*** SEPTIEMBRE 2025 ***

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Mujeres esclavas de antes y de ahora

Rufianes1

Ficha RufianesCon un título fuerte e impactante, esta nueva comedia musical nos introduce en los años 30´, en una Argentina que recibía, constantemente, una inmigración desesperada que huía de su tierra natal. Buscando entonces en Sudamérica un refugio, una actividad laboral en la cual desempeñarse, aparece como centro, un cabaret. Un espacio tan común para esos tiempos en que el tango rasgaba notas para ilustrar la tristeza de aquellas muchachas desesperanzadas y desarraigadas de sus familias o, quizás, ya sin ellas.

Rufianes (dirigida por Marcos Rauch), es una historia del Siglo pasado, de este y posiblemente de los que vendrán; (protagonizada por Talo Silveyra, Flor Benítez y Juan José Marco). Porque intentando dejar de lado el pesimismo, hasta que no se tome consciencia a nivel social y cada humano sienta por su cuerpo escalofríos y angustia, hasta que el nudo en la garganta los ahorque y motive a hacer algo por las víctimas, la trata de blanca seguirá en pie arruinando a mujeres que desean ser mujeres y no objetos sexuales.

Entonces estos hombres poderosos económica y políticamente se desempeñan como los “ases” de uno de los negocios más prehistóricos del mundo. Unos rufianes que con trajes impecables pretenden pasar por astutos, danzando milongas y obnubilando a los más indefensos o soñadores.

¿Cómo podría sino una mujer sentir que puede ser liberada cuando no se le demuestra en absoluto algún indicio?

Con un elenco gigante en todo sentido, Rufianes se plasma en la cartelera porteña con toda la ferocidad de triunfar, con esa sed de gloria y el trabajo de dos años que dio sus grandes frutos. Porque una cooperativa de esta dimensión tendrá la ganancia máxima que no se mide solo con dinero sino con el amor al arte, al compromiso que se observa en cada escena, en cada canción y en cada melodía que representa la cadencia necesaria para que un cuerpo frágil aún siga fortalecido a simple vista, para que le “sirva” al que apueste la mayor suma y se pueda “jugar” a la compra-venta como mercancías tangibles.

En lo que respecta a los artistas, realmente fue grandioso ver tanto talento, nivel y expresividad. Porque el género musical muchas veces es desvalorizado y, sin embargo, es el que presenta mayores desafíos, conjugando las tres disciplinas. En esta ocasión puede disfrutarse plenamente de cada una de estas y prestar atención a la historia que va hilvanando una situación con otra. Porque es posible sentir cada vibración y un espacio escénico por el que desfilan diálogos, coreografías arrabaleras y provocadoras, como debe ser; para comprender de una vez por todas que los cuerpos son cuerpos y que lo que importa es el alma: aquella que transmitirá una infinidad de sensaciones. Como ocurre con Flor Benítez, con sus ojos cargados de emotividad, de desilusión, de enamoramiento y de una angustia que le hace explotar en ira.

De hecho son los tres protagonistas quienes le dan un ritmo vertiginoso a la trama, permitiendo que el espectador recorra esta casa en la que ocurre tanto.

Rufianes da la posibilidad de contemplar cada detalle, haciendo sentir que la magia existe, que no es una mera ilusión. Entonces desde la escenografía -muy bien ambientada en la época que transcurre la acción- las diferentes tonalidades que componen la iluminación, los vestuarios tan llamativos y bien confeccionados que ilustran dicha década plagada de crisis y de desesperación.

En lo que respecta al ritmo de la historia, es posible inmiscuirse desde el inicio y no dejar de prestar atención en ningún momento. Como una catarata artística, esta propuesta nos refresca y devuelve la pasión que debe tener todo drama, pudiendo dar un respiro de humor en diversas situaciones.

Siempre un ensamble de músicos en vivo aporta muchísimo y esto también es un plus para Rufianes. Disparos, peleas, sangre y golpes que son representados física y musicalmente, otorgando siempre más de lo que se espera. Nada de efectos especiales sino lo concreto, lo simple y aquello que tantas veces se va disolviendo sin más.

