*** SEPTIEMBRE 2025 ***

Entradas etiquetadas como ‘el universo’

Minientrada

La patria se siente en el alma

Made in Lanús1

A tres años de la llegada de la democracia a nuestro país, se estrena la obra de teatro “Made in Lanús” (escrita por Nelly Fernández Tiscornia). Esta primera puesta en escena tuvo como protagonistas a cuatro grandes actores: Leonor Manso, Luis Brandoni, Marta Bianchi y Patricio Contreras.

Son muchas las versiones que se han hecho sobre esta pieza artística y, hace unas semanas, los directores Fernando Crisci Munz y María Eugenia Heyaca; le dieron su sello a una nueva adaptación.

La directora, asombrosamente, actúa y se destaca con el personaje, quizás, más repudiado por todos: el de Mabel. Ella interpreta a una mujer egoísta que tomó y toma, actualmente, decisiones por su marido y familia. Mabel es la tradicional esposa que se cree dueña de su pareja, que no tiene ningún pudor en expresar lo que piensa y se mueve de una manera firme y tajante.

En contraposición a ella, se encuentra la adorable Yoly (Belén Penesi), la ama de casa, la madre, la esposa, la trabajadora y, en verdad, laburante. La que rema contra viento y marea para sostener su lugar y posición en la vida.

Mientras tanto, los hombres de esta dramaturgia no tienen demasiado espacio como para plantarse y decir lo que quieren, a no ser que esto coincida con lo que anhelan sus esposas.

La historia, básicamente, se centra en una visita por parte de Mabel y Osvaldo (Ramiro Calero) a la Argentina, a su país natal. Ellos tuvieron que huír durante la última dictadura militar y, si bien podrían haber vuelto a mudarse hace rato, eligieron quedarse en Estados Unidos. Durante la visita, a casa de El Negro (Sergio Ubalde), quien es hermano de Mabel; saldrán a la luz una serie de verdades y realidades nunca dichas.

Dos mundos opuestos, dos miradas opuestas, dos realidades opuestas. Todo el universo yanqui versus el argentino, lo descartable en contraposición a lo reciclado, el dinero como símbolo de poder versus el amor de la familia. Estas cuestiones se ven plasmadas a lo largo de Made in lanus, una obra en la que se destaca tanto la palabra como la actuación.

Una humilde casa de barrio alojará a estos cuatro seres que pasaron muchos años juntos, los cuales recuerdan con cariño y pasión. Rescatando ese dejo de melancolía cuando se cuentan que tales personas aún siguen vivas, que el almacenero sigue siendo el mismo de siempre, que todo está como antes, sin evolución.

Una tierra que sufrió por la necedad de los poderosos, que contuvo cadáveres, que tuvo a un líder -orgulloso de su batalla- y, como si fuera poco; la contextualización proyectada en imágenes que se encargan de narrar lo tan difícil y angustiante de los años setenta en que tantos jóvenes creyeron ser libres.

Un dictador que disolvió sueños adolescentes, que los acribilló y privó de aquello que tanto perseguían. Un país nórdico que representa dictaduras lingüísticas, deseos americanos, progresos medidos en objetivos en lugar de en arte.

Mundos que crecieron y crecen paralelamente y que, jamás, se pertenecerán el uno al otro: como las vidas de estos dos matrimonios.

¿Cuántas personas siguen abandonando su país para trabajar de aquello que jamás harían en su lugar? ¿Cuántas personas creen que allí se pueden conseguir cosas diferentes y mejores? ¿Por qué la historia estadounidense sigue flameando su bandera como símbolo de heroicidad y grandeza, mientras la nuestra cuesta que se impregne en nuestros corazones?

El nacionalismo, ese amor por lo propio es lo que le falta a nuestra querida Argentina, un país que tiene tuvo y tiene todo. Del que muchos se seguirán yendo, por obligación o decisión propia.

