*** SEPTIEMBRE 2025 ***

Entradas etiquetadas como ‘Miranda’

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Noche mágica de música pop

Machaca3Cuando se termina uno año, siempre se busca hacer un balance.

En el caso de Sabor A Teatro, el desafío es encontrar el último espectáculo del año a cubrir, que sorprenda, que llene de satisfacción al alma y que deje alguna enseñanza.

El 30 de diciembre, casi 31, andando por las calles de Microcentro, un lugar me invitó a pasar. Se trataba de un espacio que forma parte de un hostel en el que se podían ver muchísimas personas de otros países. Con un ánimo festivo, como si ya se tratara de la víspera del 1° de año, una banda estaba tocando. Con un estilo de “rock”, a lo que en la actualidad se suele denominar como tal, seguí depositando mi esperanza en algún otro grupo que se presentaría a lo largo de la noche.

Y se trató de la segunda banda, una banda con vigor, con muchísima onda, con un repertorio propio y otro de covers, que desfiló por el folk, pop y nos brindó un verdadero show en el que se pudo ver a sus músicos muy compenetrados, fusionados, felices de estar allí y dichosos de contagiar su energía a un público que estaba más acostumbrado a la banda anterior súper convencional y no a un equipo profesional con el que había que establecer un lazo diferente y entregarse a un viaje colmado de placer, sabiduría e inteligencia.

Machaca está integrada por: Gianni Sabbione (Voz y sintetizadores), Nicolás Castañeda (Voz y bajos) y Nahuel Santos (Voz y guitarras). Un grupo que suena a sintetizadores de los años setenta con un tinte más contemporáneo aún y una pasión por la música y sus melodías de tiempo atrás. Con reminiscencias de rock, pop y un aire innovador que hace vibrar de principio a fin.

Sin lugar a dudas que el tema “Elefantes rosas”, con el que abrieron la noche; es uno de los más increíbles de todo el disco que se titula “Machaca, instinto de satisfacción”. Una satisfacción para ellos y para nosotros como espectadores, para sus seguidores de siempre y los que nos sumamos a este móvil de cultura pop en castellano e inglés.

Sé quién soy, Himno de mi corazón, Satisfaction, No soy tu amor, Loco, Safe and sound, Chica Nacional, Dame una razón, Nada personal, Sabés y Chica cool; completaron el repertorio escogido por estos músicos talentosos que ya han compartido escenario con Miranda, Cuentos Borgianos y demás bandas famosas de larga trayectoria.

No fue casual encontrarlos horas antes de finalizar este 2015. Un aplauso cálido, conmovedor y colmado de alegría, suena durante las últimas estrofas de Chica cool. Y no es una despedida sino un hasta pronto y que en el 2016 puedan rodar por diferentes espacios y movidas culturales impregnando su compromiso musical y dejando huella al andar.

Mariela Verónica Gagliardi

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Un atentado al corazón

Miranda10

El 21 de diciembre de 1988, el vuelo 103 de Pan Am (compañía estadounidense) sufre un atentado, a partir del cual pierden la vida varias personas de diferentes nacionalidades. Esta noticia, es adaptada para la obra de teatro, informando que sucede en la ciudad de San Pedro.

Ni la vida se compra ni la muerte se compra. Ambas cosas, llegan cuando tienen que llegar, por más rezo o plegaria que hagamos. Ni un Santo ni una oración podrán devolver a quien ya no está o asumir realmente lo que toca cuando esa persona ya no esté presente para escucharnos.

«Miranda» (escrita y dirigida por Ulises Puigrós) no se centra en la muerte aunque sí logra abordarla de algún modo. La sala de Corrientes Azul parece ser el lugar escogido para confesiones tan reales como tristes en que, se diga lo que se diga, las lágrimas nos recorren.

Desde un comienzo, la iluminación tenue y la vestimenta sombría, contextualizan el ambiente: un velorio. Si bien hay un muerto -que jamás vemos-, las culpas, la discriminación y la violencia tienen su espacio para determinara quién es cada uno y qué pretende del otro.

Miranda es una diva glamorosa, actriz protagonista de la novela de la tarde, y un ser que tiene demasiado para decir. Como si las palabras no bastaran, ella está presente y, de a poco, logrará silenciar cada acto de maldad o ignorancia por parte de su familia.