El color sepia se mimetiza con los maquillajes llamativos, que resaltan a las singulares trabajadoras de la noche. Pero, cuando el cansancio las venza un sofá las cobijará para devolverles el aliento necesario para continuar y hacerles sentir que para eso existen, que para eso nacieron. Que su misión en la vida es satisfacer otras penosas vidas. Cumplidoras de deseos ajenos a cambio de billetes que se extinguen en manos disfrazadas con guantes blancos. La pureza, abolida. Los sueños, privados. La libertad, confundida.

Rufianes es un musical fantástico, con un recorrido interesante, muchísima acción y la sensibilidad de la juventud que desea por más dolor que reine por doquier.

Glamour, estirpe, belleza, tragos, una barra que apoya la rendición y mesas de despachos que esperan oportunidades. Esto existió y existe, pero no hay por qué conformarse ni naturalizarlo.

En definitiva, el amor es la pulsión necesaria para animarse a cambiar el “orden” establecido.

Mariela Verónica Gagliardi

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Rufianes, desde hoy en el Galpón de Guevara

Rufianes

Flor Benítez, Talo Silveyra y Juan José Marco subirán a escena desde hoy, en el Galpón de Guevara. El espectáculo cuenta con destacados nombres dentro del equipo creativo: libro de Marcelo Camaño, letras de Luis Longhi, composición musical de Juan Ignacio López, coreografía de Juan José Marco y dirección general de Marcos Rauch.

 “Rufianes” es una historia de amor en el contexto de la mafia de los años 30. Juan y Rosa se enamoran pero viven un amor imposible. Rosa es una esclava de la prostitución manejada por la mafia siciliana en Rosario. Juan viene de Italia a seguir los pasos de su hermano Romano, creyéndolo un trabajador honrado, pero descubre que es uno de los líderes de esa mafia. Entonces su amor por Rosa provoca que Juan se enfrente a su hermano, trepando a los distintos escalafones de la mafia para destruirla desde sus entrañas y luchando por la liberación y el amor de Rosa.

El espectáculo se presentará todos los lunes a las 21.00 horas en el Galpón de Guevara, ubicado en la calle Guevara 326.

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Tintorería Tokio (espectáculo migrante)

Tintorería Tokio

Intérpretes: Lucas Maíz, Sol Giberti, Laura Colagreco, Igor Numa, Alveré Di Pilato, Alex Ferrario, Loli Abbiatici, Maggi Persíncola, Giorgio Zamboni, Luciana Lescano, Félix Torre.

Dirección: Magy Ganiko

Funciones:

Viernes 6, 13, 20, 27 de mayo 21 hs. 

Teatro Brown

(Av. Almirante Brown 1375 – C.A.B.A.)

Entrada: $100

 

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Mujer terrestre, de Gabriela Villalonga

Mujer terrestreSe presente todos los viernes a las 23 hs

Nueva propuesta con dramaturgia y dirección de la artista y psicóloga Gabriela Villalonga, a partir de los universos de autores tales como Ibsen, Chejov, Lorca, Pizarnik, Gambaro, Gené, Pavlovsky, Deleuze y Pirandello, entre otros

“Se nace a la vida de muchos modos, de muchas formas: árbol o piedra, agua o mariposa o mujer… ¡Y se nace también personaje!”

Luigi Pirandello

Elenco: Cecilia Balmayor, Marianela Caresani, Andrea Cataldo, Diego Iglesias Fernández, Andrea Isola, Brenda Margaretic, Ligüen Pires y Nelly Queirolo.

Teatro del Borde (Chile 630 – C.A.B.A.)

Entrada $120.- (Descuentos a Estudiantes y Jubilados)

 

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Llega un nuevo ciclo de teatroxlaidentidad

teatroxlaidentidad

Desde el 2 de Mayo

Todos los Lunes de Mayo y Junio

A las 20hs en el MULTITEATRO, Av. Corrientes 1283

IDENTICOS

https://saborateatro.com/2015/11/16/identicos-iii-en-teatro-x-la-identidad/

IDENTICOS es un espectaculo de Micromonólogos

Con la coordinación dramatúrgica de Mauricio Kartún y la dirección general de Daniel Veronese.

