Antes de antes, de Marcelo Savignone

Estreno el viernes 11 de marzo, 21 hs.Una fábrica marca el pulso de corazones sin rumbo. Personajes atrapados en rencores, miserias y miedos. Entre luces desgastadas, un hombre busca su historia. El pasado vuelve, se repite, baila agazapado entre máquinas y recuerdos. ¿Dónde quedaron los sueños? Antes de antes. De los sueños vive el hombre que ya no tiene nada…
Actúan: Sergio Berón: Gabriel, Juan Hurtado: Daniel, Lucía Manrique: Amanda, Alejandro Naviliat: Kosaco, Chusa Blázquez: Raquel, Natalia Suárez: Berta, Viviana Corea: Irma, Damasia Etchemendy: Juana, Soledad Cardigni: Nina, Martín Rispau: Alfredo, Gustavo Slep: León, Bruna Sambataro: Esther.
Concepción y Dirección: Marcelo Savignone
Asistente de Dirección: Andrea Guerrieri
Diseño de luces: Matías Roncoroni
Operación técnica: Sebastián Cattan
Supervisión de vestuario: Mercedes Colombo
Arte: Ed
Producción integral: Antes de Antes
Funciones: viernes, 21 hs.
Belisario Club de Cultura
Av. corrientes 1624 – C.A.B.A.


Los invitamos a otra noche de mitos y leyendas, otra noche para viajar al pasado ancestral de la humanidad y recordar lo que la civilización moderna ha olvidado. Será la noche del reencuentro en el escenario de Diego Ruggeri el Arpa Errante, poeta y contador de antiguas leyendas, con la cantante y percusionista Romina Pizzarelli, que una vez más brindará su canto a la narración y mezclará su voz con la voz del Poeta. Podermos oír junto a ellos una leyenda china, una leyenda esquimal, una acerca del dios Odín, una historia medieval acerca de la amistad entre dos guerreros y su combate final, más algunos poemas y canciones dentro de la misma temática y una sorpresa para el final.
El Stella Maris zarpa de Buenos Aires a San Petesburgo explorando la ruta del Pacífico para evitar el conflicto bélico que asola el Atlántico.
Tres mujeres perdidas en el camino, al igual que la casa rodante donde cohabitan, casi sin saberlo, un espacio común sin encontrarse. Sin embargo, un día se encuentran, se rozan, se incorporan, se registran como pueden y como cada una se ve. Y es en ese instante donde el delirio cotidiano estalla, se vuelve absurdo y pierde el sentido. O quizá lo encuentra.
Un chico de 11 años, mudo de nacimiento, resuelve sentarse para contar su vida y su realidad. Sería una historia común, si el chico no estuviera sentado en una silla afuera de la ventana, pegada con un chicle. Adentro de su departamento de 31 metros cuadrados, conviven un padre desempleado, que vive en calzoncillos, un hermano que trabaja manejando una fotocopiadora vestido de traje, una hermana soltera buscando un marido, una madre trae basura de la calle, un enano físico culturista que vende flores, un pájaro adentro de una botella y un perro que fuma. Todos de frente a un viaducto, donde el tránsito día y noche esta embotellado.
El Bululú era un unipersonal interpretado el actor español radicado enArgentina, José María Vilches. Se convirtió en un éxito en los ’70. Una grabación de ese espectáculo, basado en textos clásicos españoles, llegó a Osqui Guzmán cuando empezaba a estudiar teatro. Lo aprendió de memoria y presentó fragmentos cuando estudiaba en el Conservatorio de Arte Dramático. A 25 años de la trágica muerte de Vilches, Osqui Guzmán y Leticia González de Lellis, presentan esta versión renovada de este recordado y querido Bululú, recreándolo en la mezcla de las culturas española, la patria de Vilches, argentina, la patria de Osqui, y boliviana, la patria de sus padres. El Bululú, un homenaje a Vilches y a las patrias culturales de nuestra América.
Caperucita y el lobo se conocen desde siempre. Crecieron juntos. Ella no recuerda mucho, él demasiado. Flora y Pedro están unidos por todo lo que los separa. Cuando el amor no alcanza para salvarse, la huida es imposible y el presente es apenas un instante, entonces, se está en el fondo.
Un viaje juglaresco, fresco y cautivante por la comedía dantesca. Para aquellos que leyeron La Divina Comedia, un recorrido por sus emblemáticos pasajes, para los que no, una invitación a sumergirse en su maravilloso mundo.
Escrito
en marzo 9, 2016