*** Junio 2017 ***

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Entrevista a los Directores de Smokey Joe´s Café

logo Smokey Joe’s Café

El Director Musical, Daniel Landea, trabajó en varios musicales como: Ayres de Cabaret, entre luces y sombras (Sebastián Terragni), Desconcierto de musicales (Rubén Roberts), Wendy en las grutas misteriosas (Marisol Vecchi), Tabaco y ron (Orlando Hugo Campodónico), Teresa, la obra en musical (Julián Collados y Tito Garabal), Hola Dolly, soy Betty (Daniel Landea) y Salomé (Juan Manuel Bevacqua y Rolando Sosiuk). Mientras que el Director de Teatro, Alejandro Guevara, formó parte de: Acto sin palabras y Pit. Integró el elenco de Pepe Cibrián, Iman de teatro de objetos y Los títeres Bonomo. Y, como director, estuvo a cargo de: Las Otras (Javier Daulte), Volvió una Noche (Eduardo Rovner), La escala humana (Javier Daulte) y Proyecto Marita (Eduardo Grinovero).

Es la primera vez que se va a estar presentando en Buenos Aires este gran éxito de Broadway. ¿Qué sentís como director musical?

Es un gran honor, un privilegio y un placer poder llevar adelante ésta experiencia. Y por supuesto, una oportunidad única. (Daniel Landea)

¿Smokey Joe’s Café es un musical nostálgico?

Puede ser que encuentren algún tinte nostálgico, es un espectáculo con canciones de los años 50´s y 60´s… sin embargo no es una obra de clima íntegramente nostálgico. SJC es una obra muy dinámica, por momentos con un ritmo demoledor, por otros tranquila y evocativa… con climas muy distintos en su transcurso. (Alejandro Guevara)

¿La excusa de la obra es transmitir y rescatar este género musical de los 50´?

La obra es un Gran Homenaje a dos grandes: Lieber y Stoller, una dupla creativa extraordinaria de aquellos tiempos y, como todo proceso artístico, volver a las fuentes y redescubrir estos clásicos permite no sólo rescatar el género sino, además. ponerlo de frente a nuevas generaciones. En éstas canciones subyace un modo de ver la vida, el amor, la amistad y también, el desamor y la idealización del amor. (Daniel Landea)

Con respecto a las canciones, ¿se van a mantener en su idioma original o a realizar en castellano?

Las canciones van a estar en idioma original. (Daniel Landea)

Si la historia hubiera surgido acá en Buenos Aires, ¿cuál sería el Café en que se reuniría este grupo de amigos?

La obra tiene varios momentos, y de acuerdo a estos momentos los personajes eligen diferentes espacios de encuentro. Puedo imaginarlos en esa primera etapa en la que son más jóvenes, yendo a lugares muy estilo San Telmo, tipo “Bar Defensa”, en donde la energía y los sueños se concentran en un mismo espacio. (Alejandro Guevara)

¿Qué dificultades tiene dirigir a músicos en vivo mientras se desarrolla una obra en escena?

Con estos músicos, ninguna. Son realmente fantásticos. (Daniel Landea)

¿Cómo fue el proceso de selección de los artistas y músicos? Y, ¿cuál fue la gran dificultad sobre dicha etapa?

Respecto de los músicos, tuvimos la fortuna de toparnos con un grupo de profesionales maravillosos, todos profesores con mucho estudio musical y musicalidad que ya trabajaban juntos, con lo cual, no hubo que hacer audiciones. Verlos tocar fue suficiente.

En cuanto a los artistas, fue mucho más complejo, dados los requerimientos vocales e interpretativos, con el agregado de lo coreográfico, tema para nada menor. Los debates fueron extensos y se necesitaron varias etapas para poder llegar a la conformación definitiva del grupo, en particular por lo difícil que era encontrar personas que reunieran no solo destreza vocal, interpretativa y coreográfica, sino que además diesen el perfil del personaje. (Daniel Landea)

¿Cuáles son las sensaciones que vas teniendo a lo largo de los ensayos?

