No podía mencionarse, siquiera pensarse. Corría el año 1965 y el poeta argentino, Leónidas Lamborghini, escribió un libro titulado El solicitante descolocado -en cuyas páginas se incluía Las patas en las fuentes-.

Una tarde muy calurosa de un 17 de octubre del año 45′, una manifestación espontánea se reunió en la Plaza de Mayo para pedir que Juan Domingo Perón sea presidente. Esto ni siquiera estaba en los planes del futuro líder carismático.

Haciendo alusión a los que aquella tarde se mojaron, desesperadamente, con agua de la fuente para refrescarse, es que Lamborghini realiza el poema que detalla la situación reinante en el país (Revolución Libertadora, 1955), el lugar que ocupaba el peronismo, entrelazando relatos relacionados con el fútbol, el tango, el trabajo y descripciones de situaciones cotidianas.

«Y yo estaba embarazada -dijo-, y me patearon el vientre y mi hijo, desde adentro, aparta furioso mis entrañas y los patea a ellos con furia».

Considero que el modo de escribir de este autor, al igual que su temática, no puede gustar o disgustar a medias. A su vez, el estilo en su escritura y su sinceridad, junto a la gran cuota de ironía, lo convirtieron en un referente del peronismo.

Es una verdadera delicia poder ver y escuchar a Osmar Nuñez (dirigido por Analía Fedra García) interpretando a El solicitante descolocado. Esta dupla es excelente, colmada de talento y amor por el teatro. Solo de esta forma es posible que nuestras lágrimas y congojas se expresen a lo largo de la función, seamos o no peronistas.

El solicitante era un hombre, que buscaba trabajo y no lo encontraba. Que cuando lo encontró no le agradaron las condiciones en que se trataba a los obreros, que encontró maneras muy ocurrentes para redactar pedidos de empleo o renuncias. Era común pero con cuestionamientos al sistema, a la sociedad y a cada persona que se cruzaba por su vida. Era como un filósofo sin serlo, pero pidiendo respuestas, constantemente. No entendía las injusticias y su mente recordaba cada una de ellas.

«Solicitud detállame, el que suscribe, práctico en desorganizar, está deseando ganarse un pan en tu establecimiento».

Quizás algunos poetas puedan refugiarse en sus palabras para decir con menos brutalidad lo que sienten y piensan, pero este no es el caso de Leónidas que no le temía a nada, que era un hombre con ideología y que no tenía grises en su mente.

Así y todo, logró encontrar la fórmula perfecta como para equilibrar tanto contenido político con vivencias propias y ajenas. Este unipersonal, basado en mayor medida en Las patas en las fuentes, halla su existencia en las calles, en lo popular, en lo más básico. Y conmueve, y lo hace sin pedir permiso. Escuchando conversaciones entre parejas que, luego, se vuelven discusiones. Observando a vendedores. Quejándose de partidos de fútbol, de sus jugadores o de sus jugadas por qué no. Citando a Tus noches, Atenas (vals interpretado por Carlos Gardel) para ilustrar la melancolía que siente por un amor que no pudo ser. Sin pedir permiso, entonces, traduce a texto todo lo que su ser se detiene a mirar y se adueña de esos diálogos que convierte en relatos ágiles y atrapantes.

Produce ruido, bronca y angustia que hayan utilizado el término de Revolución Libertadora para referirse a un grupo de militares asesinos que hacían lo que fuera para ocupar el puesto presidencial. ¿Liberarnos de qué? ¿De un mal? ¿De un presidente que había sido electo democráticamente?

El único libertador fue San Martín y si tuviera conocimiento alguno acera de esta época de la historia argentina, volvería a morir instantáneamente.

La función del 14 de junio formó parte del Festival de Poesía y Teatro en el C.C.C.

Mariela Verónica Gagliardi

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Opereta sobre Cortázar

Flyer Cronopios FamasCortázar, para nosotros, representa la libertad de crear. Él no quería hacer literatura, él quería darle un material al lector para trabajar juntos. Él no está luchando con las formas sino que las utiliza. Muchos de los cuentos los soñaba, se levantaba, los anotaba y seguía durmiendo. Después, hacer un cuento le llevaba cinco, seis meses de escritura.

