*** SEPTIEMBRE 2025 ***

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Continúa «Los árboles mueren de pie», en Miramar

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Sinopsis
El señor Balboa echa de casa a su nieto desalmado, ocultándole este hecho a su esposa. Desde entonces él mismo se hace llegar cartas que -en teoría- se las envía su nieto a la abuela (su esposa). Un día el nieto real decide volver a su hogar (en busca de dinero) pero el barco en el que viajaba naufraga. Balboa contrata entonces a un imitador y hacedor de ilusiones benéficas (Mauricio) en conjunto con una linda muchacha (Isabel), para que finja ser el nieto perdido y «su feliz esposa» ante la abuela. El malvado y verdadero nieto regresa sorpresivamente, quien no ha muerto como se creía…
AGENDA

Estreno: viernes 30 de diciembre, 21:30 hs.

Funciones: sábados de enero y febrero, 21:30 hs.
Lugar: Teatro Municipal «Abel Santa Cruz», Avda. 9 Nº 1250, Miramar.
Entrada: $150-. Compra anticipada en Dirección de Turismo, hasta un día antes de la función: $130-.
Duración: 1h. 45m.
Público: Apto todo público
Ficha Técnica
Dramaturgia: Alejandro Casona.
Elenco (por orden de aparición):
Camila Vera (la secretaria)
Alberto Souto (el F-48)
Alejandra Núñez Sánchez (Marta / Isabel)
Miguel Cabrera (Fernando Balboa, el abuelo)
Darío Dobal (Mauricio, el nieto)
Norma Daviña (el ama de llaves)
Mercedes González (la mucama)
Norma Monsalvo (la abuela)
Cristian Serrano (el otro)

Escenografía: Mtro. Alejandro Cuesta.

Vestuario: Mtro. Alejandro Cuesta.
Iluminación: Mtro. Alejandro Cuesta.
Diseño gráfico: Mtro. Alejandro Cuesta.
PrensaOCTAVIA Comunicación
Producción: Mtro. Alejandro Cuesta.
Asistente de Puesta en escena: Juan Inti Canelo
Asistente de Dirección: Rosana Capel

Dirección General: Mtro. Alejandro Cuesta.

Agradecimientos: Familia Clerc, Casa del Teatro, Elina Accattoli, El Lolo Yor, «El Colonial», Hotel «Santa Eulalia», y a todos los que -de una u otra manera- colaboraron para que este proyecto se convierta, una vez más, en realidad.
Sobre la obra
Esta famosa pieza, escrita por el dramaturgo español Alejandro Casona para la Compañía Teatral Luisa Vehil-Esteban Serrador se estrenó en el Teatro Ateneo de la ciudad de Buenos Aires el día viernes 1º de abril de 1949. El reparto también contaba a Francisco López Silva (EL SEÑOR BALBOA), Alberto Closas (EL OTRO) y Amalia Sánchez Ariño (LA ABUELA). Estos últimos dos, la noche del estreno, se consagraron para crítica y público. Closas como actor dramático y Doña Amalia como «La Abuela» del teatro argentino. En 1951 se realizó la versión cinematográfica con dirección de Carlos Schlipper. El elenco estaba compuesto por Arturo García Buhr, Amalia Sánchez Ariño, Zoe Ducós, Francisco López Silva y José Cibrián en reemplazo de Alberto Closas.

Sobre el autor

Alejandro Rodríguez Álvarez, conocido como Alejandro Casona (en honor a su «casona» natal) nació en Asturias el 23 de marzo de 1903. En sus inicios trabajó como actor. Más adelante fue Director del Teatro del Pueblo, para el que escribió obras y adaptó clásicos. En 1934 -con Margarita Xirgú- estrena «La sirena varada» alcanzando su primer éxito. En 1937, por la Guerra Civil, deja España. Se estableció en la Argentina en 1939 y estrenó aquí sus obras más reconocidas: «Prohibido suicidarse en primavera», «La dama del alba», «La barca sin pescador», «Los árboles mueren de pie». En 1962 regresó a España, donde estrenó con éxito lo mejor de su trabajo. Fue uno de los autores más prolíficos de habla hispana. Murió en Madrid el 17 de septiembre de 1965.
Sobre Alejandro Cuesta

