*** SEPTIEMBRE 2025 ***

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La infamia tiene cara de mujer

Juegos de amor y de guerra1

Ficha Juegos de amor y de guerraGonzalo Demaría es uno de los mejores dramaturgos que existen. Lo afirmo y confirmo sin soberbia sino con total honestidad. Él es capaz de contar un hecho, un acontecimiento o su propia versión de un escritor y darle una impronta como para convertirla en historia.

En esta oportunidad, Juegos de amor y de guerra, nos narra una época recordada como Infame por el Golpe de Estado del 43 en que se pone fin a la presidencia de Ramón S Castillo (1940-1942). La acción se ubica en 1942.

Pero lo más interesante de la obra de teatro no se basa en los detalles políticos y militares, sino en una historia de amor en la que queda inmersa una familia entera. Una familia que dará qué hablar de principio a fin.

Por eso, el elenco con Luisa Kuliok y Diego Mariani a la cabeza podrán ir sacando los trapitos al sol de los personajes que caracterizan y contando las miserias que tienen bien adentro. Porque esta mujer y este hombre representan clases sociales opuestas que lucharán, incansablemente, arriesgándolo todo. ¿Por amor?

Militares, ideas demasiado conservadoras, tiranía, persecusión por ser «diferente», más dolor y más uniformes por doquier pretendiendo ocupar los cuerpos inocentes en pos de la homogeneidad.

Asco y más asco a esa sociedad que a veces quisiera replicarse sin que «nadie» se de cuenta. Ideas que solo producen rupturas inexplicables y que pretenden demostrar quién tiene el poder.

Una mujer que quiere casar a su hija con un Teniente, dejando de lado los escrúpulos y dejando en evidencia quién es en verdad. A ella parece no importarle demasiado si avanza hacia una u otra dirección porque lo que la mantiene en pie es su condición de millonaria, de señora de clase. Y nada más.

Sus tapados y ropa fina le permiten seducir a quien desee, aunque no convencer como quisiera con sus pobres argumentos.

Una hija (que no está en escena), un hijo manipulado a gusto y piacere de quienes manejan sus hilos, un artista francés que por lucir no tan masculino es perseguido y maltratado. Sangre, muertes y un modelo empecinado en convertir las desigualdades en un molde único.

Espanto y más espanto para quienes se creen con derecho a invertir su tiempo, energía y dinero en utilizar el poder en algo tan mafioso y perverso.

No puedo dejar de pensar en el gran personaje que encarna Sebastián Holtz, en su forma de desplazarse en escena, en su interpretación y canto. Es único, es perfecto. Realmente un rol exquisito para degustar cada vez que interviene.

En cuanto a Luisa Kuliok resulta encantador tener a la diosa de las telenovelas actuando frente a nosotros porque sigue demostrando que una simple mirada, un tenue movimiento o un grito inesperado significan un antes y un después. Ella se luce deleitosamente bien sola o acompañada. Apasionada o ultrajada.

Es atrapante la dramaturgia y la forma en que Oscar Barney Finn la dirige, otorgándole un ritmo muy a su estilo y las pausas en los momentos oportunos. Así se puede disfrutar de Juegos de amor y de guerra sin perder detalle alguno. Contemplando cada diálogo, cada instante… como haciendo que todas las escenas perpetúen en el tiempo.

El resto del elenco acompaña realmente bien y, entre todos, conforman una novela dramática. Con respecto a la escenografía (a cargo del talentoso Alejandro Mateo), es sutil y minimalista, permitiendo fusionar las actuaciones con la misma y no dejándola como parte de un decorado. A esto se suma un vestuario divino que ubica en tiempo y espacio al espectador, junto a la iluminación impecable que recorre el pasado y presente sin inconvenientes.

La sala Solidaridad del Centro Cultural de la Cooperación le calza justo a esta obra y se observa a cada uno de los actores desde el lugar que se esté. Una historia para reflexionar, para sentir que el tiempo venidero no tiene por qué repetir el pasado. Porque todo lo pasado no siempre fue mejor y el futuro puede construirse con otros ladrillos más imperfectos, únicos, y elegidos por seres que aman la vida; no que quieren destruirla.

¿Alguien que se ama puede aniquilar?

¿Alguien que se respeta puede faltar el respeto?

¿Alguien que tiene una familia puede decidir por ella?

Años después llegaría la Guerra, El Golpe de Estado, la sucesión de gobiernos de facto y una ideología que junta más polillas que sabiduría. Una ideología que mató, mata y matará mientras se la siga repitiendo como verdad.

Mariela Verónica Gagliardi

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Rodrigo de la Serna junto al Yotivenco, adelantan su nuevo disco

Rodrigo de la Serna

LUNES 21 de AGOSTO – SHOW: 21:00 hs.

