*** SEPTIEMBRE 2025 ***

Entradas etiquetadas como ‘Gipsy Bonafina’

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Sugar, en el Teatro Neptuno

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En 1986 se estrenó uno de los mayores sucesos que hizo Susana Giménez en teatro: Sugar. Fue segunda comedia musical, luego de aquel exitazo que fue La mujer del año.

La estrenó junto con Arturo Puig y Ricardo Darín en los papeles protagónicos, quienes sorprendieron a todos cantando y hasta haciendo zapateo americano.

Fue un gran éxito que duró tres temporadas, costó 500.000 dólares que fueron amortizados de inmediato y demandó seis meses de ensayos.

El elenco lo completaban Gogó Andreu, Norma Pons, Roberto Catarineu, y en el elenco bailaba una jovencita llamada Karina Moccio (hoy Karina K).

Sugar está basada en la película Una Eva y dos Adanes, que en 1959 protagonizaron Marilyn Monroe, Jack Lemmon y Tony Curtis.

Cuenta las peripecias de Joe y Jerry, dos músicos callejeros que presencian la masacre de San Valentín, en Chicago, y lo único que pretenden hacer es huir de la ciudad para no ser atrapados por las pandillas de Polainas y del Sucio Norton.

En el Spats Palazzos actúa una banda musical femenina: Pandora y sus Chicas Ardorosas. Para no ser descubiertos, Joe y Jerry se disfrazan de mujeres y consiguen que los contrate la orquesta de chicas. Así es como viajan a Miami, entre amores confusos y persecuciones de gángsters

Ficha artístico-técnica

Libro: Peter Stone

Versión: Federico González Del Pino, Fernando Masllorens, Mario Morgan

Traducción: Federico González Del Pino, Fernando Masllorens, Mario Morgan

Actúan: Gipsy Bonafina, Evangelina Bourbon, Ezequiel Carrone, Roberto Catarineu, Romina Cecchettini, Vico D´alessandro, Federico D’elía, Laurita Fernández, Ariel Juin, Pablo Juin, Julia Montiliengo, Rodrigo Pedreira, Rodolfo Santamarina, Nicolás Tadioli, Leo Trento, Nicolás Villalba, Florencia Viterbo

Diseño de vestuario: Renata Schussheim

Diseño de escenografía: Alberto Negrín

Diseño de luces: Mariano Demaría

Asistencia de dirección: Max Otranto

Producción general: Rgb Entertaiment

Diseño de coreografia: Gustavo Wons

Dirección musical: Gerardo Gardelín

Dirección: Arturo Puig

Clasificaciones: Musical, Teatro, Adultos

NEPTUNO

Santa Fe 1751 (mapa)

Mar del Plata – Buenos Aires – Argentina

Teléfonos: (54 223) 494-3302

Entradas desde: $ 700,00 – Domingo y Sábado – 21:00 hs – Hasta el 23/02/2019

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La chica del adiós, en Ramos Mejía

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DOMINGO 18 DE SEPTIEMBRE -20.30HS

TEATRO DON BOSCO – Av. De Mayo 1902

Plateas desde $400

Diego Peretti y Paola Krum protagonizarán «La Chica del Adiós» – El elenco se completa con la participación de Gipsy Bonafina y Lucía Palacios.

Los actores, dirigidos por Claudio Tolcachir, harán la remake argentina de la obra de Neil Simon. Esta versión estará a cargo de Fernando Masllorens y Federico González del Pino y bajo producción general de Adrián Suar; Pablo Kompel y Nacho Laviaguerre.

SINOPSIS

Paula (Paola Krum) es una bailarina de casi ya 40 años que vive con su hija Lucía de 13 y Tony, su novio casado y actor. Pero un día el bueno para nada de Tony las deja imprevistamente, partiendo a cumplir el sueño de actuar en una película extranjera. Pero antes de desaparecer – y sin conocimiento de Paula ni de la nena–se las ingenia para dejar sub alquilado el departamento a su amigo Rodolfo (Diego Peretti), quien llega a la ciudad para interpretar el rol de su vida en una producción independiente de “Ricardo III” de Shakespeare. Rodolfo no sólo es un actor sino también un neurótico de manual; practicante de diversas disciplinas metafísicas, vegano y ermitaño.

