*** SEPTIEMBRE 2025 ***

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El frío arco iris: pinceladas de arte

Vacaciones Timbre 4

Las vacaciones tanto de invierno como de verano permiten que las carteleras de teatro vibren de una manera diferente, dándole la oportunidad a grandes y chicos para que disfruten de sus amplias variedades.

En invierno, con el frío recalcitrante y esas lluvias que menguan por momentos y vuelven a pintar la ciudad de paragüitas; resulta ser el escenario perfecto para no quedarse en casa. Resulta verdaderamente imposible poder asistir a todas las obras que deseaba por eso es que tuve que escoger algunos lugares donde situarme algunas tardes. Timbre 4, sin lugar a dudas, fue mi refugio, en el que conocí algunos artistas, vibré con propuestas diferentes y pude observar la conducta de los más pequeños cuando son llevados (o lo piden) a disfrutar de un espectáculo de nivel. Porque eso es Timbre 4, un espacio en el que se puede ir sin titubear ni sentir que el dinero se malgastó o que el tiempo se perdió.

El primer hallazgo fue un concierto de música, titulado como ¿Por qué no te mandé al turno tarde?, a cargo del grupo Los Raviolis. Este ensamble hizo saltar, jugar, correr, bailar, cantar y reír a todas las familias presentes. Recorriendo un amplio espectro musical, el paseo que llevó casi una hora dejó sin energías a los pequeños que no se rendían ante ninguna propuesta.

Sin lugar a dudas que la canción Soy pelotita de ping pong fue una de las puestas más divertidas para observar desde lo más alto de la platea, viendo como los cuerpitos rebotaban sin cesar. Juegos para relacionarse con sus padres, para invitarlos a participar de una aventura audaz -demostrando cómo se puede compartir la risa con distintas generaciones-.

Pero, ¿cuál es el eje central de este infantil? Justamente, que los adultos puedan replantearse las decisiones que toman o tomaron como padres, y todas las peripecias que irán viviendo durante todo el periodo escolar.

Canciones acerca de los bomberos voluntarios -que invitan a jugar-, otras para saltar, aquellas que fusionan estilos más callejeros y otros ritmos como el rock, pop, cumbia y heavy metal, entre otros; para hacer mover a cuanto humano esté en la sala. La intención de Los Raviolis es que los adultos se desahoguen un poco, se tranquilicen y ¡sepan que no están solos! Padres que instruyen a otros padres, la ternura de hacer crecer una semillita, de cuidarla y protegerla; la diversión que puede tener escoger frases que rimen y aprender de absolutamente todo… como si no existiera un techo.

Bombero voluntario, Chapotear, ¿Por qué no te mandé al turno tarde?, Celular en la mano, Semillita, No me sale la tarea, Se explotó, Diente diente, Nelly the elephant; son algunas de las canciones que integraron este fantástico concierto que podría esbozarse como de adultos para adultos, mientras los niños disfrutan de su ¿destrucción?

Claro que continuando con la problemática entre padres e hijos, le tocó el turno después a La familia de la soga que, de una manera bastante peculiar, puede digitar el movimiento de cada uno de sus miembros. Porque si bien puede parecer simpática la unión que tienen y esos lazos tan pero tan estrechos; existen clanes que (metafóricamente) se retroalimentan de este modo enfermizo.

Esta familia no precisa de celulares ni de tecnología para estar al tanto de dónde está cada niño o adulto porque su «libertad» es bastante limitada. Unos pocos metros que pueden extenderse o estrecharse de acuerdo a la actividad que estén llevando adelante en ese instante. Nutriéndose en el lenguaje clownesco, los De la soga realmente fueron un encanto para la diversión de todos los espectadores y dejarán una gran enseñanza al respecto cuando ocurra el desenlace.

A la luna en un barquito, es un deleitoso espectáculo de títeres que fusiona este arte con el teatro, permitiendo que su protagonista nos invite a conocer un poquito más acerca del mundo marino, de sus paseos en busca de su compañera ideal, de sus aventuras y del encanto más valorado: el poder sorprenderse con la naturaleza.