Las sensaciones son muchas, por momentos ambiguas: entusiasmo, euforia, temor, duda… Pero por sobre todas las cosas te diría que me siento muy confiado con lo que va surgiendo. (Alejandro Guevara)

¿Smokey Joe’s Cafe es un espectáculo para todo amante del buen rock and roll?

Por supuesto. Es un espectáculo para todas las edades porque para quienes vivieron esta época dorada, la van a disfrutar. Quienes la conocieron después, la van a revivir, y quienes no la conocen pero gustan del rock, van a volver a las fuentes y descubrir estos clásicos absolutamente mágicos. (Daniel Landea)

¿Cómo fue el proceso de selección de los artistas y músicos? ¿Cuál fue la gran dificultad sobre dicha etapa?

Muy complejo. La exigencia que planteamos desde lo artístico fue muy alta, lo cual nos requirió realizar varias audiciones.

Así mismo, quienes pasaron la primera ronda tuvieron que sortear luego varias instancias más, y alcanzar los estándares que nos habíamos propuesto conseguir, ya que de verdad queríamos contar con el mejor elenco. ¡Y puedo afirmarte que no nos equivocamos! (Alejandro Guevara)

Una comedia musical con artistas que tienen que serlo de manera integral. ¿Cómo es coordinar tantas coreografías que estallan de un cuadro a otro?

Es muy emocionante. Es como armar un rompecabezas donde por momento las piezas encajan y luego ya no. Más allá del plan de trabajo, prefiero dejar y confiar en que el proceso vaya aportando lo que la obra necesita.

Desde que me metí de lleno -allá por el verano pasado- en la obra, de a poco fue cautivándome cada uno de los cuadros. Y cuando llegó el elenco aún más. Los chicos le terminaron de dar ese condimento especial que tiene que tener la obra, que es cuando los intérpretes le dan el carácter y hacen que prime su impronta por sobre los personajes. Hoy me atrevo a decir que si el espectador ve personajes es merito del trabajo de los chicos del elenco. Además, Delfina García Escudero trabaja meticulosamente para que cada coreografía salga perfecta. (Alejandro Guevara)

¿La elección de este musical deciden estrenarlo por algún motivo en especial en este momento?

La escena del teatro musical está cada vez más fuerte y creemos que es muy buen momento para que SJC llegue al país. Y también está el desafío de trabajar con una obra sin texto donde solo hay canciones de diferentes estilos.

Lo rico también, está en no tratar de contar fielmente una historia que está atravesada por hechos y protagonistas culturales de una época y lejanos a nosotros, sino mas bien tomar la trama vincular de estos amigos y potenciarla para que eso sea justamente uno de los puntos fuertes de la obra: las relaciones entre los protagonistas. (Alejandro Guevara)

Mariela Verónica Gagliardi

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¿Cuán creativo puede ser un niño?

Locas canciones7

María Elena Walsh, fue y será la autora para niños más importante. Desde el contenido de sus canciones hasta su intentiva, la posicionaron en el lugar que se merecía. Habiendo tenido que exiliarse del país, durante una de las dictaduras militares, su originalidad y valentía le dieron el don de propagar su voz por todo el mundo; depositando su ideología una y otra vez.

Muchas de sus canciones se continúan escuchando en diferentes espacios -públicos y privados-, analizando cada letra y apropiándose el argumento.

María Elena es nuestra y basta con oír un verso para recordar el título de la poesía o poema, para desear que continúe por siempre la melodía.

“Locas canciones” es un musical (escrito y dirigido por Hector Presa) que transita por algunos de los trabajos más interesantes de la autora argentina, otorgándole el plus de cuestionar varios de los aspectos concernientes a éstos.

Una reunión con María Elena les permite a tres niños descubrir un nuevo mundo en el que predomina la creatividad personal, sin fronteras ni lineamientos que determinen lo que está bien o mal. Mientras exista una aproximación a la rima, pueden inventar lo primero que se les cruce por la cabeza.

