*** SEPTIEMBRE 2025 ***

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No todo es cursi en el amor

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ficha-historias-de-amor-bajo-la-lluvia¡Qué grato resulta comenzar la semana viendo una comedia musical súper entretenida y con sus protagonistas que arrasan con todo!

Historias de amor bajo la lluvia (escrita por Joaquín Stringa, con dirección musical a cargo de Guido Cefaly y dirección general de Marcelo Rosa) es una linda recopilación de momentos y situaciones cursi, atípicas, geniales, divertidas, conocidas e hiper repetidas por todos y todas. Con la particularidad de remitirse a films estadounidenses, este musical comienza con un posible romance, continúa con sketchs de toda índole y al llegar el desenlace, cada una de esas pequeñas narraciones va cerrándose deleitosamente.

Sinceramente, es una pieza artística con un formato que impacta, con dos actores muy buenos (Ángeles Díaz Colodrero y Martín Mazalán), llenos de juventud, gracia y empatía, que consiguen hacer reír en todo momento y pasemos una noche inolvidable.

Con una escenografía llamativa, llena de luces, muchísimos cambios de vestuario -al instante-, proyecciones y efectos visuales, sonoros y música en vivo; permitiendo que cada espectador se sienta identificado con alguna de las escenas, mínimamente, y puede sentir la liviandad de que nada es tan tremendo en el amor.

All you need is love, aparece escrito en uno de los objetos que pueden verse casi al final y este es uno de los argumentos en que se hace hincapié. El amor tendrá matices, será conflictivo, duro, pasional, tierno y demás; pero nadie puede vivir sin él. Al menos, nadie podrá ser feliz sin él.

¿Cuánto tiempo, meses o años tendrán que pasar hasta asumir que una relación no vale la pena? ¿Por qué suele costar tanto olvidar y, a veces, resulta más simple odiar para lograrlo?

Todas las personalidades pueden observarse activamente, rememorar momentos pasados y desear que el futuro sea completamente diferente.

Quizás al esperar un tren que nos llevará bien lejos, creyendo que la distancia es el olvido (como lo dice un famoso bolero) y no teniendo en cuenta que lo no resuelto acá, se transportará allá. Cada enseñanza es transmitida humorísticamente y, por momentos, pareciera que estamos mirando un programa de televisión o una serie en que la heroína de la historia tiene superpoderes y puede utilizarlos para derribar al enemigo, para jugar como se le antoje y transformar la realidad a su manera.

Con o sin glamour, deseando conocer al amor de tu vida, jugando a no enamorarse o comiendo del mismo chupetín; ellos interpretarán con diferentes tonalidades a sus cupidos. Algunos, desgraciadamente, tendrán un flechazo pero no precisamente de amor y otros sellarán con un beso especial.

Siempre hay un roto para un descosido o una media naranja, de eso podremos estar completamente seguros. Quizás el desafío sea asumir que la vida es un juego en el que no solo se sufre o padece sino que se puede reír hasta el cansancio y adorar a quien nos odie.

Y si la muerte se acerca, tal vez pueda cambiar de opinión o no. Todo es posible en Historias de amor bajo la lluvia.

Siempre la música en vivo es un plus que otorga más energía a una dramaturgia, sobre todo tratándose de una comedia musical en que las melodías merecen ser oídas frescamente. Así, un trío compuesto por guitarra, bajo y batería, amenizan durante la función, le permiten a los actores lucirse en todo momento y permitirles brillar con o sin truenos.

Mientras los mejores besos de Hollywood aparecen proyectados, las burbujas caen lentamente, los colores dibujan una escena diferente y todo el elenco se luce, quedando demostrado que cuando un producto artístico funciona, este es el camino.

La frescura y espontaneidad desfilan por las tablas, el aroma a lluvia podemos imaginarlo de inmediato y el tiempo de espera para los enamorados podría llegar a su fin.

El Teatro Sony es así como recibe por primera vez a un elenco musical y todo será brillante en su conjunto.

Canciones en francés e inglés, muy conocidas por todos, serán entonadas por sus artistas a una y a dos voces para, prontamente, continuar con el desarrollo de cada microrrelato. Un honor ser público de un trabajo tan excelente que comienza su segunda temporada y dará mucho que hablar en los medios.

Mariela Verónica Gagliardi

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El Imperio de la Cirugía

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¡Que Roma recompense con su amor a los que han sobrevivido, y que los muertos reciban sepultura con sus antepasados!

(Tito Andrónico)

ficha-sangre-sudor-y-siliconasCuando supe que existía Sangre, sudor y siliconas (basada en Tito Andrónico de Shakespeare, escrita y dirigida por Gonzalo Demaría) no dudé un instante en ir a verla. Su título atractivo me cautivó aún antes de saber su argumento, su autor, su estilo y demás cuestiones que hacen a una dramaturgia.

