*** SEPTIEMBRE 2025 ***

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Conquistar el mundo con amor

Poeta en Nueva York2

Federico García Lorca es el autor de Poeta en Nueva York -uno de sus importantes y reveladores trabajos-. Este libro incluye poemas, los cuales escribió durante su estadía en dicha ciudad y que recién se publicó una vez muerto el escritor.

Durante su residencia, de casi un año, en Estados Unidos, pudo expresar diferentes sensaciones en cuanto a lo que le producía y provocaba la sociedad neoyorkina. Además, le tocó permanecer allí entre 1929 y 1930, siendo que se sucedieron conflictos económicos críticos que afectaron no solo a este país sino a los que dominaba.

Mariano Dossena decidió dirigir el unipersonal -que lleva el mismo nombre que la obra de Lorca-, protagonizada por Gustavo Pardi e impresionarnos con problemáticas del amor, de la sociedad estadounidense -de lo superflua y efímera que resulta-.

El actor interpreta, deliciosamente, cada sensación en su rostro y cuerpo. Su voz acompaña al relato y cada inflexión en la misma connota sufrimiento, bronca, aversión, amor, sutileza, entre otros.

Pardi se mete en la piel del poeta y se siente él. Desde allí, desde ese lugarcito, explota al máximo su creatividad y don para el teatro. Logra captar la esencia de lo más relevante durante la sucesión de metáforas.

El gran Lorca paso casi un año en la ciudad de Nueva York y, durante ese tiempo, escribió el libro que lleva el nombre de esta obra. Poeta en Nueva York2En sus poemas destacó todo lo referido a la sociedad estadounidense, a la miseria económica y espiritual, al egoísmo y a la división del trabajo.

Gustavo Pardi se moverá en una escenografía de color negra, con cadenas y un banquito. Ese será su lugar y, a través de ella, nos dará a conocer la literatura comprendida durante uno de los declives más importantes de la historia norteamericana.

(…) “No es extraño este sitio para la danza, yo lo digo. El mascarón bailará entre columnas de sangre y de números, entre huracanes de oro y gemidos de obreros parados que aullarán, noche oscura, por su tiempo sin luces, ¡oh salvaje Norteamérica! ¡oh impúdica! ¡oh salvaje, tendida en la frontera de la nieve!” (…)

Como si se tratara de una historia sencilla de asimilar, el poeta -reencarnado en nuestro actor-, emitirá sus sentimientos, representara su historia, las penurias de dicha década y los modos de intentar resolver las crisis económico-políticas.

(…) “El olvido esta expresado por tres gotas de tinta sobre el monóculo, el amor por un solo rostro invisible a flor de piedra. Medulas y corolas componían sobre las nubes un desierto de tallos sin una sola rosa”. (…)

Uno de los puntos a destacar de esta dramaturgia es la transición escogida para relatar los poemas y la ilación entre uno y otro. Quien no conociera al autor podría, igualmente, sumergirse en un texto muy rico y perfectamente interpretado; con vaivenes y una mirada profunda sobre lo esencial en la vida del hombre: su don de humildad.

Hay que tener en cuenta que muchos de los escritos de Lorca están dedicados a diferentes personas, con lo cual, si nos basamos estrictamente en ellos, no es posible la unión entre los diversos relatos como para narrar una historia con principio y fin. Pero, si utilizamos los poemas del libro Poeta en Nueva York, como material adjunto de la pieza teatral, surte un efecto diferente.

Cada verso cobra un valor distinto, un gesto acorde y un sentimiento desde lo más sincero de su corazón.

Lo notorio de la escenografía es que las cadenas enormes que lo abrigan, son las encargadas de mostrarlo como vulnerable ante la muerte:

(…) “Cuando se hundieron las formas puras bajo el cri cri de las margaritas, comprendí que me habían asesinado. Poeta en Nueva York3Recorrieron los cafés y los cementerios y las iglesias, abrieron los toneles y los armarios, destrozaron tres esqueletos para arrancar sus dientes de oro. Ya no me encontraron.” (…)

La sangre derramada no es en vano, no fue en vano. Sus palabras plasmaron y predijeron lo que vendría y que, jamás, podría revertirse en la mentalidad capitalista. Su propia sangre tampoco pudo olvidarse ni ocultarse. Transcurrieron 78 años desde la aniquilación del cuerpo de Federico García Lorca pero los autores del hecho jamás podrán matar las ideas y recursos intelectuales de un pueblo que tenga memoria.

Ni tampoco dejar de lado el daño moral y físico que le provocó el nazismo y fascismo a la religión -netamente católica- que fue vinculada con los poderosos, con los que tienen la vocación de destruir en vez de construir, con los que deciden por ellos y por una sociedad entera.