(…) Contemos un cuento, uno, dos, y tres, que acabe al principio y empiece después (…). Este verso que pertenece a Canción de títeres fue difundida, al igual que Manuelita, en el año 1962. Durante plena dictadura militar, Walsh supo, cautelosamente, escribir mensajes entre líneas para que la voz del pueblo jamás sea silenciada. Títeres los muñecos que transmiten palabras de otros, gobiernos de facto que pretendían, con la fuerza, desfigurar al país. Buscando y deseando que todo termine de una vez para reescribir la historia soñada por la mayoría.

(…) Me dijeron que en el Reino del Revés nadie baila con los pies, que un ladrón es vigilante y otro es juez y que dos y dos son tres (…).

Sin duda que Canción de tomar el té es una de las más celebradas y aplaudidas por los pequeños ya que dentro de la misma ellos, también, pueden recrear ese contexto y jugar con sus amigos. Además, son varias las películas infantiles que tienen personajes a vajilla de la cocina entre sus predilectos, lo cual permite que la identificación y el simbolismo trasciendan espontáneamente.

Haciendo una lectura más adulta, las costumbres inglesas podrían estar siendo juzgadas por María Elena, al igual que ciertas ridiculeces que son tildadas así con ejemplos durante la canción. Lo que está bien y lo que está mal. La ironía como primer recurso para demostrar qué innecesario resulta copiar a otras culturas en lugar de evolucionar con la propia.

Entre coreografías entretenidas, un vestuario muy colorido al igual que vistoso y nuevas versiones -sobre los clásicos de la autora- surge una pieza teatral magnífica que permite a los espectadores disfrutar del aire fresco del jardín en el Teatro Larreta. La mirada de un niño se cruza con la de un grande para imaginar universos similares, opuestos o paralelos. De lo único que podemos estar seguros todos los admiradores de María Elena Walsh es que su gran capacidad para crear le dieron la oportunidad de vivir en un mundo diferente, por momentos, al real que se debatía entre uniformados e insensatos, entre perseguidores de un sillón y provocadores. Gracias a ella todos pudimos ser más felices y transmitir, siempre, un lindo mensaje.

Estos personajes de la obra musical intentan no preguntar demasiado, sin conformarse por ello, e inventar respuestas propias.

¿Quién dijo que acaso un adulto tenga la razón?

La verdad está en cada corazón que late y resuena en busca de certezas, las cuales -se evidencia- no existen; son inventos para los más dubitativos que no pueden seguir respirando si se les quita el manual de rigidez social.

Locas canciones merece un aplauso tras otro. No sólo por la temática central sino por enseñar sin limitar, sin condicionar e invitando al auto-aprendizaje.

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Mariela Verónica Gagliardi

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Que dure lo que tenga que durar

Los últimos cinco años1

Existe una afirmación que gira en torno a que el amor dura para siempre, pero dicha frase es una de las utopías más grandes del universo. Así se trate de semanas, meses o años; nadie podría asegurar cuándo dos corazones dejarán de latir al unísono.

James Robert Brown utilizó su propio divorcio para crear un musical romántico, y dramático a la vez, llamado “The last new years”. Esta puesta en escena muy sencilla, tiene su gran apoyo en una orquesta en vivo (dirigida por Hernán Matorra), mientras dos cantantes se lucen en la historia. Tanto en teatros como próximamente en el cine, el desenlace amoroso es uno de los temas más recurrentes a la hora de escribir dramaturgias.

Como si se tratara de una sola gran canción, “Los últimos cinco años” (dirigida por Juan Álvarez Prado) integra anécdotas, momentos lindos, otros tristes y todo aquello por lo que atraviesa un matrimonio a lo largo de una relación.

El Teatro Metropolitan oficia de loft para que Jamie Wellerstein (Germán Tripel), un novelista en ascenso, y Cathy Hiatt (Luna Pérez Lenning), se deshaoguen como mejor les parezca.

Formamos parte de una cultura que consume muchísimos productos norteamericanos y, si bien, tiene varios puntos a favor; las traducciones, el estilo y la fidelidad en cuanto a todo el argumento no les permite a los actores relajarse del todo para componer a estos personajes con un tinte más argentino. Y al referirme a esto no estoy haciendo hincapié en que sea un error respetar fielmente un guión, sino de utilizar ciertas palabras que lograrían un mayor acercamiento entre elenco y público.