Es actor, director y productor. Ha desarrollado su trabajo tanto en Buenos Aires como en el interior y exterior de nuestro país. Hace ya 10 años, conformó su propia Compañía Teatral con la que ha encabezado, dirigido y producido en el Teatro Avenida de la Ciudad de Buenos Aires “Avenida España” con una amplia repercusión de crítica y público. Actualmente es reconocido como una de las figuras más representativas de la zarzuela y el género español en nuestro país.
Entre sus trabajos como actor podemos mencionar: “Los árboles mueren de pie”, “Bodas de sangre”, “M´hijo el Dotor”, “La barca sin pescador”, “Fuenteovejuna”, “Los muchachos de antes no usaban gomina”, “Una viuda difícil”, “Las de Barranco”, “El Centroforward murió al amanecer”, “Jettatore”, “El Casamiento de Laucha” y las zarzuelas: “Luisa Fernanda”, “La del Soto del Parral”, “La Verbena de la Paloma”.
Compartió elencos con primeras figuras tales como: María Aurelia Bisuti, Beatríz Taibo, Gogó Andreu, Jorge Sobral, Delfor Medina, Pablo Brichta, Ovidio Fuentes, María Rosa Fugazot, Claudio García Satur, Alfredo Iglesias, Marisa Herrero, Javier Portales, Soledad Silveyra, Santiago Bal, Daniel Miglioranza, Ana María Picchio, Alejandro Awada, Claudia Cárpena, Miguel Habud, Tincho Zabala, Irma Roy, Cecilia Dopazo, Roberto Catarineu y tantos más, con los que se ha presentado en salas de todo el país.
Como director, cabe destacar sus puestas, amén de las de su propia Compañía, de las obras teatrales “Cuesta abajo” de Gabriela Fiore y “El show de los chicos rnamorados” de Elsa Bornemann.
Como productor ha trabajado para los empresarios: Ricardo Berbari, Toti Mascelli, Luis Cella, junto a sus figuras internacionales: LUIS BRANDONI, NATI MISTRAL, ISABEL PANTOJA, DYANGO, MARCO ANTONIO SOLIS, RICARDO MONTANER, MARIANO MORES, LOS FRONTERIZOS y otros.
En el año 2013 se suma al elenco marplatense “Desde la verdad” con el que monta como director la obra inédita de Agustín Busefi “Discépolo bueno” que se estrena en el Teatro Colón de Mar de Plata presentándose luego durante seis meses en el Salón de la casa del Teatro en Bs. As., y regresando a Mar del Plata para la Temporada 2013-2014 durante la cual obtiene tres Nominaciones al Premio Estrella de Mar 2014 en los rubros: Autor Nacional: AGUSTIN BUSEFI – Premio Especial de ARGENTORES; Mejor Actriz Marplatense: ANALIA CAVIGLIA – Por su interpretación de Enrique S. Discépolo; Mejor Director Marplatense: Alejandro Cuesta – como director invitado por un elenco local.
En 2014 estuvo a cargo de la dirección y puesta en escena de la Opereta Original de Aimará Bianquet “El hotel de los crímenes”, que se estrenó en junio en Buenos Aires. En noviembre pasado, con gran éxito, actuó, cantó y dirigió la zarzuela «Luisa Fernanda», en el Teatro Avenida de Bs. As. También continúa, entre otros proyectos, con la dirección actoral de la Compañía de Agustín Souza, con quién ya se ha presentado en Mar del Plata durante la Temporada 2013-2014 en el Teatro Olympia.
En Mar del Plata, para la temporada 2014-2015, tuvo las siguientes obras en cartelera: «Discépolo bueno», «La fe del gorrión» (sobre la vida de Edith Piaff), «Rescate de princesas» y «El ratón Pérez», además de «Los ojos llenos de amor».
Asimismo, se halla colaborando con la Dirección de Cultura de Miramar para el desarrollo del polo teatral de la ciudad y su municipio en colaboración con las restantes localidades del mismo.
Cabe destacar que en julio del año 2012 cumplió sus Bodas de Plata con la profesión.

