*** SEPTIEMBRE 2025 ***

Entradas etiquetadas como ‘Sofía González Gil’

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Así de simple (no alcanza solo con quererse)

Así de simpleAsí de Simple expone los clásicos conflictos de las parejas a la hora de llevar una relación adelante y nos invita a pensar qué es lo que sucede cuando el amor no alcanza.

Clara y Joaquín se conocen, se gustan, se seducen, se enamoran y comienzan a convivir. Clara y Joaquín son dos, pero son muchos a la vez: son todas las voces que los habitan. Son dos personajes con seis actores. Son los protagonistas de una historia que dispara la pregunta: ¿qué pasaría si todas nuestras voces hablaran igual de fuerte?

¡Nominada a 5 premios Estrella de Mar 2018!

TODOS LOS MIÉRCOLES 21 HS

TEATRO PICADERO – PASAJE SANTOS DISCÉPOLO 1857

Entradas a la venta en boletería del teatro o por Plateanet.

Autoría: Ignacio Bresso, Sofía González Gil

Actúan: Ignacio Bresso, Julieta Gonçalves, Francisco González Gil, Magdalena Pardo, Andrés Passeri, Ailín Zaninovich

Diseño de escenografía: Lula Rojo, Gastón Segalini

Diseño de luces: Manuel González Gil

Realización de escenografia: Lula Rojo, Gastón Segalini

Música original: Francisco Ruiz Barlett

Fotografía: Guido Wainstein

Diseño gráfico: Malena Papanicolau

Asistencia de dirección: Manuela González Gil, Juan Gabriel Yacar

Prensa: Varas & Otero

Producción: Loli Crivocapich

Coreografía: Carolina Pujal

Dirección: Sofía González Gil

Web: http://www.facebook.com/asidesimpleteatro

Clasificaciones: Comedia, Adultos

TEATRO EL PICADERO

Pasaje Santos Discépolo 1857 – CABA

Teléfonos: (+54 11) 5199 5793

Web: http://www.teatropicadero.com.ar/

Miércoles – 21 hs – Hasta el 27/11/2019

 

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La pasión hundida en la razón

Así de simple1

Ficha Así de simpleHay obras que guardo en mi corazón por muchísimos motivos. Esas historias que no se esfuerzan por ser increíbles sino por tomar un conflicto de la vida cotidiana y transformarlo en novela.

Esta dramaturgia titulada Así de simple es una comedia romántica que me pareció increíblemente preciosa. Los motivos, sobran para que afirme esto. Y es que se trata de una creación llevada adelante por Ignacio Bresso y Sofía González Gil (dirigida por ella) con un estilo muy particular. Esta pieza artística se estrenó hace aproximadamente dos años.

Una pareja será el foco de la obra pero no veremos situaciones hipócritas sino realidades reales a flor de piel. Entonces, la psicología de estos personajes cobrarán valor para protagonizar sus ilusiones sin que tengan que esconderse bajo el velo de lo que “debería ser”.

El Yo, el Superyó y el Ello; discutirán constántemente, se enfrentarán, formarán bandos y, finalmente, descansarán cuando cada uno haya cumplido su propio propósito de ser.

No es nada fácil llevar adelante una propuesta de esta dimensión sin confundirse ni confundir al público. Pero, los artistas tuvieron en cuenta hasta el más mínimo detalle como por ejemplo: el vestuario idéntico. De hecho, existen muchos cambios de ropa a lo largo de la historia y una sincronización perfecta para que cada escena se luzca como merecen. Sucede algo también muy vistoso y es que los tiempos no son cronológicos, motivo por el cual habrá que seguir el hilo conductor para recorrer la intimidad de estos carismáticos novios que, evidentemente, no se han dado el tiempo necesario para asimilar su separación.

Entonces, resulta imposible que no nos atrapen sus anécdotas, los vaivenes, su primer beso, el vacío, la pasión, la frialdad; y todas aquellas cuestiones que absolutamente todos los humanos atravesamos cuando amamos y, luego, dejamos de hacerlo.

¿Alcanza sólo el amor para construir?

Al menos en Así de simple queda demostrado que no. Que cuando se apaga esa llamita que tanto sedujo en un principio, podría extinguirse el entusiasmo. O será que el estar enamorado es solo por un tiempo y una especie de prueba para saber si se está preparado para Amar.

Me sedujo la propuesta, me cautivaron las seis actuaciones, me pareció muy acertada la música elegida y la escenografía que alberga cada momento transitado.

También pude sentir la piel de gallina cuando uno de los sentires se manifestaba en su máximo nivel y parecía no haber solución posible. Porque las voces que tenemos en nuestro interior son nuestras y sólo debemos aceptar que están para guiarnos, para que las escuchemos y analicemos a cuál debemos darle prioridad en un determinado momento.

Podremos reír a carcajadas ante una de las propuestas más seductoras de la obra o angustiarnos cuando todo se vaya diluyendo por completo. Cada quien atravesará su propia experiencia y, estoy convencida, de que les ocurrirá lo mismo que a mí: sentirán que esta historia es para guardar en el corazón por siempre.

Quisiera destacar a una de las actrices que me llegó al alma: Julia Dorto. Ella encarnaba a la voz más atrevida, a la pasional, a la que se juega por lo que siente sin especular algo. Su excelencia a lo largo de la función hizo que me atrapara aún más cada escena y es lógico que esto ocurra. ¿Quién no quisiera hacerle caso siempre al Ello?