Empezamos haciendo ese episodio (Inconvenientes en los servicios públicos), con Patricio Bonta y nos vino muy bien para armar todo el equipo y después, fundamentalmente, a través de esa pequeña obrita ya terminada ir haciendo el recorrido con todos los otros grandes maestros que eran paso fundamental para poder armar la producción. (Luis Ludueña).

¿Cómo fue la selección de los artistas?

Tenía un primo pintor, Jorge Ludueña, que ya no vive; a través de él (que éramos primos hermanos), tuve mucha relación con la pintura y a mí me gusta mucho la pintura pero a muchos no los conocía y les fui a golpear las puertas.

¿Y enseguida les gustó la propuesta?

Enseguida les gustó la propuesta. Con Noé, conseguí el teléfono, lo llamé y me dijo: bueno, venite a tomar un vino y charlamos y ya no paramos de trabajar. La verdad es que son tipos muy muy lindos, muy abiertos. Creo que el mismo arte plástico lleva, tal vez, a esa facilidad de comunicación con los sentimientos o con las emociones porque, evidentemente, ellos se guían mucho -llamémosle por su sexto sentido o dejan salir su inconciente- y no se preguntan mucho los por qué.

A mí me interesa la música. ¿Cómo fue la selección para fusionar milonga, tango y en partes cumbia? ¿Es como reflejar las dos caras de la sociedad?

La música tenía que reflejar a los Famas y a los Cronopios y ahí después el músico -que es hijo mío-, que venimos trabajando mucho tiempo juntos, y nos toleramos bien, confiamos uno en el otro y él fue encontrando después estos géneros –desde la balada tipo Broadway, digamos de los Famas a la milonga de los Cronopios, pasando por unas construcciones que él va haciendo con las melodías-.

Logró musicalizar, perfectamente, desde los estilos de los artistas plásticos hasta cada escena. En un momento cerré los ojos y fue increíble.

Fue escribiendo digamos… El dibujo animado necesita tener sonido antes, porque el sonido da la duración, así que esto obliga a hacer una banda de sonido y si es música, tener la música antes.

O sea, un doble desafío.

Es un doble desafío. En este caso, él, volvió a regrabar todo.

Habría que poner una foto de cómo quedó después de tantas horas de grabación (Ludueña mencionó unas 100 horas)…

Yo le llevaba unas empanadas que le gustan (risas) y no me acercaba demasiado porque no le gusta que -en general a ningún músico le gusta- el director esté al lado hinchándolo. Entonces él terminó armando esta obra que es como una sola que se llama Cronofamas y tiene siete movimientos en los que están incluidos la balada, la milonga… Pero, todos parten de la misma estructura melódica-musical que se van cambiando después en estilos y en ritmos. Es como una Opereta.

Forma como otra película paralela.

Forma como una ópera.

Es lo que iba a decir. Me hizo acordar a la Opereta de Dolina. Tantos estilos de música…

Hizo ese trabajo, con mucha precisión de instrumentos. Teníamos que ir de Cole Porter a Canaro, ese era el camino que íbamos a hacer (risas) y lo hizo.

Quedó como con un equilibrio (no soy música), como que en un momento la cumbia no parece tan cumbia, y la milonga hasta puede llegar a parecer un pop y, después, se apacigua…

Sí, yo cuando me dijo una cumbia me callé (risas), pero hacía falta. Además, a él, le gusta mucho un conjunto santafesino de cumbia…

(Interrumpo) La cumbia verdadera es linda.

Es linda. Pero sí, hacía falta la cumbia.

Una gran opereta musical integra diez capítulos que pretenden ser un libro, en homenaje a los 100 años del nacimiento de Julio Cortázar. “Historias de Cronopios y de Famas” es el guión escogido para hablar del autor argentino, destacando fragmentos de su obra y utilizando a las artes plásticas para narrarlo.

No citaré todos los detalles de cada segmento o breve relato, pero sí algunos de ellos, que considero atractivos y cautivadores. Luis Ludueña (director de la película que se titula igual que el libro de Cortázar) fanático, inteligente y con una impronta diferente; tuvo la singularidad de unir a diferentes artistas, con estilos diversos para conformar un film único.

