*** Febrero 2019 ***

Entradas etiquetadas como ‘Enrique Dumont’

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La rabia en el FIBA

La rabiaLlueve tormentosamente en el delta del Paraná. Un grupo de jóvenes misioneros, guiados por el padre Francisco, llegan a un galpón abandonado, junto a la capilla del pueblo. Allí se encuentran con Coleta, la encargada del lugar, quien tiene una herida grave en la pierna tras haber sido mordida por su perro. En esta noche solidaria, ni la fe, ni la voluntad alcanzarán para salvarlos. Aunque ninguno pueda notarlo, la rabia está creciendo dentro de ellos.

Este espectáculo cuenta con el apoyo de MECENAZGO CULTURAL de la Ciudad de Buenos Aires.

Este espectáculo cuenta con el apoyo de PROTEATRO.

Este espectáculo cuenta con una Beca de Creación del Fondo Nacional de las Artes.

Este espectáculo formó parte del evento: VICENTE LÓPEZ en ESCENA l Segunda edición como Work in progress

Ficha artístico-técnica

Dramaturgia: Juan Pablo Galimberti

Actúan: Valeria Di Toto, Enrique Dumont, Francisco González Gil, Franco Moix, Luciana Vitale

Vestuario: Agustina Filipini

Escenografía: Juan  Pablo   Galimberti

Iluminación: Soledad Ianni

Espacio escénico: Juan Pablo Galimberti

Video: Luis Muñoz, Carolina Romagnoli

Música original: Nicolás Ferrero

Fotografía: Luis Muñoz, Carolina Romagnoli

Asesoramiento dramatúrgico: Javier Daulte

Asistencia de dirección: María Sztajnszrajber

Producción ejecutiva: Mariana Morán Benitez

Dirección: Juan Pablo Galimberti

Este espectáculo formó parte del evento: VICENTE LÓPEZ en ESCENA l Segunda edición

Este espectáculo formó parte del evento: 12 Festival Internacional de Buenos Aires – FIBA 2019

Web: https://www.facebook.com/larabiaobra/ o

https://www.instagram.com/obratrilogiadelafe/

Duración: 70 minutos

Clasificaciones: Teatro, Adultos

ESPACIO CALLEJÓN

Humahuaca 3759 – C.A.B.A. (mapa)

Teléfonos: 4862-1167

Web: http://espaciocallejon.com/

Jueves – 21:00 hs – Desde el 07/02/2019

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La naranja mecánica en El Método Kairós

la naranja mecánica

La historia se centra en Alex, quien junto a su banda Los Drugos, se dedican a practicar la ultraviolencia por las calles de Inglaterra. Amante de la música clásica y lleno de maldad, se propone entrar a la casa de una señora a la que mata por accidente, y su banda le tiende una trampa que lo deja en la cárcel.

Allí comienza el nuevo camino de Alex, quien después de ganarse un lugar a base de buen comportamiento logra acceder a “El Método Ludovico”, una técnica novedosa que promete terminar con la maldad en los seres humanos. Las consecuencias aún nadie les conoce y Alex será el conejillo de indias de un procedimiento brutal que pondrá en jaque el bien, el mal, y el lugar que deben ocupar el estado, la iglesia y la ciencia.

Ficha artístico-técnica

Autoría: Anthony Burgess

Versión: Manuel González Gil

Traducción: Pablo Rey

Actúan: Lionel Arostegui, Enrique Dumont, Stella Maris Faggiano, Francisco González Gil, Toto Kirzner, Franco Masini, Francisco Ruiz Barlett, Tomy Wicz

Músicos: Bruno Caro Langwagen, Rodrigo Caro Langwagen

Diseño de vestuario: Pablo Battaglia

Diseño de escenografía: Lula Rojo

Diseño de luces: Manuel González Gil, Caio Senicato

Realización de vestuario: Ignacio Estigarribia, Irma Melo, Daniele Szczepanik

Música: Martín Bianchedi

Fotografía: Nacho Lunadei

Comunicación: Varas & Otero

Diseño gráfico: Jardinba

Asistencia de vestuario: Luciano Huentecura, Victoria Wallace

Prensa: Varas & Otero

Arreglos Vocales: Eugenio Perpetua

Producción ejecutiva: Valeria De Luque

Diseño de movimientos: Agustina Seku Faillace

Puesta en escena: Manuel González Gil

Dirección musical: Martín Bianchedi

Director asistente: Matías Puricelli

Dirección general: Manuel González Gil

Clasificaciones: Teatro, Adultos

EL MÉTODO KAIRÓS TEATRO

El Salvador 4530 (mapa) – C.A.B.A. – Argentina

Teléfonos: 4831-9663

Web: http://www.elmetodokairos.com.ar

Entrada: $ 350,00 – Domingo, Viernes y Sábado – 21:00 hs – Del 18/01/2019 al 03/03/2019