Habiendo leído o no sobre el musical, se puede observar a Cathy y Jamie en extremos opuestos del escenario. Dicho espacio es su propia casa y, por otros momentos, se convierte en lugar de trabajo, living, oficina, carretera, entre algunos de los originados.

Si dejáramos de lado, por un instante, la trama del musical, estaríamos en presencia de dos historias paralelas que no se cruzan sino hasta avanzada la dramaturgia. Se puede comprender este romance gracias a determinada información, bien específica, sin la cual no se entendería.

Pero, más adentrado el relato puede justificarse por qué tal desconexión es así: ella narra momentos de su carrera como actriz, las frustraciones que no le permitían triunfar y, puede vislumbrarse, que dicha mala suerte por llamarla de algún modo fue uno los motivos por los cuales su relación no prosperó.

Por el lado de él, la sonrisa y felicidad lo impulsaron a la fama y a encontrar el amor en otras cosas y personas.

No es de sorprender que ante desequilibrios o problemas personales, se afecte a la persona que está a nuestro lado. Esta es mi teoría y lo que mis sentidos pudieron observar.

Las canciones van y vienen, mezclando pasado y presente constantemente. Juntos o separados, ellos resumen sus momentos más importantes (positivos y negativos), intentando continuar de la mejor manera posible.

No quieren relegar su deseo de sentir esa sensación en el organismo que solo puede producirla el hecho de que alguien les guste. Estar enamorado se vuelve el tema más trascendente de “Los últimos cinco años” y las consecuencias de no estarlo produce lo que algunos podrían interpretar como lo más relevante: la ruptura.

Reminiscencias de algo que duró lo que tuvo que durar y una mirada profunda sobre lo que significa ser feliz sin sentirse fracasado.

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Mariela Verónica Gagliardi

Los últimos cinco años
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Otra manera de amar

Oxímoron1

Los musicales de Héctor Presa tienen esa suspicacia y garantía que nos permiten disfrutar del género sin suponerlo. Estos días de verano, podemos asistir a las funciones al aire libre en el Teatro Larreta, en que la naturaleza cumple nos deleita con su aire y fragancias silvestres.

En esta ocasión, una nueva obra llamada Oxímoron, con el mismo elenco de “Amor sin barreras, lo conocí en el Roca” (2014), expone temas no solo románticos sino emblemáticos como la homosexualidad. Y por qué utilizo esta palabra? Justamente, porque, aún, nuestra sociedad evita abrirse un poco más y dejar de juzgar las elecciones de otras personas.

Por suerte, en los últimos años, los gays y lesbianas han conseguido su lugar sin sufrir demasiado la discriminación e ignorancia de quienes todavía no son capaces de amar sin condicionamientos o pruritos.

El teatro, como expresión artística y social, los albergó (desde hace muchsísimo tiempo) y dio la oportunidad de que encarnen a diferentes personajes así como que toquen temáticas recurrentemente “incómodas” para ciertos sectores.

Oxímoron es una figura lógica en que se usan dos conceptos de significado opuesto y en una misma expresión. Sobre esta terminología gira la dramaturgia de Presa, la cual divierte pero ahonda profundamente en situaciones conflictivas, tan habituales como difíciles de asumir.

Entre coreografías y canciones, la historia consigue un punto sumamente importante: lograr que los espectadores se identifiquen con al menos alguno de sus personajes. Esto lo consiguen gracias a los estereotipos de cada uno de ellos en que se esbozan las características más firmes y contundentes como para percibir a una familia tradicional en que ocurren quiebres como en cualquier otra.

La oscuridad los transforma, los deshinibe; los toca con una especie de varita mágica para que se digan todo lo que jamás se animaron. Pero, en cuanto la luminosidad los invade, la vergüenza los invade por completo sin poder remediar las palabras ya esbozadas.

Un juego de contraste en que el blanco y negro cobra su mayor protagonismo, en que los colores desaparecen y la desesperación los limita.