Pero, al conocer que se trataba de una pieza basada en Tito Andrónico (de William Shakespeare) y que Gonzalo Demaría sería su director; me zambullí completamente en Hasta Trilce.

Debo confesar que es una historia sin igual, que divide al público en dos y que, seguro seguro, hará que existan quienes adoren como quienes odien esta versión.

Me coloqué en primera fila, para no perderme ningún detalle y, luego, pude sentir cada sonido repercutiendo en mi cuerpo de una forma tan interna que puedo afirmar cómo el ambiente gauchesco y científico se unieron a la guerra y batalla de cortar cabezas y dar nacimiento a la menos pensada criatura “humana”.

Un gran show de poética, música, canto y coreografías que se van sucediendo cuando menos lo creamos posible.

El emperador romano murió y su lugar fue ocupado por Saturnino. A partir de aquí, quienes conozcan el libro, sabrán como prosigue la acción y su sanguinario desenlace. Hay quienes dicen que es el escrito más feroz de Shakespeare y asiento con la cabeza, sin pretender perderla.

La venganza, el honor, los celos y la sed de poder están presentes durante toda la historia. Ilustrando con objetos pintorescos, diferentes sonidos e iluminación; Sangre, sudor y siliconas merece estar en cartel por mucho tiempo. Así lo grito y así lo siento. Porque los clásicos merecen una vuelta de tuerca y que los espectadores abran sus sentidos, que no piensen en ir a una función donde se transmite literal un libro memorizado. Se trata de asistir como público activo, pensante y teniendo presente el argumento para, después, poder sacar las conclusiones pertinentes. No es requisito saber de qué trata, aunque tener conocimiento otorga un plus muy interesante.

Saturnino y Bassiano (hermanos e hijos del difunto) discuten por los derechos romanos, por el poder. Pero es Marco (hijo de Tito Andrónico) quien defiende a su padre y recuerda toda la sangre derramada en defensa del pueblo.

Hasta aquí pareciera ser solamente un tragedia y drama tradicionales. Aunque, unos instantes después el surrealismo y el grotesco se apoderarán de los encantadores personajes que son encarnados por actores de altísima talla. Solo así este formato puede resultar impactante y permitir la carcajada constante de quienes ingresan (y deciden hacerlo) en el código de Demaría.

Ya en esta escritura de Shakespeare aparece vivo lo que tanto cautiva: esos espíritus que renacen, una y otra vez, reviviendo las culpas y los errores cometidos al respirar: “Dadnos a uno de los prisioneros godos para cortar sus miembros y quemar (…) para que sus espírituds descansen, eternamente, y nosotros no seamos atormentados con sus apariciones”.

Mientras tanto, Tamora (una femenina, temerosa y particular dama) se hará presente con sus boleadores, sorprendiendo a todo instante. El impacto al chocar contra el piso hará resonar la sala e invitarnos a estar de su lado. En verdad, cada personaje tendrá esa misión. Ella cuestiona en un momento: “¿Deben ser descuartizados y quemados mis hijos en vuestras calles por haber defendido a su patria?”

Las mujeres, en esta oportunidad, son puestas como plato principal de disputa, como objetos mercenarios que desean poseer unos y otros sin interesar (o incluso importar) quién es cada una.

Lavinia (hija de Tito) está prometida con Bassiano, sin embargo, es el mismísimo padre quien desea (por cuestiones de negocios) concedérsela a Saturnino. Así resultarán batallas campales, cortes de cabezas como ya se conoce y los órganos de quienes menos pueden defenderse. Pero… es Tamora también escogida por Saturnino como futura emperatriz y, aquí, nos encontramos con dos mujeres que aún no están enteradas de dicha situación, mujeres que pertenecen a estratos diferentes (una a Roma y otra a los godos).

Indios prisioneros que querrán cambiar su suerte y el sentido de los versos que evocarán. Seres subordinados que pretenderán abandonar ese lugar, mientras el sanguinario Tito hará de las suyas en una clínica de estética.

Culturas Incas milenarias que vienen a recordarnos que existen y que no todo, para ellos, está perdido.

Unos a otros irán salvando o hundiéndose, en pos de sus intereses o hermandad. Todo sucederá tan rápido que no habrá tiempo para objetar una u otra decisión, sino para disfrutar de una obra excelente y disparatada, con un elenco increíble que se devorará el escenario. Habrá quien decida sacrificar una extremidad u otra, mientras que la peor trampa se servirá en platos grandes.

¿Será el destierro la mejor oportunidad para salir ileso?