Su hermano, su cuñada y su mamá formarán parte de la sociedad ochentosa que apenas lograba conocer sobre la homosexualidad y cada concepto tan lejano como exasperante. Miranda, por otro lado, argumentará e integrará a los menos escuchados, a ese pequeño sector que pareciera ser -aún actualmente- el más relegado y equivocado. Ridículamente, ya es momento de aceptar que no existe persona que tenga la razón, cada una tiene sus justificaciones y no siempre es necesario darlas. Quien más necesita entender es, seguramente, quien menos definida tenga su vida y quien más pena sienta de sí mismo.

Miranda es el reflejo del sufrimiento, del padecimiento, de la lucha diaria, de la grandeza, del orgullo de tener libertad y una alegría a su propio corazón. Ella no necesita condenar sino ser. No precisa de un manual de instrucciones ni de tener la posibilidad de hacerse notar. Ella, después de mucho tiempo, vuelve, regresa a su casa y es ahí cuando lo olvidado resucita.

Como si se tratara de un baúl lleno de polvo y telarañas, ella lo abre para hacerle notar a su familia lo mal que estuvo.

Admirarla es lo que resulta. Primero por la pantalla chica y después al verla en vivo.

Si siguen existiendo temáticas de género en el mundo artístico es porque las minorías necesitan ser tenidas en cuenta y precisan aprobación de alguna manera. Mínimamente para no sentir que su condición las convierte en minusválidas.

Un gran trabajo de Ulises Puiggrós que le quita el velo al misterio cuestionado por los más impertinentes sectores sociales, aquellos que se creen con derecho de ofender y, la cobardía, de no marchar por sus propias inquietudes.

Entonces, se pueden tener en cuenta -como una sucesión de hechos- varios aspectos: el motivo de la muerte de este padre, el regreso de su hija y el dolor del pasado.

Quién es quién resulta fundamental para observar «Miranda», una comedia dramática que demuestra la delgada línea entre el hoy y el mañana, entre una decisión bien tomada y una mal tomada.

No juzgar se convierte en la acción más solicitada para entender el argumento de esta dramaturgia. Cada uno vive como puede y hasta las declaraciones más rígidas e hirientes por parte de la viuda, son entendibles pero no justificables.

La gran actuación de Tati Martínez, conmueve, emociona y brinda tanto placer que es imposible no emocionarse. Con su embarazo, se desplaza en escena, juega a ser esposa y futura mamá a la vez que le confiesa a Miranda su malestar verdadero.

Como un estallido que irrumpe sin pedir permiso, así quedan marcados estos personajes, quienes interactuarán entre sí desde lo que fueron y, quizás, puedan dejar de ser.

Miranda ficha

Mariela Verónica Gagliardi

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Sed de Poder

“Mecanismos de erosión para la tempestad de Shakespeare”, está basada en la obra de teatro “La tempestad” de dicho autor.

Esta puesta en escena, dirigida por Francisco Esteban Grassi, nos invita a recorrer las distintas maneras de Poder. Sabemos que el ser humano necesita de éste para, la mayoría de las veces, sentir confianza en sí mismo. En la antigüedad era muy común tener súbditos o esclavos, no solamente para delegar tareas sino para depositar humillaciones en alguien. Actualmente, el hombre modificó la forma de esclavizar a otros seres, pero aún no se abolió.

La simbología se hace presente, a cada instante, durante todo el drama representado por los actores: Romina Almaluez, Juan José Barocelli, Natalia de Elia y Francisco Grassi.

Una fuerte tormenta acaba de desatarse y, después de distintos métodos para frenarla, el barco en el que viaja una tripulación, naufraga. Pocos son los sobrevivientes que logran llegar a la Isla de Nápoles.

¿Qué significa la tormenta o tempestad? Nos sugiere, sin lugar a dudas: violencia, odio, agresión y sed de venganza.

En cuanto a la Isla, ¿qué importancia tiene dicho lugar? Justamente, el escenario rodeado de aguas, demuestra la vulnerabilidad del hombre y cómo está apto para sobrevivir, aún cuando tema por su vida y lo crea imposible.