RODRIGO DE LA SERNA

JUAN PABLO DIAZ HERMELO

BLAS ALBERTI

FABIO BRAMUGLIA

ADELANTAN SU SEGUNDO DISCO

Teatro ASTRAL – Corrientes 1639 – CABA

Entradas desde $300

Venta de entradas: 

https://www.plateanet.com/Obras/rodrigo-de-la-serna-y-el-yotivenco

o en boletería de la sala

Rodrigo de la Serna se presenta junto a su banda, El Yotivenco, en un espectáculo de música criolla y argentina donde se recorren los distintos géneros y estilos que nos identifican, al ritmo de un cuarteto de guitarras “bien pulentas”. 

Tangos, milongas, chamarritas, gatos cuyanos, rasguidos dobles y candombe, serán parte del repertorio, junto con una interpretación única y una calidad musical excelente.

El show contará con invitados especiales, además de la presencia de una orquesta en vivo invitada y una cuerda de tambores acompañando la música del Río de la Plata.

Acerca del Yotivenco:

Este grupo de música criolla argentina formado en el 2005 entre un grupo de prestigiosos músicos y amigos, cuenta con un disco de estudio y varias giras nacionales e internacionales. Rodrigo de la Serna, prestigioso y multipremiado actor de la escena local y mundial, nos deleita en una faceta no muy conocida de su trayectoria, como cantante y guitarrista, encabezando la formación junto a tres excelentes músicos: Juan Pablo Diaz Hermelo, Blas Alberti y Fabio Bramuglia.

Entre sus participaciones en festivales, se destacan el Festival Internacional de Tango de la Ciudad de Bs. As., compartiendo escenario junto a la orquesta típica de «Leopoldo Federico», el cierre del Campeonato Mundial de Tango y el Festival de cine de Morelia (México) representando «Tetro» el film de Francis Ford Coppola.

Hoy en día, la banda se encuentra terminando su segundo disco de estudio, el cual apunta a un estilo totalmente criollo y argentino, con un repertorio de raíces propiamente argentinas.

LINKS DE INTERÉS:

https://www.facebook.com/elyotivenco/

https://www.instagram.com/yotivenco/

https://twitter.com/El_Yotivenco

https://www.youtube.com/channel/UCMCJ-nFVEZqGiMYnrSEsQfg

PRIMER CORTE DEL DISCO:

https://www.youtube.com/watch?v=ggxRF1ud6ok

SPOTIFY smarturl.it/MilongaLunfarda

ITUNES smarturl.it/MilongaLunfardaiT

DEEZER smarturl.it/MilongaLunfardaDeez

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Toto botero, en Nün Teatro

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Pintando un guau gigante

Quienes amamos a los animales tenemos una sensibilidad superior. Por eso, nuestro universo es muchísimo más grande y precioso. El amor hacia otro ser vivo que no sea humano, sin considerarlo inferior, es algo que se siente y es imposible de explicar con demasiadas palabras.

De repente me encuentro saludando a cuanto can veo por la calle, hablando con sus amos, preguntándoles el nombre, edad, observando si sonríe o esta triste. No se trata de una obsesión sino del amor hacia estos animalitos que nos acompañan en lo cotidiano, que son fieles (de verdad), que no reprochan, que están ahí siempre. Algunos podrán decir que no les queda otra porque, a cambio, piden techo y comida. Pero, no estoy de acuerdo. Cuando un perro no está a gusto lo hace notar y se “porta mal” a su modo para que esto se modifique. Ellos con su lenguaje y nosotros con el nuestro, podemos entendernos completamente.

Qué felicidad tuve al acudir a la función de Mi perro López (Libro y letras: Gastón Cerana; Dirección: Gastón Cerana y Omar Calicchio) porque además de contar con un elenco extraordinario, unas canciones que reflejan el mundo canino y una dirección impecable; resulta emocionante notar cómo Gustavo Cerana pudo captar esa esencia de los perros. Desde la elección de su protagonista (Omar Calicchio) hasta la de su amo (Gustavo Monje) y el resto de los artistas que conforman esta puesta en escena tan maravillosa, así como el piano y efectos sonoros en vivo a cargo de Juan Ignacio López. Cabe resaltar el vestuario, confeccionado con tonalidades muy llamativas al igual que toda la escenografía -que cambia de acuerdo al cuadro musical-.

Este perrito es de la calle, un típico mestizo que un día consigue familia humana. De ahí en más, una sucesión de hechos irán ocurriendo hasta transformar las conductas de las personas y el arte en sí. Porque esta comedia musical entrelaza la ternura con la toma de conciencia, al adoptar una mascota y el amor que siempre habrá que darle a ésta.