Su intérprete (Matías López Barrios), de un modo especial y preciso consiguió nuestra atención y participación, a la vez que pudo sentirse más acompañado que al comienzo de su triste historia. Porque un verdadero marinero tiene que ser valiente y no temerle a ¿nada? Bueno, eso es lo que intentará demostrar desde lo más profundo de su ser. Cuando consiga llegar a su objetivo, un universo en miniatura le dará un tinte asombroso a las profundidades oceánicas, a su luna, a los peces y al brillo mágico de la vida.

Para completar cada una de las disciplinas escénicas, la obra de danza Soñar no cuesta nada, dejó en evidencia el talento de Claudio Hochman que con los artistas presentes consiguió convertir un mundo paralelo con el real. Así fue como los sueños, de distinta índole, jugaron, se unieron y distanciaron, se complementaron y/o fragmentaron, hasta hacernos entender que la imaginación es la principal protagonista en la vida de todo niño o adulto. Este espectáculo es increíble y consigue despertar todos los sentidos, aunque no considero que sea para un público muy pequeño por la cantidad de recursos que utiliza.

Valiéndose del color blanco para los vestuarios y la sencilla escenografía, es posible que un personaje se entrometa en el sueño de otro, juegue y despierte hasta hacernos confundir deleitosamente. Un juego dentro de otro, un paso de baile que es secundado por otro y la música -en vivo- que sonará a cada momento que se precise.

Como un círculo perfecto, esta aventura invernal culminó de la misma manera que empezó: con otro recital de música y esta vez de la mano de Lalá y el Toque toque con su nueva performance Muevequetemueve.

Esta agrupación que conocí hace unos cinco años atrás y que cada vez está más consolidada, con nuevas ocurrencias y un gran director musical: Osvaldo Belmonte (quien, además, es el tecladista de la orquesta).

Desde ya que la solidez que tiene cada uno de sus integrantes, junto a la originalidad y talento; permiten despertar, cada vez más, el interés de sus seguidores -entre los que hay muchísimos grandes-.

¡Qué importante se vuelve el darle a los niños productos de calidad, sin subestimar sus edades!

Y Lalá (Karina Antonelli) es el claro ejemplo de cómo conseguirlo.

Con una impronta fundamentalmente basada en la reflexión, en la enseñanza, en la diversión, en el arte, y en colocar cada sabiduría sobre notas musicales que harán aún más llevadera la cuestión.

Desde la primera vez que vi a esta fenómena agrupación en la sala de NoAvestruz, el recorrido se volvió más interesante, más sólido, emblemático, nutriéndose de instrumentos que no abundan en orquestas para jóvenes y que son tan placenteras para los oídos humanos.

El barco y el barquito, Canción marinera, No se vaya a confundir, Horizonte, Tómelo como lo tómelo, Exagerado José, Peces en el aire, Reggae de Chaplín, Tarantela de corazón, Cara de amore, Vals de cuando, Mal ô mains, O laláque lelé, Sanará, Candombe, y, Esmeralda ráscame la espalda; son las canciones que componen el nuevo disco y que vale la pena adquirir.

Oscilando entre vals, chacarera, tango, melódico, y otros ritmos; es posible colorear no solo las proyecciones visuales que puede observarse durante cada tema, sino el alma, la suspicacia y el amor por lo que se hace.

Haciendo trencitos, permitiendo participar a su público, interactuando como corresponde a los espectáculos para niños y soltando la imaginación. Integrando a la amiga tana que llegará para darle frescura a su performance y permitiendo que la tarde se tiña de arco iris.

Una inmensa felicidad que exista tanto arte en la Ciudad de Buenos Aires y que pueda rodar por diferentes territorios en busca de esperanzas.

Los Raviolis y Lalá, sin lugar a dudas, que existen como cable a tierra, como lenguajes comunes y de reflexión en un punto, de hallazgos, de maneras de ver y sentir la vida al igual que de un universo sensible compuesto por las criaturas que lo habitan.

Ficha Vacaciones Timbre 4

Mariela Verónica Gagliardi

 

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Grandiosos circenses

Circo Alboroto 28 de julio Hoy funcion

Ficha Circo AlborotoSon una minoría (si es que ésta exista) quienes acuden a un espectáculo sin expectativas y neutrales. Ir desprovistos de adrenalina, posiblemente nos haga empaparnos en una aventura sin igual; mientras que llevar la carga de lo que «debería ser», puede provocar la ingrata desilusión. Claro que no siempre es posible decirle a nuestras mentes qué máscara portar y en qué momento.

