*** SEPTIEMBRE 2025 ***

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El hombre que perdió su sombra, de Eleonora Comelli y Johanna Wilhelm

El hombre que perdió su sombraEn la novela La maravillosa historia de Peter Schlemihl (1814) de Adelbert von Chamisso, el protagonista, a cambio de una caja con inagotable dinero, le vende su sombra a un personaje misterioso, el Hombre de Gris. Peter se convierte en un hombre rico pero ahora, al no tener sombra, es rechazado por el resto de las personas y debe refugiarse en la penumbra de su mansión. Así, el protagonista pierde la posibilidad de amar y ser amado por Fanny, una bella bailarina. Sin embargo, a pesar de los obstáculos, Peter se enfrentará a una serie de desafíos para recuperar su sombra perdida.

La obra creada por Elenora Comelli y Johana Wilhelm, a partir de una versión libre del cuento homónimo de von Chamisso, concibe una realidad multiplicada donde coexisten las artes visuales, la música y el movimiento: dos músicos que tocan en vivo, dos artistas visuales que realizan proyecciones ilustradas, cinco intérpretes que traducen al movimiento la palabra, el sonido y la luz. El hombre que perdió su sombra es una obra que reflexiona con magia, humor y peculiar belleza, sobre la vida de un hombre que se debate entre la oscuridad y la luz, entre la luz y su sombra.

Esta obra fue seleccionada a partir de la «Convocatoria de proyectos teatrales dirigidos a niños y niñas para programación 2018», cuya preselección estuvo a cargo de María Luján Picabea.

Actúan: Pablo Fusco, Sebastian Godoy, Griselda Montanaro, Santiago Otero Ramos, Gastón Exequiel Sánchez

Músicos: Christine Brebes, Axel Krygier, Alejandro Terán

Vestuario: Paula Molina

Escenografía: Johanna Wilhelm

Iluminación: Ricardo Sica

Video: Federico Lamas

Proyecciones: Gisela Cukier, Johanna Wilhelm

Asistencia de dirección: Vanesa Campanini

Producción: Francisco Patelli

Colaboración en dramaturgia: Isol Misenta

Coreografía: Eleonora Comelli

Dirección musical: Axel Krygier

Dirección: Eleonora Comelli, Johanna Wilhelm

Web: http://www.teatrocervantes.gob.ar/

Duración: 70 minutos

Clasificaciones: Teatro, Infantiles

TEATRO NACIONAL ARGENTINO – TEATRO CERVANTES

Libertad 815 – C.A.B.A.

Teléfonos: 4816-4224

Web: http://www.teatrocervantes.gob.ar/

Entrada: $ 280,00 / $ 230,00 – Domingo – 15:00 hs – Hasta el 23/06/2019 y Del 13/07/2019 al 04/08/2019

Entrada: $ 280,00 / $ 230,00 – Sábado – 15:00 hs – Del 01/06/2019 al 22/06/2019 y Del 13/07/2019 al 04/08/2019

Entrada: $ 280,00 / $ 230,00 – Miércoles, Jueves y Viernes – 15:00 hs – Del 24/07/2019 al 02/08/2019

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Ser conservador con el cuerpo ajeno

Cien veces no debo1

Todo terrestre habrá visto la película interpretada por Luis Brandoni en la que, su un padre, decía la famosa frase: “¡Le inflaron el bombo!” Un elenco inolvidable compuesto además por: Norma Alejandro, Andrea Del Boca, Federico Luppi, Darío Grandinetti, Oscar Ferrigno y Verónica Llinás. ¿Quién podría olvidar determinadas escenas del texto de Alejandro Doria basado en el original de Ricardo Talesnik?

Con un éxito tan grande y rotundo como el que tuvo este film de los años 90´ (dirigido también por  Doria), resulta un desafío montar una obra de teatro con un excelente nivel actoral. Pero con un director como Daniel Dalmaroni las expectativas fueron superadas y el elenco pisó fuerte en el escenario. Esta propuesta es oriunda de la Ciudad de Crespo (Entre Ríos) y forma parte de Cervantes Federal (un programa que se hace anualmente, trayendo a artistas de todo el país).

Quien hizo de Lidia (Celina Zamero), la joven embarazada, realmente deslumbró con su interpretación. Considero que el argumento, en estos tiempos, se vuelve más polémico ya que se relaciona, íntimamente, con los miles de casos de violencia de género. Esta colegiala que está a punto de terminar quinto año, que sigue los sueños ajenos y que pretende conformar a su madre y/o padre a cualquier costo; hasta que entiende que es ella la que debe vivir, aunque para eso deba despegarse de la «comodidad» a la que estaba acostumbrada.

Cien veces no debo (escrita en 1970) es como un castigo impuesto por las maestras de colegios a los alumnos “rebeldes”. Como si por escribir la misma frase, una y otra vez, se pudiera cambiar de parecer o de personalidad o de sentimientos.

