*** SEPTIEMBRE 2025 ***

Entradas etiquetadas como ‘Pepe Cibrián Campoy’

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Una transformación radical

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ficha-lord«Le pedí a Dios que me dejara estrenar esta obra». Esas fueron las palabras que dijo al final de la función el creador del musical Lord: Pepe Cibrián Campoy.

Si así hubiera comenzado, nuestros ojos se habrían empañado de lágrimas sin dejaron ver la magnitud de la historia.

Dejando de lado la enfermedad que tiene Pepe, en primera instancia hay que aplaudir y celebrar junto a él la vida. Porque hay que tener pasión por lo que se hace para subirse al escenario, cantar y actuar; desplazándose de un escenario a otro, de un ambiente a otro, de una época a otra.

Celebrando navidades de antaño, con vivos y con muertos. Sin temerle a Lady Parca, acercándose a ella, siendo asesorado por ella, creyendo que siempre se está a tiempo para cambiar, para decidir ser una mejor persona, un humano que no solo es avaro sino padeciente. Porque tantas veces a los mortales nos cuesta asumir el dolor y el sufrimiento; creyendo que lo mejor es simular una sonrisa por más que el corazón se encuentre roto en pedazos.

¡¿Qué decir de la puesta en escena?!

Maravillosa, con unos relojes de diferentes tamaños (de los que se observa su correspondiente engranaje), con los luces alrededor de diferentes tonalidades, con unas sillas de estilo, con unos vestuarios asombrosos que recrean momentos especiales del musical y su historia.

Lord es una comedia musical para sensibilizarse, para amigarse con el pasado, para llorar si es necesario y, por sobre todas las cosas, para perdonarse.

Él es avaro. Sí, es muy materialista y pareciera ser que su vida gira en torno al oro, al maltrato para con sus sirvientes y al deshonor que tiene hacia el prójimo. Cabe aclarar que nada de eso es real. A veces es más simple no tener vínculos cercanos e íntimos para evitar desilusiones futuras; sin tener en cuenta que el no tenerlos nos puede hacer aún más desdichados.

Porque las lágrimas de Lord son de congoja, de ocultarse tras la fortuna económica, de negar el paso del tiempo y a su familia, de recordar que su mujer e hija ya no están en este mundo y, sin embargo, continuar con el maltrato hacia todo el que se le cruza en el camino. Pero, un buen día, la muerte se le presenta delante y ahí no le queda más alternativa que amigarse con ella para tener una agradable partida.

La orquesta a cargo de Santiago Rosso compone la atmósfera necesaria para convertir la muerte en la poción más atractiva, seductora y cautivante; permitiéndonos disfrutar de distintos ritmos. Así, de la mano de la directora Valeria Ambrosio es que todo resulta perfecto, impensado y muy sensible.

Quisiera poder transmitir la atmósfera de sensaciones vividas en el Teatro Astral y se me hace imposible. A veces quisiera tener un recipiente en el que juntarlas para poder volcarlas en papel. Como los aromas aún sin fragancia y todo síntoma de buen o mal augurio.

Lord es un hombre que tiene todo y más para ser feliz pero que no supo aprovecharlo. Entonces, lo único que le queda por delante es preparse para tener una mejor muerte. Porque algo pareciera existir del otro lado de la frontera. Algo que le ponga el hombro en el cual descansar, por más que no pueda llevar consigo todo el dinero acumulado. Un tiempo que transcurre, que gira, que ya no vuelve y con el que ya nada se puede hacer. Un humano que sufre pero que logra revertir las agujas del reloj para ser feliz y seguir de pie dándonos la calidez de sus espectáculos musicales.

Con respecto a las interpretaciones, es posible deleitarse con cada una de ellas. Sin embargo, Diego Bros hace un trabajo tan brillante como cada uno de los personajes que compone, demostrando su destreza física que logra transformarlo en lo que quiera y como quiera. ¡Su cuerpo y su voz están a su merced! Belén Pasqualini convierte su voz en evocación y mantiene un cuadro junto a su padre que también induce a la transformación. Damián Iglesias conmueve como siempre con su encanto, Jimena González le devuelve la ternura y compasión a su abuelo y así cada uno de los actores consigue lucirse en algún momento de la obra; conformando un conjunto de retazos que, cuando están listos, podrán ser soltados al aire para que el más afortunado los tome y construya su propio destino.

Sin Georgina Barbarossa el aire renovador, fresco y chispeante no podría conseguirse. Es el alma de la muerte pero renovada. Una muerte a la que no es posible temerle sino que invita a la reflexión y al disfrute.

Claro que el resto del elenco brilla también, tiene su momento de esplendor, de demostrar su canal vocal de, en conjunto, danzar unas coreografías muy atractivas y de plasmar la magia de la Navidad en todo momento.