A puro color y pasión, los mensajes para los más pequeños no tardarán en llegar y, también, para los adultos que siguen creyendo que un animal es un objeto con el que se puede ganar dinero.

Nada de domar, nada de lucrar. Un perro es solamente para amar y, juntos, ser felices.

Canciones que enseñan y acompañan para la construcción de un mundo mejor, uno en el que todas las especies podamos habitar sin exterminarnos sino cuidarnos.

Hay quienes adoptan o compran un perro para tener seguridad en su casa. Quienes lo mandan a adiestrar para que proteja y, luego, dicha “protección” se vuelve en contra. Porque cada vez que el humano interviene la naturaleza, algo negativo ocurre. Con esto no quiero decir que una castración esté mal. Todo dependerá del caso y de lo que aconseje su veterinario. Para los callejeros, sobre todo perritas, es recomendable hacerlo para que no haya más cachorros abandonados y sin hogar que los repare. Esto también puede verse durante el musical, un musical colmado de enseñanzas, para toda la familia y de un nivel artístico supremo.

El enamoramiento entre ellos, la simpatía de estos actores-perros que, a través, de melodías y coreografías irán recorriendo el escenario llenándolo de alegría, tristeza, melancolía y sabiduría. Porque ellos tienen mucho para mostrarnos, para que cambiemos. Porque un perro no discrimina, no se cree superior por su raza sino que socializa con sus pares corriendo de un lado a otro, ladrando, ¡celebrando la vida!

Y, ¿quién no quisiera tener la libertad de hacer eso mismo?

Es posible transformar una sociedad con pequeños gestos, con sentirnos iguales entre nosotros y con seguir enalteciendo a Mi perro López que, con su cola en movimiento, su ternura y paciencia; dará lengüetazos de amor y compañía durante todos sus días en esta Tierra.

Guau, guau guau. Cada uno sonará distinto según la necesidad y mensaje que López quiera dar. Él no tendrá ningún problema en jugarse por lo que siente, en perseguir al amor de su vida y en aguardar a su amo una y otra vez. También gozará de reuniones con sus amigos, deliciosas comidas en la plaza y un sinfín de aventuras antes de partir al más allá.

Recomiendo esta historia a todos los amantes de los cuadrúpedos, a quienes son pequeños, medianos y grandes. A todo aquel que adore una pieza artística musical y tenga la intriga de saber cómo puede concretarse un sueño aún cuando se lo crea inalcanzable.

Mi perro López necesita un nombre y no tardará en conseguirlo. Lo que no se atreverá es a sumergirse en el mar… Al fin y al cabo, ninguno de ellos simpatiza mucho con el agua.

Mariela Verónica Gagliardi

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¿Ponerse en los zapatos del otro?

Lo lindo de calzarse es pisar en cualquier lado (escrita y dirigida por Julián Rodríguez Rona) es una canción a la vida. Pero a la vida del planeta de los vivos, que estamos con los ojos abiertos deseosos de palpar con las manos la naturaleza, de respirar fragancias y de descansar sin justificaciones. De indagar por doquier y abrazar lo que sintamos como propio e imprescindible.

Esta dramaturgia es pura melodía a pesar de no convertirse en musical. Porque las palabras son dichas pero los cuerpos generan movimientos, como las notas y su ritmo. Porque pareciera ser un long play con varios tracks que se continúan, teniendo reminiscencias del amor, pero también del abuso, del trauma, de la soledad, de la angustia, del deseo y de tantas cuestiones que se nos pegan a los mortales sin saber cómo quitarlas de encima.

Esta obra de teatro es un placer. Como esas pociones mágicas que pretendemos beber para convertirnos en otros capaces de afrontar lo que no nos animamos.

Lo lindo de calzarse… brinda códigos para que los espectadores juguemos a ser parte de los diferentes microrrelatos. Porque esa es una de las principales aventuras en la que se embarcan los tres actores: en la de ser ellos mismos pero, también, otros. Al ponerse en los pies de “otro”, pueden intentar sentir como tal o distanciarse finalmente. El juego de roles que uno investiga (inconscientemente) cuando es chico y que, se “olvida”, en la valija de la niñez creyendo que es lo que corresponde hacer.

Cuando el río sube, la pasión los enamora pero, cuando baja, todo parece convertirse en un paisaje turbio y lleno de sensaciones tensas e imposibles de digerir.

La escenografía de cartones corrugados es un acierto gigante, que acompaña cada uno de los diálogos, el avance y retroceso, la posibilidad de ubicarnos en tiempo y espacio, de derribar obstáculos o de, simplemente, colocarlos en el lugar que correspondan.