El statu-quo existe como regla fundamental en este clan que parece ser ejemplo de un país que intenta romper con éste no caprichosamente.

La rutina les recuerda que ninguno tiene que hacer lo mismo cotidianamente sino que es posible transformarse y continuar por otro camino. El amor, es el que triunfa, en cualquiera de sus vertientes.

Oxímoron es una obra de teatro para homofóbicos y no homofóbicos. Para quienes cuestionan, repiten modelos establecidos y consideran qué es lo que corresponde. Oxímoron confirma que nada es lo que parece, que dentro de la luz hay oscuridad y dentro de la oscuridad existe luz.

Esa claridad y penumbra que convive en toda persona terrestre, que la conflictúa, que la hace dudar sin encontrar un camino.

El miedo se demuestra, se siente, vibra en el aire, los intimida y muestra el costado más frágil de cada uno -aquel que no quiere ser mostrado-. Mientras la familia continúa con el proceso de liberación en que expresa todo sin filtro alguno, los minutos pasan y el propósito por el cual se juntaron se diluye para ser dejado en segundo plano.

Lo único que importa es la honestidad brutal y la posibilidad de decirse todo.

Oxímoron es todo lo que nos pasa a todos. Esas contradicciones que forman parte del ser humano por el simple hecho de existir.

Incoherencias obnubilantes que intentan cegar al más estructurado y darle liviandad a quien siente más de lo que piensa. Todo ocurre en esta historia que por momento te hace emocionar, reír, llorar e identificarte con situaciones cotidianas.

¿Quién no ha tenido que pasar por un momento de tensión al conocer una noticia que jamás habría querido escuchar?

Cuanto más se intente tapar la realidad, más saldrá a la luz y, las contradicciones, se harán notar. Las verdades podrán ser dichas sin tener que atravesar las miradas ultrajantes. Aunque los silencios notarán el descontento y solamente la ironía los salvará de lo ya dicho.

El aire de un abanico intentará tapar la sinceridad de una madre que lucha contra todo lo que se le oponga. Pero, su discurso se agotará, demostrando que todos tienen la posibilidad de ser quienes deseen, a pesar de las dificultades que se presenten y de cualquier tormenta que se avecine.

Oxímoron ficha

Mariela Verónica Gagliardi

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Pasional como ninguna

La Celia15

Para ser una grande hay sentirlo, actuar con convicción y pisar firme.

Allá por los años 20′, una argentina decidió migrar para España, ese país tan similar al nuestro en varios aspectos. Desde ese entonces, se enamoró de dichas tierras y las puertas se le abrieron una tras otra.

Su éxito pudo ser debatido, discutido o envidiado pero, lo único cierto, es que Celia Gámez fue y sera una divina del teatro musical, de revista, de la zarzuela, del tango y de cada melodía desencadenante que penetraba en los corazones aventureros.

Argentina y Española, realmente no importa su nacionalidad sino la trayectoria que tuvo, su pasión por la música, el baile y el canto. Impuso modas como el pelo corto en una época monárquica, los colores y vestuarios, y la valentía por seguir adelante sin dejarse abatir.

Causalmente, el Maipo Kabaret le abre las puertas a esta obra (escrita y dirigida por Emilio Sagi) que no es ni más ni menos que un viaje por el tiempo, recordando los momentos más importantes de su vida personal, artística y varias anécdotas que se entrelazan durante la dramaturgia. Causalmente, el mismo teatro en el que estuvo actuando Celia, brillando como siempre lo hacía.

No es fácil hacer de ella, interpretarla ni encarnarse en su piel sin quedar en ridículo. Para esto, Ivanna Rossi aparece en escena junto a cuatro baiarinas-coristas (Jimena González, Virginia Kaufmann,  Virginia Módica y Pilar Rodríguez Rey), transitando un camino realmente conmovedor, perfecto y suspicaz. Contextualizan cada escena, tres grandes músicos (Santiago Rosso en piano, Juan Pablo Togneri en contrabajo y Natacha Tello en violín), que en vivo logran introducirnos en esta historia que mezcla la intimidad con el arte absoluto.