¿Podrán los godos imperar por sobre los romanos? Digo: ¿La cirugía estética por sobre la humanidad? ¿Fue más sanguinario el Imperio Romano o lo es, en la actualidad, todo diseño o la búsqueda hacia una añorada perfección inexistente?

Hijos engendrados con marcas imposibles de borrar, muerte y más muerte. Como una pincelada que pretende tachar lo que no conviene. Todo, absolutamente todo, volará por los aires hasta que lo menos probable suceda ante nosotros.

Asesinar por venganza, asesinar por honor, por dignidad o por temor a ser aniquilado.

Sangre, sudor y siliconas es una obra de teatro surrealista, en la que dos escenarios posibles son fusionados, perpretados en el tiempo y con la grandeza de quienes pueden hacer lo que quieran, como quieran y arrastrando sus cuerpo hasta resurgir en el instante que todo parece calmo.

Mariela Verónica Gagliardi

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Hagamos de cuenta que no pasó nada

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ficha-en-boca-cerradaCuando el elenco de una obra es excelente, la historia (sea cual fuere) ya tiene el éxito asegurado. En esta oportunidad, Jorge Azurmendi (a quien sigo frecuentemente) decidió estrenar En boca cerrada (escrita por Juan Carlos Badillo), una dramaturgia realmente conmovedora que te atraviesa de pies a cabeza, sin exagerar. Con una puesta en escena impresionante, impactante, y que permite que se fusione con las acciones llevadas a cabo por los personajes de este drama.

Se sabe que la época de la dictadura militar está presente, que las desapariciones son frecuentes y que el silencio es moneda corriente. Sin embargo, está presente esa sensación de que todos los conflictos -recurrentes- son parte nuestra. Los dramas que giran en torno a problemáticas familiares tienen su razón de ser y, en este caso, En boca cerrada llega a ser eficiente con su mensaje que, tal vez, sea un despertar en las mentes que, por un motivo u otro, aún continúan adormecidas como con ese hormigueo que solo se va con un buen pisotón.

¿En qué se basa la obra?

Puntualmente, es la muerte del padre de una familia el origen de un cúmulo de traumas, olvidos, manipulaciones, angustias, dolores y ocultamientos que salen a la luz durante el llanto más desgarrador de quien acaba de enviudar.

Esto parece ser un argumento bastante conocido, aunque cabe resaltar que la historia se sitúa en el último año de gobierno de Isabel Perón, habiéndose estrenado la pieza artística en 1984. De hecho, fue muy emotivo escuchar -mientras esperaba para entrar al Teatro del Pueblo- a personas que habían visto la primera versión y que rogaban que la experiencia fuera igual de buena. Ese temor, se disolvió al salir de la sala principal. Un señor me dijo que la obra fue tan maravillosa como hace treinta años atrás, que no cambió nada. Realmente estaba conmovido, sobre todo porque su generación fue la que más padeció esa triste época en el país.

Nadie puede permanecer con los labios pegados durante mucho tiempo. Éstos se secan de tal forma que producen muchísima incomodidad, la respiración debe cambiar su curso y todo el organismo se inquieta en pos de acomodar las partes como se merecen. Todos estos detalles corporales, sinceramente, pueden verse manifestados en los actores -quienes asumen que, algo, debe cambiarse-.

Entonces, ¿qué es lo atrapante de esta obra?

Su recurso narrativo, el estilo de jugar con el pasado y presente… hasta sentir que está jugando con el público presente; como tantas veces los políticos hicieron y siguien haciendo. Cuando una madre se desgarra por no tener de quién hacerse cargo, cuando se quita esa máscara que la «protegía» y puede vislumbrarse su rostro sin maquillaje, puro, con años y décadas de soportar lo que, quizás, no tenía por qué.

La crisis política de Argentina se seguía agudizando, y al año siguiente se desataría la dictadura más sanguinaria y exterminante en el país. Si bien el contexto no se apoya en las desapariciones y asesinatos de víctimas por parte de Videla y sus secuaces, el olor a podrido puede impregnarse por completo. Quizás porque ya sabemos que en poco tiempo se desataría lo peor.

Todos los personajes tienen un cúmulo de características bien específicas que les permiten dejar una determinada huella en el presente o en el pasado. Transcurra el tiempo que transcurra, pareciera ser que los acontecimientos y las experiencias no los han cambiado en absoluto. Como si fuera el código familiar, morderse la lengua antes que decir lo que se supone será un error irreparable.

Mientras la sala de costura confecciona diferentes vestuarios, la novela es esperada como espacio que reconforte un poquito, y las mentiras irán saltando como un resorte infinito.

¿Cómo hubiera sido esta familia si decidía hablar en su momento y no guardarse nada?

Quizás nunca se sepa o quizás podría tratarse de la misión imposible de reconstruir el año anterior al Golpe del 76´ en que todo era tan incierto como las muertes, sin piedad, que se desataban.