Adoré la puesta en escena por ser tan sencilla y eficaz. Por permitirle a los artistas desplazarse libremente y sin tener que trasladar mobiliarios. La liviandad de los cartones les permite seguir danzando por donde sus cuerpos les pidan, por correr o avanzar en la dirección y a la velocidad que se sientan impulsados a hacerlo.

En cuanto a las interpretaciones, no puedo más que felicitar a todo el elenco, junto su autor/director que supieron otorgarle brillo a esta aventura por el Delta. Una aventura que comienza desde el principio de un viaje que no tiene fin, que se basa en contemplar el afuera y el adentro, en disfrutar de unos versos y del silencio mismo.

La cadencia de cada escena demuestra que cuando se tiene talento se pueden convertir las palabras en actos, las miradas en caricias y la música en poema.

Esta obra es gigante porque invita a la reflexión y al autoconocimiento (sin el cual es imposible de hallar la identificación). Los paisajes se construyen sonoramente y todo lo visual correrá por cuenta de cada imaginación. De hecho, me sorprendí gratamente. Por momentos observaba el agua moverse y unas olas que rompían contra el muelle.

Como pequeños cuentos que se entrelazan entre sí, en un punto de encuentro real o soñado. Como cuando uno cierra los ojos para recostarse sobre su pareja e imaginar el mundo o transformar la realidad.

Disfrutable de principio a fin, para sentir, relajarse, tensionarse y angustiarse. Porque estos sentires y otros estarán presentes como un abanico que se abre -a cada momento- para compartir una bocanada de aire fresco o brumoso.

Lo lindo de calzarse es estar dispuesto a atravesar diversos tipos de terrenos y quedar en pie, sin hundirse por completo. Nadando, reflotando y encontrar la manera de llegar a la superficie. Porque el amor es el único capaz de transformar una realidad en otra por más temporal que pueda desatarse.

Mariela Verónica Gagliardi

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Convertido en su dolor

Un clásico de Kafka como la Metamorfosis, permite tener fanáticos de su literatura, leer una y otra vez el libro a lo largo del tiempo, releer citas, recordar situaciones, diálogos y, conseguir, proyectarnos a través de las páginas. Por eso, el desafío que emprendió Mariano Taccagni en el año 2007 (lamentablemente no vi la versión de aquel entonces), fue un hito para el teatro musical. Podía triunfar o fracasar. Evidentemente, ya tenía el aura que sigue manteniendo, incluyendo en sus elencos a los artistas idóneos para cada uno de los personajes.

Esta vez, diez años más tarde, sí tuve el placer de estar allí. En primera fila. Y quiero decir, que fue una experiencia única, inigualable. Porque Kafka forma parte de mi vida, porque sigo a Mariano en cada uno de sus trabajos artísticos y porque ver su emoción a lo largo del musical, ya de por sí me satisface por completo.

Pero, La metamorfosis convertida en música y en canciones, no es para cualquiera. Él supo conseguir ese equilibrio perfecto para no angustiar del todo ni que nos ahoguemos en pena a cada rato. En cuanto al slogan ¿quién serás al despertar?, éste nos invita a la reflexión, a tomar conciencia sobre los tiempos que corren, a asumir que cada uno es responsable de las decisiones y rumbos que tome para su vida y, por sobre todas las cosas, a no ser sumiso -porque eso trae aparejadas demasiadas consecuencias negativas-. Mientras uno le sirve a otros, esos otros se nutren de su vida, de su sangre, de sus tripas. Absolutamente de todo. Es, por cierto, su desvalorización lo que lo lleva a ser preso, a ponerse los barrotes y hacer que sus días estén en cuenta regresiva.

¿Su familia es culpable? ¿Su rutina laboral lo es también?

Posiblemente. Pero me atrevo a afirmar que él no supo aceptarse, conocerse y hacer su vida lejos de quienes lo estaban asfixiando y condenando a la muerte.

Una versión exquisita para acercarse a la literatura kafkiana y tomarle el gustito de a poco.

Me resulta imposible no sumergirme en una obra y escribir desde allí por más que haya quienes determinen que eso se llama fanatismo. Considero que ser fan es un tanto diferente a ser periodista pero si la pasión debe ser subrayada como fanatismo, bienvenida sea.

Una familia tipo que un día empieza a vivir diferente. A colorear el univereso de oscuridad, a conocer a un nuevo Gregorio Samsa, a impedir que el tiempo transcurra de ese modo y fracasando de golpe.

Un hombre que llego al hastío de su rutina, que se convierte en un insecto, en algo espantoso para sí mismo. Que no se tolera más y solo consigue tener voz a través del canto. Que desea ser otro pero no sabe cómo. Que todo muere a su alrededor, metafórica y humanamente hablando. Que no logra impedir la tortura que le ocasiona estar vivo, a pesar de que está seguro que el amor es su único aliado.

