*** SEPTIEMBRE 2025 ***

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Repensando el sistema educativo

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En ciertas ocasiones, hay tantas verdades por comunicar que, para que suenen más sutiles y lleguen a un mayor caudal de personas se utiliza el canto. Pero el canto como modo de evocar, de buscar, de indagar, de convencer acerca de determinadas cuestiones sumamente importantes para el desarrollo humano. Sin lugar a dudas que la educación es esencial en esta vida.

Aunque, la educación, no tomada como sinónimo de escolarización sino de ensañanzas impartidas de unos a otros o asimiladas de diversas maneras.
Mundo redondo (de Roberto Peloni) no es solo un homenaje a la poética y música del reconocido grupo de rock nacional (Redonditos de Ricota) sino un modo de quitarle polvo a tantos temas supuestamente archivados.

Así es como se puede disfrutar plenamente de un musical -con letras famosas, de Patricio Rey, aggiornadas a las escenas en que se va desarrollando la controversial historia-.

Un grupo de estudiantes se rebela contra el sistema tradicional y todo el orden establecido empieza a ser juzgado una y otra vez… hasta que el rebaño deja de obedecer y empieaz a pensar. Diferentes tipos de manipulación que hacen someter a los más débiles e ignorantes, son mostrados con total crudeza y el musical toma el vuelo necesario para que toda la pasión reinante en la juventud pueda hacerse cargo de lo que le toca: del poder real que tiene para conseguir cambiar lo que no ayuda en absoluto al aprendizaje.

La figura de la maestra-directora que con su puntero señala, determina, ejecuta y aniquila.

Y vas corriendo a la deriva (Ji ji ji), es una de las frases que más resuenan en mi cabeza, como pudiendo imaginar que la ficción y la realidad se fusionan en un punto medio en que ya no se distingue el pesar del asombro, la irremediable de lo inmediato, lo fugaz de lo eterno.

Correr para escapar, pero sin saber a dónde ir, sin comprender para qué sino solo un supuesto por qué.

Mientras los cuerpo simulan su desnudez, desprovistos de ropa que los cubra, éstos se unen, se distancian, danzan, ocupan un pupitre y caen rendidos al suelo: como un rebaño, como un único rebaño.

Talento y más talento, como si se tratara (y efectivamente lo es) de un semillero de artistas que todo lo pueden.

Imposible resaltar a uno por encima de los demás ya que es un trabajo teatral exquisito, perfecto y que dan ganas de ver más de una vez. Como una rueda de ferrocarril que nos va llevando hacia uno u otro lugar, apoyándose en en argumentaciones melódicas que hacen más llevadera la temática vigente. Así, el control, la manipulación, la digitación y el deseo de una minoría «poderosa» puede vislumbrarse en escena; y, su contrapartida se observa en esos cuerpos gastados y cansados de obedecer sin recompensa alguna.

Las voces se hacen eco y los arreglos musicales surten un efecto ideal para que Mundo redondo sea una exploración hacia diversos planos de la vida, del que se van ramificando subtemas, hasta concluir sintiendo la naturaleza, sus fragancias y frescura.

Destreza es lo que sobra y sueños por cumplir es lo que se espera, aunque mínimamente giren en torno al respeto por el «otro», un otro que escucha, que siente, que ve y que, por sobre todas las cosas, existe.

El mundo es de la forma que cada quien pueda imaginarlo, pensarlo y reformularlo. Esto es lo que Los redonditos de ricota hicieron a lo largo de su larga carrera musical y es lo que el gran Peloni logró capturar.

Esa esencia infinita que huele a todo lo que cada humano pueda absorber en su memoria y corazón.