Estamos entonces en la mitad de la madrugada, llueve a cántaros y Rodo se apersona a tomar posesión de su nuevo departamento, descubriendo para su sorpresa que el inventario incluye a dos inquilinas inesperadas. ¡Estas no son buenas noticias ni para un actor inseguro ni para una mujer segura de descreer de todo hombre! Pero a nuestras medias naranjas no les quedará más remedio que tratar de convivir… ¿Lo lograran?

LA CHICA DEL ADIOS es -en síntesis – una historia de amor entre dos seres supuestamente antagónicos que primero les cuesta encontrarse…y luego separarse. Basada en la película de culto nominada al Oscar.

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El jardín de los cerezos

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La nueva versión de “El jardín de los cerezos” (adaptada y dirigida por Helena Tritek), tiene una visión diferente sobre el clásico de Ánton Chéjov.

Es conocida ya la historia así que no me centraré en ella específicamente, sino que tomaré diferentes citas para analizar esta puesta en escena.

Existen varios hilos conductores que son: la lucha de clases, la sabiduría y la venganza.

En la primera notamos cómo Liuba y Gáiev se aferran a una mansión que nada les importa, que quedó en su pasado, pero su capricho de ver florecer los cerezos es más notable.

Por otro lado está el recorrido marcado por Trofímov, en el que justifica cada una de sus palabras, demostrando cuán banales son los otros.

Y, como último punto, se encuentra la venganza.

Me pareció sumamente interesante el personaje de Alejandro Viola interpretando al comerciante Lopajin.

Este hombre no odia, no se odia, no le teme a nada ni a nadie. Él solo desea realizar una estrategia que le permita honrar a sus padres.

Ellos ya no están para celebrar su logro pero el resto de la servidumbre sí.

Y continuando con el remate del jardín de los cerezos, la clase trabajadora y esclava de los ricos más poderosos, se pueden dividir en dos: los que desean rebelarse y obtener un cambio, y los que están acostumbrados a ese sometimiento sintiéndose parte, de alguna manera, de los hogares para los cuales trabajan.

Los esclavos no tienen identidad, ni nombres, pueden ser reemplazados u olvidados como el caso de Firzi.

Mientras la dramaturgia rusa se sucede, el amor circula, intenta surgir, pero las parejas no lo son del todo.

Sí se afirma el vínculo entre Vania y Trofímov, pero no se hace demasiado hincapié en éste.

Lo más importante de esta versión es la mirada social y la semejanza con cualquier sociedad capitalista contemporánea.

Los cerezos son las riquezas acumuladas, los sinsentidos, la pantomima alrededor de una sala de gala y la no inteligencia de ahorrar cuando ya no existe moneda para despilfarrar.

La justicia llega, los que más tienen pierden algo y los que no tenían saben conseguirlo.

¿Justicia divina?

No. Terrenal.

Las escenografías, estéticamente bellas, glamorosas y, en tonos marrones, decoran la obra.

¿Qué decir de los grandes talentosos actores que no se haya dicho?

Todos se lucen, desplazan, bailan, los músicos acompañan y cada escena se desarrolla deliciosamente.

Las dos horas de duración son muy amenas y podríamos continuar junto a ellos, conociéndolos más, sabiendo los por menores de sus vidas u opinando qué les conviene definir.

Como el comienzo de «El jardín de los cerezos», los cuerpos se mezclan, unen, disocian y separan. El baile es la única actividad que los amalgama sin importar quiénes son, qué quieren o a dónde van.

El jardín de los cerezos ficha

Mariela Verónica Gagliardi