Entrada: $ 350,00 – Sábado – 23:00 hs – Del 18/01/2019 al 03/03/2019

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“El recurso Burstein”, de Gabriel Guerrero

Tenemos un hijoTenemos un hijo ¿Y ahora?
 
Una experiencia sobre la paternidad en 3 actos:  merienda, obra teatral y reflexión grupal.
 
“Tenemos un hijo ¿y ahora?” Es una propuesta artística, terapeútica y grupal en la que se invita a todos aquellos que son, fueron y serán padres, a reflexionar a partir de lo que sucede en la obra “El Recurso Burstein”, protagonizada por Pepe Monje y Enrique Dumont.
 
Estructurado en 3 momentos puntuales: recepción con merienda, visualización de la obra y reflexión final, “Tenemos un hijo ¿y ahora?”  se propone como un espacio y momento para conversar acerca de la necesidad de construir padres conectados con el embarazo, donde los hombres puedan hablar de lo que  sienten ante la inminente llegada de un hijo como un momento en el que tiembla toda la estructura inevitablemente
 
Una invitación a cambiar paradigmas hacia la igualdad desde el nacimiento.
 
“¡Los hombres sólo tenemos que sostener!”, enfatiza el psicólogo especialista en Parejas con Hijos, Lic. Mauricio Strugo que será el encargado de coordinar este espacio de reflexión grupal.
 
Con un lenguaje divertido y dinámico, la obra provoca no sólo la risa si no también la reflexión hacia nosotros mismos, modificando y reconociendo ciertas conductas. 
 
 
Sábado 25 de agosto a las 15.30hs.
Valor por pareja: $600
Teatro El Tinglado (Mario Bravo 948) CABA
Entradas a la Venta por Alternativa Teatral o en Boletería del Teatro.

 

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Patriarcado versus Matriarcado. ¿Dos caras de una misma moneda?

El padre1

Ficha El padreNadie nace de un repollo pero hay quienes tienen la posibilidad de tener un padre presente y quienes se quedan con las ganas de poder disfrutarlo por diferentes circunstancias de la vida.

Hay quienes discuten, pelean y no le dan crédito en su familia por considerar que las decisiones las deben tomar otras personas. Por más irrisorio que suene esto, antes y ahora la figura de un padre ha sido y es boicoteada. El padre antes era el encargado de trabajar hasta el cansancio, hacer dinero y cumplir con todas las obligaciones. Sin embargo, la mujer, se dedicaba a tareas de la casa, a cuidar de los hijos y, tantas veces, a administrar el dinero ganado por su marido. ¿Que si la mujer estaba de acuerdo? Algunas quizás no, otras quizás sí y algunas tal vez ni siquiera se lo planteaban.

Sin caer en una dramaturgia sexista ni machista, El padre, la casa está que arde (es una adaptación de Fraden, del escritor sueco August Strindberg, dirigida por Marcelo Velázquez) es una delicia que se va digiriendo de a poco. Y digo, de a poco, porque a simple vista el texto podría ser atacado, por eso es ideal ingresar a la función en modo neutral para escuchar, mirar y observar (por sobre todas las cosas) de dónde viene este hombre, qué pretende conseguir y hacia dónde lo van llevando sus decisiones.

Haciendo un pequeño análisis sobre la vida de Strindberg, podemos decir que en el plano sentimental, tuvo una vida bastante sufrida, tuvo algunos intentos de suicidio, tenía un gran miedo a la soledad y la dificultad de adaptarse a la realidad real. Estos conflictos personales y tantos otros más le permiten soslayarse en la literatura y convertir sus desgracias en interesantísimas dramaturgias.

