Archivo para diciembre, 2014
Mañana El Hilo cumple 5 años
Es una productora audiovisual que logró, con mucho trabajo y experimentación, desarrollar una narrativa y una estética propia.
Realizó diversos formatos, por los cuales obtuvo amplio reconocimiento, como el premio Martín Fierro en 2013 por «Mundo Bayer».
Actualmente se encuentra desarrollando, entre otros proyectos, un largo documental y otro de ficción.
Entre sus socios fundadores la productora cuenta con Pablo Camaití, que además de llevar ocho temporadas trabajando como periodista en el prime time de la TV, dirige distintos proyectos en El Hilo.
En este sentido, los primeros meses de 2015 se dedicará a escribir y dirigir una nueva serie de ficción para la productora.
Como broche de oro, el mismo día la productora estrena «Recorridos» en la pantalla de UN3TV, con las participaciones de Nazareno Casero, Carlos Belloso, Calu Rivero, Sofía Gala, Violeta Urtizberea, entre otros.
Neciamente abrumado
La trágica historia de Othelo (escrita por William Shakespeare) nos invita a reflexionar acerca de la discriminación racial, los celos, el poder, la venganza, el resentimiento y la maldad.
En cualquier familia conservadora, el rol de un padre entra en conflicto cuando aparece el prometido de su hija. Esa persona que se robará, de cierto modo, a la nena y la convertirá en mujer, que le meterá nuevas ideas en la cabeza y que, quizás, la enfrente con su progenitor. En el año 1600 y ahora, hemos ido evolucionando al respecto aunque en nuestros tiempos es un tanto más difícil asumir que muchas familias cuestionan el amor de sus hijas, intentando convencerlas acerca de lo que les conviene elegir. En este caso, Bravancio -el padre de Desdémona- juzga y manifiesta su descontento sobre Othelo y le hace el vacío a su pobre hija, quien solo desea ser feliz y complacer a estos dos hombres.
Nos encontraremos entonces con un prototipo diferente para esos años, un hombre moro, guerrero y que se enamora de Desdémona,
seduciéndola con su oratoria. La joven, totalmente ingenua, enredada en conflictos de celos a los que no estaba habituada. Una relación que se estrella ante la primera duda plantada por Yago -el teniente de Othelo-, logrando que la incertidumbre y la deslealtad se apoderen de los enamorados.
Pero, el drama shakesperiano no se siente como tal gracias a la adaptación realizada por Gabriel Chamé Buendía, introduciendo el lenguaje clownesco como aspecto principal, permitiendo que el argumento y toda la historia se torne más entretenida, cómica y apasionada.
La lucha por el poder, por pretender la mano derecha de Othelo, el enfrentamiento entre Rodrigo, Yago y Michael Cassio; la desesperación por pertenecer a un puesto que consideran el mejor -aún sin sentir aprecio por su Jefe, sino todo lo contrario-.
Un negro con un rango superior, poco visto en esa época, planteando a grandes rasgos el desprecio que sentía la sociedad por esta raza y la envidia que le provocaba que el elegido tuviese ciertas habilidades.
También, es interesante, el juego que plantea el director con
respecto a sus personajes, quienes interpretan a más de uno, de su sexo y del opuesto, otorgándole a la dramaturgia un aire más relajado y divertido. Claro que para esta versión es indispensable conocer la historia tradicional ya que los cambios de escenas, de personajes y de escenografías son muy rápidos y audaces.
El cuerpo es el que le permite a cada actor expresar cada relato, convenciendo sobre lo planteado en escena, junto al vestuario e iluminación.
No podría esbozar que una performance es mejor que otra pero sí destacar el trabajo de Martín López Carzolio que hizo muchos personajes a la vez, manteniendo el lenguaje, la corporalidad, la destreza y esencia de cada uno. Es imperdible su Michael Cassio, trayendo a escena al cantante Michael Jackson -bailando como él y rescatando sus expresiones más famosas.
Los artilugios que se van desatollando a partir del pañuelo de Desdémona, como prueba supuesta de infidelidad, será uno de los principales hilos conductores que atravesará la historia. A partir del cual la voz de la víctima será silenciada con la muerte para darle pie a la ignorancia impartida por quienes más dudas tienen en sus vidas.