Un café concert es mucho más íntimo que una sala de teatro, motivo por el cual resulta emocionante estar allí en el público, aplaudirla, lagrimear y sentir como al resto de los espectadores les pasa lo mismo.

La Celia, nuestra Celia, allí, tan cerca y tan lejos. En otro continente y en el nuestro, intentando decidir su suerte, intentando no equivocarse, pretendiendo ser feliz.

“A media luz” abrió el show, trayendo la nostalgia sin anestesia. Así, el climax fue preparándose para un musical excelente en el que se lució todo: vestuario, iluminación, escenografía, actuaciones, coreografías y cantos.

Quiero tu amor solo para mí esbozaba una de las letras, haciendo dando el puntapié para el tema siguiente (La novia de España).

Como las frases y dichos que suelen comentarse, quien tiene dinero no tiene amor. Y, podría decirse que ella no contó con mucha suerte para lo segundo, si bien su propósito no fue enriquecerse sino hacer lo que amaba.

Tuvo muchos enamorados y uno de ellos fue Don Alfonso XIII -rey de españa-. Pero, ni siquiera cuando creyó conocer al hombre de su vida le duró para siempre, siendo engañada de una manera tristísima, no teniendo el valor como para separarse de ella sin hacerla sufrir una humillación.

Todas las canciones que interpretó tuvieron un tinte diferente, aunque siempre girando en torno al romanticismo. Así presenciamos performances graciosas, trágicas, tristes, dramáticas, cómicas.

Una actriz de esta categoría puede hacer el rol que quiera, no tiene que esperar un casting sino, simplemente, presentarse.

Un beso de amor no se lo doy a cualquiera (El beso), decía Celia, confirmando su dulzura y respeto de su corazón.

Tuvo la posibilidad de tocar con Carlos Gardel, en España, y quedar atrapada en ese sentimentalismo en que se supone hay que decidirse entre una u otra patria.

Quiero que mi novio sea portero de un equipo de fútbol (canción representada dentro de la zarzuela Las castigadoras)

“Pichi” y “Los nardos”, fueron sin lugar a dudas sus canciones más exitosas a lo largo de su carrera, marcando un antes y un después. Así como Las Leandras se erigió como una obra de gran prestigio.

“¡Viva Madrid!”, “¡Tabaco y cerillas!”, “Mírame”, “La estudiantina portuguesa”, “La luna de España”, “¿Me voy o no me voy?”, fueron algunas de las canciones que sonaron durante la encantadora velada en que el público adulto –en mayor parte grande– se entregó al viaje propuesto por el elenco.

Frases como Tienes más humos que el tren (¡Tabaco y cerillas!) o Me voy o no me voy por ser la que yo soy (¿Me voy o no me voy?), le otorgaron a Celia Gámez su personalidad, su portación de artista pasional como todo lo que miraba y tocaba.

Toda su vida fue intense y el año 1937 (durante plena Guerra Civil Española), decidió volver a la Argentina, huyendo con lo puesto, desesperada, buscando encontrar algo de paz. Aunque, tiempo después su corazoncito le dictó que debía retornar a Europa. Solo escogió la Argentina como lecho de muerte.

La florista viene y va, y sonríe descará, por la acera de la calle de Alcalá (Los nardos).

Mariela Verónica Gagliardi

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“Mabel”, una historia musical de Santiago Loza

Mabel

Con la actuación de Maby Salerno

 NOMINADA a MEJOR ACTRIZ PREMIOS TEATRO XXI 

NOMINADA a MEJOR UNIPERSONAL MUSICAL PREMIOS HUGO 

NOMINADA a MEJOR DIRECCIÓN EN MUSICAL OFF PREMIOS HUGO

NOMINADA a MEJOR MUSICAL REMIOS FLORENCIO SANCHEZ

VIERNES 22:30hs

Teatro La Carpintería (Jean Jaures 858 – C.A.B.A)

Entradas: $70. Con descuento: $50.