Conocí al Circo Alboroto en el Festival de Rafaela, años atrás y me encantó. Y es que no existen demasiadas cosas que se puedan decir cuando algo encanta de entrada. Un cuarteto de artistas-acróbatas que la tienen súper clara con sus rutinas físicas, con sus trucos, que saben mantener un feedback -constante- con su público y que, por más fallas técnicas que pudieran ocurrir si es que éstas tienen lugar, no distraen en absoluto a sus espectadores.

Hoy función es lo nuevo de Circo Alboroto que vendría a ser la secuencia del anterior 4 X 4. Una rutina excelente que tiene lugar como previa a lo que sería el gran show. Sin embargo, resulta ser tan entretenida dicha introducción que es posible olvidarse del pos.

Así es como podremos ser testigos de todas las peripecias que pueden ocurrir y desatarse en el armado de un espectáculo de circo. La plasticidad de los cuatro acróbatas llama la atención, sumada a la suspicacia y picardía en sus rostros, en sus sonrisas eternas y en el modo que tienen -tan peculiar- de armar una historia.

El género absurdo tiene un gran protagonismo durante la función y es posible, incluso, construir una performance de ballet circense, mientras una meditación, eterna, tendrá lugar en escena. Al mismo tiempo que unos amigos pretenderán convertirse en magos sin tener muy en claro la resolución de sus trucos, y poniendo en «peligro» a quienes se prestaron a intervenir en dichos cuadros de ilusionismo.

Y es que este circo demuestra, a cada momento, que la vida es una ilusión óptica, que es posible construir con mucho y también con poco. Que el juego es la pieza fundamental de creación, capaz de adoctrinar a quienes más lo añoren.

El alboroto de estos personajes les permite inventarse y reinventarse a cada rato, dejándonos atónitos, deseando que la función no comience para que nunca jamás termine.

Este es el efecto que produce la alegría en cada uno de sus sketchs, en los conflictos típicos cuando el tiempo agobia y debe encontrarse una solución casi inmediata, cuando la pasión rompe con las estructuras tradicionales y es posible disfrutar un circo en el teatro y del teatro en un circo. Ambas propuestas se combinan, se nutren, se fusionan y dan como resultado que después de cada finalizado el espectáculo se pueda respirar ese aroma a verano, relajado, con la oportunidad de convertirnos en fans o seguidores, que queramos saber sus próximas fechas, sus giras por el país y cuándo tendremos la oportunidad de divertirnos, consumiendo un producto artístico de calidad.

Respecto de la parte técnica que incluye todo el dispositivo escénico, de iluminación y sonido; realmente el Teatro El Cubo cumple con sus funciones al pie de la letra; permitiendo que el elenco pueda vivenciar su show sin nervios innecesarios.

El dinamismo de este grupo hace que cada situación cómica, cada «dramatismo» y cada ironía puedan ser entendidas y sentidas como las propone Circo Alboroto. Por eso es que tanto niños como adultos pueden (puedo) y podemos repetir la ida al teatro, observando cada vez más detalles y repetir aquellos momentos en que fuimos felices.

Mariela Verónica Gagliardi

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Verde que te quiero swing

Tierra de Oz1

Ficha Tierra de OzLos clásicos pueden seguir siendo «clásicos» o conseguir una impronta diferente como para determinar que está basado en…

Esto es lo que ocurre con Tierra de Oz (libro, letra y coreografías a cargo de Gigi Marchegiani; dirección y puesta en escena de Sergio Lombardo), una comedia musical que se las trae a todo trapo. Que atrae visual y sonoramente, una historia conocida por todos pero totalmente diferente -donde es posible reconocer algunos detalles del libro original pero con más colores y tintes modernos-.