Un lecho que no es de rosas sino todo lo contrario, un mueble que aloja a un matrimonio que no se quiere en absoluto. Acá radica el origen de la sucesión de problemas futuros que se fueron avecinando como lluvia con granizo.

El elenco es increíblemente poderoso, convincente y con la función precisa de no defraudar a los espectadores que ya conocen la pieza dirigida por Agustín Alezzo. Un doble desafío del que, al parecer, salen ilesos estos grandes artistas.

Después de ver En boca cerrada es posible que no tengas demasiado filtro. Es preferible expresar que callar. Porque se dice que: el que calla, otorga; y si de algo podemos estar seguro es que eso no siempre es tan así.

Mariela Verónica Gagliardi

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Desenmascarando lo peor del ser humano

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Mi lengua se tuerce por no declarar”.

Aprendí a mentir, cualquier sentir, a destrozar la ilusión de un semejante”.

Viva la careta, la burla, el desparpajo y la impunidad, vivan las sonrisas falsas con dientes falsos”.

Voy a decir las primeras y las últimas verdades: ¡la mentira!”

Talento y más talento es lo que hace de ¡Viva la mentira! (dirigida por Aimé Percícula) una obra teatral muy buena, en la que los diferentes matices se complementan, se fusionan, se agrupan y disuelven. Todo es posible cuando la elección de texto es deleitosa, variada y sin producirse altibajos durante la función.

La ironía es el ingrediente principal y fundamental para que nos podamos reír (hasta el hartazgo) de la muerte, hacerle pito catalán, demostrarle que es una pavada temerle por anticipado así como tenerle lástima a los seres más desfavorecidos.

Viva la mentira refortalece una vez más la noción de hipocresía, dejando en evidencia al humano y su complacencia.

Desde los coloridos y específicos vestuarios que luce cada una de las actrices, hasta los objetos que utilizan (no solo para decorar sino más bien para componer sus personajes y remitirse a momentos determinantes) hacen relucir aún más sus dotes.

Cada sketch no es un abrir y cerrar de ojos sino una puerta que se abre lentamente para luego conectarse con la habitación de al lado y hacernos dar cuenta que, en verdad, no estamos observando desde afuera, sino desde el lugar en que se desarrollan tales atrocidades, sentires, gritos, súplicas y sufrimientos.

Resulta que no todo está en la cosmopolita ciudad de Bs.As, sino mucho o casi todo. Quizás sus grandes teatros, espacios artísticos y amplias avenidas cumplan la misión de distorsionar la realidad. Y con esto no quisiera hacer una escala de valores, sino poner en evidencia que en el Conurbano existe un semillero de actores que son súper talentosos, que reman a diario contra viento y marea, que inauguran espacios en diferentes sitios y pueden no solo darse el gusto sino vivir de su amada profesión.

Hace unos meses conocí Ubuntu -un pequeño y gran lugar que se dedica exclusivamente al teatro- en pleno centro de Ramos Mejía. Y lo que sucede con este barrio es que me remite a mi infancia, a mi adolescencia y ahora a mi adultez. Porque es un entorno precioso y en el que tuve la posibilidad de conocer al grupo Las Torcidas, un elenco que actualmente está girando con una obra genial, en la que cuatro actrices (Mara Nievas, Nadia Saade, Mercedes Fittipaldi y Lina Ferrari) interpretan monólogos de Alejandro Urdapilleta: La hija de la mucama, La mamanis, La llorona y Los caminos que conducen a los ataúdes.

Y sí, hay demasiado humor por todos lados, pero el bueno no abunda y, considero que interpretar al genio de Urdapilleta no es nada fácil. Fue así como cada una de las actrices compuso de pies a cabeza un personaje y ocurrió algo sensacional: como si se tratara de cuatro completas desconocidas, se pelearon, se disputaron, se cruzaron, se corrieron del medio y todo en pos de unos segundos más de fama.

No quisiera ponerme a juzgar quién estuvo mejor que quién porque cada una de las mujeres supo transgredir y traspasar la escena para conectarse con lo más profundo de su monólogo y situación. Entonces, en todo caso, sería una crítica injusta ya que por gusto personal podría escoger un relato que me agrade más y eso me derive en señalar a la mejor actriz.

¿Qué sucede cuando un cuerpo expresa desde la voz y lo gestual, completamente?

¿Qué pasa cuando vemos a una niña en el cuerpo de una mujer, a una viejita en el cuerpo de una joven, a una linyera arrastrando la vida y viéndola pasar?

Ahí está Urdapilleta pero un poco más moderado, no tan cruel. Podríamos decir que un tono más familiar, como para que alguien que jamás lo vio y/o escuchó, pueda no salir despavorido.

