*** Agosto 2017 ***

Entradas etiquetadas como ‘Teatro Beckett’

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“Inestable x Sutottos”, en Beckett Teatro

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Nominados “Mejor espectáculo de humor” – Estrella de Mar 2017

Actores: Andrés Caminos, Gadiel Sztryk. Dramaturgia y dirección: Andrés Caminos y Gadiel Sztryk

Inestable, el último espectáculo de Sutottos, toma como eje el miedo y sus derivados; paranoias, fobias, obsesiones y ansiedades. Una puerta mal cerrada o la humedad en una pared son puntos de partida que conducen a la neurosis y que terminan atrapándonos en nuestros propios temores. Inestable es una sucesión de estados de ánimo que nos hace confundir los límites entre lo real y lo irreal.

La obra, que estrenó en la Bienal Arte Joven 2015, está protagonizada por el dúo integrado por Andrés Caminos y Gadiel Sztryk, que durante más de una década de trabajo y con siete espectáculos estrenados delineó una impronta personal en su modo de hacer humor.

Funciones: Sábados a las 21Hs. Entradas: $200.- Entrada general – $180.- Estudiantes y jubilados / Disponibles en boletería del teatro o a través de Alternativa Teatral

Teatro Beckett, Guardia Vieja 3556 – CABA

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Un ritual inesperado

Corazón de wasabi1

Hace dos años fui a ver “En otro vida fui Marlon Brando”, una obra que destacaba a personajes de William Shakespeare y en la que ocurrían otras acciones no esperadas por el espectador. Después de dicha pieza artística, Jorge Tomas doblega la apuesta y vuelve a escribir, protagonizar -esta vez- y dirigir una novedosa dramaturgia en la que, también, pasarán muchas cosas al mismo tiempo y la conclusión deberá ser sacada por cada persona -convirtiendo de este modo al espectador en activo-.

“Corazón de wasabi” es la historia de tres amigos que crecieron juntos, compartiendo charlas, noches sin dormir, música copada y varias cosas más. Esta propuesta, muy diferente a la citada anteriormente, muestra a Jorge Tomas muchísimo más consolidado como actor y escritor. Su mente cobró un vuelo tremendo en el que no parecen existir barreras ni límites.

Narrada y ambientada en aquellos años 90 en que la banda liderada por Axl Rose, se había instalado entre los adolescentes para fomentar una cultura pasional y llena de rock and roll. Con una escenografía muy estética, moderna y cuidada, se disfrutará de una conmovedora noche que podría ser como cualquier otra y que, por un motivo, no lo es.

En esta historia, los tres amigos en verdad son dos ya que uno de ellos ha muerto hace veinte años, motivo por el cual, religiosamente, se juntan una vez por año para homenajearlo, para sentirlo entre ellos, como uno más.

Como si se tratara de un ritual, “Corazón de wasabi” refleja aquella melancolía que se siente cuando se pierde a un gran amigo. Esa sensibilidad a flor de piel que jamás podrá sanarse. Quizás, esta obra sea una visión diferente a cómo sobrellevar tanto dolor. A asumir que las pérdidas no tienen por qué llorarse, sino que existe otro modo de recordar a quien ya no está con vida.

Son varias las situaciones, conformadas como escenas, que van transcurriendo; las cuales permiten que Humberto y Miguel vayan trazando un paralelo entre pasado y presente.

Podría tratarse de fuerzas sobrenaturales, de deseos insatisfechos, de las ganas por volver a esos años en que no existían las responsabilidades, o, quizás; de un gran delirio y nada más.

Como tradición, puede verse una planta en tonalidades verdes. Salvo que alguien conozca sobre esta especie, podría asociarse al título de la obra. Pero, buscando términos que asocien al wasabi con algo determinado o deseado, no pude hallarlo. Solo sus acepciones vinculadas a propiedades curativas, desinflamatorias y antiparasitarias. Luego de empaparme sobre el tema y ver diferentes fotografías asumo que el autor quiso vincular el delirio, la ironía y varios aspectos del género clownesco de la obra con alguna droga proveniente de dicha hierba.

Durante la celebración ocurrirán tantas cosas que el espectador podrá posar su mirada en una situación u otra, a modo de paneo. Ni siquiera faltará la presencia de una tarotista que jugará con los destinos de estos amigos al igual que con todas las personas que vayan apareciendo en la casa. Como si las puertas se encontraran abiertas para cualquier desconocido, un repartidor de pizza se convertirá -por arte de magia- en un protagonista fundamental para que la velada cumpla con un ritual asombroso.

No solo estará presente la comedia como sitcome sino que las ocurrencias de Jorge Tomas dotarán a los diálogos de tantos oportunismos como sean posibles.