Con entrada Gratuita

(Las entradas se reparten en sala, los días de función, desde las 18:30hs hasta agotar la capacidad de la misma).

Lunes 2, 9, 16, 23 y 30 de Mayo

IDENTICOS tiene los siguientes micromonólogos:

El Debut El box. La lona. La cara hinchada. El peor debut.  

De Gabriel Graves. Dirigido por Manuel Vicente. Con Miguel Ángel Rodríguez.

Descolecho Una voz desde el petit hotel. Una madameoiselle desde lo alto de su clase social.

De Susana Torres Molina. Dirigido por Ricardo Bartís. Con María Onetto.

Despedida Una maestra desquiciada por la realidad del acto escolar. El delirio y sus esquemas.

De Mariano Saba. Dirigido por Ignacio Apolo. Con Maria Jose Gabin.

Del amor en los tiempos de WhatsApp Intentando puentes celulares, soledad y humor en sms.

De Macarena Trigo. Dirigida por Diego Faturós. Con Julieta Vallina.

El parecido Iguales. Dos gotas de agua. La identidad en el espejo.

De Mariano Saba. Dirigido por Daniel Veronese. Con Boy Olmi.

La negación La actuación como salida a la angustia. Al abandono. Al no ser.

De Patricio Abadi. Dirigido por Daniel Veronese. Con Mauricio Dayub.

Vuelta Viejos gallegos, odios y la  guerra civil española. Historia e identidad.

De Mariano Saba. Dirigido por Uriel Guastavino. Con Osvaldo Santoro.

Gombrowicz Witold andando por las surrealistas calles de la vida y de la muerte.

De Patricio Abadi. Con Gonzalo Urtizberea.

Soy el que quieras ¿Quién soy? ¿O no soy? Sí. Soy  el que quieras.

De Fabián Díaz. Dirigido por Leticia Gonzales De Lellis. Con Osky Guzman.

Un muñeco sin cara Las costas de Montevideo reciben cadáveres sin cara. Sin identidad.

De Sandra Massera. Con Melina Petriella.

Se lo dejo pasar Una enfermera, una mirada bella en medio del horror.

De Érica Carrizo. Dirigido por Ingrid Pellicori. Con Muriel Santa Ana.

La gira El prejuicio, el teatro. Las elecciones de la vida.

De Patricio Abadi. Dirigido por Mauricio Kartún. Con Daniel Fanego.

Músicos Cuantro Vientos y Federico Marrale.

Lunes 6, 13, y 27 de Junio

IDENTICOS tiene los siguientes micromonologos:

El Debut El box. La lona. La cara hinchada. El peor debut.  

De Gabriel Graves. Dirigido por Manuel Vicente. Con Miguel Ángel Rodríguez.

Descolecho Una voz desde el petit hotel. Una madameoiselle desde lo alto de su clase social.

De Susana Torres Molina. Dirigido por Ricardo Bartís. Con María Onetto.

Despedida Una maestra desquiciada por la realidad del acto escolar. El delirio y sus esquemas.

De Mariano Saba. Dirigido por Ignacio Apolo. Con María José Gabín.

Del amor en los tiempos de Watsap Intentando puentes celulares, soledad y humor en sms.

De Macarena Trigo. Dirigida por Mónica Cabrera. Con Alejandra Fletchner.

El parecido Iguales. Dos gotas de agua. La identidad en el espejo.

De Mariano Saba. Dirigido por Daniel Veronese. Con Boy Olmi.

La negación La actuación como salida a la angustia. Al abandono. Al no ser.

De Patricio Abadi. Dirigido por Daniel Veronese. Con Mauricio Dayub.

Vuelta Viejos gallegos, odios y la  guerra civil española. Historia e identidad.

De Mariano Saba. Dirigido por Uriel Guastavino. Con Osvaldo Santoro.

Gombrowicz Witold andando por las surrealistas calles de la vida y de la muerte.

De Patricio Abadi. Con Gonzalo Urtizberea.

Soy el que quieras ¿Quién soy? ¿O no soy? Sí. Soy  el que quieras.

De Fabián Díaz. Dirigido por Leticia Gonzales De Lellis. Con Osky Guzman.

