*** SEPTIEMBRE 2025 ***

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Es posible ser un ninfómano creativo

Semen en los ojitos“Semen en los ojitos” (escrita y dirigida por Gonzalo Senestrari) es una obra de teatro dramática que muestra a dos realidades: la ficcionada y la real. En la primera podemos notar cómo Chester desarrolla su devoción por la escritura, narrando -en vivo- una historia intrincada, apasionante y en la que muchas personas podrán sentirse reflejadas. Y, en la segunda, nos sumergimos, directamente, en un grupo de autoayuda para adictos al sexo.

Una dramaturgia dentro de la otra. Una más conmovedora que la otra y con tantos detalles para destacar que sería imposible adjetivar en pocas páginas.

A pesar de las diferentes sensaciones que podemos llegar a tener los espectadores, puedo esbozar una inmensa alegría y tristeza a la vez. Una nostalgia innegable por la que se disfruta al recorrer el camino de cada uno de estos padecientes.

Sin tener conocimiento del argumento, se podría disfrutar de un grupo, dirigido por Waldo, que intenta volcar todo su pasado y camino recorrido en la dirección del mismo. Un cartel, a su vez, invita a conocerlo, teniendo toda la soltura posible como para reconocer sus trabas y manera de curar, en cierta manera, la desesperación por concebir un mundo solo con ojos sexuales.

Ningún extremismo, se suele decir, es sano; así como tampoco no elegir un camino a seguir.

“Semen en los ojitos”, es una síntesis por el universo de la libido en que un escritor detiene el tiempo para narrar y construir la atmósfera de cada escena a gusto y piacere.

Nicolás Albamonte, Demián Bello, Martín Crespo, Manuela Fernández Vivian y Claudio Garófalo; componen esta obra que oscila entre montaje y realidad. Cabe resaltar la música que no solo decora la pieza artística sino que se eleva como una historia sonora paralela en la que se puede sentir cada nota como una vibración diferente.

Y, qué oportuno e inteligente es dicho aspecto ya que suele tomarse -en el teatro- a la música como algo ornamental por más que sea compuesta especialmente para la ocasión o se trate del género comedia musical.

En la ronda, pueden mirarse a la cara, a los ojos y discutir el propio o antagónico parecer. En dicho círculo tenemos que, nosotros como espectadores, mover nuestro cuerpo para descubrir lo que hacen y esta manera de presentar la historia demuestra la convicción de Senestrari por mostrarle al mundo su óptica sin que la puesta en escena sea perfecta y ordenada.

El desorden en que se encuentra un escritor a la hora de crear en su cabeza segmentos, como piezas de rompecabezas que luego irá uniendo de alguna manera sorprendente. Sorprender para sorprenderse y sorprender para erigirse como un sello distinto a una narración anterior o a un autor del mismo género.

A la vez que se escucha el compás de la música, el intelectual con gafas, toca -con precisión- la máquina de escribir, conjugando su devoción por las letras y el arte de contar.

Más allá del proceso de dicho escritor, es notoria la profundidad del grupo sobre adicciones y la gran investigación que habrán tenido que llevar a cabo para la composición de sus personajes.

Manuela Fernández Vivian es quien, como siempre, se destaca ya que logra interpretar a una joven, dulce y sensible, que ameniza con breves relatos amorosos -los cuales nada tienen que ver con lo sexual-. De hecho, ella tapa sus oídos cada vez que escucha el nombre de un miembro vinculado con la temática. Y, podrán cuestionar, cómo está tan atemorizada si su adicción es la misma que el resto de sus compañeros.

Sinceramente, develar todos los interrogantes de esta dramaturgia le quitaría completamente la gracia desmedida a “Semen en los ojitos”.

En un país como Argentina, en que algunos hombres siguen sintiéndose más machos por el tamaño de su miembro o las groserías dichas a las mujeres; es difícil poder decir qué porcentaje es realmente adicto al sexo y cuál lo simula para no quedarse afuera de la comparativa.

“Semen en los ojitos”, es todo lo opuesto que se pueda deducir sobre su título. Es una obra en que el arte se destaca y la pluma sigue, espontáneamente, el recorrido del corazón e intelecto.

ficha Semen en los ojitos

Mariela Verónica Gagliardi

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LUCHAR POR LA FELICIDAD

El escenario, compuesto por varios ambientes bien identificados, nos van trasladando, junto con el paso de la historia. Las luces y música van marcando cada escena, cada pausa, cada silencio, cada monólogo y cada arrepentimiento personal.