La perversión, el deseo, la pasión, la rigidez de su padre, las normas que no puede respetar más porque su cuerpo no le responde, unas extremidades que se quedan tiesas, perpetuas por siempre, que se mueven de a poco o nada, que vuelven a colocar su cuerpo en posición fetal. Y acá la angustia como espectadora me consume por completo. Sufro por su incapacidad de modificar-se.

Se ha quedado encerrado en una cárcel que construyó de a poco, que lo tortura pero que no consigue aniquilar. Sin embargo, este Samsa es más positivo que el del libro. Es más audaz, más humano y sensible. De hecho, es como si las hojas del libro cobraran un vuelo oportuno y consiguieran resaltar lo mejor de cada personaje. La relación con su hermana está lograda deleitosamente al igual que la de su padre.

Brillo en la oscuridad, templanza ante la tragedia y un equipo de actores que va unido de principio a fin. A esto se suma la música de Damián Mahler (que a sus diecisiete años ya tenía el don consigo), una dirección precisa a cargo de Ricardo Bangueses, la iluminación impecable, efectos, vestuario, producción y demás roles que se encargan de que este musical trascienda fronteras, concientice sobre el valor de la vida, nuestra vida, la única que nos toca al menos por ahora.

Ficha La metamorfosis

Mariela Verónica Gagliardi

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La belleza de un poema y la esencia del amor

Hercule-Savinien de Cyrano de Bergerac, nació en París el 6 de marzo de 1619. En la actualidad es recordado, entre otras cosas, por la obra del dramaturgo Edmond Rostand, que se basa en la vida de este ilustre poeta y soldado. La obra siempre fue exitosa y fue llevada, incluso, al cine (por ejemplo, en los años noventa, teniendo como protagonista a Gerdad Depardieu).

Qué buscaba este revolucionario, qué persiguen los enamorados, hacia dónde van cuando sienten que todo está perdido para sus corazones.

El amor. Qué tema más heroico, controversial e inevitable en la vida de todos los humanos.

La Compañía Criolla vuelve a deleitarnos con otra de sus propuestas escénicas, de la que toma el clásico de Cyrano de Bergerac para convertirlo en una versión más nativa para niños (y adultos, como siempre).

Así es como Cyrano de más acá (escrita y dirigida por Emiliano Dionisi) se traslada de Francia a Buenos Aires, con un estreno a sala llena en el Teatro Cervantes. La nueva comedia musical dará mucho de qué hablar y cautivará a todas las familias que pongan un pie en la calle Libertad.

Estoy convencida de que hacer un espectáculo para niños es muchísimo más intrincado que uno para adultos, sin desmerecer a nadie. Permitir que un infante se interese por el arte, que escuche y vea una historia (que, tal vez, anteriormente leyó o le leyeron) es algo increíble. Único. Por eso es que la cultura no es un plato sobrante sino principal, junto con la educación.

¿Por qué es importante la historia de este poeta sii hubo tantos hombres inteligentes, que enamoraron y cautivaron?

Cyrano tuvo el don de ser leal a sus valores, poniendo en primer lugar su amistad con Cristian y evitando romperle el corazón.

Para quienes no conocen la trama, les cuento que durante el periodo Barroco, en Francia, existió este ser tan particular que logró mezclar sus ideas libertinas con la escritura y su espontaneidad. Él estuvo durante toda su vida enamorado de su prima Roxane, la cual jamás se habría fijado en su persona. En primer lugar por su parentesco y, en segundo lugar, porque estaba obnubilada por el atractivo físico de Cristian. Claro que esa visión cambia, a lo largo del tiempo, cuando deja de ser superficial y conoce lo que es el romanticismo.

Cyrano de más acá tiene esa impronta fresca que con frases modernas, de nuestra época y lugar, captan incluso al menos leído. Cyrano es feo, tiene una nariz muy grande pero, sin embargo, es el hombre más deseado por todas las mujeres. Incluso por Roxane, sin ella saberlo aún.

La dramaturgia se sostiene a lo largo del tiempo y de cada una de las cartas que Cyrano le redacta a su prima, con la firma de Cristian. De esta manera, los dos logran enamorarla, aunque ella tarda toda su vida en saberlo. Recién cuando su primo está por morir, recita una de sus cartas (de memoria) y, así, ella descubre la verdad. Para ese entonces, Cristian (el que creía su gran amor) ya había fallecido, décadas atrás, en la Guerra de los 30 años.

Entonces, cabe preguntarnos, qué habría sido de estos mortales si se hubieran amado libremente, a pesar de todo y más allá de todo.

