*** Agosto 2017 ***

La Varsovia1

A fines de 1930, la capital de Polonia se constituía como la ciudad más grande del país. Su grandeza abarcaba a 350.000 judíos que se caracterizaban por su despliegue cultural e inteligencia. Después de Nueva York, venía Varsovia, ocupando el segundo puesto en cuanto a demografía de dicha religión. Lamentablemente, tres años después la población se redujo a un tercio.

Llegando a la siguiente década, los nazis comenzarían una de las masacres más tenebrosas de la historia mundial: el ghetto. Cuando las tropas alemanas ingresaron a Varsovia, no solo terminó la cultura sino gran parte de esta sociedad judía que el único pecado que cometió fue ser judía según los ojos nazis.

Esta es una historia, de género dramático, que une a dos mujeres muy diferentes entre sí, que están viajando de Varsovia (Polonia) a Buenos Aires (Argentina). Durante el viaje surgirán demasiados conflictos que la serenidad de las aguas no podrán menguar.

La Varsovia” (escrita por Patricia Suárez y dirigida por Liliana Adi) une dos épocas tan distintas como similares.

Ambientada en los años 30’, todo lo que sucede no pierde vigencia.

Como tema más a flor de piel y polémico, se ubica el de la prostitución. Pero, en un comienzo parece tratarse de una simple rivalidad femenina, en que un hombre es el centro de disputa. Aunque en cuanto la obra sigue su curso y la música decora las escenas, Mignón (Silvana Rosón) y Hanna (Lena Simón) se cuentan las costillas. Una adulta y, la otra, muy joven, hablan de dicho hombre que no es ni más ni menos que un cliente.

¿Puede existir amor en una relación en que el cuerpo es tomado como objeto y por el cual se paga para obtener placer?

Esta es la historia que, de manera bidimensional, muestra a una Mignón rígida, fría y dura; que, simplemente, traslada a Hanna hacia los brazos de ese hombre.

Todos, desde el público, maldecimos las conductas y dichos de la primera que se regodea de la fragilidad de la segunda.

Y, por qué hablo de bidimensionalidad. Justamente, porque la dramaturgia no transcurre solo en la proa del barco sino que vivenciamos –gracias a la iluminación y melodías- momentos en que las damas bailan, en que se conocen con otras personas y en que las figuras se fusionan con sus sombras para justificar que, ambas, son seres tan oscuros y tenebrosos como manipulables.

Una excelente escenografía, súper artesanal –constituida por maderas superpuestas-, un vestuario blanco y delicado, un texto deleitoso y atrapante, al que se le une la dirección precisa y fina de su directora; permiten que “La Varsovia” sea una propuesta justiciera y artística de alto vuelo.

Varsovia, la ciudad más grande de Polonia, que comenzó con la trata de blanca (denominadas en Europa como esclavas blancas) incluso antes del Siglo XX y, antes de recibir esta denominación moderna. Es durante la primera oleada inmigratoria de Europa a Argentina que se encontrarían los primeros movimientos que involucrarían a tantas víctimas engañadas y cegadas, llevadas a América para un mejor porvenir.

Mignón, del mismo modo, seduce con palabras a Hanna –creyendo en su ingenuidad-; hasta que el discurso de Hanna deja en evidencia el poder con que se hilvanaban las peores desventuras.

Raquel Liberman, fue una valiente mujer que tuvo las agallas para denunciar en 1926 a la Sociedad de Socorros Mutuos (bajo la que se escondía la organización Zwi Migdal), insistiendo varias veces con información precisa como la que se refiere a dicha agrupación con el nombre de Varsovia.

Nuestra querida Ciudad Porteña, 5 de enero de 1875, sanciona la primera ley referida al ejercicio legal de la prostitución, bajo la que solo se controlaría médicamente la salud de estas mujeres.

Recién adentrada la década del 30´, década en que se desarrolla la presente obra, se decreta la ley 12.331, gracias a la cual se cerrarían los prostíbulos existentes en capital federal y prohibiría la actividad en todo el país.

Casi un siglo después, no se consigue, realmente terminar con este negocio tan macabro que día tras día sigue cobrándose las vidas de mujeres que, en su mayoría, son engañadas con palabras prometedoras. Estas mujeres de antes y de ahora, son mujeres y merecen ser consideradas como tales.

ficha La Varsovia

Mariela Verónica Gagliardi

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Comentarios en: "Esclavas blancas" (1)

  1. […] Sabor a teatro – La Varsovia Por Mariela V. Gagliardi “Una excelente escenografía, súper artesanal –constituida por maderas superpuestas-, un vestuario blanco y delicado, un texto deleitoso y atrapante, al que se le une la dirección precisa y fina de su directora; permiten que “La Varsovia” sea una propuesta justiciera y artística de alto vuelo.” […]

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