Mabel por Carlos Casella

“La materia básica del melodrama son los sentimientos, lo que hace que los personajes sean el principal elemento del género. Maby protagoniza “Mabel” una obra de teatro musical; es ella el centro de atención así como también el recuerdo de su relación con Eugenio. La dimensión imaginaria de este vínculo, teñido de amor, celos, rivalidad, dominio y dependencia es montada sobre una estructura melodramática. Así Mabel nos introduce en su biografía, en su particular forma de sentir y pensar el amor, en su mundo de canciones, transitando un espacio escénico recargado y segmentado, proyectando soledad y humor sutil. Proyección realizada a través de un diseño que construye pequeños mundos de recuerdos, islas por las que Mabel navega sedienta y melancólica, bajo una luz que hace emerger su soledad de diva”

Palabras de Santiago Loza

“Conozco a Mabel Salerno como cantante además de actriz.  Su voz es poderosa y delicada, bella. Ella tiene un alter ego, un personaje que tiene su nombre pero no es ella. Es una suerte de diva torpe, algo decadente y encantadora. Me pide escribir para ese personaje, para esa voz. Escribo este texto, de a retazos. Acompaño ese devenir, adivino qué podría decir, la exploro desde mi manera. Busco.

Variaciones sobre el amor. Una suerte de conferencia musical sobre lo amoroso. A modo de ilustración, ella, Mabel, relata su propia experiencia. El devenir de una pasión exaltada e imposible. Mientras lo hace, arma y desarma su interioridad. La materia de la que está hecho su ser. Sus gustos imposibles, su sed insaciable.

El “Mabel” necesaria para no secar la garganta, para evitar una voz desértica. Es “Mabel” en la que, finalmente, toda su historia se va a disolver.

El humor luminoso y las zonas oscuras del mar. El amor como anhelo, la necesidad de ser amada y el olvido que cae cuando los aplausos y el resplandor se han retirado” .

Biografías

CARLOS CASELLA – Director

Formado en el Taller de Perfeccionamiento en Danza Contemporánea del Teatro San Martín, bailó como invitado en su compañía bajo la dirección de Oscar Araiz. Junto a Ana Frenkel fundó en 1990 el grupo de danza-teatro El Descueve. Desde entonces produce, crea e interpreta cada una de las obras del grupo. Integró el elenco original del espectáculo Villa-Villa del grupo De La Guarda, y colaboró como coreógrafo con Javier Daulte, Alejandro Tantanián, Alejandro Maci y José María Muscari entre otros. Sus obras recorrieron festivales de Latinoamérica, Estados Unidos y Europa. Entre ellos se destacan sus participaciones en 2003 en el Festival Teatro a Mil y en 2004 en Danza a Mil. En 2010, convocado por Mauricio Wainrot, realizó el montaje de Siracusa,pieza para el Ballet del Teatro General San Martín, con música original de Diego Vainer.

Actualmente trabaja como intérprete en la obra Tatuaje de Alfredo Arias, estrenada en París en noviembre del 2009; continúa con las presentaciones en vivo de su disco Babooshka! y estrenará en 2012 Zeppelin, pieza para el Ballet Contemporáneo del Teatro San Martín, cuya autoría comparte con Gustavo Lesgart.

MABY SALERNO – Actriz

Entre sus espectáculos más renombrados se encuentran: All Together Now, dirección: Pompeyo Audivert (1992), Cuerda Cuerda,dirección: Mariana Briski (1992), Estigia, grupo El Primogénito, dirección: Guillermo Angelelli (Premio Fundación Antorchas 1993), Boite de Santiago Loza, dirección: Lisandro Rodríguez (2009), La tierra de las montañas calmas de Paco Bezerra, dirección: Matías Umpiérrez, Ciclo Dramaturgias Cruzadas, Goethe Institut (2010).

Como cantante, desde 1998 integra la exitosa banda de rock para niños Papando Moscas y, dirige y canta en el proyecto Mabel y los Inmaculados, con el cual se ha presentado en reconocidos espacios y eventos como Niceto, Hotel Faena, No Avestruz, Espacio Callejón, Festival de Teatro de Buenos Aires.