Unas bolsas de dormir los retrotraerán al pasado, las mujeres los invitarán a reflexionar y todo error cometido podrá ser olvidado con tal de enaltecer a quien ya no está.

Como una mirada, a los lejos y que -de a poco- se acerca, ambos disfrutarán de uno de los placeres más grandes de la vida llamado amistad.

Corazón de wasabi es un corazón tan noble que ni la vestimenta podrá modificar.

En cuanto el final se acerque desearemos que todo vuelva a empezar. Como antes, como ahora, como algún día en sus vidas que quieran compartir con nosotros.

ficha Corazón de wasabi

Mariela Verónica Gagliardi

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Dinamarca arde en llamas

Niño en estado adulto9

La quinta edición del Festival Shakespeare Buenos Aires tiene un abanico de propuestas interesantes pero no amplio en cuanto a las obras escogidas del autor. Esta selección, permite que veamos por ejemplo dos versiones totalmente diferente para luego analizar el género predominante.

“Niño en estado adulto, nieve que arde o lo que quedó de Hamlet” (escrita y dirigida por Amalia Tercelán) tuvo lugar en el Teatro Beckett y la repercusión, durante la función, demostró que la adrenalina del espacio escénico se trasladó a las butacas. El horario escogido fue la medianoche y, junto a ella, surgieron todos los placeres juntos para desarrollar la historia del príncipe Hamlet (Martín Gross) pero desde una arista no convencional.

Él es adulto y, sin embargo, se transforma en pequeño para expresar lo que sintió en aquel momento tan desgarrador en que su padre fue asesinado por su hermano (Franco Planel) quien se quedó con su cuñada (Vivian Luz Piemonte). Esta nueva pareja, ante los ojos del niño, fue un mal ejemplo, depravada y, sobre todo, mostrando a Claudio como un verdadero oportunista que -sin ningún tipo de pudor- se paseaba delante de su sobrino como si fuera un ejemplo de vida.

La lujuria es el elemento central de la obra, a partir del cual los personajes interactúan, se complementan y se diferencian. Los seis pecados capitales restantes son: pereza, gula, ira, envidia, avaricia y soberbia. Cada uno de éstos se ve representado específicamente sea a través de un personaje o de alguna de sus acciones.

Son detractores del catolicismo y solo tiene sed de amor, devoción incluso por sus propios cuerpos, un marcado favoritismo por hacerse notar pretendiendo ser escuchados de verdad.

En cuanto a la pereza es el menos ejemplificado durante la obra pero que cae de lleno en Laertes (Mariano Echeconea) -quien se mantiene absorto hasta casi el desenlace de la historia-.

Helados de diferentes gustos y bebidas alcohólicas desfilan por el castillo convertido en living hogareño, un living que brilla y sirve de confesionario para todo aquel que necesite desahogarse y no tenga con quién.

Estos placeres gustativos son acompañados por una pianista (Fernanda Zappulla) que deleita no solo con sus melodías sino con un gran despliegue vocal que incita a la risa constantemente.

Resulta imposible no pasar una velada agradable, junto a Shakespeare, quitando todo tipo de máscaras y dejando al desnudo a estos personajes tan controversiales como reales. Y, justamente, borrado todo vestigio del periodo renacentista originario logran, indiscutiblemente, interpretar una performance bien Argentina.

Uno de los puntos de inflexión acerca del relato se refiere a la relación entre madre e hijo, o sea, entre el príncipe Hamlet y Gertrudis. El complejo de edipo parece haberse quedado en el tiempo sin permitirle al niño crecer normalmente. Es así como lo vemos jugar con un caballito en el que salta de extremo a extremo, intentando conservar su personalidad sin enloquecer en el intento.

Con respecto a Hamlet Rey, ya muerto, no aparece en escena pero sí a través de unas proyecciones visuales, en blanco y negro, permitiendo que esté dando sus mensajes para que nadie lo olvide. Hacia un lado aparece Claudio y hacia el otro, su sobrino. Ambos tienen su turno para hablar aunque ya conocemos quién es quién y las atrocidades llevadas a cabo por el asesino del Rey.

Es Ofelia (Antonella Grosso) un personaje gracioso y grotesco, que permite dilucidar el lugar que ocupa una mujer, lo poco que le interesa el poder y su gran propósito por estar con quien quiera cuando quiera. Cuando sus sentidos le den la orden para ir hacia Hamlet o hacia quien seduzca con la mirada.

La nieve vendría a significar los paños fríos que necesitan los integrantes de la tragedia para seguir adelante sin morir de pasión desenfrenada. Y lo que quedó de Hamlet, trasluce los misterios humanos, los motivos por los cuales los más perversos consiguen “triunfar” a cualquier precio.