Idea, puesta en escena y dirección general: Roberto Peloni
Elenco: Ana Victoria De Vincentiis, Paula Dopico Díaz, Agustina “Seku” Faillace, Carolina Gómez, Laura Manzini, Ignacio Mintz, Belén Pasqualini, Roberto Peloni, Francisco Ruiz Barlett
Arreglos vocales: Raúl Oliveira
Arreglos musicales y versiones: Javier Arias

Mariela Verónica Gagliardi

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Sólo por dos funciones regresa Mundo Redondo, de Roberto Peloni

Mundo Redondo

Los Lunes 16 y 23 de mayo a las 21:00 en Border, Comunidad de Arte (Godoy Cruz 1838 – Palermo)

SÓLO POR DOS FUNCIONES REGRESA

“MUNDO REDONDO”, de Roberto Peloni

El universo poético y musical de “Patricio Rey y sus Redonditos de Ricota”

(Premio Hugo Mejor Musical Off y Premio BUE Mejor Musical)

«El rebaño solo educa para el rebaño, jamás educa para que se aprenda a salir del rebaño…» Pedro Patzer.

Los lunes 16 y 23 de mayo, y sólo por dos funciones, regresa el musical ganador de los Premios Hugo y BUE: “MUNDO REDONDO” de Roberto Peloni, sobre el universo poético y musical de “Patricio Rey y sus Redonditos de Ricota”.

La cita será a las 21:00 hs en BORDER, Comunidad de Arte, Godoy Cruz 1838 de Palermo y las entradas se pueden reservar en el teatro o por Alternativa Teatral.

Luego de dos exitosas temporadas, una con los alumnos que dieron lugar a este proyecto educativo y otra con este elenco de figuras del musical, regresa “Mundo Redondo”.

Un Anti-Musical creado en las entrañas de la escuela del Teatro Carlos Gardel casi a orillas del Riachuelo. Inspirado en una de las bandas más importante del país. Un homenaje a su obra y a todo aquello que al menos intente ser diferente a lo que conocemos, por lo tanto único.

La idea, puesta en escena y dirección general es de Roberto Peloni y lo acompañan los talentosos (por orden alfabético) Ana Victoria De Vincentiis, Paula Dopico Díaz, Agustina “Seku” Faillace, Carolina Gómez, Laura Manzini, Ignacio Mintz, Belén Pasqualini y Francisco Ruiz Barlett. La producción musical es de Jorge Soldera, los arreglos vocales de Raúl Oliveira y los arreglos musicales y versiones de los temas fueron realizados por Javier Arias.

Elenco (por orden alfabético)

Ana Victoria De Vincentiis

Paula Dopico Díaz

Agustina “Seku” Faillace

Carolina Gómez

Laura Manzini

Ignacio Mintz

Belén Pasqualini

Roberto Peloni

Francisco Ruiz Barlett

Voz en off: Raul J. Sanchez

Producción ejecutiva: Carla Signetti

Producción General: Escuela de Teatro Musical Carlos Gardel –

Carlos Signetti y Liliana Quartuccio

Diseño videos y gráfica: Damián Gioberchio

Producción Fotográfica: Nacho Lunadei

Realización y Diseño Marioneta: Tadeo Jones

Efectos: San Jorge

Asistencia técnica: Juan Cruz Pinto

Asistencia de dirección: Tania Marioni, Carina Torres

Producción técnica: Maxi Pastorelli

Producción Musical: Jorge Soldera

Arreglos Vocales: Raúl Oliveira

Arreglos Musicales y versiones: Javier Arias

Redes Sociales, Prensa & Comunicación: Marcelo Boccia y Ariel Zappone para MBRP

Idea, Puesta en escena y Dirección General: Roberto Peloni

Facebook.com/mundoredondook

TW: @mundoredondook

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Entrevista a Daniella Mastricchio

La que nunca estuvo11Todos recordamos al personaje de Sol en Chiquititas durante varios años. Pero la niña de aquel entonces es hoy una gran mujer, madre y continúa con su trayectoria en el teatro. De la mano de Mauro Yakimiuk, (quien es su pareja en la actualidad y director de la obra La que nunca estuvo), interpreta a un personaje realmente encantador en el que se van desenvolviendo diferentes matices sobre la violencia infantil.

