*** Septiembre 2019 ***

La obra de teatro Damiens está basada en un hecho real: la vida de Robert François Damiens. A partir de este dato, se puede transitar una historia vertiginosa llena de altibajos, donde su personalidad se replantéa la vida, la muerte, el sol y la oscuridad.

¿Cuántos dedos tiene un hombre, cuántas manos, cuántos pies, cuántos órganos y cuántas oportunidades de vivir?

Él cometió un grave error, un imperdonable error: el de herir al Rey Luis XV de Francia. Por esa falta será juzgado por el Parlamento de París. Pero ya no hay vuelta atrás, ya no hay perdón que valga. Un asesinato en plaza pública lo espera y un par de caballos serán los encargados de romper cada una de sus extremidades, para luego ser incineradas. Cada una de sus partes serán abolidas, queriendo silenciar hasta su voz.

Cristian Palacios, realiza un unipersonal muy conmovedor y desgarrador, en el que transita por los últimos momentos de su vida. Durante esos años, tensionantes y sombríos, se ha borrado su sonrisa. Solamente se puede percibir la oscuridad de su alma.

A nivel actoral, es deslumbrante ver cada movimiento lento, cada pestanéo de sus ojos, cada sensación de agobio, de tristeza, de dolor, de no soportar más la injusticia.

Pero Damiens, no tiene maldad en el corazón, sino dolor por no saber quién es ni a dónde ir.

Cómo podía ver el robo de niños durante la dictadura, sin angustiarse, sin hacer algo al respecto.

Claro que sus actos tuvieron consecuencias, claro que su cuerpo – como dice en un momento del relato – “es el límite entre el deseo y la consecución de los actos”.

Pero ¿cómo Palacios puede componer a su personaje frente al público, sin mezclarlo con la realidad de la ficción?

El estado de locura que atraviesa – en parte por su encierro en el calabozo -, por todas las vidas enajenadas, ocultas y profanadas; lo aislan por completo de su ser interior.

Él, no desea tener al público de testigo, por lo que hizo. Quiere que llegue ese día donde todo terminará, donde predominará la paz y se sentirá, por fin, acompañado y con serenidad.

¿Qué significa tu vida cuando ya no lleva nombre, cuando sos un N/N? ¿Qué sentirías si por querer defender los derechos humanos, tratando de eliminar a su máximo ejecutor, terminaras con tu vida en este mundo?

Cristian Palacios, logra llenarnos los ojos de lágrimas, provocándonos una sensación de vacío. De un vacío que solamente con luz y amor podría llenarse. Pero él, elige tapar el sol con sus manos, esperando el desenlace de su historia.

Mariela Verónica Gagliardi

Ficha técnica

Autor e intérprete: Cristian Palacios.

Dirección y puesta en escena: Paula Brusca De Giorgio.

Iluminación: Ricardo Andrade Jardi.

Vestuario: Natalia Alayon Bustamante.

Asistente de escena: Juan Manuel Caputo.

Prensa: DucheZarate.

Producción ejecutiva y Desarrollo del Proyecto: Tónicas.

Producción General: Compañía Nacional de Fósforos.

Funciones: Sábados a las 19hs.

Localidades: $ 60. Estudiantes y jubilados: $ 40.

Patio de Actores – Lerma 568.

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