Lo que llamamos vulgarmente voces internas, en realidad se refieren a la teoría de Sigmund Freud relacionada con tres instancias psíquicas. Y es aquí donde intervienen: Yo (se basa en el placer inmediato), Superyó (se enfrenta a las otras dos para que predomine lo que “corresponde” según parámetros culturales) y Ello (se enfrenta mucho al Ello ya que intenta frenar sus deseos mediante mecanismos de defensa).

Sumados estos últimos datos me atrevo también a enfatizar que es un desafío lo que estos jóvenes llevan a cabo ya que puede servir a estudiantes de psicología e investigadores para poder analizar estos parámetros y demás cuestiones vinculadas al psicoanálisis.

Por un lado, se siente y, por otro, se piensa.

El protagonista masculino, de hecho, no escogerá a una de las tres mujeres porque él no las ve. Lo mismo ocurre a la inversa. Tres sentires enfrentados con otros tres y un equilibrio que no siempre podrá sostenerse. Una balanza que se inclinará hacia el deseo y, más tarde, hacia lo que correspondería. Así es la vida, al menos la que toca en esta sociedad.

No sé quien sos pero te sigo buscando es el epígrafe de la obra y el sentido de la misma. No aferrarse a alguien por capricho y tomar otro destino cuando así se lo sienta.

¿Habrá algo más importante en la vida que desear ser feliz?

Mariela Verónica Gagliardi

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¿Y si empezara la vida de nuevo?

mis tres hermanas

PH: Cristian Holzmann

Ficha Mis tres hermanasLos clásicos pueden seguir siendo clásicos, o cambiar ciertas cuestiones para adaptarse a una época y situación determinadas. Los conservadores podrán escandalizarse y quienes sean algo más abiertos, tendrán la posibilidad de sorprenderse ante dicha eventualidad.

Mis 3 hermanas. Sombra y reflejo (escrita por Marcelo Savignone e inspirada en Tres hermanas de Chéjov) se siente como si transcurriera ahora, no en la actualidad sino ya mismo y, sin embargo, está ubicada temporariamente en la década del 70´. Es entonces cuando la propuesta de Savignone se vuelve más estremecedora y provocadora, permitiendo tomar conciencia sobre la dictadura militar y sus vestigios aún presentes en estos tiempos.

Existen varios factores que enaltecen a esta obra de teatro. Una de ellas, la que más me interesó fue el conseguir poner en escena a dos grupos de mujeres (las adolescentes y las adultas) para poder jugar con los tiempos muy fluidamente. Se sabe que los cambios de vestuario, por más rápidos que sean, no siempre consiguen continuar con el timing exigido por un relato. Entonces, en esta ocasión, las seis actrices tienen la soltura necesaria como para ir y venir las veces que la historia lo requiera, unirse ambas generaciones, abrazarse para compartir el sufrimiento, el olvido y aquella añoranza que aún no pudieron alcanzar de abandonar el pueblo en que vivían para irse a la ciudad en busca de algo más.

Y haciendo referencia al timing, se suman la música y escenografía a esta puesta maravillosa y conmovedora en que dicha escenografía está a disposición de los actores, quienes se encargan de conforar una ambientación u otra.
Respecto a la historia original, ésta es respetada en su esencia, así como el antagonismo en las personalidades de estas mujeres que, en un punto, pueden convergir y mostrarse idénticas. Es entonces cuando lo opuesto se vuelve parte del todo y se construye desde ahí.

Una podrá ser más seria y estructurada (Olga), más risueña y feliz (Irina) o más soñadora (María). De lo que se puede estar seguro es que los tiempos pasados para ellas no fueron ni serán mejores que los actuales y, probablemente, jamás alcancen otra dimensión distinta a las que conocieron y vivieron hasta el momento. Ellas son las mismas, por ende, no existirá un panorama demasiado transformado en dicho aspecto.

La escena del pasado es la misma que la del presente y esto es lo que justifica y desde donde se argumenta que no han evolucionado más que en los años cumplidos… como reflejo y metáfora de ello es que se celebra el cumpleaños de Irina (antes y ahora), se baila una coreografía en la que se avanza y retroce, se cuentan anécdotas y se produce la llega de Andrés (el único hermano). El personaje de Andrés es el único que representado por un mismo actor, (que es nada más ni nada menos que por Marcelo Savignone) y esto podría ser justificado desde el punto de vista dramatúrgico: es el que menos ha cambiado con el tiempo. Sus equivocaciones y aciertos son exactamente iguales cuando vivían juntos que ahora.

Todo el dispositivo lumínico cumple un papel muy importante a lo largo de toda la obra ya que la tonalidad roja será para marcar el pasado (en que se narran anécdotas, por ejemplo), un pasado que pretendía ser dejado atrás, realmente, para alcanzar la meta de mudarse.

Si bien todos los actores se lucen, cabe resaltar a Sofía González Gil que desde observarla tendida en su cama cucheta, hasta oírla cantar e interpretar a María produce tanto que consigue suspirar el aire abrumador de su niñez y convertirlo en melodías. También es excelente la labor de Belén Santos, quien realiza una performance increíble con Irina, llena de nostalgia, alegría y exprimiendo al máximo su talento.

Mientras los rituales se repiten, incansablemente, el encierro, la locura, el engaño y la desesperación se van apoderando de estos seres que no alcanzan otra dimensión más que la que les «toca». Como reflejo de una sociedad que no aprende, de un país (Argentina) que no asimila los errores para convertirlos en sabiduría y amor. Para eso es que surge, a mi modo de sentir, Mis 3 hermanas. Como una sombra oscura que confunde a los más ignorantes, no permitiendo construir desde la bondad y el corazón.

Mariela Verónica Gagliardi