Quisiera hacer mención a la puesta en escena que es realmente grandiosa, que consigue situarnos en los dos lugares en que se desarrolla la acción, en la iluminación que persigue cada uno de los cuadros de cada situación (porque verlos interpretar a estos actores se torna visible, palpable, real e imposible de olvidar), en la música en vivo que, como siempre, suma un plus y en la perfecta dirección de Dionisi.

Considero que Roberto Peloni es el Cyrano más bello que pudiéramos tener y que consigue tomar la esencia del francés, persiguiendo su misión (al menos la única que se atreve a explorar). Julia Garris es la muestra de femenidad absoluta que pretende ser fiel a su sentir durante toda la vida. Talo Silveyra enaltece, como siempre, ese don para expresar ternura y es así como este trío conmueve desde que aparece en escena hasta que se cierra el telón. Estos talentosos son acompañados por Horacio San Yar, otro excelente actor que lleva adelante la complejidad de interpretar a varios personajes y de hilvanar los hitos de esta gran historia, también uniéndose a la tribu maravillosa.

Me emocioné, lloré, reí, vibré, me conmoví y recordé cada una de las obras que vi de esta compañía. Por eso es que resulta imposible no recomendar una y otra vez.

Mientras sigan existiendo elencos de esta magnitud es que el teatro será infinito, el arte podrá seguir desplegando sus alas y la inocencia de los niños ser conservada como tal.

Mariela Verónica Gagliardi

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Entrevista a Laura Correa

Laura Correa.jpg

¿Cómo se gesta la propuesta de Parrandera´s?

Parrandera´s surge para un ciclo de teatro cumbiero. Me convoca Horacio Nin Uría a participar con la propuesta de escribir una escena de 15 minutos sobre el universo de la cumbia. Así fue que me senté a escribir, con una imagen clara en mi cabeza, que era una mujer de espaldas con los brazos elevados hacia arriba y una campera de flecos colgantes. Y, de ahí, se destapó todo este universo. Realizamos esa escena breve por dos años, en distintos espacios, hasta que me decidí y la hice obra larga. Y allí empezó el proceso de ensayos de lo que hoy es «Parrandera´s. Epifanía de un rapto».

¿Considerás que es indispensable tener a alguien a quien adorar?

Considero que siempre es bueno tener miras hacia donde aspirar, gente humana y real que admirar, creo que la adoración ciega, endiosando, puede ser bastante falible en su resultado, muy desilusionante. Pero yo tengo grandes artistas mitificados que son mi inspiración y tengo sus fotos dando vueltas por ahí como guardianes de mi inspiración. Tengo mis propios ritualcitos, con objetos e imágenes que tienen un valor para mí, y son mis espacios sagrados.

¿En qué te inspiraste para crear esta historia de suspenso?

El tema de la adoración estaba ya en mí, en otro material que había estado escribiendo, pero con más tinte social político, y cuando empecé a escribir esta obra sobre el universo de la cumbia, nuevamente el tema me surgió desde otro lado y todo se desarrolló muy genuinamente. Fue ir siguiendo a los personajes e ir entendiendo a dónde me iba llevando la trama. La historia me pedía empaparme de algunos materiales, y fui leyendo varias cosas sobre los cultos populares, sobre mitos y, fue ahí, que apareció muy fuertemente Helena de Troya como paralelismo y todo se terminó de acomodar en mi cabeza.

¿Puede el amor salvar a las almas perdidas?

Románticamente hablando podría decirte que sí, que el amor podría salvar todo, pero siendo un poco más errática podría decirte que hay almas que no quieren ser salvadas.

¿Cómo hubiera resultado la historia sin la intervención del hermano de Raquel?

No puedo imaginar la historia sin ese personaje, ya que es el que desata el conflicto central, y la obra se concibe alrededor de su llegada, y ese choque de mundos. Y de esa dualidad entre él y ella, y ellos y él.

No hay personajes buenos o malos.

No, definitivamente. Los personajes son humanos, tienen una historia detrás, tienen sus desilusiones vividas, sus marcas sociales, y justamente desde ahí se definen y desde ahí dialogan con sus imposibilidades y con sus virtudes.

Cuando el afuera es muy cruel, ¿mejor crear un universo paralelo?

Sí, yo creo que hay bellísimas historias sobre cómo en situaciones de opresión, ciertas personas han encontrado una vía para poder encontrar sentido a su existencia (como Ana Frank y su escritura). Aquí, los personajes crean culto, sus propias reglas y se crean, así, una pertenencia y una nueva identidad que el sistema capitalista les ha robado al dejarlos completamente desclasados, desamparados económicamente. Esa es la importancia de la cultura, justamente en una sociedad, a mi entender: suplir ese lugar de pertenencia, de comunión y sentido, más allá de todo. También se incluyen en esto las religiones.