Sus extremidades se desplazan, se aferran al suelo o separan de él. De repente podemos imaginarnos estar en el sitio al que nos trasladan cada uno de sus recursos aplicados. Pareciera ser que la venganza se fue apoderando, con el tiempo, para no soltarlas jamás.

A su vez, el resentimiento es la gasolina perfecta para que estas locas de atar puedan sacar a flote sus planes macabros, hacernos descostillar de la risa y darnos la oportunidad de sentir al humorista ahí.

Mariela Verónica Gagliardi

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Un regreso inesperado

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El Ciclo Cervantes en el Cervantes, presentó este lunes un unipersonal en el que se recrea la esencia de la gran humorista y comediante: Niní Marshall. La interpretración estuvo a cargo de la actriz Magalí Meliá y debo confesar que lo que más me atrajo fue que no se trató de una copia sino, justamente, de una recreación en la que Magalí rescató los modismos, códigos y cadencias con que Niní nos deleitaba con cada uno de sus personajes.

Y… se nos fue redepente es la invitación al velorio del difunto Don Pascual y a esa atmósfera y sensación que se percibe al ingresar a la sala en que se despide a un ser querido. Claro que Niní aprovecha para jugar, como era su costumbre, con el humor negro e inmiscuirse con lo que podrían hacer los más pequeños en ese entorno.
Son los juegos de pelota y corridas (que podemos escuchar a lo lejos) quienes separan cada uno de los sketchs en que podemos deleitarnos con: Catita, Doña Pola, Niña Jovita, Mónica, Doña Caterina y Cándida.

Con un vestuario bien específico para cada situación y rol, es que Electra? (la viuda) será contenida, acompañada, y quién sabe si podrá salir del caos imperante que llega al final de la despedida de su marido. Una despedida, como tenía que ser, muy original y que trascenderá por doquier.

De eso se trata el universo de esta artista que fue prohibida durante varios años de dictadura y que, sin embargo, consiguió llegar con su léxico a muchísimos hogares que se fueron encariñando con su manera incorrecta de hablar, con su simpatía, con la impronta de cada situación y el timing en que conseguía pasar de un acto a otro irrisoriamente.

Cabe mencionar que al ingresar a la sala Orestes Caviglia y notar que la única escenografía es una corona de muertos, realmente impacta. Por más que se trate de un espectáculo cómico, la muerte es siempre angustiante en nuestra cultura. Pero, al transcurrir unos minutos pareciera ser que nos vamos acostumbrando a compartir dichas flores y aguardar la actuación de la actriz. Vale la pena conocer a Magalí Melía para quien no conozca de su trabajo, vale la pena saber que no precisa copiar para hallar lo más relevante de Niní y quienes percibimos ello pudimos aplaudirla muchísimo.

Su respeto se transforma en admiración, la misma que tenemos quienes amamos a Marshall, la misma que puede contagiarse al repetir frases, dichos, o, simplemente, palabras sueltas. Porque dialogar hablando incorrectamente es como un nuevo lenguaje que tarda en asimilarse y, en este caso, hablar bien podría ser un error y la pérdida de gracia total de cada una de las performance.

La presente actriz no se confunde, logra plantarse en el escenario y transmitir monólogos sin igual, provocándonos la carcajada inmediatamente, sin reparo.

Componiendo un personaje tras otro y luciendo diferente en cuestión de segundos, ella sorprende. Siendo joven, mucama, chusma, cogotuda, anciana y teniendo mucho para decir -como menciona sobre el final de la obra-.

Actriz: Magalí Meliá
Dirección: Ariel Leyra
Función: 19 de septiembre 2016
Teatro Nacional Cervantes

Mariela Verónica Gagliardi

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Muy pronto: Paredón, de Natalia Paganini, en el Teatro Gargantúa

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Puerto Madero. Un paredón de cristal. El poder de estar cerca del cielo.
La ilusión de estar lejos del mundo. Y una burbuja que estalla.

ESTRENO SÁBADO 24 DE SEPTIEMBRE, 21HS

Gargantúa Teatro (Jorge Newbery 3563)
Reserva de entradas por Alternativa Teatral