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El pez por la boca muere

Sancho en la ínsula19

La adaptación de Alejandro Casona sobre el Don Quijote (escrito por Miguel de Cervantes Saavedra) resulta exquisita. Su título es Sancho Panza en la ínsula.
Dentro del marco del Festival Cervantino de Azul, tuvo lugar esta versión (del Grupo de Teatro Boliburg) nombrada como Sancho en la ínsula.

Don Quijote le había prometido a su escudero, Sancho Panza, el puesto de Gobernador. El primero sentía que su gran amigo, merecía al igual que él, tener el poder.

Durante la dramaturgia se pueden concebir diferentes situaciones en las que la manipulación está presente, pretendiendo burlarse de la ingenuidad de Sancho. De esto, el humilde hombre jamás se da cuenta, haciendo primar en todo momento el bien, despojado de todo sentimiento relacionado al rencor u odio.

De hecho, este nuevo «gobernador» le dice a su pueblo de la ínsula Barataria: «mientras dormimos, todos somos iguales: los ricos y los pobres, los mayores y los menores. Y después de muertos, el labrador y el obispo caben en un palmo de tierra».

La sensibilidad de Sancho, idealmente, hace cambiar de opinión a varios de los que quisieron tenderle la trampa para sentirse más poderosos. Y es que todo girará en torno a lo que uno puede lograr con ayuda de su séquito. Milagrosamente, el Gobernador, no precisa de coartadas para combatir el mal, ya que sus principios inculcados por su familia, le permiten mostrarse como es -utilizando un refrán diferente para cada ocasión-, sin tener que fingir ser alguien que no es para aparentar más sabiduría o liderazgo.

Son reiterados los momentos de risas que provocan los actores ante el carismático Sancho Panza con cada una de sus ocurrencias benévolas, como la de querer comer abundante.

Todo se va desarrollando según el plan establecido, hasta que un cronista dice: «Por burla se le ha nombrado; pero bien pudiera ser que, si sigue como hasta aquí, las bromas se vuelvan veras y salgan burlados los burladores».

Así es como dentro de las escenas más graciosas se encuentran las establecidas entre Sancho y el Mayordomo.

Una obra interpretada muy deleitosamente por sus actores, a sala llena, y permitiendo que el gran Cervantes se luzca, una vez más.

La iluminación blanca y el vestuario bien épico, permiten que esta pieza teatral se destaque de principio a fin.

Qué más quisiera un hombre como él que haber ocupado un trono que anheló, asumiendo que lejos está de sus valores como persona. Que prefiere hacer el bien sin tener que ser culpado por cosas que no cometió o, privado, inclusive, del derecho de comer cuando sus tripas no dan más.

No quiso sentenciar a ningún hombre cuando así no lo consideraba y esta confabulación preparada por este grupo de sirvientes, termina a favor de Sancho Panza, quien no devela el misterio por no saber que se trata del mismo, pero sí regresa a su lugar, con su gente y cada convicción reinante en su corazón.

Cuando llega al Mayordomo la carta en la que se lo amenaza a Sancho para que abandone su puesto, él afirma: «Digo, señores, que si así es el oficio de gobernar, no es el hijo de mi madre el que nació para esto. (Comienza a despojarse de sus insignias.) Si he de mandar ejércitos y velar sobre las armas, y sentenciar pleitos a todas horas para que la una parte se vaya contenta y la otra me saque el pellejo, y vivir con el temor de que me maten enemigos a los que nunca ofendí, y no comer ni beber vino como manda ese médico verdugo…. si todo eso es gobernar, quédense aquí mis llaves y mis galas, y tómelas el que quiera. A mi trabajo y a mi tierra me vuelvo; que más quiero vivir entre mantas que no morir entre holandas. Devuélvanme mi pollino, mi único amigo fiel,  del que no pienso volver a separarme más. Y si algo merezco por lo que hice, sólo pido a vuestras mercedes que me den medio pan y medio queso, que yo comeré de camino a la sombra de una encina mejor que comí en palacio entre manteles brocados. (Al público.) Y a vosotros, ciudadanos de esta ínsula Barataria, adiós. Si no os hice mucho bien, tampoco quise haceros mal. Nadie murmure de mí, que fui gobernador y salgo con las manos limpias. Desnudo nací, desnudo me hallo: ni pierdo ni gano. Adiós, señores».

Mariela Verónica Gagliardi

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