Un muñeco sin cara Las costas de Montevideo reciben cadáveres sin cara. Sin identidad.

De Sandra Massera. Con Rita Cortese.

Se lo dejo pasar Una enfermera, una mirada bella en medio del horror.

De Erica Carrizo. Dirigido por Ingrid Pellicori. Con Muriel Santa Ana.

La gira El prejuicio, el teatro. Las elecciones de la vida.

De Patricio Abadi. Dirigido por Mauricio Kartún. Con Daniel Fanego.

Músicos Cuantro Vientos y Federico Marrale.

 

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El diccionario, dirigida por Oscar Barney Finn

El diccionario

 

Luego de su estreno en España y Chile, llega a la Argentina

Desde el 13 de mayo

 

El Tinglado Teatro

Presenta la obra del español Manuel Calzada Pérez

Con
Marta Lubos
Daniel Miglioranza
Roberto Mosca

Funciones: viernes a las 20 hs. y domingos a las 18 hs.

Localidades: $280.-

El Tinglado Teatro – Mario Bravo 948 – 4863.1188

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El poder del recuerdo

Dadyman

Es el Midachi más recordado, el que siempre siguió en actividad y supo cómo proyectar su gran risa y anécdotas, compartiéndolas con el público. Sin pretender ser admirado, su característica más notable es su empatía, su sensibilidad y verlo en escena resulta algo maravilloso.

Rubén Enrique Brieva (más conocido como Dady) hace cuatro años que lleva a cabo su unipersonal titulado Dadyman y es imposible no sonreír al leer este nombre. Como una especie de superhéroe que con una capa imaginaria nos llevará al mejor estilo de sabelotodo por los tejados, defendiéndonos de todo mal.

Su nobleza es característica de todo superhéroe y su deseo de que no exista un rico sino que el pueblo tenga qué comer, también es uno de los deseos de todo hombre con poderes mágicos.

Bien podría ser la mentalidad de un presidente populista y el corazón de quien sabe de la existencia de seres que tienen más necesidades que otros.

El espectáculo realmente cumplió con mis expectativas. No por subestimarlo sino porque cuando imaginé un unipersonal no supuse más que una hora de Dady contando chistes y su travesía desde niño hasta la actualidad. Sin embargo, el condimento que le otorga el artista a su show es la sensibilidad desmedida con que escoge determinadas festividades, momentos familiares, aparatos tecnológicos de aquel entonces, la diversión con “nada” y todas las proyecciones que se vuelven notables al emitirlas su voz.

Dady es un grande por su grandeza, no solo por su altura. Es conmovedor porque se conmueve interpretando y durante sus casi dos horas de historias -transformadas en sketchs– puede dar infinitamente.

Seguramente a muchos espectadores les pueda interesar la intimidad y vida de este actor, pero me atrevo a afirmar que lo que uno busca al asistir a una de sus funciones no es expresar fanatismo sino sentir algo diferente. En definitiva, quienes tenemos pasión por el teatro queremos que nuestros sentidos se despierten y vuelen sin ser coartados.

Es posible reír de las desgracias y no como burla a las mismas sino como superación, como logro y como necesidad de desdramatizar aquel sufrimiento. Entonces, un público promedio de 45 años en adelante expresa su alegría al encontrar a un famoso que pasó por las mismas peripecias. Que está en las tablas, íntegro, y emitiendo cada uno de sus pesares, de sus no traumas y de darle a la vida lo que la vida la dio y da: movimiento. Esa creación con “nada” del todo. Esa posibilidad de ser feliz sin tener que comprar o adquirir un determinado bien para lograrlo.

La necesidad por volver a las raíces, a sentir que la niñez de antes era mejor que la de ahora, realmente es un hecho. Actualmente los infantes podrán divertirse con todo el avance tecnológico pero ante un corte de luz, su anhelo se verá sumergido en las tinieblas. Y ahí es cuando Dady nos recuerda que 40 años atrás era menester entretenerse con la naturaleza misma, con el deseo de compartir con semejantes y librarse de toda atadura.