Último piso de una torre monumental en Puerto Madero. Un paredón de cristal la separa del mundo. El aislamiento es total: el río por todas partes.
Pero tarde o temprano la burbuja se quiebra. Nina, la dueña del departamento, descubre robos reiterados en su casa. Poseída por la paranoia y la desconfianza, invita a su círculo más cercano para ponerlo a prueba. Su marido, su hija neo-hippie, el personal trainer, la mucama cama adentro y su amiga de toda la vida son sus cómplices y también sus víctimas.
El lujoso pent-house deviene en panóptico y ya no hay posibilidad de escapatoria. El socio se convierte en amenaza. Y todos van al paredón.
Ficha técnica:
Actúan: Fernando García Cormick, Miguel Angel Vigna, Romina Malatesta, Andrea Cataldo, Mariana Paganini,Sofía D´Afflitto
Asistencia de dirección y producción: Irene Gorelik
Supervisión dramatúrgica: Ariel Barchilón
Escenografía: María Rita Rovati
Vestuario: Yamila Ornella Gentile
Diseño de luces: Manuel Mazza
Música original: Yacaré Manso y Martín Yubro
Diseño gráfico: Sophian de Fiorella Cambareri
Fotografía: Javier Alvarez Gramuglia
Prensa: BATAHOLA, gestión y comunicación (Blasco/Lucesole)
Dramaturgia y dirección: Natalia Paganini
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La Fundación Banco Ciudad celebra los 100 años de Tango y Jazz en el Colón

 

Con entrada gratuita, la celebración de los 100 años de tango y jazz se realizará el próximo lunes 19 de septiembre a las 20 hs. en el teatro Colón.

La Fundación Banco Ciudad une así  el centenario de dos géneros musicales característicos del pueblo americano: tango y jazz.

En el caso del tango se trata del centenario de la composición de Pascual Contursi: «Mi noche triste», considerado el primer tango canción que estrenaría en 1917 Carlos Gardel. Además se cumplen 100 años de la grabación del primer disco que mencionó “jass”.

Actuarán:

*la Orquesta del Tango de Buenos Aires,

*la Big Band de Walter Rinavera,

*el trompetista internacional Gustavo Bergalli, quien recreará los solos que Dizzy Gillespie interpretó con la orquesta de Osvaldo Fresedo en el Buenos Aires de 1956, hace 60 años.

Y por orden de aparición: Luis Longhi, José Curbelo, David Tokar, Hernán Lucero,  Sebastián Enriquez, Sergio Zabala, Sebastián Luna, Osvaldo Ferrer & The Bluevan, Manuel Fraga.abala, Sebastián Luna.

Entrada gratuita, hasta 900 localidades, a retirar (un par por persona por orden de llegada),  jueves 15 de septiembre de 8 a 12 hs en Sarmiento 630, CABA.

Centenario de músicas reas

La música clásica surgió financiada por la clase pudiente, a cuyos miembros se dedicaban las obras. Jazz&Tango surgieron del fango, financiados por consumos de parroquianos en bares.

El arte tiene raíz en el sufrimiento, al que trata de sublimar. Sin discriminación racial, marginamiento social, inmigración, ni emigraciones internas, no habría habido Tango&Jazz.

Sobre esas bases se expresaron 2 pulsiones musicales características de las riberas de los deltas del Plata y del Misisipi; donde confluyeron aborígenes, esclavos e inmigrantes. De raíces europeas/africanas, nadie podrá precisar cuándo surgieron.

Del jazz se encuentran antecedentes hacia 1770, en los “gritos de campo” (work-shouts) de los esclavos sureños, para matizar sus arduas tareas. Con la Iglesia Negra (1830) surgían los spirituals. El fin de la guerra civil norteamericana (1865) generó gran oferta de instrumentos de bandas militares en casas de empeño, accediendo marginados a su única liberación posible: la música.

Hacia 1870 apareció el blues; el ragtime en 1879. En 1890 bandas como la de Manuel Perez, Johnny Schenk, Buddy Bolden y John Robechaux se aproximaban al jazz. Jelly Roll Morton decía haberlo inventado en 1901. Sin duda tal música se tocaba, al menos, desde entonces. En 1911 Irving Berlin estrenó su Alexander´s Ragtime Band. Y el 6/3/1913, el San Francisco Bulletin publicó por vez primera un artículo con la palabra “jazz”.

El jazz cumple 126 años. Pero el 26/2/1917 la Original Dixieland Jass Band de Nick LaRocca grabó One Step y Livery Stable Blues para la Víctor Talking Machine. Y hoy lo pre-festejamos.

Del tango hay precedentes en 1862: 4 hombres y 2 mujeres  detenidos en un conventillo por “bailar tirando cortes abrazados”. Hacia 1880 surgieron cuasi-tangos camperos, de payadores como Gavino Ezeiza (de origen afro). En 1884 Casimiro Alcorta (violinista afro-argentino) estrenó el primer tango cantado: Cara Sucia. El Entrerriano, lo compuso el afro-porteño Rosendo Mendizábal en 1897. Ese mismo año, en la zarzuela Justicia Criolla, se denominaba al género: “tango”. De 1898 es Don Juan; de 1903 El Choclo, de 1905 La Morocha y de 1906 El Porteñito.