El mago de Oz, entonces no es hombre sino mujer, la autora Gigi Marchegiani que deslumbra con su sutileza y bondad. Y, Odette (la bruja mala) es quien se lleva las ovaciones de los espectadores: Giannina Giunta que siempre parece (y es) recargada, ¡qué mujer!, con puro glamour, con sus tonalidades vocales. Ella atrapa al público, se lo lleva en el bolsillo, logra que cada una de sus apariciones sea única, y dota al espectáculo de ese ilusionismo necesario para permitirnos soñar una y otra vez. Porque detrás de esa malvada, se esconde otro gran corazón.

Qué decir de Laurita Fernández, protagonizando a Emma (Dorita en versión original), que con su perfección dota cada coreografía de enérgica danza y trucos como es su costumbre. Deslumbrando a cada paso y sonriéndole a todos sus amigos que irá conociendo a lo largo del camino esmeralda. En esta aventura no irá sola sino acompañada de Tincho y Fede, aunque como ya se sabe, tendrá la oportunidad de dialogar con más personajes.

La unión es lo que más parece destacarse en este argumento moderno, las diferencias entre seres que en nada se parecen y, sin embargo, tienen el mismo deseo: conseguir aquello que les falta para ser del todo felices.

Siempre, pero siempre, la fórmula reside en crear un espectáculo para niños donde no se los subestime, se los entretenga, se les deje alguna enseñanza y, si se puede, se les regale más de una sonrisa. Acá, todo se cumple y no por casualidad, sino porque el equipo técnico y artístico existen y no son un agregado como puede ocurrir con la decoración y/o escenografía. Cada deseo, entonces, del león rockero (José Tramontini), del espantapájaros y del luminoso hombre de hojalata; serán cumplidos. Y esto no es azaroso sino el corazón que late hasta en el objeto más inanimado.

Singularmente llamó mi atención este rey de la sabana que con su guitarra y pelos al viento se unía al ritmo veloz. Sintiendo cada nota, sin lugar a dudas, junto a la maga son los personajes más vistosos, atractivos y que más entusiasmo le otorgan al musical.

Las aventuras de esta niña aburrida, harán que su fantasía sea un modo de vida, un milagro buscado y perseguido hasta el cansancio en que los cuerpos reposan hasta seguir el baile que más se adecúe a sus propósitos. De eso se trata la vida: de convertir la rutina en alegría y que el hartazgo nunca llegue, ni siquiera en la infancia.

El verde, el del camino hacia Oz, la esperanza que titila en cada performance, que desfila por el escenario en busca de complicidad, de alegría y de un leitmotiv.

Tierra de Oz es una conjunción enérgica, divertida, llena de colores, de proyecciones visuales y de un dinamismo en que pareciéramos rodar sin darnos cuenta de ello. Ver los rostros de todas las criaturas presentes, sus destellos, sus aplausos y las ganas de más es lo que significan un éxito.

Mientras los zapatitos brillantes estén en sus pies, ella podrá hacer lo que quiera, ir hacia un destino u otro, convocar a su hada madrina, conversar con seres extraños y otorgarle a sus días un poco de adrenalina. Esta es la historia y la aventura recién comienza.

Mariela Verónica Gagliardi

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Magnolia, de la Compañía D Zoquetes, en Teatro El Baldío

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Jueves 21/7, 17 hs: MAGNOLIA -obra de teatro afinada por payasos- (de la Compañía D Zoquetes).
Oma y Monk viajan con un circo ambulante presentando a la maravillosa Magnolia, su planta Funanbulista! Una mañana ensayando para la presentación descubren que Magnolia se marchitó. Despedirán a su amiga con un entierro payaso que de tantas lágrimas derramadas sobre la tierra, crecerá un nuevo brote que se sumará a ellos en el viaje.

Oma: Cintia Axt, Monk: Mariano Martínez
Música: Mariano Martínez
Diseño y fotografía: Julián Aguirre
Dirección: Compañía D Zoquetes

Teatro El Baldío

(Boulevard Finca 6577, Ciudad Jardín – Lomas del Palomar)

Entrada: a la gorra.

 

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La bella durmiente en el Kairós

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Ha nacido la Princesa Aurora. Es un día de enorme alegria en el palacio, la Reina ha organizado una gran fiesta y se ha invitado a toda la población. A todos menos a Maléfica. Indignada y enfurecida la malvada bruja lanzará sobre la princesa un oscuro hechizo que sólo podrá ser contrarrestado con el primer beso de amor.