“Niño en estado adulto, nieve que arde o lo que quedó de Hamlet”, transmite esa adrenalina impregnada durante la adolescencia que perdura por el tiempo que se reavive. Esta obra de teatro es una excelente manera de unir el canto, la música y la actuación, de la mano del clásico autor dramático y consiguiendo un resultado fabuloso.

Puede presenciarse un gran trabajo entre todo el elenco gracias al cual, indefectiblemente, se obtiene a un príncipe sufrido que opta por enfrentar sin miedo y asumir lo que el destino le procure.

Niño en estado adulto ficha

Mariela Verónica Gagliardi

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“POVNIA” espectáculo de clown en el Teatro Beckett

Con Lila Monti y dirección de Cristina Martí y Guillermo Angelelli

 Desde el sábado 12 de enero al domingo 3 de febrero.

Povnia

El sábado 12 de enero subió a escena el espectáculo “Povnia”, una obra clownesca que presenta el mundo de “Una”, inmigrante sobreviviente de las catástrofes de Povnia, el lugar de donde viene. Ella deberá resignificar su pasado aferrándose, de manera muy particular, al nuevo mundo que va descubriendo. La obra se presenta los sábados a las 20.30hs. y los domingos a las 20hs. en el Teatro Beckett, Guardia Vieja 3556 (Abasto).

Sobre la obra

“Una” (así el nombre de nuestra protagonista) cae –literalmente- en escena. Llega con los recuerdos de su pequeño mundo. Sus últimas pertenencias. Dice ser sobreviviente de la cadena de catástrofes acaecidas en Povnia, un lugar perdido que podría ubicarse entre Opa y U.R.

“Una” es,  de pronto, una inmigrante involuntaria que desconoce el idioma y las reglas del lugar al que llega. Está lejos de casa, sus amigos no aparecen y no tiene casi nada, salvo problemas. Pero está viva. Y aunque parezca que las calamidades no paran de sucederle, sin negar lo que perdió, “Una” se repone siempre. Reinventa, reconstruye, reaprende, se aferra a lo que encuentra, se enamora de lo nuevo, descubre en cada cosa, en cada pequeño gesto, en cada mirada, algo que la impulsa hacia adelante.

Povnia” habla entonces de las pérdidas y de los encuentros. Habla de la necesidad de contacto, de los impulsos vitales. Transita por lo que murió, pero también por lo que nace. Y se queda allí: en lo que se inicia.

Sobre Lila Monti

Formada sobre todo en la técnica de Clown (con Guillermo Angelelli, Cristina Martí, Gabriel Chamé Buendía, Raquel Sokolowicz, Jesús Jara/Lluna Albert, Hilary Chaplain, entre otros) también incursionó en otras, cómo Bufón (G. Chamé Buendía), Teatro (Javier Daulte, Alejandro Maci, Felisa Yeni), Teatro Físico (G. Angelelli, Jos Houben, Thomas Pratkki), Impro (Marcelo Savignone), Máscara Balinesa (Deby Low, Carolina Pechenny), Canto (Tessa Neuman, Sandra Baylac).

Formó parte de numerosos Festivales nacionales e internacionales. Se desempeñó como directora de varias obra y también cuenta con experiencia como actriz en teatro y cine. Ejerce la docencia, impartiendo Seminarios Intensivos y Talleres anuales de Clown, ininterrumpidamente, desde el año 2000 en Argentina y en diversos países de Sudamérica y Europa.

Ficha artístico-técnica

Payasa: Lila Monti / Dirección: Cristina Martí y Guillermo Angelelli / Asistencia de dirección: Silvia Aguado / Vestuario: Marisa Geigner / Zapatos: Javier Moyano / Utilería y accesorios: Valeria Álvarez / Música: Guillermo Rey y Agustín Flores Muñoz / Diseño de luces: Ricardo Sica / Diseño Gráfico y asistencia: Andrés Kyle / Fotografía: Juana Ghersa / Producción general: Lila Monti / Prensa: Marisol Cambre / Funciones Sábados 20.30 Hs.| Domingos 20 Hs / Teatro Beckett  | Guardia Vieja 3556 (Abasto) / Entrada: $50 | Estudiantes y jubilados: $40. 

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Promo para “El triángulo de las Bermudas”

Ficha técnico artística

Autoría: Gisela Benenzon
Actúan: Mariana Chaud, Laura López Moyano,Alejo Mango
Diseño de luces: Gonzalo Córdova
Música original: Jorge “Tata” Arias
Fotografía: Verónica Romanenghi
Diseño de imagen: Agustín Muruaga
Asistencia de dirección: Justina Grande
Prensa: Ezequiel Hara Duck
Producción: Veinte Producciones
Dirección: Enrique Federman / Teatro Beckett (Guardia Vieja 3556 – C.A.B.A) / Las funciones son los viernes a las 21 hs. Última función el 30 de noviembre / Localidades $49 y $60 / Duración: 55 minutos.

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