En Ella se va, Juliana Yaconis, interpreta a una ama de casa triste, que tiene melancolía por bellos recuerdos del pasado pero, angustia, impotencia y bronca, por su presente. Así, los sinsabores se van apoderando de ella por completo. La actuación de Juliana, va tomando fuerza con el transcurso de sus relatos y de la obra misma. Sorprende cómo el estado anímico de su personaje, logra conmover al público.

¿Por qué ve todo tan oscuro en su vida?

Su matrimonio de 10 años, está deteriorado por completo. No hay amor, no tienen hijos, ella no puede ver a su familia ni trabajar de su profesión de Historiadora. Hasta que en un momento toda su vida gira 360°.

¿Pero quién le impide que su vida sea diferente? Su esposo (Fernando Álvarez), un médico, que está ausente casi todo el día.

Ellos se conocieron en una charla sobre Don Juan, en la cual el pretendía adquirir conocimientos para conquistar a las mujeres. Efectivamente, lo logró y pudieron vivir un romance color de rosa. Aunque solo fueron felices al principio ya que su caracter tenebroso fue in crescendo.

Por otro lado, la actitud de burlón y soberbio que personifica, produce odio, lo cual significa que realmente logra el papel que encarna.

¿Y ella no puede separarse? Aún no tiene la valentía para hacerlo, no sabe en quién apoyarse ni cómo salir de esa espantosa casa donde no hace más que sufrir y llorar.

Ella, no recibe golpes físicos de su marido sino daños psicológicos. Él, la invalida como persona, obligándola a no juntarse con sus parientes, impidiéndole que se desarrolle laboralmente en su campo, criticándole la ropa que usa y tratándola de prostituta.

¿Cómo es esta mujer tan indefensa? Es suave, delicada, refinada, correcta, educada, ubicada y solo pretende que la respeten como ser humano.

Una vez que ella logra conseguir un empleo en una editorial, su ego va fortaleciéndose y el camino se va despejando lentamente.

A partir de un hecho trascendental, la pobre mujer, decide acercarse a la oficina que se dedica a la defensa contra la violencia de género, para presentar cargos contra su marido. La asistente social (Soledad Andrian) que la recibe, no tiene templanza ni buenos modos hacia ella. Sabe que la mujer está firme en su decisión y que no tiene deseo alguno de seguir al lado de ese hombre violento.

Pero, ¿le importa a alguien que haya recibido insultos, desprecios y gritos durante una década? ¿Le importa a alguien que ella tenga secuelas en su corazón?

Cabe resaltar, que en la función éramos 99% mujeres y si nos hubieran dejado intervenir, sin duda, le hubiéramos pedido nosotras mismas que la ayude, sin ponerle trabas en el camino.

Pero, ¿cómo hace la víctima en este caso para sentirse apoyada y apuntalada por algún organismo competente? ¿No es acaso violencia lo que recibe nuestra protagonista?

¿Logrará irse de su casa, abandonar a su esposo y recomponer su vida?

¿Qué rol cumplen las Instituciones a la hora de ayudar a las víctimas?

La protagonista de esta vida tan triste, asume internamente, que deberá tener mucho coraje para enfrentarse a estos organismos, tan ancestrales y, también, al hombre que tuvo al lado durante tanto tiempo.

Todo cambia, cuando una noche ella llega unos minutos «tarde» a su casa, decide no hacerle más la comida ni servirle como mucama. Estos cambios tan abruptos, ¿qué repercusión tendrán en él?

¿Cómo logrará escapar de ese martirio?

¿Cómo conseguirá los golpes físicos que necesita para que su causa empiece su curso en la Justicia?

Ella se va, no sabemos a dónde, no sabemos cómo, solo sabemos que se necesita a ella misma.

Actores:

Juliana Yaconis (esposa).

Soledad Andrian (asistente social).

Fernando Álvarez (esposo).

Prensa: AGW Prensa + Difusión

Adaptación: Fernando Álvarez y Claudio Garofalo
Música original: Claudio Garófalo
Dirección: Claudio Garófalo.

Sábados a las 22.30 hs.
En Corrientes Azul – Corrientes 5965.

Mariela Verónica Gagliardi