Siempre la política caracterizó a nuestro país y el capítulo que trata sobre Inconvenientes en los servicios públicos, describen a la perfección la ironía de estos segmentos sociales: vea lo que pasa cuando se confía en los Cronopios. Apenas lo habían nombrado Director General de Radiodifusión, este Cronopio llamó a unos traductores de la calle San Martín y les hizo traducir los textos, avisos y canciones al rumano, lengua no muy popular en la Argentina. Esta cita podría adecuarse a la época actual, perfectamente. Quien toma el mando del poder se cree con intención, la mayoría de las veces, de modificar todo a su antojo, haciendo primar su egoísmo y descuidando lo que le convendría a los ciudadanos. La ridiculez del rumano podría ser, hoy en día, el lugar preferencial que se le da al inglés, dentro de un capitalismo consumista que no hace más que hundir al país. Pero, en cuanto un gobierno encuentra la manera de revertir la situación es vapuleado, utilizando todos los medios de coerción para convencer -mediante los medios masivos de comunicación- que, en verdad, se intenta perjudicar.

Vale aclarar, brevemente, a quiénes se denomina Cronopios y a quiénes Famas. Los primero son descriptos como seres desordenados, que derrochan, viven sin planificar pero no son malas personas. En cambio, los famas tienen todo ordenado, son muy estructurados y suelen ser muy egoístas en todo sentido. No existen seres equilibrados en este libro de Julio Cortázar, siendo ambos bandos extremistas.

Durante un homenaje a un vecino, ocurre una gran tragedia: un Cronopio utiliza más pasta de dientes que la que corresponde, produciendo que la misma caiga por su ventana, ensuciando a varios Famas. Éstos le responden: Cronopio, no deberías derrochar así la pasta dentífrica. Dicha acotación no es más que un ejemplo sobre lo que unos piensan de otros. Derrochar no está bien ya que perjudica al medio ambiente, en términos generales; pero, se puede observar la crueldad de los Famas durante otro apartado, intentando talar un árbol para llegar a los eucaliptos de la copa. Qué situación podría considerarse peor, tendrá que ser evaluada por cada persona.

Lo increíble del film es el logro obtenido al combinar diversas técnicas de dibujo y pintura, con los textos adaptados de Cortázar y la banda sonora realizada por Ezequiel Ludueña, hijo del director.

Algunos cuentos, se plasman en la película, más explícitos que otros, permitiendo que cada espectador pueda elegir el que más le llame la atención.

Si bien, existen programas de video para armar una película en cuestión de horas; la excelente combinación, permitió mostrar un gran abanico de posibilidades -a color y blanco y negro, croquis, dibujos, pinturas, historietas, entre otros-, consiguiendo un productor artístico impresionante y llamativo.

Otorgarle una voz a cada relato, logrando diálogos o monólogos, poniendo en movimiento un libro tan famoso y popular; realmente emociona, así como la oportunidad para Ludueña de apropiarse por una hora de esos Cronopios y Famas tan queridos como detestados, tan amados como odiados, tan reales como ficticios.

Y, de pronto, unas viñetas son plasmadas en la pantalla grande, describiendo Las líneas de la mano, junto a una ópera que manifiesta melancolía, despedida, abandono y una línea que recorre diferentes caminos, una ciudad entera, acompañando a la mujer que sufre por la carta sobre la mesa. La belleza y quietud se pueden observar en los dibujos animados, con una arquitectura preciosa y cada trazo determinante para el final. Este es uno de los relatos que no precisan de la palabra, sino de los gráficos y su evolución.

Las mangueras de colores rodando (pintadas por Daniel Santoro), provocan un enfrentamiento, nuevamente, entre Cronopios y Famas, a la vez que los juegos desarrollados y la presencia de una constitución que marcó la penalidad de la situación, con todo los disturbios ocasionados por los primeros.

¿Existe persona en este mundo que no se vería tentada por tomar virtud? La cucharada estrecha, demuestra cómo una poción de virtud cambiaría todo para siempre. ¿Y algo para evitar la muerte no habrá, además de un sillón que hospede al futuro difunto? Los cuervos invitan a la parca, la llaman, la anuncian y preparan.

CronopiosyFamas

Mariela Verónica Gagliardi