En los últimos tiempos, el término Bullying se puso de moda, aunque lo que representa, lamentablemente, existe hace muchísimas décadas en el país. ¿Cómo te sentiste al ser convocada para representar a una de las compañeras de la que nunca estuvo?

Sí, si bien existe hace mucho, lamentablemente en los últimos tiempos se han dado varios casos de bullying.

Me sentí con una gran responsabilidad al aceptar esta obra. No solo por el tema que trata, sino también por el personaje que represento. Creo que hay una línea muy delgada que separa la ficción del ridículo. Tenía que estar a la altura del libro y poder resolver con la ayuda de nuestro director, Mauro.

Por otra parte, para mí es un gran desafío en lo profesional ya que el género de la comedia me saca de mi lugar de confort como actriz. Y de eso se trata, de no encasillarme como actriz.

¿Cómo madre, qué cosas considerás que tenés que tener en cuenta en lo cotidiano para que tus hijos no sufran acoso en la escuela?

Considero que lo mejor siempre es hablar mucho con nuestros hijos y es lo que hago. 

Si bien no hay una manera exacta ni del todo segura como mamá para evitar estas cosas, es fundamental escucharlos, estar muy atenta a lo que me cuentan, observarlos y dedicarles el tiempo necesario para que las posibilidades de que sufran algo así se acorten, o, en su defecto, detectarlas a tiempo.

Sin lugar a dudas que la palabra acoso siempre se relaciona, en primer lugar, con lo sexual. ¿Suponés que un chico que tiene la contención de su familia y la atención que precisa puede defenderse ante un posible ataque?

Eso es relativo y un tema muy delicado. Creo que cada situación y cada persona es diferente, por ende, no depende solo de la contención familiar, aunque considero que es importante hablar mucho con los hijos para que puedan desenvolverse con cuidado ante las diferentes situaciones.

¿Por qué crees que un niño decide ensañarse con otro?

No tengo los conocimientos profesionales que se necesitan para poder responder.

Como madre, creo que el amor, el respeto y la educación son la base de un gran pilar para la formación de nuestros hijos. 

La compleja temática que eligió Mauro Yakimiuk para la obra consigue desarrollarse de manera excelente en las tablas y el plus de crear consciencia. ¿Considerás que el humor es una especie de respiro?

Particularmente creo que el humor en La que nunca estuvo, cumple muchos roles. 

En algún punto, sí, es un respiro. Por momentos complicidad y hasta incluso una burla. El humor va mutando…

¿Cómo fueron los primeros ensayos?

Se hizo una primera lectura del libro con todo el elenco ya completo. Luego, a medida que los ensayos avanzaban, íbamos conociendo cada vez más a nuestros personajes.

La pasábamos muy bien y nos resultaba inevitable reírnos de los gags que Mauro marcó en el libro y los que iba agregando con un resultado excelente.

¿Te parece que esta historia debería ser vista por niños y adolescentes? ¿Por qué?

Totalmente. Es una excelente historia para chicos en edad escolar porque ayuda a reflexionar sobre los comportamientos.

Poder verlo en una representación así, permite contemplar desde afuera, qué siente cada uno de los que intervienen la situación de acoso.

De esta manera, poder hacerse cargo cada uno del rol que le toca.

Con total certeza, ayuda a concientizar de una manera inteligente, divertida y sumamente atrapante.

¿Crees que el espectador sale transformado después de la función?

Espero que sí, la idea es poder aportar un granito de arena desde éste humilde lugar.

Mariela Verónica Gagliardi

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El peligro de ser vendedor

Extraño juguete1

Ficha Extraño jugueteUna historia que comienza no por su inicio es lo que da pie a una ambientación muy sexy en la que una serie de acciones se van desarrollando y teniendo lugar.

Extraño juguete (escrita por Susana Torres Molina) nos plantea un universo lleno de sentidos, permitiendo que nos apropiemos de los que deseemos. Un hombre, en esta ocasión, es el “objeto” y será éste sobre el que recaerán todos los deseos más carnales. Dos mujeres explorarán y se explorarán hasta considerar-se parte de un todo que está abierto a discusión, a la moral, a la ética al todo.