Unos fenómenos mágicos se desencadenan continuamente, como si fuesen un conjunto de códigos o un lenguaje, conocido por un solo habitante de la isla. A su vez, la música cobra un papel protagónico, en todo momento, ya que tiene relación con esa metafísica desplegada.

Para comprender mejor de qué se trata, Ariel, es protagonizada por una mujer que es la encargada de llevar adelante todo lo que Próspero le ordene y pida. Ella, es una especie de divinidad, que responde solamente a su amo.

Retomando el sitio de la isla, muchos estudiosos de los textos de Shakespeare, suponen que dicho lugar no es un invento sino que se trataría de las Bermudas ya que en el siglo XVII, naufragó un barco inglés (Sea Venture), haciendo que los sobrevivientes tengan que habitar la isla.

Próspero (antiguo duque de Milán y exiliado de sus tierras) vive en una isla desierta junto a su hija Miranda (campesina). Ambos tienen una mala relación entre sí, ya que él decidió vengarse de una traición pasada. Ella no entiende por qué debe vengarse pero sí descubre que fue el culpable del naufragio. Cáliban (sirviente e hijo de la hechicera Sicorax), intenta satisfacer constantemente a su amo pero comete el error de dejar huellas y, a partir de ellas, los sobrevivientes del naufragio, descubren la isla y su magia.

Por otro lado, Ferdinando (un Noble caballero e hijo del Rey Alonso) se enamora de Miranda y decide, para estar junto a ella, convertirse en esclavo de su padre. La pareja tendrá una sola opción para seguir amándose, que será elegida por Próspero: el casamiento. Así es como Ferdinando abandona su clase social para continuar junto a su mujer, para siempre.

Pero, actualmente, al Rey de Nápoles (Alonso) se le hace muy difícil continuar en su trono ya que su hermano (Sebastián) junto a su mujer (Antonia, hermana de Próspero), planean destituirlo, matándolo. Francesca (la sirvienta), es la única alma bondadosa que se puede sentir en ese mundo tan vacío y tenebroso, lleno de poder.

Además, aparecen otros personajes llamados Tríncula y Estéfano (un borracho empedernido), que intentarán encontrar las pistas para llegar a un tesoro oculto en la isla. Para tal fin deberán ganarse la confianza de Cáliban que los guiaría para tal objetivo. Se preguntarán cómo conoce tal tesoro. Porque las tierras eran de él y un hechicero se las robó, dejándolo sin nada. Para intentar recuperar lo que es suyo, deberá conseguir aliados. ¿Lo conseguirá?

El modo en el que Próspero decide conservar su calma interior, es asombroso. Más allá de los miles de años que tienen los textos originales, el mensaje sigue siendo el mismo: el perdón y la paz.

En cuanto a las roles desenvueltos por los actores, son excelentes. Logran cambiar de un instante a otro, sus personajes y vestuarios, a la perfección.

Se podría denominar una obra de teatro prodigio porque no existe el error humano.

En cuanto a la iluminación y el sonido, ambos cumplen un papel importantísimo ya que los cambios de escenas se determinan por las distintas tonalidades y sus gamas, al igual que la presencia de los espíritus son tenidos en cuenta por la música.

La tempestad, ese torbellino que todos llevamos dentro pero que cuando aprendemos, sabiamente, a domesticar, nos volvemos civilizados y Personas humildes.

Ficha técnica:

Dramaturgia: Francisco Grassi.

Dirección: Francisco Grassi.

Elenco: Romina Almaluez, Juan José Barocelli, Natalia de Elia y Francisco Grassi.

Coach actoral: Nicolás Barsoff.

Música: Alejandro Attwell.

Iluminación: Luciana Jarez.

Escenografía: Duilio Della Pittima.

Vestuario: Juan José Barocelli y María Mazza.

Prensa & Difusión: Mariano Casas Di Nardo.

Teatro: El Excéntrico de la 18, Lerma 420, C.A.B.A. – Argentina.
Funciones: Sábados a las 22:30hs.

Reservas: 4772-6092 / 4775-1438. Costo de entrada $60. (Descuento para estudiantes y jubilados $40).

Finalización: 27 de octubre.

Mariela Verónica Gagliardi