Era muy habitual el prejuicio, aunque actualmente siga existiendo y la moral, aunque no se daba el ejemplo, como sigue pasando ahora. Décadas atrás el tema del aborto era aún más silenciado, pero no por eso no existía. Mujeres tildadas de ligeras, de inmorales y mencionadas de tantas maneras para que sintieran ese peso pesado que no deberían llevar bajo sus espaldas. Una sociedad que no ayudaba, que no apoyaba, que juzgaba y, como si fuera poco, familias enteras decidiendo por la futura mamá.

Pero todo se vuelve un verdadero caos -en esta comedia que utiliza a la parodia como principal recurso- cuando Lidia se opone a que decidan por ella. De un momento a otro lo que parecía ser la regla se vuelve oposición y todo mandato es cuestionado por la juventud (tanto por ella como por sus amantes).

Mientras tanto, una casa conservadora alojará a Julio (Adolfo Recchia) y a Mabel (Norma Espiñeira), que se desesperan ante la imposibilidad de controlar a su hija, quien demuestra tener voz y voto en su propia vida. Lo que podría decirse que más impacta es, lógicamente, la temática vinculada a la violencia hacia las mujeres, al trato que se le da a la joven como si se estuvieran refiriendo a un objeto que no tiene sentimientos ni pesares. Los años 70 y la actualidad se diferencian en algunos aspectos: entre ellos se encuentra la lucha diaria que hacemos muchas mujeres por reivindicar nuestros derechos, nuestra inserción en el plano laboral, la pertenencia, la identidad y el modo de ser, queriendo ser consideradas al igual que los hombres. Sin mencionar superioridades o inferioridades, esta versión teatral nos permite revalorizar nuestro rol en la sociedad, sin sentir que se es menos porque “alguien” así lo decrete. Jorge (Ezequiel Buch), Pilo (Ezequiel Gareis) y Carlos (Mario Lorán) le otorgan a la historia un aire de frescura y una lección que oscila entre lo profundo, lo tierno y la cruda realidad.

Hay muchas Lidias esperando morder el fruto prohibido, intentando aventurarse en su camino, en equivocarse por sí mismas, en celebrar su cumpleaños como quieran, en retirar cuadros de la infancia para construir un futuro propio y en determinar que en cualquier parte del mundo una mujer tiene derecho de ser feliz sin ser menospreciada por su elección.

Mientras la actriz se emociona, llora -pero sigue en pie- su discurso se afirma cada vez más. Es momento de que vuele como se lo sugirió Pilo y que no se deje manipular por quienes la trajeron al mundo.

Conservar, guardar, hacer que todo permanezca quieto, igual y sin modificación alguna. Así transcurren los días en este hogar hasta que todo se disuelve. Un hogar que fue reflejo de la Dictadura en Argentina, que copiaba el modelo de someter a los más débiles. Claro que esta pieza artística no utiliza la tragedia como tal, sino que, con humor, pretende crear conciencia. Antes, ahora y siempre, cada mujer es dueña de su cuerpo y de su vida.

ficha Cien veces no debo

Mariela Verónica Gagliardi

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Manteniendo viva su ilusión

Ni con perros, ni con chicos

Las propuestas de musicales en Buenos Aires cada vez son más valoradas por el público, sea éste concurrente o no.

Lo cierto es que son pocas las comedias musicales que cumplen con la función de su nombre. Por lo general, los artistas que cantan excelente no transmiten demasiado desde lo corporal y, los que sí saben de danzas no tienen demasiados dotes vocales.

Ni bien supe que Ni con perros, ni con chicos… se estrenaría en el Teatro Cervantes, reservé mi
Ni con perros, ni con chicos3localidad. Cómo perderse una obra musical con cuatro talentosísimos actores del género (Omar Calicchio, Dennis Smith, Julieta Nair Calvo y Laura Oliva), con una dramaturgia impecable y atrapante (a cargo de Fernando Albinarrate) y la dirección del increíble Javier Daulte. Con un elenco de esta magnitud, ya se sabe que todo será goce y placer por parte de nosotros los espectadores.

Con un listado de dieciocho canciones que se representan como cuadros musicales, me atrevo a decir que se trata de una comedia musical dramática y no solo de un mero musical -ya que el recorrido que se realiza tiene un fuerte argumento y una gran investigación sobre el artista principal sobre el cual gira la trama: Charles Laughton-.

El actor inglés (1899-1962), nacionalizado americano años más tarde; tenía carácter. Y cuando digo carácter es que hacía lo que quería, conseguía cosas que otros no, tenía un lugar privilegiado y el amor incondicional de su esposa Elsa Lanchester (1902-1986).

Esta puesta en escena que aprovecha la estructura de la ex confitería del Cervantes, ubicando a los cuatro músicos excepcionales en el balcón (Marcos Vives, Pablo Citarella, Alejandro Bidegain, Roberto Gutiérrez) y utilizando la escalera y el espacio como precisen; debe ser visto no solo por amantes del género musical sino por todo artista que merezca ser llamado actor, así como también por profesionales vinculados a las artes escénicas.

Quizás pueda parecer una orden muy imperativa de mi parte pero cómo no estar presente en esta invitación a la vida de Laughter que es reconstruida por retazos, jugando con los tiempos pasados y presentes, interpretando diversos personajes, cantando como los dioses y reconociendo la trayectoria del inglés.