Porque una de las preguntas que surgen cuando se acerca dicha fiesta es qué cocinará cada uno. Y la presencia del pavo pareciera no poder eludirse. Pero, un brindis -aquel que nunca tuvo- consigue recrearse. Entonces, este hombre que simulaba frialdad no es más que un niño en busca de alegrías, de crear lazos por doquier y de mirar hacia adelante.

Solo así, la muerte no lo sorprenderá sino que lo invitará a un nuevo amanecer.

Mariela Verónica Gagliardi

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Humanamente diabólico

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Ficha Drácula musicalEn el Siglo XV nació un hombre capaz de todo, de ser príncipe absolutista y de matar y aniquilar a toda persona que se le cruzara en su camino. Subiendo más de 1400 escalones se podía llegar a su castillo -construido, piedra por piedra, con un estilo bizantino-gótico-, un castillo que daba escalofríos con tan solo observarlo a lo lejos. Claro que su ubicación no fue caprichosa sino totalmente planificada para que, desde allí a lo alto y separado de cualquier otra propiedad, él (y anteriormente su abuelo) pudiera tener en la mira a toda Transilvania.

Vlad Drácula fue su nombre y, en términos genéricos, las adaptaciones en ficción lo colocan en un lugar en que es posible verlo dotado como un vampiro capaz de hipnotizar a sus víctimas, para quitarles toda su sangre y embeberse de ésta. La versión presente, de Pepe Cibrián, es capaz de dotarlo al conde de una voz privilegiada para convertir una historia dramática en canciones románticas y conmovedoras.

Conservando una estética impactante (como puede verse en el film de Francis Ford Cópola, 1992), con vestuarios épicos, y toda la ornamentación necesaria como para que todo luzca románticamente; se desarrolla un musical que dura alrededor de tres horas y en el que se disfruta del talento de un equipo excelente que trae a la vida a estos personajes temidos y temibles pero tan adorados por el público.

Juan Rodó, interpreta a Drácula, otorgándole toda la fuerza y vigor como para que el conde-vampiro sienta que la vida y la muerte son aventuras cotidianas y cada una de sus mujeres un plato a disfrutar. En esta ocasión el rol de Mina Murray lo encarna la actriz Josefina Scaglione, el de Lucy, Luna Pérez Lening y el de Jonathan Harker, Nicolás Martinelli.

La propuesta de Cibrián-Mahler se centra en un juego por el que irán desfilando los buenos y los malos, como en una tradicional historia de superhéroes. A la vez que la iluminación y efectos tanto sonoroso como lumínicos (junto a la excelente orquesta en vivo) conforman el clímax dentro del que ocurrirán las desgracias y amoríos imperantes.

En ocasión de celebrarse los 25 años, desde la puesta en escena del primer elenco de Drácula, es que puede vislumbrarse y sentirse una atmósfera profundamente conmovedora, con un dejo de melancolía y las ganas de seguir adelante por las oscuridades en busca de esa estrella de luz.

Si trasladáramos esta adaptación a la actualidad, notaríamos que el femicidio está presente en las venas de este famoso conde. En primer lugar porque todas sus víctimas son mujeres y, en segundo lugar, porque disfruta del poder que tiene hasta seducirlas y quitarles la vida. Así es como puede verse, específicamente, el burdel que frecuenta el Conde (durante el segundo acto) y su encuentro con Ninette (Eluney Zalazar). Sin lugar a dudas que el musical no incursiona en la violencia de género como argumento principal sino que tiene como finalidad reconstruir las principales características del texto escrito por Bram Stoker por el año 1897. Capturar la esencia de un hecho o historia nunca resulta fácil y estos íconos de los musicales argentinos lo han conseguido.

La pobre de Lucy, enferma de dolor, de desolación e invadida de espíritus que la circundan por las noches impidiéndole conciliar el sueño. Desesperada por su situación y la presencia del vampiro que se le aparece como espejismo cada vez que la luna se dibuja en el cielo. Intentando ocultar su zonambulismo y perdiendo todo el control sobre su ser. Sumado a su padecer, el de su gran amiga Mina que se ve privada de su amado Jonathan, sin saber de él durante un largo tiempo. Teniendo que enfrentarse al más temido para acabar con tanta tragedia y confiando en su propia bondad para decirle basta al peor demonio.

Entre canciones que cuentan el argumento de la historia, coreografías atractivas y actuaciones notables; Drácula el musical se erige como una propuesta que seguirá teniendo éxito toda la temporada.

Pudiéndose interpretar tanto al personaje de Drácula, como a quién era en verdad, indagando en hechos político-históricos o quedándose con la magia de las melodías y el arte, es que la propuesta se vuelve apta para todo público y el terror solo podrá sentirse si se indaga en profundidad siglos atrás.

Mientras tanto, las tumbas serán ocupadas con los mortales que despertarán en busca de un vaso de sangre para saciarse; hasta que las cruces y estacas logren despedirse de la inmortalidad y el dolor.

Mariela Verónica Gagliardi