(…) “Yo tenía un hijo que era un gigante, pero los muertos son más fuertes y saben devorar pedazos de cielo. Si mi niño hubiera sido un oso, yo no temería el siglo de los caimanes, ni hubiese visto el mar amarrado a los árboles para ser fornicado y herido por el tropel de los regimientos.” (…)

Los tiempos, hoy en día son otros, pero lo esencial sigue en pie. El poder sigue en manos de las mismas instituciones. Lo primordial renace con fuerzas, hasta que el amor -con una caricia-, intenta apagar los escombros del dolor. Hasta que el amor, con una caricia, intenta dar fe de una práctica que -desde el corazón- es benévola para la salud.

Ficha artístico-técnica Poeta en Nueva York

Mariela Verónica Gagliardi

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La muñeca en su jaula

La muñeca en su jaula

LA MUÑECA EN SU JAULA

Versión dramática de la obra de Alejandra Pizarnik

con Stella Maris Closas

y la participación de Alba Azucena Rombulá

Dirección: Ezequiel Ludueña

Las puertas del universo teatral de Alejandra Pizarnik.  Huellas poéticas sobre el escenario.

Una mujer, que ordena la casa de un familiar muerto, descubre un mundo paralelo luego de haber limpiado y embalado una serie de objetos, y expresa su asombro, sus miedos y su felicidad a través de textos de Alejandra Pizarnik.

La autora de Árbol de Diana escribió una única obra teatral: Los poseídos entre lilas. Sin embargo, su poesía  y su prosa, traen huellas de un universo construido sobre imágenes dramáticas, que definen su teatralidad desde su carácter escenográfico y sus conflictos interiores.

Coreoforma: Leo Murray

Escenografía y vestuario: Pablo Graziano

Realizador: Maximiliano Soto

Maquillaje: Pilar Trujillo

Ilustración: Luciana Sáez

Fotografía: Ezequiel Ludueña

Prensa: Carolina Alfonso

Asistentes de dirección: Alba Rombulá y Carlos Lupori

Producción: Ruhesi Producciones

Dramaturgia y dirección: Ezequiel Ludueña

 ESTRENO: DOMINGO 16  DE JUNIO A LAS 19 HS.

Funciones: Domingos a las 19 hs.

Duración: 55  minutos.

Teatro La Comedia

Rodríguez Peña 1052

Entadas: $ 80.

Palabras del director:

Hay un cuerpo anterior a uno mismo, un cuerpo que es el propio cuerpo y, a la vez, el cuerpo de nuestros mayores, de nuestros antepasados. Los textos de Pizarnik me causaban admiración pero me resultaban ajenos; percibía que en esa música había algo muy simple, muy antiguo forjado con oficio y angustia pero no podía asociarlo enteramente con mí realidad. Esta obra es el desenlace del intento de acercarme a la obra de Pizarnik a través de una corporalidad que no es mía y que, sin embargo, es tan mía que me trasciende: la de mi madre. Gracias a ella, algo de esa música ajena se hizo carne en mí. Y Pizarnik pasó a ser Alejandra.

Ezequiel Ludueña

 

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Imágenes de una novela

IMÁGENES DE UNA NOVELA

Nada de lágrimas, por favor.

Textos: Luis Cano / Dramaturgia y Dirección: Pablo Iglesias / Actrices: Valeria Actis, Camila Palacios y Clara Virasoro / Asistente de dirección: Martín Rey / Colaboración artística: Christian Lange / Concepto y realización plástica: Gabriela Delmastro / Realización dispositivo lumínico: Mauricio Minetti / Concepto de espacio: Pablo Iglesias en colaboración con el grupo / Diseño Gráfico: Estudio Papier / Prensa: Carolina Alfonso.

Sinopsis

Tres mujeres. Tres espejos donde se reflejan deformadas estas imágenes de una novela. Ellas están allí, ¿niñas? La neblina se disipa y las vemos, sus cuerpos están cansados, agotados y llega el momento de un reencuentro inesperado. Rituales de la memoria. Pegar la memoria que se descascara. La enumeración del recuerdo. Frasear y frasear a través del tiempo. Juegos necesarios e inofensivos. Las ganas de volver a la infancia como refugio frente al dolor, frente a los muertos que la habitan, pero nada de lágrimas, por favor. El juego tiene fisuras: se quiebra para abrirse a contar otra cosa. A veces tenemos que aceptar que falten palabras y sobren ruidos, que los lugares y las cosas estén confusos.

Buenavía teatro (Av. Córdoba 4773. Palermo. C.A.B.A)

Las funciones son los sábados 24 de noviembre, 1 y 8 de diciembre a las 21 hs.

Duración del espectáculo: 50 minutos.

Entradas: $40 Desc. Estudiantes y jubilados: $30.