¿Ser o pertenecer?

Me es difícil separarlas. Yo soy una persona muy social, adoro pertenecer a grupos, pero también creo que es importante poder ser más allá de eso. Quiero decir, poder trascender algunas pautas sociales y acomodarlas a antojo. A veces, por pertenecer las personas dejan de ser, y ese es el punto a tener en cuenta y cuestionarse siempre en la grupalidad. A mí me cuesta poder seguir una religión, un partido político, con un 100 por ciento de pertenencia si hay reglas que se imponen que no comparto. Por lo tanto, creo que hay que ser criterioso y no decir sí a todo por miedo a ser excluido.

¿Las luces obnubilan la oscuridad de los personajes?

Sí. En cierta forma, sí. Todo el brillo de sus vestuarios y toda la jocosidad de sus diálogos, tapan una gran oscuridad que llevan consigo, latente.

¿Hay algo de Gilda en Raquel?

Claramente sí. Aunque no sea una decisión premeditada, pero mientras íbamos haciendo la obra, y mientras yo la iba escribiendo, haber vivido el fenómeno Gilda me hacía poder sustentar la historia verídicamente, digamos. Saber qué cultos populares de esa magnitud existen. Helena se esfuerza por ser Raquel, por pertenecer a ese mundo de la cumbia, pero ya su cuerpo cuenta otra cosa. A Gilda le había pasado un poco eso también.

Mariela Verónica Gagliardi

 

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Sintonizando diferentes galaxias

Hay artistas que soslayan el espacio escénico y convierten una obra en vida. No son muchos los que se animan a innovar, a crear otro código y convertirse, tal vez, en un espectáculo para público específico.

Arriesgar vendría a ser la primera palabra que se me viene a la mente cada vez que veo una propuesta de Gustavo Friedenberg.
Gobernar es poblar es el título de su nueva puesta de danza-teatro, la cual demuestra (irónicamente) una de las primeras órdenes de Dios en la Biblia: “Sean fructíferos y háganse muchos y llenen la tierra y sojúzguenla” (Génesis).

Friedenberg consigue plasmar un universo estético maravilloso en el que la tecnología lumínica, el canto autóctono, la música y la danza se confluyen en un mismo centro. Como si se tratara de un lenguaje único (a pesar de ser muchas veces diverso). Esto es lo que el creador (y no me refiero al Dios Jehová, sino a Gustavo) subraya con énfasis en cada paso de baile, en cada movimiento controversial y diferente, en cada refrán semejante y en cada grito durante el parto. Porque una criatura, otra, otra y cada vez más poblaron. Pero, ¿a qué apunta la vida? Somos muchos, demasiados, cada vez más. Y no hay arca de Noé que venga a salvar a unos sí y a desechar a otros. Acá se salva y sobrevive el que piensa, el que siente, el que solo danza más allá de todo y el que perece observando más allá de nada. Todos se salvan y no hay exterminio ni dolor más que el de sufrir cuando toque.

Un elenco formidable compuesto por seis actores (uno de ellos acompañará con un eximio bombo legüero), bajo la dirección de uno de los más revolucionarios directores de esta disciplina que combina a las artes escénicas con la danza.

Distintas generaciones, distintos sexos y sexualidades sin discriminación alguna, sin xenofobia: “Hagamos al hombre a nuestra imagen y semejanza”. Con esto se refería a los dos sexos que debían sobrevivir en la eternidad: femenino y masculino. El resto quedaría fuera de su mundo y eliminado de un golpe. Por suerte y gracias a la naturaleza, cada quien siente y, a partir de ese sentir, elige. Sin condicionantes sin hechizos ni amenazas. La culpa no es nadie y es de todos. Porque el mito que considere que poblar el universo es reproducirse sin frenesí es porque no se detuvo a pensar cuál es su propósito en la Tierra.

Y, dejando a un lado la religión, Friedenberg se basa específicamente en esta performance en la máxima de Juan Bautista Alberdi que se fundamenta en bases políticas. Gobernar es poblar con respecto a educar, a crear ciudadanos libres y civilizados. Esto según la mirada hacia Norteamérica que no siempre se corresponde con la de nuestra patria. O, en verdad, casi nunca, sobre todo en nuestros tiempos. Por eso, en referencia a “embrutecer” se toma como protagonista a una mujer aborigen que, lejos de ser incapaz de progresar, le termina enseñando a toda persona que se cruza por el camino de qué se vale el amor, la vida, el sentimiento y las raíces. Porque copiar no es el legado de esta pieza artística, sino utilizar lo propio para convertirlo en piedra preciosa. No es necesario, entonces, bajo la dialéctica del autor; traer población de afuera y erudita para poblar a su antojo el correr de los días.