Quienes se marchen demostrarán que sus ideales son otros, diferentes. Ni mejores ni peores.

La patria se lleva en el alma, no puede cambiarse ni bautizarse. Se nace y muere con los colores del mar y ese sol gigante.

La Yoly y El Negro así lo sintieron, así lo transmitieron y nadie los pudo convencer de ir al país snob.

Planchando aquello que cose con el mayor placer de los dioses, hecho por sus propias manos, cocinando sus alimentos, amando a sus hijos y no teniendo ninguna intención de ser lo que no es.

Lanús es un barrio, aún en estos tiempos, que tiene mucha pasión entre sus vecinos: por su historia, por su fútbol y por ese aroma que jamás podrá sentirse en una plástico perfecto.

Hecho en Lanús, por un equipo que, enérgicamente, está atento de todo detalle, de la ambientación ochentosa -la cual se ve plasmada en el mobiliario, vestuario y peinados- y esto es lo que produce una versión divina, punzante, precisa, llena de sentimientos diferentes, con cuatro actores que dan lo mejor de sí, que encarnan muy bien a sus personajes y que mantienen a la historia argentina bien en alto.

Las melodías, en vivo, encadenan escenas, situaciones y un sinfín de momentos espléndidos para disfrutar. Como toque final, una canción que logrará más despertares.

Si después de tanto sufrimiento, abandonáramos todos nuestra tierra; ¿qué nos quedaría como futuro?

ficha Made in Lanús

 Mariela Verónica Gagliardi

Minientrada

Luces que iluminan el alma

Idénticos II

Hace 14 años que existe el ciclo Teatro x la identidad, una propuesta que incluye al arte como motor de búsqueda. Milagrosamente, los nietos siguen apareciendo, de a poco, con mucha fuerza, trabajo por parte de las Abuelas de Plaza de Mayo y de diferentes organizaciones sin fines de lucro que desean, fervientemente, reconstruir la Argentina, sin vestigios de sangre y tortura.

Creo, realmente, que siempre que exista un Estado comprometido, todo resultará más noble y esperanzador. En esta oportunidad, desde el 17 y hasta el 28 del corriente mes se pudieron disfrutar de diversas obras de teatro, vinculadas de alguna manera con la desaparición, la tortura, el dolor y la nostalgia.

Hoy, a un día de finalizar TXI, la pieza teatral “Idénticos II”, demostró cómo trece voces diferentes, pueden esbozar preocupaciones, tristezas, alegrías y convicciones. Estas últimas son las principales para recorrer un camino. No importa cuál sea, pero sí que el deseo y compromiso existan como tales.

Algo idéntico se relaciona con lo parecido, con lo similar, con algo exactamente igual. Sin embargo, la identidad (a pesar de relacionarse con dicho término), no es la misma para una u otra persona. Varía, somos diferentes unos a otros pero, a la vez, semejantes.

A veces pienso qué podrá sentir un hijo adoptado, cómo logrará escribir su pasado e historia sin datos reales, concisos. Sin conocer, en muchas ocasiones, a sus progenitores. Qué necesario resulta saber de dónde venimos, para conocer nuestro destino. No siempre es posible pero se debe hacer… debemos hacer hasta lo imposible para acercarnos a la verdad y ayudar al resto a que lo hagan.

Un hijo profanado, utilizado, escondido, ganado, robado; no suele tener la oportunidad de saber quien es.

Idénticos II, hace un recorrido por la vida misma, permitiendo que cada voz sea un monólogo, acompañado de la música a cargo del pianista Martín Pavlovsky, quien denotará un aire melancólico durante cada melodía.

Realmente, los artistas mostraron un compromiso increíble, teniendo un espacio para hacer lo que aman y siendo, a la vez, solidarios con los olvidados.

Las exposiciones fueron muy diferentes en estilos y guiones, conformando un espectáculo bien amplio, tan amplio y diverso como las personalidades, los rasgos y temperamentos. Claro que, siempre, sentiremos afinidad o conexión con alguno en particular por una razón en especial.

