*** SEPTIEMBRE 2025 ***

Entradas etiquetadas como ‘Cecilia Peredo’

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Usted ha visto un yacaré

Yacarazo4

Una historia y leyenda -a la vez- se complementan en «Yacarazo», la obra creada colectivamente por el elenco, dirigida por Juan Fiori y Mara Daglio.

Son muchas las asociaciones que pueden surgir en nuestras cabezas al leer o escuchar este título. Un título que hace referencia a un animal pero, también, a una época, a un estilo de vida, a un paisaje que nos rememora a la infancia -con esos aromas tan íntimos y nostálgicos- y a juegos pero, sobre todo, a situaciones mágicas.

La sala pequeña de Ladran Sancho nos transporta a una jungla donde habita este animal. Su especie es mencionada por cuatro mujeres que la nombran. Aunque, a partir de la búsqueda incansable del yacaré, estas jóvenes recordarán momentos pasados, íntimos, se reprocharán unas a otras y sentirán la libertad de mostrarse tal cual son.

Esta puesta en escena, donde se verá mucha vegetación, un pantano y un muelle; lograrán su cometido, el cual claramente es: divertir, emocionar y hacernos vibrar.

Se podrán sentir esas cosquillitas que subirán hasta nuestro rostro esbozando una sonrisa. Claro que las carcajadas también se escucharán por parte del público, pero no se trata de una pieza teatral cómica, sino muy profunda.

Cuando comenzó la obra sentí que estaba viendo una película de terror clase B. Menciono esto no como factor menospreciable sino todo lo contrario. Adoro esos films en blanco y negro donde puede verse un recorrido muy interesante y las escenas de suspenso, trágicas, se pueden exagerar hasta el punto de la risa.

Yacarazo se mezcla con tantas emociones y géneros que consigue hacernos reflexionar. Según las vivencias de cada uno, los resultados serán diferentes. Lo que seguro podrá es difundir un mensaje folclórico, no en el sentido de baile sino de símbolo comunitario.

Los cuatro elementos de la naturaleza están presentes: el agua en el pantano y el río que lo rodea, como símbolo de pureza relacionada a la niñez de cada chica, el fuego en la escopeta que desea aniquilar al animal, quizás como capricho para quitar del camino al protagonista de la historia, aire en el sitio ya que están rodeadas de mucha vegetación y tierra, presente en todo el lugar. Tierra ligada a lo maternal, a la raíz de donde surge la contención y el cuidado.

A su vez, estos elementos se van congraciando uno con el otro hasta conformar una unidad. Dicha unidad está representada por cada joven que quiere ser alguien, aunque luchando contra la otra que no es más que ella misma.

En un lugar tan alejado de la civilización, de lo urbano; ellas conviven y transitan todo tipo de sensaciones, riendo, llorando, llegando en determinadas circunstancias a la desesperación y, también, en otras a la lujuria.

Todo este bagaje cultural no sería posible sin estas grandes actrices, junto al actor y parteneire yaguareté.

Y así como la furia las invade y quieren aniquilarlo, haciéndole pagar todas las muertes que lleva su lomo, olvidan que un animal actúa por instinto a diferencia del hombre. Este factor tal vez es pasado por alto en medio de tantas risas por parte de los espectadores, pero hay que mencionarlo ya que una escena completa está dedicada a este tema.

La obra se convierte en sátira, drama, comedia y hasta por instantes parecemos estar vivencias un género de ciencia ficción al estilo Indiana Jones.

Yacarazo es exageración del nombre Yacaré, esta especie tan linda de reptil. Pero este animal no sólo repta sino que habla y presencia el mundo femenino tan complicado de por sí. Él surge en los momentos clave y se vuelve a vestir con sus pieles ásperas cuando ya dejó el mensaje que quería.

El modo artesanal de la sala, el escenario, los asientos y hasta el modo de apagar las luces, permiten que esta obra se luzca sin pretender de efectos especiales. El elenco mismo los fabrica en el momento, otorgándonos un tipo teatro no frecuente en la actualidad.