Como una canción que dice: tengo, un mundo de sensaciones. Ojalá todo humano y ser viviente pudiera convertir sus días en la mejor historia a contar. La ficción tiene su parte de realismo aunque la semejanza con el pasado de estos espectadores es una identidad conjunta y compartida por los códigos, valores y vivencias que los hacen formar parte de una misma cultura.

Quienes tenemos menos edad que la promedio, también disfrutamos y pudimos enlazar nuestro pasado maravilloso. Y, en verdad, por más sufrimiento que pudiera tener una persona, el abanico de posibilidades que nos otorga Dady es funcional a todo ser. Solo hay que saber mirar con ojos optimistas y no traumarse ante todo.

Dadyman es nuestro salvador, es aquel de los ojos grandes y brillantes que pretende tocarnos con su poder más grande: el de hacernos reír y recordar siempre con una sonrisa.

Mariela Verónica Gagliardi

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Vuelve «Prueba de amor», dirigida por Rita Terranova

Prueba de amor

-Lo trágico del amor, es que siendo un sentimiento abstracto, se mide en las relaciones sociales con la vara de los hechos concretos, ¿me entendés?

-Perfectísimamente.

PRUEBA DE AMOR de Roberto Arlt
SEGUNDA TEMPORADA

Con:  Renata Marrone y Santiago Stieben.

A partir del
Sábado 7 de mayo a las 21 hs
En Kyò
Psje. Santa Rosa 5164
Palermo

Reservas: 1168440222
pruebadeamorkyo@gmail.com

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La Señorita Julia, dirigida por Cristina Banegas

La señorita Julia

Adaptación de Alberto Ure y José Tcherkaski
sobre el original de August Strindberg

Dirección: Cristina Banegas

Con Belén Blanco, Gustavo Suárez y Susana Brussa

Producción General: Fernando Madedo & Nacho Fumero
Co-producción argentino-uruguaya con el apoyo de Iberescena

Sociedad, sexo y poder a través de salvajes actuaciones de Belén Blanco, Gustavo Suárez y Susana Brussa bajo la dirección de Cristina Banegas en una co-producción sin precedentes entre Argentina y Uruguay.

Estreno en el Río de la Plata de la adaptación de Alberto Ure y José Tcherkaski de la célebre obra de August Strindberg. La señorita Julia reflexiona sobre las relaciones de poder, las políticas sobre la sexualidad, los vínculos sociales, como así también sobre las condiciones y las posiciones de clase.

La prestigiosa actriz y directora  Cristina Banegas vuelve a poner en escena un texto de Ure luego del gran éxito de La familia argentina y que reencuentra en los escenarios rioplatenses a Strindberg y al trío Banegas – Ure – Belén Blanco a más de 20 años de las recordadas El Padre (1989) y Los invertidos (1995).

Alberto Ure y José Tcherkaski realizan esta adaptación al Río de la Plata de una de las obras más emblemáticas del teatro moderno en el año 1978 mientras en Argentina y Uruguay gobiernan de facto Videla y Aparicio Méndez. En este contexto dictatorial Ure y Tcherkaski se apoyan en la ruina del drama strindberiano profundizando el desgarrado y destructivo universo del autor.

Esta obra, coproducción argentino-uruguaya que cuenta con el apoyo de Iberescena, fue estrenada en Uruguay, en el Teatro Solís de Montevideo, desde el 5 al 21 de febrero de este año. Once funciones con localidades agotadas y elogiosas críticas de la prensa uruguaya y argentina.

Asimismo,  formará parte del Festival Santiago a Mil de Chile, y realizará giras al interior de Argentina y Uruguay.

Belén Blanco (Julia)
Gustavo Suárez (Juan)
Susana Brussa (Cristina)

Dirección: Cristina Banegas
Producción general: Fernando Madedo & Nacho Fumero

Iluminación: Sebastián Marrero
Escenografía y vestuario: Magda Banach
Diseño y composición musical: Carmen Baliero

Producción ejecutiva: Ivana Nebuloni

Asistencia de dirección: Betty Couceiro

Asistencia de producción: Agustina Márquez Merlin

Asesoramiento coreográfico: Virginia Leanza

Realización de vestuario: Camila Orsi

Diseño gráfico: Ivanna Locmanidis

Fotografías de escena: Juan Pablo Viera

Prensa: Valeria Piana (Uruguay) Carolina Alfonso (Argentina)

 

Funciones: sábados y domingos 20 hs.