Puede, sin embargo, ingresar quien lo desee y compartir su sabiduría (no en cuestión de talento) con los demás. Porque un verdadero país debería haber sido pensado así y no pretendiendo y aniquilando. La conformación de una Nación es puesta en duda, sus fundamentos políticos también y el legado de sus fundadores, ¿por qué no?

Acá gobierna el artista, el que justifica su vida a partir y a través de las ideas creativas. El que domina sin proponérselo y el que manipula sin saberlo.

¿Vamos a hacer una coreo?

No. Vamos a aprender a convivir dentro de una. A copiar los pasos del clásico si atraen o a mimetizarnos con los de contemporáneo si es más natural al cuerpo. Vamos a cantar en otra lengua o a continuar con la propia. Porque no hay quien dictamine una sentencia ni realce al “mejor”.

Habrá quien olvide embarazarse o quien lo haga por costumbre. ¿Quién podrá juzgar?

Cuando dos naciones se unen (en este caso, dos estilos contrapuestos), se examinan por fuera y se funden en un solo plano. Se mimetizan, al fin y al cabo. Porque la socialización es primaria y las bases son el firmamento más fuerte y conmovedor de Gobernar es poblar.

Máscaras, expresiones, juguetes inflables, otros reales. Todos conforman este universo poético en el que la única poesía es la forma de expresar y sentir. ¡Como si fuera fácil!

A la vez que la Vía Láctea da comienzo y fin a la humanidad, cada espectador se llevará un sentimiento. Y digo uno porque dependerá del compromiso que mantenga durante la función.

Mariela Verónica Gagliardi

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«Té rojo», en La Clac

térojo.jpgLuego de ser interpretada por Meryl Streep en cine y la actriz Karina K en teatro, Florence Foster Jenkins regresa a la escena teatral. 

La compañía Agrupados Teatrales “desdeelpie” presenta una versión que narra el encuentro de las hijas de la excéntrica soprano, en la antigua casa familiar, el día de su venta.
“Te Rojo (o los hijos apócrifos de Florence Foster Jenkins)” es una adaptación de Gricel Figueredo, basada en la obra “Hermanecidos”, de Claudio Pazos.
Esta ceremonia dramática, ofrecer a sus espectadores el mejor humor negro, todos los viernes, a las 20 hs, en Sala La Clac (Av. de Mayo 1158).
Sobre la Obra
Theodora y Dorothea Foster son las hijas de Florencia Foster, reconocida cantante lírica, recientemente fallecida. La antigua casona familiar es puesta en venta, y un grupo de potenciales compradores es invitado a conocerla.  Mientras Theodora les brinda información detallada de la propiedad, la inesperada aparición de Dorothea convierte a los espectadores en testigos involuntarios del encuentro de ambas, y su creciente enfrentamiento por la atención y el amor de la madre ausente.
En un entrecruce de rivalidades, pactos, y traiciones, las hermanas Foster intentan reconstruir el  vínculo que las une, coincidiendo en que, por encima de todo, “no hay lugar como el hogar”…
Una cantante lírica participa con su voz y su presencia ambigua, esfumada en la penumbra.
“Té Rojo (o los hijos apócrifos de Florence Foster Jenkins)” propone una ceremonia teatral, donde personajes y espectadores se involucran en un singular acontecimiento familiar, ofrecido junto a los sabores, aromas y sonidos de un antiguo y señorial caserón en venta.
Claros intertextos enlazan y nutren la dramaturgia de «Té Rojo» con el universo literario de Borges y Cortázar y la dramaturgia de Genet, como también con el mundo fantástico de El mago de Oz, la lírica singular de Florence Foster Jenkins y hasta con la arquitectura, relación establecida a través del plano de la casa.
Asimismo, Té Rojo inicia una trilogía dramática que continuará con Té Verde,que se encuentra en proceso de construcción, y Té Negro, en etapa de diseño y dramaturgia.
Funciones:
Todos los Viernes, a las 20 hs.
 
Sala La Clac, Av. de Mayo 1158 – CABA
 
Duración:  1 hora.
Actuación: Martina Diaz Vega * Erika Novljan * Ariel Sánchez
Canto Lírico: Karina Fischer
Locución: Andrés Rojas
Musicalización y Asistencia Técnica: Nicolás García
Vestuario: Leandro Wenzin
Escenografía, Plano y Maqueta: Arq. Paula Canevaro Fisher – Arq. Angélica González
Iluminación: Lisa Benevet
Gráfica: Jezabel Jakob – Celeste Bonzano
Prensa y Difusión: Julián López
Asistencia General: Ariel Sánchez
Coordinación y Producción: Gricel Figueredo