La “tangomanía” se expandía hacia Europa, por la atracción que generaba un baile de gran contacto corporal. Ese triunfo exterior lo jerarquizó en Argentina, antes percibido como música orillera, “grasa e inmoral”. Gobiernos europeos prohibieron danzarlo.

El bandoneón sustituía a la flauta (hasta entonces compañera del violín y la guitarra); la firma Alfred Arnold Bandonion (“doble A”) los proveía desde Alemania. Paradojalmente, un instrumento inventado en 1836 por Heinrich Band, para reemplazar al órgano en actos religiosos ambulantes, terminaba arraigado en prostíbulos de este lado del océano, según expresó Horacio Salas; quien también señaló: “Gracias al bandoneón el tango se hace melancólico y arrastra en su sonido la triste situación del inmigrante, que añora su terruño, y del criollo, que se siente desalojado de los campos que ha debido abandonar de mala gana.”

Aseveró Borges: “Todos los tangos de la guardia vieja me han gustado mucho. La decadencia del tango empieza con La Cumparsita porque se pone sentimental. En cambio los tangos de la guardia vieja, son todavía el coraje y la alegría de la milonga. Los otros ya son rezongos y quejas. Quizás el bandoneón primó sobre el tango.”

En 1911 llegó al aristocrático cabaret Armenonville. El piano sustituía a la guitarra: más volumen para salones más amplios.

El tango cumple 136 años. Pero fue un ignoto día de 1916,  cuando Pascual Contursi le puso letra a Mi Noche Triste (de Samuel Castriota), relatando un drama personal. Hoy celebramos el centenario del tango-canción-dramática.

A 1880/1925 se lo denomina “Guardia Vieja”. “Guardia Nueva” llegaría al apogeo en 1940. Hacia 1955, tango y jazz liberaron su atadura al baile: Piazzolla (trans-tango) y Gillespie (hard-bop) lideraron esa revolución instrumental. Desde 1970 decayeron en el sentir popular, cesando nuevas composiciones. El tango renació hacia 1980 a partir de quienes se reúnen a bailarlo; pero su renovación musical es incierta. Triunfó como danza; no como pensamiento musical. El jazz terminó tan fusionado que, afirmo temerariamente, se disolvió en sus derivaciones.

Desde la Fundación Banco Ciudad nos surgió instintivamente celebrar en el Colón, conjuntamente Tango&Jazz: a) por su colorido americano y popular; b) para que los tangueros escuchen jazz y los jazzeros escuchen tango; y, por sobre todo, c) para afianzar su precaria sobrevivencia: incentivando la escucha masiva de estas músicas, hoy reducidas a un ámbito de fans; y ejemplificar a las nuevas generaciones cómo es posible arte- popular-de-calidad.

Para que la máquina de los sueños musicales se vuelva a poner en funcionamiento, generando nuevo tango & nuevo jazz… Al menos, por otros 100 años.

Mario Morando                           

Presidente Fundación Banco Ciudad

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Brecht frente a la cancha de Ferro

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 “El círculo de tiza caucasiano”, un clásico del teatro de Bertolt Brecht se estrena el sábado 24 de septiembre a la 21 hs en un inusual espacio frente a la cancha de Ferrocarril Oeste, la renovada sala Galpón Artístico de Caballito, ubicada en la calle Avellaneda 1359
La dirección del mismo está a cargo del maestro Manuel Iedvabni frente a un numeroso elenco de talentosos actores y músicos (detalle en ficha técnica)  La música original y dirección musical es de Esteban Morgado.
Las funciones se realizarán los días sábado a las 21hs. Las entradas pueden reservarse al 3526 7439 o a través de alternativa teatral y el precio es de $150.
Sobre la obra – La obra transcurre en la Georgia feudal “antes de la invención de las armas de fuego” (Brecht). Aunque escrita en  1943-45, la pieza fue estrenada en inglés durante su exilio en EEUU (1948) Recién en 1951 se estrenó en alemán en el Teatro Estatal de Ulm (RDA). Brecht, en su doble exilio (de patria y de idioma), no deja de elaborar  y reelaborar su teoría del teatro épico. ¿Qué  debe hacer el común de la gente  para sobrevivir  y conservar su sentido de lo humano en medio de convulsiones políticas y sociales calamitosas (ascenso del nazismo y desarrollo de una guerra feroz)?   Y, sobre todo, ¿cómo conservar la  bondad en medio de la crueldad circundante? Ya no nos basta comprender el mundo. Eso es apenas una condición imprescindible para poder modificarlo. ¿Puede el teatro contribuir a modificarlo? Esa obsesión recorre toda su práctica teatral.
Dice Manuel Iedvabni, director – Mi abordaje a la obra de Brecht comenzó de muy joven y cuando  el autor aún vivía (“La condena de Luculus”) en 1954. Continúo con otros diez espectáculos que incluyen “La resistible ascensión de Arturo Ui”, “Santa Juana de los mataderos”, “La buena persona de Se-Chuan”, etc. En 1982 comencé a trabajar en “El círculo de tiza caucasiano” en un seminario que organicé  para poner en escena la pieza. La estrenamos en junio de 1983 a pocos meses de la entrega del poder por parte de la dictadura militar de entonces. La escenografía y el vestuario eran de Gastón Breyer y Nereida Bar. Quise ahora rendirles un homenaje a aquellos grandes creadores que ya no están con nosotros, procurando reproducir su trabajo que aun hoy me parecen maravillosos.  Una nueva mirada de la obra reclamaba sí una música original que quedó a cargo de Esteban Morgado, quien ya había colaborado conmigo en la puesta de 1983.  Brecht consideró siempre su proyecto estético como el comienzo de un intento que pretendía que fuera experimentado y enriquecido por otros teatristas. Su legado está resumido en esta frase: “No quiero para mí, lápida alguna, pero si alguna van a hacerme me gustaría que dijera: “Hizo propuestas que fueron tenidas en cuenta”.
 