El virtuosismo de los actores y su director pueden transformar este clásico en una pieza teatral única, conmovedora y tan real en nuestros tiempos. El ser humano está lleno de dudas que debe revelar con el tiempo, aunque las almas oportunistas tropiezan con estos rumbos, destituyendo incluso al más noble, a quien no cuenta con un saber distinguido.
Las olas del mar marcadas con una tela gigante tornasolada es uno de los detalles escénicos tan simples de hacer, demostrando que la genialidad pasa por una historia convincente, original y bien interpretada.
Este Othelo es un gran desafío que seguirá teniendo el éxito que tuvo hasta ahora. Un éxito rodeado de talentosos artistas que se cuestionan y responden cada interrogante. Personajes que interpretan roles imposibles de imaginar y que, sin embargo, lo logran. Ser hija y padre a la vez, criada y teniente. El héroe de esta historia es el único que hace de sí mismo, consiguiendo impregnar en cada uno de sus poros la necedad con que se mueve en el terreno afectivo. Un héroe que gana batallas bélicas y que pierde la peor guerra de su vida.
No quiero ver aviones de guerra
Una historia sencilla y desgarradora, nos traslada a un pueblo pequeño en que sus habitantes son felices.
Como si fueran una gran familia, cosa poco habitual en una sociedad común, desarrollan la misma actividad, tienen un solo colegio, un solo televisor en que mirar las noticias y la posibilidad de cantar, tan naturalmente.
Hasta que la guerra irrumpe en sus vidas, con tanta ligereza como para romper la serenidad de este bello pueblo y que sus vidas se encuentren muy desorientadas, sin saber qué ocurre.
Quizás no sea concebible la idea de no comprender el significado de una guerra, de asesinatos sin piedad, de luchas sin sentido. Pero, ¡es tan lindo vivir en un lugar donde reine la paz!
La escenografía que consta de una arquitectura -en miniatura- de la ciudad, de cada casita, árbol y nieve que embellece y enfría a sus habitantes. La leña, difícil de juntar y la vida casi imposible de reconstruir después de una tragedia bélica de esa dimensión.
Un niño que queda sepultado entre escombros y que sobrevive gracias a la magia de los relatos de su amigo Don José. Una amistad que seguirá con el correr del tiempo, aún separados físicamente.
La verdadera esencia del ser humano se ve plasmada en esta obra musical en que las canciones le otorgan a la dramaturgia una visión diferente y encantadora.
En cuanto a lo que es, específicamente, una cantata la misma se refiere a una pieza musical escrita para una o más voces, con acompañamiento musical. Con respecto a este punto, un guitarrista va entrelazando las melodías, en vivo, que le otorgan a la pieza artística un vuelo más alto e intenso. Otro de los aspectos atractivos de la obra se refiere a los videos en que se proyectan imágenes vinculadas con la historia.
Existen varias situaciones para analizar que giran en torno al desarrollo. Por un lado, la excelente interpretación de los personajes, su compromiso al momento de vincularse y conformar una escena. Las narraciones se van fusionando con actuaciones, la música con lo que acontece y los silencios con pausas. Las mismas pausas que sirven para meditar y tomar conclusiones. También llama la atención la serenidad con que se va relatando el cuento para que hasta el más pequeño pueda llevarse una enseñanza.
Las lágrimas no se pueden frenar ni la nostalgia dejar de conmover. ¿Con qué intencionalidad los chicos deben perder su inocencia? Nadie piensa en ellos, nadie toma conciencia que quienes hacen explotar bombas y expandir su odio irracionalmente, fueron niños que seguramente jugaban y reían.
¿Cómo se pueden salvar dentro de un universo tan complejo, habitado por personas que disputan sus intereses políticos y económicos a cualquier precio?
Los más chicos no tienen por qué comprender ciertas cosas. Ellos tienen que ser y sorprenderse con lo más bello, formar su mundo idílico que no sea derrumbado por nadie ni nada. Cuando sean grandes tendrán de qué preocuparse.
(…) “No quiero que me dejen sin amigos no quiero que se rompa el pizarrón. No quiero tener miedo cuando juego ni que el agua de mi río se vuelva marrón. No quiero perder la oportunidad de crecer. No quiero… no, por favor, cuídennos” (…).








Escrito
en diciembre 11, 2014