*** SEPTIEMBRE 2025 ***

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Pandolfo, de visitante a multifacetico

Palo Pandolfo4“¡Palo, palo, palo, palo bonito, palo es… eh eh eh… Palo Pandolfo otra vez!” Este cántico se escuchaba una y otra vez, sonaba y resonaba. Inmediatamente se puede deducir cuál es la franja etárea del público seguidor.

Un regreso al pasado pintó las caras de los fanáticos, los adolesció, los hizo saltar sin sentir cansancio alguno.

Palo Pandolfo brindó un recital a su estilo. Por un lado, junto a la banda La Hermandad, tocó varios temas. Luego, como solista, también leyó tres poemas escritos por él mismo y pudimos conocer cómo es su vida actualmente.

Palo Pandolfo1

El show comenzó con “Pi pa pu” (Los Visitantes, Salud universal, 1993) y esta entrada inspiró a los músicos a un in crescendo, minuto a minuto.

El cantante y compositor, irradió luz durante toda la noche. Su talento al escribir -al transmitir con su cuerpo, con los instrumentos que fue cambiando según la canción-, colmó de energías a la Sala Siranush (Armenia 1353 – C.A.B.A), la cual no está acostumbrada a este tipo de espectáculo. Quizás, se espera, que los músicos más jóvenes sean los que dejen todo en el escenario, por ese gustito a principiantes y a querer ser famosos. Pero Pandolfo, además de llevar consigo 34 años de experiencia en el ambiente, sigue siendo un espíritu alegre, lleno de magia. Un verdadero profesional que no se cansa ni de cantar ni de tocar ni de moverse ni de alentar al público.

Palo Pandolfo3

Este recital lo que tuvo en particular fue el recorrido por las distintas épocas de Palo, desde la agrupación «Los Visitantes» hasta «Don Cornelio y la zona».

Tuvimos el agrado de recordar a «Don Cornelio y la zona» (disco Don Cornelio y la zona, 1987), y movernos al son de “Cenizas y diamantes” y “Ella vendrá”. Llegando al año 1992, de la mano de «Los Visitantes», escuchamos “Tanta Trampa” (disco Salud universal), “Paloma” (disco En caliente – 1995) y del LP “Maderita” (1996): “Estaré” y “Tapa de los sesos”.

El ritmo creado en el teatro no cesó ni decayó en ningún momento. Hasta los mozos mantenían sus sonrisas y, seguramente, ganas de Palo Pandolfobailar junto a la banda.

Se veían fanáticos, seguidores, personas que probablemente conocían a Pandolfo recién hoy y la felicidad plasmada en cada uno de los livings de la calle Armenia.

De una manera cálida, pudimos apreciar un abanico de temas y de momentos que quedarán en nuestro corazón y en nuestra vida. Que serán transmitidos con palabras, con gestos; quizás en una reunión de amigos o familiar.

Y para los que gustan del material que el músico realiza contemporáneamente, pudimos escuchar del disco «A través de los sueños» (2001), la canción “Te quiero llevar”, del LP «Antojo» (2004) “Antojo” y “Playas oscuras”. Yendo más a lo actual, sonó “A través de los sueños” (disco re-editado A través de los sueños – 2007) y del disco “Ritual criollo” (2008): “Las nenas” y “Canción cántaro”.

Sin lugar a dudas, el fragmento más interesante del show fue la lectura de los poemas de su autoría, a partir de los cuales sentimos su Palo Pandolfo2sentir, su forma de ver las cosas y al amor. Nada más importante en la vida de un artista -y famoso- que el poder compartir su intimidad con el público que lo acompaña a lo largo de toda su carrera.

Si bien aún no se conoce la fecha de lanzamiento del nuevo disco, sí tuvimos el placer de vibrar junto a: “El leñador”, “Milonguita”, “Ando adelante” y “Soy el sol”.

Mariela Verónica Gagliardi

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Una sonrisa encantada

Silvina Garré

Su pelo largo y rubio, con unos bucles en sus puntas, su vestido negro con una caída impecable y su sonrisa, plagada de dicha, nos dieron –junto a su banda- un recital increíble.

Silvina Garré, se presentó hoy, 10 de enero en Velma Café (Gorriti 5520 – C.A.B.A), a las 21 hs. La iluminación del lugar, al igual que sus decorados, nos invitaron a pasar y, luego de una breve espera, llegó el momento ansiado por todos.