Entre risas, comicidad y drama, este objeto-hombre tendrá la oportunidad de hablar, de expresarse y de demostrar su gran talento actoral en escena.

Como si la ciencia viniera a buscar respuestas no dadas, o verdades no satisfechas. Esto es lo que se siente, todo de lo que se abstrae, lo recurrente y no saciado, lo que inoportuna a quien más lo grita.

¿Se puede pagar para ser complacida?

Nada de eso se podría asegurar. ¿Cómo dar certezas cuando no se las tiene en ningún plano de la vida?

Un espejo en el que sucede lo que se ve y no lo que se siente. Tres cuerpos que entran en acción, conducidos por el fervor, por la lógica, por lo que aparece y se disuelve en cuestión de instantes, de breves segundos.

De esto se trata la dramaturgia (dirigida por Carlos Belloso), de lo que intriga y no se devela siempre, de lo que se huele y no se asimila, de lo que no se comprende y continúa investigando. Ir en busca de resultados, de lo que se entremezcla con diferentes secuencias, de lo que se va quitando de una enorme caja que contiene a este juguete pago.

Por más que se trate de un experimento, la espontaneidad demuestra que es posible construir sobre una base pero sin seguir los rígidos lineamientos de un libreto. No me refiero a la improvisación sino a la sensación de que ésta tiene su importante lugar.

Una ficción que bien podría ser realidad y que al suceder esta mezcla, se fusionan ambos mundos permitiendo disfrutar dejando la argumentación a un lado, al menos por un rato.

Tres cuerpos cansados, extasiados, exhaustos, desprovistos de alma y entregados a la ciencia que explora sin cesar.

Cuando las justificaciones surgen, aparece su contrapartida ilusión de respirar una atmósfera entretenida que oscila entre el mundo del ocio y el laboral. Es constante esta ambivalencia planteada por la autora, quien no solo consigue proyectar vivencias sino otorgarlas en tono de humor negro.

Si lográramos olvidar la investigación imperante, podríamos observar a tres humanos en busca de saciar su apetito sexual, haciendo prevalecer la histeria y protagonismo para sobresalir a cualquier costo.

Por momentos los diálogos parecieran ser entre tres amigas que se intercambian chismes para llenar los silencios. Como una vorágine de palabras interpuestas -con, sin o con doble sentido. Ese es el ilusionismo de esta pieza artística: el lograr hallar modos de vivir sin someter a alguien a los caprichos.

¡Vender nunca fue tan insólito!

Mariela Verónica Gagliardi

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¿Libres de culpas o absorbidos por una insignificante especie?

La vida probable1

Una tarjeta de presentación de la obra en la que su gráfica muestra un insecto. Como si una hormiga pudiera decir en palabras lo que significa la vida, su transitar y la posibilidad de construir y destruir a su antojo.

¡Cuántas similitudes puede tener un insecto con el hombre!

La vida probable (escrita y dirigida por Pablo Caramelo) es un gran pantallazo a la tragedia y su manera de salir lo más ileso posible. Porque cinco personajes irán narrando quiénes son y qué lugar ocupan en el mundo, no por su importancia sino por lo particular en cada detalle ensamblado. Es así como estos amigos están reunidos en la casa de uno de ellos y, al parecer, las horas apesadumbradas los hacen sostener una magia inexistente y la bruma asfixiante hacerlos estallar en ira y decir cosas de las que, quizás, se arrepentirán.

Con una fuerte ideología peronista, esta historia no pretende hacer política sino hablar de la misma: escogiendo noticias amarillistas, buscando evadir responsabilidades y brindando detalles mínimos para la reconstrucción de temáticas trascendentes.

Entonces La vida probable tiene múltiples posibles lecturas. Un público erudito y conocedor de Perón, podrá salir satisfecho y feliz de la inmensa cantidad de información al respecto. En lo concerniente a quienes no son tan conocedores de la historia peronista, la obra brinda otras aristas posibles: la visual y la discursiva.