La sala Martín Coronado del Teatro San Martín, se convirtió en el lugar para predicar por los que no tienen posibilidad de hacerlo, para pedir por favor unión a pesar de las diferencias.

Tener la oportunidad de ver, gratis, a actores de la talla de: Gonzalo Urtizberea, Manuel Vicente, Lidia Catalano, Virginia Innocenti, entre algunos de los presentes; no se da a diario y es importante valorarla.

Monólogos para reír como el de un hombre sosteniendo su propio hígado, incómodamente; situaciones como la del nadador intentando hacer lo que teme, una mujer de la alta sociedad sintiendo repugnancia por los de menor condición que ella; un joven dando un discurso reiterativo y eficaz; y todo tipo de verdad puesta en escena para que seamos partícipes activos.

La búsqueda del pasado continúa, se realza y el texto de Pablo Iglesias “Todos los ojos en el mar”, cobra vida, se somete a las miradas y calla. Lidia Catalano es su intérprete y, debo asumir, que fue la performance más relacionada con la temática del Festival. Una madre que busca, camina, recorre y se desespera, nos alumbra con su linterna, alumbra las aguas, el mar. Desespera el tan solo saber que estuvo sola, sin apoyo, con desgracias, penurias y todo el frío desolador que puede atravesar una persona al perder a su hijo.

En cierta ocasión, se pregunta y le pregunta a los responsables si ella sola se tiene que encargar de encontrarlo. No son demasiadas las reflexiones verbales que emite. Basta con su presencia, su rostro hundido en el dolor y esa luz blanca que pretende hallar una huella, algún dato de su hijo.

Catalano e Iglesias supieron aliarse para buscar, solos o acompañados, a los que ya no están. Tuvieron la valentía de ser claros y concisos, clavando una el interrogante de cómo continuar avanzando. Cada quien es cada cual y cada quien ocupa un lugar determinado.

Como monólogo totalmente opuesto en cuanto a la forma, estuvo el de Villanueva Cosse. Un científico que se replantea la constitución de la materia y los átomos, llegando a la conclusión de que el humano es una parte ínfima en el universo. Su clase de física logró plasmar términos intangibles con la propia desesperación del hombre.

Mientras Mauricio Kartún, Lucas Lagré, Pablo Iglesias, Mariano Saba, Patricio Abadi y el resto de los autores continúen escribiendo con su pluma estas obras, la realidad se volverá más palpable y visible. Ya las cataratas sanarán al igual que las heridas del olvido.

TXI ficha

Mariela Verónica Gagliardi

El pase de diapositivas requiere JavaScript.

Minientrada

Enamorándonos en diferentes idiomas

Natalia Po3

Natalia Po, presentó en Boris, su show “Amor en la ciudad”, una noche fría pero que nos abrigó con su música de estilo de pop, rock y soul; una noche diferente en la que pudimos conocer sus talentos como cantante y actriz en el escenario -junto a su banda-.

“Y ahora estoy mejor sin ti”, resuena en el ambiente de la sala (“Mejor sin ti”) y, de este modo, supimos con qué panorama nos íbamos a encontrar a lo largo de la velada.

Ella, pisando fuerte, feliz, radiante e intentando cautivarnos con su bella voz, sin decepcionarnos. Y claro que no nos decepcionó ni dejo de cautivar. Nos atrapó de comienzo a fin y nos hubiera encantado que durara horas el recital.

El repertorio fue diverso, pero siempre girando en torno al amor. Nos encontramos con temas compuestos especialmente para ella (por 3musica.com) y covers de diversos músicos como Julieta Natalia Po2Venegas (“Lento”), Pink (“Who knew”), Beyonce (“Knowles”). Al cantar este tema, quedó en la atmósfera, como haciendo eco: “ser delicado y esperar, dame tiempo para darte todo lo que tengo”. Causalmente este poema fue escrito por Julieta Venegas, junto a Coti Sorokin y, Natalia, nos ayuda a descubrir cada una de las frases masculinas. Por ejemplo la paciencia, más característica en un hombre que en nosotras -las mujeres-.