Quiero que vuelva a empezar la función, me dijo mi niña interior, aunque la adulta le respondió que es demasiada información para procesar.

ficha artístico-técnica Yacarazo

Mariela Verónica Gagliardi

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Soñar es como volar

La fábrica de los sueños

Finito (Gaspar Fernández) y Caniche (Cecilia Peredo) son los protagonistas de una obra de teatro para chicos, en la cual se aborda la temática de la imaginación. Se suele decir que los niños tienen mucha imaginación, pero a veces se exagera. Lo que ellos tienen son sueños sin fronteras, sin límites y eso es lo que -muchas veces los adultos- necesitamos.

Cuando me senté frente al escenario y comenzó a narrarse la historia, inmediatamente, recordé un film de Jean-Pierre Jeunet, titulado La Cité des enfants perdus.  Esta película, para quienes no la han visto, trata sobre una ciudad en la que los adultos han dejado de soñar. Es entonces cuando deciden tomar prisioneros a los niños y robarles dichas ilusiones.

En “La fábrica de los sueños”, se transmite un mensaje similar pero para infantes y con una magia especial. Al comienzo del relato, los actores principales, dicen lo que les gustaría ser en un futuro; claro que cada profesión u oficio tiene un tinte gracioso.

Lo interesante de la puesta en escena es que cada actor tiene su espacio para demostrar su arte y llevar a cabo su interpretación. Además, cada personaje se justifica y no existen roles de “secundarios”. Existe una variedad de recursos utilizados por los actores como el canto (letras inventadas especialmente), el baile coreográfico, los títeres y una amplia gama de expresiones. A su vez, se suman las animaciones en una pantalla grande que están relacionadas específicamente con la historia y sus protagonistas. Cabe resaltar el profesionalismo con que está realizada cada una de las partecitas de la dramatización.

La fábrica de los sueños4

Y en un momento llega Bobinsky -el cartero- (Catalina Mancini) quien le dice a los chicos que: “Los ciudadanos que no tienen sueños se convierten en zombies”. Esta frase es el puntapié inicial para insertarnos en el desarrollo de la obra y entender el por qué de cada acto de la obra.

Avanzando el relato nos enteramos de que existen dos ciudades: Alegría y Oscuridad.

Claro que Elvicaria (Cecilia Peredo) es la reina de Ciudad Oscura, que junto a su ayudante Gagá (Gaspar Fernández), le quitaron los sueños a algunos niños. Es aquí, cuando entran en escena Romina Almaluez y Catalina Mancini, interpretando dichos roles. Ellas están obligadas a trabajar para la malvada y solo si se duermen, perderán sus sueños. ¿Cómo harán para que esto no ocurra?

Los cuatro actores están extraordinarios durante toda la obra y tienen más de un papel cada uno le permite lucirse con diferentes vestuarios, voces, libretos y ademanes.

Uno de las partes más bellas de la obra ocurre cuando clasifican los sueños en por ejemplo: lindos, imposibles, entre otros. Es allí cuando se dan cuenta que Elvicaria necesitaría sueños agradables para su vida, como para tener algo de bondad en su corazón. Pero lo cierto es que no es nada sencillo saber el camino hasta su vivienda de chiquita. Así que aparece Faustina, la aviadora, (Romina Almaluez) quien los guía hasta su morada.

La fábrica de los sueños3Después de encontrarse con ella, descubren que no es tan mala como se mostraba y, también, conocen la triste historia que la traumó desde chica. Como le decían a todo que no, jamás pudo tener un sueño.

Esto que parece algo simple, es importantísimo lograr conservar para toda la vida: la ilusión. Y es increíble cómo ciertas etapas y hechos de tu vida, pueden condicionarte a que seas feliz o infeliz en el futuro.

El final de “La fábrica de los sueños” es original y muy dulce. Las niñas deciden enfrentar a la mala de la obra con un acto de amor, optan por hacer el bien poniendo una caricia a esta “bruja” sufrida.

Es una historia para emocionarse, reír, conectarse con el niño interior (si sos adulto) o para sentir todo en carne viva (si sos chico). Está llena de enseñanzas, una escenografía super atractiva, llena de colores y muy estética. A su vez, los vestuarios acompañan a la decoración y esto hace que no exista algo a destacarse por sobre lo demás. Todo se valora y da ganas de estar en el público cada función.

La fábrica de los sueños2

Si quieren vivir una experiencia diferente en lo que es el teatro infantil, aprovechen para asistir los sábados a las 17 hs, al Tinglado.

ficha artístico técnica La fábrica de los sueños

Mariela Verónica Gagliardi