Observando la disposición del espacio escénico, del lado izquierdo se emiten las noticias que sirven a modo de disparadores -para luego enlazar un argumento a otro-; y hacia la derecha se produce la acción emotiva de cada artista -que sutil y a corazón abierto se expone para no ser juzgado por los demás-.

Claro que los cinco son amigos, que estuvieron en las buenas y en las malas, pero no dejan de ser personas imperfectas que señalan actitudes ajenas de una manera desgarradora.

El trabajo de cada uno de los actores es impecable y, como siempre, podemos deleitarnos con la presencia de María Viau que enaltece aún más la dramaturgia.

La vida probable nos acerca a ciertas emisiones televisivas, radiales y gráficas que profundizan las desgracias ocurridas en ciertos lugares del interior del país, a la vez que las entremezcla con vivencias grupales como para que sea el público quien juzgue qué noticia podría llegar a ser peor o más trágica – si las cercanas o las lejanas-.

Quizás se trate de realizar un mea culpa y asumir que toda persona tiene un compromiso y obligación tanto a nivel individual como social. Y de aquí es que se desprenden temáticas controversiales como el aborto y el homicidio culposo, definiendo que todas las acciones llevadas a cabo a lo largo del tiempo van delineando quién es quién. Pero, lo más interesante resulta ser que cada argumentación no tiene la intención de vulnerar a un otro sino a exponerlo.

Mariela Verónica Gagliardi

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Festival de Teatro durante todo Mayo en El Palomar

Durante todos los fines de semana del presente mes, se llevará a cabo el Festival de Teatro Frontera Sudoeste, organizado por el Encuentro Permanente de Teatristas de Morón. El evento tendrá lugar en el Teatro El Errante sito en Av. Rosales 1345 (El Palomar – Gran Buenos Aires). Todas las entradas serán libres y gratuitas.

El primer fin de semana se presentarán las siguientes obras:

Cicatrices

Viernes 6 a las 21:00 hs

Actriz: Claudia Stigol

Dirección: Julio Pol

Bocas de Trueno

Sábado 7 a las 21:00 hs

Actrices: Sandra Posadino Claudia Quiroga

Actriz / Musica invitada: Lucía Snieg

¡Hip!

Domingo 8 a las 17:00 hs

Actrices: Mara Nievas, Aime Inquieta

Edipo y Yocasta

Domingo 8 a las 21:00 hs

Autor: Mariano Moro

Actores: Mariano Ferrer, Cristina Lovay, Jorge Abolio, Marisol Contreras, Claudio Sanabria, Laureano Ferro

Dirección: Darío Restuccio

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El poder del recuerdo

Dadyman

Es el Midachi más recordado, el que siempre siguió en actividad y supo cómo proyectar su gran risa y anécdotas, compartiéndolas con el público. Sin pretender ser admirado, su característica más notable es su empatía, su sensibilidad y verlo en escena resulta algo maravilloso.

Rubén Enrique Brieva (más conocido como Dady) hace cuatro años que lleva a cabo su unipersonal titulado Dadyman y es imposible no sonreír al leer este nombre. Como una especie de superhéroe que con una capa imaginaria nos llevará al mejor estilo de sabelotodo por los tejados, defendiéndonos de todo mal.

Su nobleza es característica de todo superhéroe y su deseo de que no exista un rico sino que el pueblo tenga qué comer, también es uno de los deseos de todo hombre con poderes mágicos.

Bien podría ser la mentalidad de un presidente populista y el corazón de quien sabe de la existencia de seres que tienen más necesidades que otros.

El espectáculo realmente cumplió con mis expectativas. No por subestimarlo sino porque cuando imaginé un unipersonal no supuse más que una hora de Dady contando chistes y su travesía desde niño hasta la actualidad. Sin embargo, el condimento que le otorga el artista a su show es la sensibilidad desmedida con que escoge determinadas festividades, momentos familiares, aparatos tecnológicos de aquel entonces, la diversión con “nada” y todas las proyecciones que se vuelven notables al emitirlas su voz.