Ficha artítisco-técnica
Autoría: Bertolt Brecht
Versión y traducción: Manuel Iedvabni
Actúan: Dana Basso, Lucía Baya Casal, Roxana Del Greco, Jorge Demarco, Gabriel Dopchiz, Santiago Figueroa, Pablo Flores Maini, María Marta Guitart, Ariel Levenberg, Rodrigo Pagano, Juan Manuel Romero, Leonardo Varela.
Cantante: Lucía Baya Casal
Músicos: Lucía Baya Casal, Jorge Demarco, Gabriel Dopchiz, Santiago Figueroa, Pablo Flores Maini, Rodrigo Pagano.
Diseño de escenografía: Gastón Breyer
Diseño de Luces: Roberto Traferri
Diseño de Vestuario: Nereida Bar, Verónica Segal
Realización de escenografía: Ariel Levenberg
Diseño Gráfico /Colaboración artística: Leila Gramajo, Rodrigo Pagano, Pato Rébora
Realización de Vestuario: Patricio Delgado, Susana Hidalgo
Prensa: Laura Brangeri
Productor ejecutivo: Pato Rébora
Asistente de dirección: Pablo Flores Maini
Director Asistente: Eduma Dabo
Música original: Esteban Morgado
Dirección musical: Esteban Morgado
Dirección general y puesta en escena: Manuel Iedvabni
FUNCIONES: Sábados 21hs (a partir del 24/9)
Galpón Artístico de Caballito
Minientrada

«Me amarás por siempre jamás», sobre Welded de Eugene O´Neill

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Leonora y Marcos viven hace cinco años juntos. Ellos se atraen y se repelen, se buscan y se rechazan, se aman y se odian. Necesitan hacerse sufrir para amarse con más pasión. Lo que los une es algo mas poderoso que ellos mismos, algo penoso y terrible que les duele reconocer y confesarse. «Me amarás por siempre jamás» es un torturante estudio del amor, que resume el drama de la pareja.

Concepto artístico de “Me amarás por siempre jamás».

Algo llamado amor se ha unido, entrelazado, y finalmente amalgamado. Una soldadura final que desdibuja las dos vidas en una sola. La misma metafísica, como en el Big Bang, aclama despedazar todo para empezar una nueva era. Adán y Eva muerden la manzana prohibida y el gran pecado dividido en siete estalla en constantes fuerzas opuestas. Dos imanes que se repelen, dos imanes que se unen con una fuerza inseparable. Y mientras tanto la vida cotidiana de una pareja. ¿No es acaso eso el amor?

Ficha Técnica:

Adaptación, puesta en escena y dirección: Dalia Elnecavé.

Elenco: Paula Morales y Sergio Griffo.

Diseño de iluminación: Leandra Rodriguez.

Diseño de escenografía: Nadina Fushimi.

Vestuario: Corine Fonrouge.

Música: Gabriel Magni.

Fotografía: Gabriel Machado.

Asesoría artística: Laura Cerati.

Producción ejecutiva: Vanina Fabrica.

Asistente de iluminación: Damián Monzón.

Asistente de dirección: Pablo Cusenza.
Prensa & Difusión: Mariano Casas Di Nardo –mcasasdinardo@speedy.com.ar

Teatro: El Método Kairós, El Salvador 4530, C.A.B.A., Argentina.

Funciones: Jueves a las 21hs. Costo de entrada: $170 (Descuentos para estudiantes y jubilados $150).

Reservas: 4831 9663 – http://www.elmetodokairos.com.ar

Estreno: 1 de Septiembre

Finalización: 27 de octubre.

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