Durante las vacaciones de invierno de martes a domingos vení al teatro a revivir la magia de este clásico de todos los tiempos. Una aventura dinámica, divertida y sorprendente para toda la familia.

Ficha artístico-técnica

Versión: Sebastián Zaus
Actúan: Cecilia Dellatorre, Milagros Gallo, Bárbara Goldschtein Casariego, Lucía Machado, Florencia Otero, Iago Scippo
Escenografía: Lupita Sosa Martínez
Asistencia de dirección: Lucía Machado
Prensa: Analía Cobas, Cecilia Dellatorre
Producción ejecutiva: Azucena Producciones
Coreografía: Lucía Machado
Dirección: Sebastián Zaus
Duración: 60 minutos
Teatro El Método Kairós
(El Salvador 4530 – C.A.B.A.)
Teléfonos: 4831-9663
Web: http://www.elmetodokairos.com.ar
Funciones: Domingos, martes, miércoles, jueves y viernes, 15:30 hs y 16:30 hs. Sábados 14:30 hs.
Hasta el 31 de julio

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Valor Vereda en el Museo Ferroviario

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De martes a viernes, el grupo para niños invitará a jugar a los más pequeños.

Las entradas son libres y gratuitas y se retiran un rato antes. Capacidad limitada.

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La quinta estación, de Mario Cura

        

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Dirección : Laura Formento

 Estreno 6 de Agosto 21 hs

Dynart Espacio de Arte CABA

Vuelta de Obligado 3587 – Tel. 4701-9677

 Entradas : $ 150

 Reservas: 4701-9677 / whatsapp : 11-51479316

mail: reservas_laquintaestacion@hotmail.com

 Sábados de Agosto a las 21 hs

 Sinopsis

¿Qué pasa con esos amores  que no nos animamos a vivir?  Dicen que el amor no termina cuando una relación se acaba, sino cuando el amor se olvida.

La Quinta Estación habla sobre el miedo a amar, la pasión, la soledad, el desamparo, los sueños de juventud y la poesía.

Elenco:

Victoria Stecca -Rodrigo Gual

 Autor: Mario Cura

Dirección: Laura Formento

Vestuario y Peinado: Ignacio Estigarribia

Escenografía: Laura Formento

Maquillaje: Cecilia Ochoa

Iluminación: Martín Mild

Fotografía : Alex Robledo

 Prensa y Difusión: Laura Mathieu

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Entrevista a Los Cazurros

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Pablo Guerrero y Ernesto Sánchez conforman a este dúo que hace mucho más de dos décadas se hizo famoso en el programa Paka-Paka, para luego colmar de alegría y enseñanzas a todo el país con sus giras teatrales y en espacios públicos. Ellos se adaptan a los lugares en que les toque actuar para que no exista criatura ni familia que se los pierda.

Hay espectáculos que triunfan y otros que quedan en el olvido. ¿A qué se debe el éxito que año atrás año consiguen Los Cazurros?

Creemos que la continuidad de una propuesta lúdica y por decir de alguna manera , una propuesta que apunta al juego, a la diversión y al rescate de la imaginación es lo que hace que los chicos sigan teniendo empatía con nosotros, que cabe aclarar somos dos personajes que hablan su mismo idioma y tomamos con la misma seriedad que un chico el momento del juego ; en nuestro caso el juego teatral y/o televisivo.

¿Cómo fueron esos comienzos cuando aún no estaban en el imaginario social de los niños y sus familias?

Lejano y cercano a la vez… Nos conocimos hace 24 años estudiando teatro… Nos unió la pasión por el teatro y por generar nuestros propios proyectos artísticos… Nos juntamos… escribimos nuestro primer espectáculo que se llamó “Al Rescate de la Imaginación” en el año 1994… Empezamos a trabajar en la Feria del Libro, En la Feria del Libro Infantil, en escuelas, colegios y jardines de infantes… en el verano trabajábamos en la costa la gorra… nos veían miles de personas por año… Al año siguiente escribíamos otro espectáculo y así más funciones… mas experiencia… siempre pensando en hacer mejor lo nuestro… disfrutando … divirtiéndonos … De manera inevitable ha pasado el tiempo y mucha agua bajo el puente de Los Cazurros y seguimos haciendo lo mismo en teatro o televisión… solo con más canas.