Dady es un grande por su grandeza, no solo por su altura. Es conmovedor porque se conmueve interpretando y durante sus casi dos horas de historias -transformadas en sketchs– puede dar infinitamente.

Seguramente a muchos espectadores les pueda interesar la intimidad y vida de este actor, pero me atrevo a afirmar que lo que uno busca al asistir a una de sus funciones no es expresar fanatismo sino sentir algo diferente. En definitiva, quienes tenemos pasión por el teatro queremos que nuestros sentidos se despierten y vuelen sin ser coartados.

Es posible reír de las desgracias y no como burla a las mismas sino como superación, como logro y como necesidad de desdramatizar aquel sufrimiento. Entonces, un público promedio de 45 años en adelante expresa su alegría al encontrar a un famoso que pasó por las mismas peripecias. Que está en las tablas, íntegro, y emitiendo cada uno de sus pesares, de sus no traumas y de darle a la vida lo que la vida la dio y da: movimiento. Esa creación con “nada” del todo. Esa posibilidad de ser feliz sin tener que comprar o adquirir un determinado bien para lograrlo.

La necesidad por volver a las raíces, a sentir que la niñez de antes era mejor que la de ahora, realmente es un hecho. Actualmente los infantes podrán divertirse con todo el avance tecnológico pero ante un corte de luz, su anhelo se verá sumergido en las tinieblas. Y ahí es cuando Dady nos recuerda que 40 años atrás era menester entretenerse con la naturaleza misma, con el deseo de compartir con semejantes y librarse de toda atadura.

Como una canción que dice: tengo, un mundo de sensaciones. Ojalá todo humano y ser viviente pudiera convertir sus días en la mejor historia a contar. La ficción tiene su parte de realismo aunque la semejanza con el pasado de estos espectadores es una identidad conjunta y compartida por los códigos, valores y vivencias que los hacen formar parte de una misma cultura.

Quienes tenemos menos edad que la promedio, también disfrutamos y pudimos enlazar nuestro pasado maravilloso. Y, en verdad, por más sufrimiento que pudiera tener una persona, el abanico de posibilidades que nos otorga Dady es funcional a todo ser. Solo hay que saber mirar con ojos optimistas y no traumarse ante todo.

Dadyman es nuestro salvador, es aquel de los ojos grandes y brillantes que pretende tocarnos con su poder más grande: el de hacernos reír y recordar siempre con una sonrisa.

Mariela Verónica Gagliardi

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La esperanza de ser libre

La casa canta1

Ficha La casa cantaPuede suceder que nos crucemos en la vida con personas que dialogan con todo. Y cuando digo todo, me refiero absolutamente a todo. Como podría ser otra persona, un animal, una planta y todo aquello sin vida aparente. Porque se supone que una roca no tiene voz y, sin embargo, expresan demasiado por sus colores, brillos u opacidades. ¿Y qué se podría pensar (al instante) de una persona que hable con una casa? ¿Las paredes tendrían participación durante una reunión, será cierto que oyen que podrían meter en problemas?

Para quienes no gustan, por lo general, de la poesía y poemas convencionales que solo se dignan en adornar relatos con infinidad de palabras; Luis Luchi resulta óptimo. Un poeta que se vale de lo cotidiano, de lo concreto, de lo básico y elemental para un ser humano. Para que sea ser y humano.

Y al escogerlo, al exponer sus versos indefectiblemente se lo admira y entreteje con el acontecer de la historia presente. Una historia que en verdad es la historia de la humanidad (no en cuanto a evolución) que nos conecta el suelo, con la tierra, con el aroma a naturaleza, con el verde más verde de una hoja con rocío, con lo elemental y el juego de la danza que se oscila de un lado a otro -demostrando no solo excelencia sino el arte de las formas, de lo que las extremidades pueden lograr-.