Cuando una artista con tanta trayectoria se sube al escenario, llega un punto en que nos preguntamos con qué nos sorprenderá esta vez. La época en que se hizo famosa, fue la misma en que el momento del país era muy particular, muy desgarrador y cada una de sus canciones, muy profundas.Silvina Garré6

Hizo su entrada con “Yo vengo a ofrecer mi corazón” (Trovas rosarinas, 2012), y lo hizo. A esta introducción le siguió “11 y 6”, también incluida en su última discografía, y el público se animó a entonar, de ahí en más cada una de los temas. Los músicos que la acompañan a Silvina son: Diego Clemente (dirección musical, guitarra y voz), Ignacio Piana (batería), Marcelo Pilotto (piano, acordeón y voz) y Luciano Pallaro Battagliese (bajo).

Silvina Garré4No es de sorprender que comience por Fito, ya que es uno de los compositores rosarios más importantes y prestigiosos de Santa Fe y, por supuesto, de la Argentina. Y tampoco es casual el repertorio escogido por ella, ya que su último disco es una homenaje a sus 30 años de carrera al igual que a los trovadores de su ciudad natal.

Durante toda la velada, además de los temas incluidos en el último LP, tocaron otras canciones muy bien escogidas y que gustaron mucho a sus seguidores.

“No voy a morir, no voy a perder el tiempo, tanto por vivir (…)”… Silvina Garré2así empezó “Sueño de valeriana” de Rubén Goldín (Trovas rosarinas, 2012) y, los sentimientos románticos, fueron aflorando minuto a minuto, en cada una de las estrofas de temas que continuaron -todos de su autoría-; como “Canción del pinar” (La mañana siguiente, 1983), “Para hablar de mi amor” (Silvina Garré, 1990) y “Tréboles de cuatro hojas (Otro cuerpo más, 1987).

Pero hubo un cambio en la atmósfera y los versos de “Tumbas de la gloria” (Trovas rosarinas, 2012), se hicieron presentes y, Silvina Garré, afirmó que es la mejor canción que hizo el cantante en toda su carrera.
Ella no hizo una versión propia sino la original del rosarino y, para los seguidores de Fito, fue y es un tributo en vida, a una letra conmovedora, que logra atravesar el corazón con aquello que más amás y más te duele reconocer. Con la tristeza llevada a cuestas, por más que cambiemos de paisaje.Silvina Garré1

El director musical, amenizó durante todo el show, simpáticamente y atribuyéndose -en broma- la creación de varios temas. Otra de las cuestiones agradables que percibí fue la buena onda que existe entre ellos y el compañerismo. Sus miradas y sonrisas lo reflejaron por completo durante toda la puesta del recital.

“Aquella niña en soledad» (Lalo de los Santos, Trovas rosarinas, 2012), tímidamente, nos contó otra historia de amor y desamparo, que dio pie a “Solo se trata de vivir” (Litto Nebbia, Más que loca, 2010).

El repertorio incluyó 19 canciones y duró aproximadamente una hora y media, la cual corrió más rápido que la luz. Para los que aún no conocen el nuevo disco de Silvina, es una buena oportunidad para que concurran a Velma los próximos jueves de enero.Silvina Garré8

También, tuvimos la oportunidad de es escuchar, entre otros, “En blanco y negro” y “Reinas de pueblo grande”; ambos del disco Reinas de pueblo grande (1986). También nos deleitamos con “Corazón de luz y sombra” (Jorge Fandermole, Trovas rosarinas, 2012) y “El témpano” (Adrián Abonizio, Trovas rosarinas, 2012). Esta última canción refleja el poder y el significado de la vida, lo que se pierde pero, también, lo que se gana.

La banda se despide junto a su cantante pero, sabemos que, el show debe continuar. Luego de varios aplausos y pedidos a gritos de, al menos, un bis, escucho que un señor dice: “cinco más y no jodemos más”. Es que se había logrado un feedback muy interesante entre los músicos y la gente. Ya la confianza, se había conseguido, en un punto.

Silvina Garré3

Los músicos vuelven a las tablas con “Oggi sono Io” (“Hoy soy yo”, Mina Mazzini), interpretada tan naturalmente, que por más que la fue leyendo por momentos de una hoja, bastaba con cerrar los ojos para sentirla como propia de ella.