Ni con perros, ni con chicos4

¿Qué es teatro?

Y Charles menciona: el que escribe, el que lee, el que llora y el que ríe. Y circunscribiéndose a esta definición, la historia se vuelve magia, como esos papelitos plateados que vuelan por los aires haciéndonos sentir en otra galaxia.

¿Quién es actor, quién no lo es, cómo es este universo ficticio que se entremezcla con la realidad?

Uno de los hilos conductores lo marca el personaje de Greg (interpretado por Dennis Smith), un documentalista que está indagando sobre la vida de Laughter y tiene la brillante y escandalosa idea de conocer a Elsa -la viuda del actor, también actriz-. Narrada como película cinematográfica, todo parece ser escogido hasta con el mínimo detalle de diálogos, texturas y estética de aquella época gloriosa.

Otro de los factores que hacen relucir aún más el argumento se relaciona con el tiempo real surgido por momentos. Con esto me refiero a la reconstrucción de los hechos y a las intervenciones del difunto que cuando no está de acuerdo con algo, aparece para opinar o reclamar u ordenar hacerlo de otra manera.

Ni con perros, ni con chicos2

El luz, cámara y acción están inmiscuidos en su cabeza y aún muerto sigue maltratando a su mujer, la que se desvivió por él, la que anhelaba actuar a su lado algún día y esto se le dio recién con Peter Pan en 1935.

Pero ese amor-odio que sentían uno por el otro los hacía describirse como agua y aceite: éstos se mezclan bien con el amor.

Con respecto a un film sobre el que se hace hincapié es La noche del cazador, ya que fue el único que dirigió él.

Y como mencionaba Alfred Hitchcock, no hay que actuar ni con perros, ni con chicos… Como si se tratara del mismo asunto, de la misma cosa, de algo que, al menos desde afuera, se vislumbra un tanto discriminativo. Pero, fue su parecer. Así como sin Charles Laughton (ni con un gordito).

Las pausas para volver atrás permiten fijar datos, fechas, imágenes y disfrutar de una velada única. De un recorrido que dan ganas de vivirlo a diario. Entre coreografías muy atractivas, espejos utilizados por vanidad y también para reflejarnos en ellos, para desplazarlos por doquier, para quitarlos del camino como a todo lo que sobra y estorba.

Él será recordado por Motín a bordo, Rembrandt, El jorobado de Notre Dame y Testigo de cargo. Pero, ella también será rememorada, sobre todo, por La novia de Frankestein.

Dramaturgia: Fernando Albinarrate. Elenco: Omar Calicchio, Dennis Smith, Julieta Nair Calvo, Laura Oliva. Músicos: Marcos Vives (cello), Pablo Citarella (piano), Alejandro Bidegain (saxo tenor), Roberto Gutiérrez (clarinete). Dirección: Javier Daulte. Funciones: jueves 21:30 hs. Teatro Nacional Cervantes.

Mariela Verónica Gagliardi

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«Hasta la última sílaba del tiempo» estará en la Feria del libro teatral

7 de agosto Shakespeare

Como todos los años, el foyer del Teatro Cervantes se poblará de stands con material seleccionado que el público podrá conocer entre las 16 y las 21, de miércoles a domingos desde el 6 hasta el 17 de agosto, con entrada libre y gratuita.

Esta edición se realizará en memoria de Alfredo Alcón y estará apadrinada por Agustín Alezzo.  Serán diez días de intensa actividad con una agenda que incluye mesas redondas, un taller en tres jornadas sobre teatro nacional, homenajes al citado actor recientemente fallecido y  a Alejandro Berruti, conciertos, presentaciones de libros, puestas escénicas, entre otras actividades.Participan de la Feria del Libro Teatral 2014 las siguientes instituciones: AINCRIT, Alianza Francesa, Argentores, Asociación Amigos del Teatro Nacional Cervantes, Asociación Argentina de Actores, Atina, AYCO Teatro, Biblioteca Nacional, Casa de la Provincia de Mendoza, Casa de la Provincia de San Luis, Casa del Teatro, CELCIT, Centro Cultural de la Cooperación “Floreal Gorini”, Centro Cultural Ricardo Rojas, Complejo Teatral de Buenos Aires, CONABIP, Feria Entrerriana del Libro Teatral, Fondo Nacional de las Artes, Fundación Internacional Jorge L. Borges, Fundación Shakespeare Argentina, Instituto Nacional de Estudios de Teatro (INET), Instituto Nacional del Teatro (INT), Instituto Universitario Nacional del Arte (IUNA), Goethe Institut, Instituto Italiano de Cultura, Oficina Cultural de la Embajada de España y Proteatro.

También estarán presentes las editoriales y librerías: Adriana Hidalgo, Artes del Sur, Colihue, Corregidor, De La Flor, Ediciones Documenta/Escénicas – Alción / 2014(Córdoba), Ediciones Condoblezeta, Emergentes, Eudeba, Leviatán, Librería Guadalquivir, Losada, Nueva Generación, Paidós, Revista Funámbulos, Teatro Vivo, Tusquets.