El espacio escénico se compone de diferentes lugares que se comparten o disocian, según el momento. Música que esboza lo que las palabras no alcanzan a dilucidar, a proyectar. Porque a veces es tan complejo el mundo que no es posible encontrar un oasis. Pero, La casa canta (de y La casa canta2dirigida por Isabelle Paez) es un sitio confeccionado para evadirse, al menos por un rato, del afuera.

No es teatro-danza, no es teatro, no es danza, es una pieza artística que se vale de los recursos necesarios para comunicar lo que desean. Un elenco que, evidentemente, no quiere estructurarse con un formato determinado sino dejar que las alas se desplieguen para alcanzar un vuelo sin fronteras.

Observando todo el espacio es posible ver acciones aisladas, otras fragmentadas y pretender unir todo con un simple parpadeo. Pero esta obra, atrevida, puede tener múltiples miradas. Se puede entornar los ojos y solo oír, o abrirlos y girar hacia la izquierda, o hacia la derecha, o hacia arriba. Se trata de una casa en la que pasan muchas cosas: principalmente energía, mucha energía. Entonces no es preciso querer recorrer la sensación de un personaje y otro y todos a la vez. Se puede escoger, caprichosa o espontáneamente, hacia dónde posicionar la mirada y los sentidos.

Poemas de otros autores se van sucediendo con el correr del tiempo y la sencillez se convierte en abundancia, al igual que una ratita en compañía eterna. Una caricia en lo más preciado y el amor en el universo, sentenciado.

Mientras, el verde, se ve por doquier, se siente. Como los pasos de baile perfectos, sombríos, luminosos, firmes y suaves, con un recorrido hacia lo más noble y creativo, hacia la admiración propia y ajena. Como un folklore unido, separado, con un crecimiento hacia diversos horizontes, sin fronteras, mágico.

La casa canta es una búsqueda inagotable, en compañía, en grupo, en continuo crecimiento como las ramas de un árbol.

Así es como la autora plantea la propuesta, la ofrece, la brinda y cada espectador deberá hacer su propio recorrido. Sin esto, nada tendrá sentido.

(…) “tengo un poema

completo preparado

sobre lo que somos nosotros

en esta época

del capitalismo

agonizante

decrépito

agonizante” (…)

Luis Luchi

Mariela Verónica Gagliardi

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Un bosquejo de lo que podría llamarse identidad perdida

Gris de ausencia - Radioteatro

Ficha radioteatro ElencoEn 1981 Roberto “Tito” Cossa estrena la obra de teatro titulada Gris de ausencia, situada en una época pos peronista, alrededor de la década del 60´ y con una carga emotiva muy relevante. Es así como Víctor Agú decide adaptarla al formato de radioteatro para revivir la esencia fundamental del desarraigo.

Como la canzonetta que se escucha en varios momentos de la historia que va hilvanando los retazos del pasado, de un continente y otro, de las tierras natales y las convertidas en propias aunque siempre desoladas. Así es como transcurre el relato de cada uno de los personajes de esta historia que consigue expresarse como un conjunto de evocaciones atemporales, sin años, sin presente ni futuro, solo con un pasado que conmueve al más añejo y permite desplegar las alas al más joven.

Un gris que empaña lo que podrían ser colores vivos pero que conmueve hasta al más inquieto.

Los recuerdos, esa caja fuerte o ese baúl que cuesta vislumbrar desde lejos pero que está integrado por anécdotas, por sueños tan fuertes que son imposibles de notar despiertos. Como esa fragancia al puerto de La Boca, de las reuniones familiares, de una partida de tute y las melodías de un acordeón desafinado que se oyen más representativas que lo que podría ser perfecto.

Sebastián Pozzi es el encargado de darle vida sonora a cada escena del radioteatro y que como espectadores podamos sentir los pasos, el correr de una página del diario que llega tarde al barrio, las voces gastadas de tanto sufrir, el idioma que confunde personalidades y sentires, dolores del alma imposibles de subsanar.

Mientras Nora Cárpena ý Víctor Agú nos introducen a esta melancólica escucha, cada interpretación se irá encargando de decir algo picaresco, inolvidable y tan profundo como lo no sucedido como se deseaba.