¿Dónde reside la diversión?

La diversión en nuestro caso es hacer espectáculos o programas que nos den placer al momento de la actuación.

Por otro lado no olvidarnos nunca de nuestra niñez, eso hace que la diversión sea natural y se vea a través de la pantalla o en el escenario el disfrute nuestro al hacer Cazurros.

¿Consideran que existen espectáculos que se fragmentan según sus edades? ¿Por qué?

Sí… y a veces es inevitable… No es lo mismo escribir un espectáculo para niños que tienen entre cero y 4 años… los que tienen entre 4 y 8 años… y los que tienen entre 8 y 12 años por poner un número arbitrario de la niñez … Las capacidades de atención son diferentes, sus gustos… o necesidades que tienen según su edad… Nosotros cuando pensamos nuestras obras de teatro o nuestros programas para tv intentamos que se sean lo más universal posible… que lo puedan disfrutar tanto las niños como los adultos… Hay espectáculos o programas de televisión que apuntan a una franja de edad determinada otros son más amplios… pensamos que depende de la propuesta artística.

¿Qué opinan acerca del mundo de las princesitas en la actualidad?

Las Princesas, los piratas, los monstruos, etc, siempre fueron parte del mundo infantil; no se trata de los personajes que se representen, sino el tema radica, a nuestro criterio, en el uso de esa temática.

La estigmatización de la princesa perfecta, la mirada errónea a nuestro parecer de mostrarles a los niños y niñas ciertos estereotipos como un fin a imitar o una meta para alcanzar esa «felicidad plena » que depende de lo que se ve y no lo que se hace.

En el código Cazurro, es posible entretenerse aprendiendo. ¿Cómo comenzaron a construir este mundo lleno de colores e imaginación?

La construcción del mundo Cazurros surgió desde el primer momento… intuitivamente… nuestra primer referencia para escribir y crear espectáculos éramos nosotros mismos… Por eso la apelación a nuestra niñez, al recuerdo de cuando éramos chicos… Eso nos dio una herramienta fundamental … saber qué nos gustaba, qué nos divertía, qué cosas no gustaban, no la pasábamos bien… y a partir de ahí empezar a construir ese código… esa estética.

¿Cómo escogen las temáticas de los shows y qué aspectos van teniendo en cuenta?

Las temáticas las vamos sacando de nuestra bitácora de viaje por la vida, de nuestros recuerdo de la niñez y de la actualidad que vemos y sentimos. Vamos eligiendo qué queremos contar, de qué modo llevarlo al escenario y después armamos esa gran aventura Cazurra que puede llevarte a distintos momentos y escenarios.

Teniendo en cuenta siempre de no sacar el foco de que los receptores son niños y niñas; por lo tanto las temáticas, el arte, la música, el vestuario tienen que ser elementos que los atraigan y les despierten diferentes sensaciones.

¿Qué satisfacciones se llevan después de cada función en el teatro?

Las satisfacciones son muchas… hay una satisfacción que tiene que ver con un costado más interno… que tiene que ver con disfrutar lo que hacemos… de divertirnos … de estar orgullosos de escribir, dirigir y actuar en un propuesta artística que sigue vigente después de más de 22 años… Y por otro lado… la satisfacción cuando termina la función… el cariño y el agradecimiento de los chicos y grandes… los besos, los abrazos, las fotos… el recuerdo que nos llevamos.

¿La pasión se contagia?

La pasión siempre está. La cuestión es despertarla, ponerla en acción y después cuidarla, dejarla crecer y mantenerla firme.

Muchas veces la devolución en forma de cariño de los chicos hacia nosotros es lo que mantiene viva la pasión y el respeto a lo que hacemos.

Una gira por todo el Conurbano Bonaerense en vacaciones de invierno: ¿cómo se están preparando?

Nos estamos preparando con alegría, ansiosos por recorrer la provincia… Lo nuevo de ir a localidades que nunca habíamos ido… de volver a otras que ya habíamos estado… El placer de estar de gira con nuestro equipo Cazurro que tanto nos divierte… viajar y hacer lo que nos gusta.