SANTIAGO LOZA – Dramaturgo

Dirige y escribe tres largometrajes; “Cuatro mujeres descalzas” (2004), “Extraño” (2003) y fue coguionista de “Parapalos”, un film de Ana Poliak ganador del premio mayor del BAFICI. Como director recibió múltiples premios en festivales nacionales e internacionales. Como dramaturgo escribe y dirige Amaras de noche y Pequeña cruel bonita y en el 2007 dirige Nelidora, un espectáculo que formó parte de “Panorama en work in progress! en el Centro Cultural Ricardo Rojas.

En el 2008 estrena la obra “Nada del Amor me produce Envidia” que va por su tercera temporada. Estrena como autor la obra “Asco” dirigida por Lisandro Rodriguez. Estrena Artico en el festival Internacional de cine de Mar del Plata  y el notable documental Rosa patria, acerca de Néstor Perlongher. Estrena oficialmente “La invención de la carne”.

Bajo la dirección de Lisandro Rodriguez estrena en 2010 tres obras “La vida terrenal”, “Asco” y el díptico conformado por “Sencilla y “Ella merece lo mejor”. En abril de 2011 estrena su texto “He nacido para verte sonreir” con dirección de Lisandro Rodriguez en el Elefante Club de Teatro. En el 2011 escribió el texto de la obra “Matar Cansa” Dirigida por Martin Flores y escribió Pudor en animales de invierno –una pieza inspirada en su vida y dedicada a su propio padre– hace unos años, bajo la supervisión de Mauricio Kartún. Esta obra fue ganadora del concurso proyectos Nacionales del Festival Internacional de Teatro de Buenos Aires.

Ficha Técnica:

Texto: Santiago Loza / Intérprete: Maby Salerno / Dirección y Puesta en escena: Carlos Casella / Asistente de Dirección: Marisol Martínez Martínez / Escenografía: Fasce Hnos. / Asistente de Escenografía: Mora Malde / Realización Escenográfica: Taller Paterlan con Fasce Hnos. / Diseño y Realización de Vestuario: Carolina Urresti / Diseño de Iluminación: Ricardo Sica / Producción Musical: Jape Ntaca / Mezcla y masterización: Mario Siperman / Coreografía: Maby Salerno y Carlos Casella / Imagen: Pablo Bordenabe / Fotografía: Juan Salvarredy / Asistente de Fotografía: Fabricio Veltri / Producción Ejecutiva: Larisa Rivarola y Ximena Hoffmann / Diseño Gráfico: Mara Schwartz / Prensa: Martín Paladino.

 

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Cachafaz: últimas 4 funcionesc

Jueves 15, 22 y 29 de noviembre y 6 de diciembre 

GANADORA DE 4 PREMIOS HUGO AL TEATRO MUSICAL

De Copi Con Emilio Bardi y Claudio Pazos. Dirección: Tatiana Santana. Coro de vecinas: Rosario Albornoz, Catalina Lescano, Patricia Martínez, Pilar Rodríguez Rey. Coro de vecinos: Andrés Granier, Marcelo Lirio. Músicos en escena: Joel Maiante (guitarra), Pablo Martínez (percusión) y Eugenio Sánchez (clarinete). Coreografía: Mecha Fernández. Composición musical: Rony Keselman.
“¡Robarle el fuego al infierno es mucho más que capricho, robarle nieve al invierno no se atrevería ni un bicho!” Copi, con su mirada descarada, irónica y arriesgada, nos enfrenta a esta historia de guapos de conventillo. Cachafaz y La Raulito, entre el hambre y la indecencia, entre policías y vecinos, son los héroes desvergonzados de ésta, su última payada mistonga morocoté. Cachafaz nos toma, nos mezcla, nos deglute y nos vomita. Nos hace ver lo que no podemos, o no queremos ver al transitar la experiencia de este conventillo en ruinas.

Funciones: Jueves a las 21 / Localidades: $ 70.- Estudiantes y jubilados: $ 40.-
Teatro Del Pueblo – Av. Roque Sáenz Peña 943 – C.A.B.A

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