Un abuelo interpretado por el talentoso actor Roly Serrano, al cual podemos observar con toda la gestualidad al pie de un hombre anciano y, a su vez, darnos el lujo de cerrar los ojos y sentir la fascinación de su gran composición interpretativa.

Gris, como lo intermedio entre una tonalidad y otra, como lo que no se puede definir exactamente, como lo desteñido del negro u opacado del blanco. Como un pie dejando huella en Italia y Argentina, como la confusión de un Coliseo y la cancha boquense. Como el mareo que no permite saber a ciencia cierta para qué permanecer donde se permanece ni por qué.

Ficha Gris de ausencia - radioteatro

Mariela Verónica Gagliardi

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La sabiduría del arte

Camarines1

Ficha CamarinesMuchas cosas le puede enseñar un padre a un hijo y también son varias las cosas que puede aprender un hijo de un padre. Pero, cuando no se está presente, suele quedar un vacío tan profundo, tan difícil de volcar con las palabras justas como de comprender certeramente. Las sensaciones no siempre pueden verbalizarse.

Es así como Víctor Laplace y Sergio Surraco, interpretan a dos seres que creen ser quienes quieren hasta que se dan cuenta de lo mucho que se están perdiendo por la terquedad de sus personalidades.

Uno actor y el otro ingeniero, realmente dos carreraras completamente opuestas que no conseguirían unirse de ningún modo. Sin embargo, estos hombres tan desconocidos entre sí y con genes tan similares encuentran la manera, espontánea, de retroalimentarse.

Si bien existen muchísimos momentos en que el humor hace estallar varias carcajadas en ellos y el público, es la nostalgia la encargada de lograr quitarle tanto polvillo a dicha relación.

Dos actores que se lucen de principio a fin, que convocan y llena la sala del teatro Tornavía (en San Martín), que tienen muchísimos cambios de vestuario (los cuales consiguen hacer lucir aún más a estas estrellas del teatro) y un sin fin escenografías que alcanzan la fluidez necesaria para que cada una de las escenas consiga la hilación con la siguiente.

Así, Camarines (escrita y dirigida por Rafael Bruza) se convierte en el espacio ideal para que los personajes se desnuden por completo y decidan su futuro sin culpas o morales innecesarias. Entonces, la vida misma les va mostrando cuán interesante resulta el desafío de imaginarse estar en otro lugar, cambiar rotundamente, maquillarse con los colores que desean para encarnar a quienes sueñan y entenderse, mutuamente, sin la necesidad imperiosa de pretender convencerse para modificar algo.

Como quien quisiera ser feliz y no conformarse con lo conseguido hasta el momento, ellos buscan, indagan, se sorprenden sin imaginarlo, sueñan con los ojos abiertos y se ayudan como nunca lo hicieron antes. Por eso, Camarines, es un búsqueda hacia lo más profundo y sensible de un ser humano, sobre todo sobre aquellos que no tuvieron un padre presente, sobre la oportunidad de cambiar y no estancarse en un pasado doloroso, dejando a un lado el rencor, asumiendo que toda persona se equivoca y que la única condena que debería existir es la de ser preso de las propias palabras.

Al observar a los espectadores pude notar como todos teníamos la misma sensación: la de estar dentro de un verdadero camarín, escuchando las conversaciones privadas detrás de una puerta, intentando capturar la esencia de cada charla y asombrándonos por cada uno de los sucesos de la presente trama.

Como la frase: nunca digas de ese agua no he de beber, así se manifiesta esta entretenida y sensible historia que nos lleva de la mano por un camino conmovedor y lleno de esperanza en el que siempre se está a tiempo.

¡Qué lindo resulta saber que una persona puede arrepentirse y que no tiene que seguir un modelo para no evitar decepcionar a alguien!

Una comedia dramática que sutilmente consigue enaltecer al amor y demostrar cómo lo esencial es la ternura que le imparte uno a otro, el cuidado y la enseñanza de transmitir lo que más se sabe.

Mariela Verónica Gagliardi