Y después de tanto esperar la llegada de una de las canciones que tanto la identifican a Silvina Garré, finalmente comenzó a sonar “Se fuerza la máquina” (Gato Pérez, La mañana siguiente, 1983), narrándonos la vida sacrificada de los músicos, hasta desembocar en “Cuándo” (Jorge Fandermole, Trovas rosarinas, 2012) –unas estrofas que dan a conocer lo que se siente después de la muerte, después del dolor y de todo lo vivido en este mundo-.

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Claro que al tocar el último acorde, pedimos que se quedaran más tiempo, iluminándonos la noche con su energía tan bella.

Claro que no se puede pedir siempre, sino que también hay que dar y, en este caso, se merecen descansar hasta la próxima semana. Les damos un gracias gigante por tanto talento, vocación y amor.

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Bien arrabalero

Las luces disminuyeron su esplendor, el telón se abrió y las melodías de tango comenzaron a sonar.

Al instante ella hizo su aparición…

La cantante, Zully Goldfarb, comenzó entonando «Mano a mano», «Esta noche me emborracho», «La vitrina» y «Los pájaros perdidos». Los aplausos no pararon de sonar y sentí esas cosquillas en las palmas, al borde del dolor gustoso.
El clima de Velma Café iba haciéndonos entrar en calor y el pecho de cada uno estallaba, de alegría y potencia, al escuchar «Por una cabeza». Tuvimos la suerte de cantar, junto a ella, dicho tema al igual que «Nostalgias» ya que nos dieron, impresas, ambas letras. Luego, la milonga «Se dice de mí», el tango «Loca» y «El motivo», produjeron un atmósfera donde el entusiasmo reinaba por completo.

Realmente, es sorprendente, cómo todos estos temas tan conocidos en el mundo del tango por ser clásicos, no cansan, no pasan de moda y en la voz de Goldfarb cobraron vida, nuevamente. Ella, con sus rizos rubios y su sonrisa de niña feliz, nos presentó TangoBA, su nuevo espectáculo que estará hasta fines de septiembre.

Pero, ¿qué tiene ella que no tenga otra? Sin ánimos de comparar, puedo dar fe que, Zully, es especial porque no necesita demostrar lo que sabe, ya que lo transmite. No necesita decir quién es ni cuántos años lleva de trayectoria, porque es un ícono en el ambiente y quienes aún no la escucharon les doy la orden de que lo hagan, porque es increíble su puesta en escena.

A mitad del recital, ella fue a cambiar su vestuario, para deslumbrarnos con otro de sus impresionantes vestidos brillantes y, mientras, tuvimos el placer de ser acompañados por la orquesta, la cual tocó «Verano porteño» y «Libertango». Pablo Saclis, tuvo la habilidad de acariciar cada una de las notas de su piano, al son de estos tangos tradicionales, mientras dirigía a sus compañeros: Carolina Cajal (Contrabajista) y Rubén Slonimsky (Bandoneonista). Ambos músicos, también tuvieron una actuación muy destacable.

Así fue como el bandoneón marcó las canciones, el piano las llevó de la mano y el contrabajo les dijo a los dos dónde remarcar. Y como si esto fuera poco, también se hizo presente una pareja de bailarines para desplegar sus destrezas de tango-escenario.

Cuando Zully volvió a las tablas, nos deleitó con uno de sus tangos en idish («In der fintzter»). Nos contó, brevemente, la historia de cómo las personas que migraron a la Argentina, huyendo de la Guerra, compusieron estos poemas. Pablo, se dedicó a ultimar detalles y a hacer los arreglos correspondientes, como para incluir al Bandoneón y que suene más autóctono.

También pudimos escuchar » Qué buena fe», «Amurado», «Besos brujos», «Siempre se vuelve a Buenos Aires» y una yapa de dos temas más.

El espectáculo fue muy entretenido porque ella, no solo es cantante sino intérprete, lo cual es una fórmula perfecta, para el sentir de ella y nuestro, como público.

Esta Artista con mayúscula, lleva en su corazón el ritmo, desde pequeña: «No vengo de una casa de artistas, no vengo de una casa de cantantes, de músicos. Pero vengo de una casa donde se escuchaba mucho, música. Y, se trabajaba al lado de una radiecita y allá estaban esos tangos, esas novelas y todo lo que se escuchaba en esa época».

Las localidades cuestan $80.

El show es el domingo a las 20.30 hs.

Prensa: Ayni Comunicación.

Mariela Verónica Gagliardi