De repente, en su segunda canción, entona la frase “pronto me amarás” y, evidentemente, lo consiguió como les decía anteriormente.

Tiene una frescura y un encanto que pudo hacer lo que ama a lo largo de la noche: cantar. Natalia Po1Es su sueño hecho realidad y de lo que pretende vivir siempre. Por eso, su staff tiene su mismo sello, ese sello llamado calidez; acompañado de un ambiente escenográfico -decorado con detalles significativos, con una silla antigua, velitas y su vestuario de intérprete, a la moda-.

Cada segmento del show va conformando el universo Po, muy cool, llamativo y -por supuesto- sonoramente exquisito.

En un momento comienza a sonar “Para tu amor” (Juanes): “para tu amor que es mi tesoro, tengo mi vida toda entera a tus pies (…) Un corazón que late por vos”.

Y, también, conocemos una historia de oficina, en la cual ella se enamoró de un compañero de trabajo y dice: “Y no habrá nadie que nos separe, amor, nadie”. Lo canta enérgicamente y mencionando que se trató de una pasión desenfrenada.

La parte anecdótica que pueda ser real o ficticia, es lo que colabora en que un show sea eso o decaiga en un conjunto de canciones que se suceden unas tras otras. Natalia Po, es una mujer llena de garra y con ganas de superarse, por ello es que se nota que elige cuidadosamente cada partecita que compondrá el recital.

Natalia Po4

Una vez que el romanticismo pasó y lo pasional también; entraron en escena canciones como “Love on top” (Beyonce), “Man in the mirror” (Michael Jackson), “California girls” (Katy Perry), entre otras de las melodías que transcurrieron a lo largo de la noche. Una noche mágica, especial, llena de luz y energía.

Mariela Verónica Gagliardi

Minientrada

El 19 de abril se estrena “Totoras”, de Raquel Albéniz

TotorasLa pieza teatral describe un instante de ruptura de “acuerdos” en una pareja que articula su relación de varios años en el acatamiento de los mismos. La obra se presentará los viernes a las 23 hs en Teatro Anfitrión, Venezuela 3340.

Sinopsis

Una pareja que decide incursionar con asombro y desaforadamente por las “verdades” tan temidas. Una obra que describe un instante de ruptura de “acuerdos”.

El sexo, la cama, son el universo que los sostiene, pero los nuevos espacios que incursionan con arrojo y deseo de soltura, los recicla y los vuelve a catapultar. Él entra en pánico, ella va por más… No hay entonces, nuevos acuerdos; pero tampoco rupturas definitivas. La relación se sostiene y articula, a pesar de todo. “Es lo que hay” –dicen, y lo sostienen.

Las totoras crecen en los humedales, su flor es hermafrodita, cuando se conservan en maceteros de plástico pierden su condición natural. Se caracterizan por su utilización doméstica en la decoración de interiores.

Ficha artística-técnica

Autoría: Raquel Albéniz / Actúan: María Forni y Carlo Argento / Diseño de escenografía e iluminación: Magalí Acha / Vestuario: Ma.Valeria Tuozzo / Música original: Rolando Vismara y Daniel Romano / Trompeta: Rolando Vismara / Tuba: Daniel Romano / Grabación: Lautaro Cottet / Fotos: Manuela Vilas y Darío Levanavicius / Gráfica: Carolina Marcucci / Prensa: Marisol Cambre / Producción ejecutiva: Daniela Martínez / Asesoramiento actoral: Raquel Albéniz / Dirección y puesta en escena: Paula Etchebehere / Localidades $ 60 | Estudiantes y jubilados $40. (Desde el viernes 19 de abril al viernes 28 de junio).