Mariela Verónica Gagliardi

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Vacaciones en El Errante (Palomar)

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Cómo quisiera ser animal

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Ficha Zoomos libres¿Puede existir un derecho más importante que la libertad?

Sin ánimos de convertir una crítica teatral en una descarga social y política, mi deber como periodista y ciudadana, es consagrar al reino animal. Un reino que, tantas veces y en reiteradas ocasiones, se menosprecia, se pretende subordinar a la especie humana, se intenta convertir -mediante la domesticación y diversos mecanismos- en seres cuasi idénticos al hombre.

Mientras observo la comedia musical Zoomos libres (creada por Mariano Taccagni y Agustín Konsol), comienzo mi introspección, me cuestiono por las veces que de pequeña iba a visitar animales encerrados, les daba de comer, repetía ritos y costumbres y deconstruyo lo establecido por el capitalismo.

Es entonces cuando las puertas de un zoológico se abren y se decide que los animales que lo habitaban y, estaban y/o habían nacido en cautiverio, sean libres. «¿Qué pensás que vas a hacer, cómo sobrevivirás? « De aquí en adelante, estos seres tan peculiares se irán tropezando con diversos obstáculos de la sociedad, al mismo tiempo que el temor se apoderará de ellos. ¿Para qué pueden querer ser libres si no tienen a dónde ir ni cómo desenvolverse? Estos animales, no han tenido la oportunidad de aprender lo que su instinto les otorga de nacimiento. Son seres que tienen su rutina, que se enamoran, juegan, socializan y no parecen precisar esa libertad tan discutida.

A su vez, Fredy (Mariano Taccagni), el guardia del zoo, los irá acompañando en esta aventura frustrante hasta que ellos mismos decidan, por fin, lo que desean para el resto de sus días.

«Pero de mí, puedo decir que estoy vacío, sin sus graznidos, sus monerías, sin mis amigos»…

¿Acaso alguna vez se les ha consultado si necesitan algo, si son felices comiendo el alimento que se les brinda, si desean estar más o menos limpios, si las rejas no los aprisionan notoriamente…?

«Libertad, ¿para qué, para quién?»

Inevitablemente, la noticia del Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires acerca de cerrar el zoológico de Palermo, no es un tema menor. No es algo que sobrevuele y se olvide. Han dejado morir a varias especies de animales en extinción, se los ha maltratado, se los ha abandonado. Y todo, mientras las criaturas junto a sus padres recorrían cada celda, cada prisión y, seguramente, nadie se ha detenido a llorar por el dolor ajeno. ¿Para qué? Si son menos que los humanos, si tienen que divertir, si están como en vidrieras, si las características peculiares de cada animal y especie determina que una ciudad tan contaminada como la capital no les otorga la naturaleza y hábitat que merecen.

«No te ilusiones, las personas son complejas» – canta uno de los animales que van conociendo el reino no animal.

Sin lugar a dudas que esta pieza artística emociona, entretiene, nos pinta una sonrisa inmediatamente y consigue su objetivo principal que es concientizar: «¿A dónde ir, a dónde irás?»

Entre la presencia de la excelente actriz Jimena Gonález que interpreta a Isadora y las ocurrencias que irán dándose paso, es que Zoomos libres dejará pintada su huella de colores en este camino de la vida que podrá ser de un modo para unos y de otro para otros. Lo más importante es ser quien se quiere ser y jamás dejar que un «superior» anule la alegría.

Coreografías atractivas, canciones con letras que invitan a la reflexión, estilos musicales que realizan un interesante recorrido desde el rock hasta el género melódico, una estética y escenografía realmente encantadoras, sumado al talento de los actores es que Zoomos libres deberá seguir en la cartelera para cumplir con la misión de llegar al corazón de cada familia Argentina.

«Quiero quedar bonita y ser una jirafa glamorosa» – emite este esbelto animal, pretendiendo concretar uno de sus sueños de coqueta. Letras perspicaces que le dan voz y voto a estos cariñosos y extrovertidos personajes, de la mano de su guardia-amigo, una aventura sin límites que nos permitirán conocer los deseos de quienes no hablan como los humanos sino a su manera.

Mariela Verónica Gagliardi