Lo que primero llama la atención es la escenografía, la cual está ubicada a lo largo del espacio y que le permite a los actores utilizarla como necesiten en todo momento. Ellos podrán caminar cual pasarela, usarla como mobiliario, escritorio y con diversas funciones, sin tener que cambiarla durante la dramaturgia.

Corría el año 1887 cuando el autor escribió este interesante e intrincado texto. Y, cabe cuestionar-se si algo ha cambiado en nuestros tiempos vigentes. Si la mirada de una mujer sobre su marido es otra, si la mirada de una sociedad completa acepta los cambios y qué lugar ocupa cada esposa en su hogar en la toma de decisiones. Porque es muy fácil y simplista colocar una figura con un rol determinado y pasar a otra cosa. Pero esa decisión tendrá consecuencias y la toma de una ideología que no podrá esfumarse.

Este padre es un ex Capitán del Ejército y pareciera, por momentos, no abandonar su uniforme ni su autoritarismo. Sin embargo, Laura (su mujer) no consigue ponerse de acuerdo con él sobre cómo educar a Bertha (hija de ambos) y, a partir de ese conflicto, todo lo que vendrá será catastrófico. Una manipulación tras otra recaerán en este hombre que terminará abatido, sin energía ni ganas de vivir. Y no es que haya que tenerle lástima o rendirle pleitesía pero su carácter lo ha metido en problemas difíciles de resolver con un chasquido de dedos. Él no será consciente de la ola de vicisitudes que se avecinarán y, cuando eso ocurra, ya nada podrá hacer para revertirlo.

Edgardo Moreira se sumerge desde el comienzo de la historia dramática en la piel de este ser, consigue interpretarlo de una manera formidable y en cuanto brotan lágrimas de sus ojos, el público se conmueve. No existe posibilidad de no emocionarse, de no sentir algo de pena por el lugar en que está ahora. Tanta lucha no le sirvió para ser escuchado. Y es que, tal vez, él no tenga ganas de equilibrar su matrimonio y solo quiera ganar: como en la guerra. La dupla que consigue con su nana (Ana María Castel) es tan tierna y sutil que dibuja una sonrisa en nuestros rostros. Sin embargo, este personaje irá mutando a lo largo de la historia y dará qué hablar su completa transformación.

En el siglo XIX se pretendía derribar al patriarcado, como ahora. Quizás como siempre.

Pero, aniquilar un sistema de antaño no significa derribar a quien tuvo el mando de determinadas decisiones. Debería ser poder compartir y, juntos enfrentar las adversidades. Pero esto hace temblequear al protagonista de Strindberg y que se sienta solo. A partir de esa soledad él pierde un poco la razón y todos sus miedos se apoderan de su cuerpo. Y cuando digo de su cuerpo no me refiero solo a la parte externa sino a su esencia, aquella que le permitió estar en pie y ser quien es hasta entonces.

Por eso, ¿es posible extinguir al patriarcado sin desmerecer la figura de papá?

¿Es posible vivir sin un padre? ¿Es posible que una madre haga lo que sea para convertirse en la sucesora de esa figura que tanto aborrece?

Habría que tener el cuidado suficiente como para no convertirse en espejo de lo que más se detesta. No sea que un día ese fantasma se apropie de las criaturas que parecían más celestiales y bondadosas.

Un elenco súper talentoso que se completa con Marcela Ferradás, Enrique Dumont, Luis Gasloli, Denise Gómez Rivero y Santiago Molina Cueli. Cada uno se complementa con el otro y por eso es que esta pieza artística agota localidades en cada una de sus funciones. Porque los actores desde ya tienen su trayectoria y porque conocer lo que un hombre piensa en su rol de padre es algo que no abunda en estos tiempos. Porque cada época tendrá sus hitos, complejidades y problemas a resolver; pero si más de un siglo después se sigue considerando que en una familia tiene que haber alguien que dirija esto sería lo más complicado de modificar, no al patriarcado en sí. Porque ningún ser humano merece ser desvalorizado para tomar su lugar o posición. Por eso, este Padre es la muestra intacta de lo que hombres y mujeres tenemos que destruir sin acabar con nosotros mismos. ¿Humanos contra humanos?

Mariela Verónica Gagliardi

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