Duración:   70  minutos.

Centro Cultural de la Cooperación

Sala Solidaridad, Corrientes 1543.

Informes: (011) 5077-8000 – Boletería: (011) 5077-8077

Compra telefónica: http://www.centrocultural.coop/boleteria.html

Entradas: $ 200 y $ 160 (descuentos a estudiantes y jubilados).

http://www.centrocultural.coop/

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La esperanza de ser libre

La casa canta1

Ficha La casa cantaPuede suceder que nos crucemos en la vida con personas que dialogan con todo. Y cuando digo todo, me refiero absolutamente a todo. Como podría ser otra persona, un animal, una planta y todo aquello sin vida aparente. Porque se supone que una roca no tiene voz y, sin embargo, expresan demasiado por sus colores, brillos u opacidades. ¿Y qué se podría pensar (al instante) de una persona que hable con una casa? ¿Las paredes tendrían participación durante una reunión, será cierto que oyen que podrían meter en problemas?

Para quienes no gustan, por lo general, de la poesía y poemas convencionales que solo se dignan en adornar relatos con infinidad de palabras; Luis Luchi resulta óptimo. Un poeta que se vale de lo cotidiano, de lo concreto, de lo básico y elemental para un ser humano. Para que sea ser y humano.

Y al escogerlo, al exponer sus versos indefectiblemente se lo admira y entreteje con el acontecer de la historia presente. Una historia que en verdad es la historia de la humanidad (no en cuanto a evolución) que nos conecta el suelo, con la tierra, con el aroma a naturaleza, con el verde más verde de una hoja con rocío, con lo elemental y el juego de la danza que se oscila de un lado a otro -demostrando no solo excelencia sino el arte de las formas, de lo que las extremidades pueden lograr-.

El espacio escénico se compone de diferentes lugares que se comparten o disocian, según el momento. Música que esboza lo que las palabras no alcanzan a dilucidar, a proyectar. Porque a veces es tan complejo el mundo que no es posible encontrar un oasis. Pero, La casa canta (de y La casa canta2dirigida por Isabelle Paez) es un sitio confeccionado para evadirse, al menos por un rato, del afuera.

No es teatro-danza, no es teatro, no es danza, es una pieza artística que se vale de los recursos necesarios para comunicar lo que desean. Un elenco que, evidentemente, no quiere estructurarse con un formato determinado sino dejar que las alas se desplieguen para alcanzar un vuelo sin fronteras.

Observando todo el espacio es posible ver acciones aisladas, otras fragmentadas y pretender unir todo con un simple parpadeo. Pero esta obra, atrevida, puede tener múltiples miradas. Se puede entornar los ojos y solo oír, o abrirlos y girar hacia la izquierda, o hacia la derecha, o hacia arriba. Se trata de una casa en la que pasan muchas cosas: principalmente energía, mucha energía. Entonces no es preciso querer recorrer la sensación de un personaje y otro y todos a la vez. Se puede escoger, caprichosa o espontáneamente, hacia dónde posicionar la mirada y los sentidos.

Poemas de otros autores se van sucediendo con el correr del tiempo y la sencillez se convierte en abundancia, al igual que una ratita en compañía eterna. Una caricia en lo más preciado y el amor en el universo, sentenciado.

Mientras, el verde, se ve por doquier, se siente. Como los pasos de baile perfectos, sombríos, luminosos, firmes y suaves, con un recorrido hacia lo más noble y creativo, hacia la admiración propia y ajena. Como un folklore unido, separado, con un crecimiento hacia diversos horizontes, sin fronteras, mágico.

La casa canta es una búsqueda inagotable, en compañía, en grupo, en continuo crecimiento como las ramas de un árbol.

Así es como la autora plantea la propuesta, la ofrece, la brinda y cada espectador deberá hacer su propio recorrido. Sin esto, nada tendrá sentido.

(…) “tengo un poema

completo preparado

sobre lo que somos nosotros

en esta época

del capitalismo

agonizante

decrépito

agonizante” (…)

Luis Luchi

Mariela Verónica Gagliardi