*** SEPTIEMBRE 2025 ***

Entradas etiquetadas como ‘Marina García’

Minientrada

De lo naif a lo artificial

Varieté brutal25

La Familia Ingalls siempre fue tomada como una imagen a seguir de modelo perfecto. Los que no cumplimos con dicha tradición -por más que suene exagerado-, aún en la actualidad y en nuestra sociedad, somos menospreciados. Quizás no tanto como antes, pero sí lo suficiente como para que el machismo siga reinando.

Quienes tenemos alrededor de treinta, somos parte de aquellos años noventa en que se resaltaba un estilo de hacer televisión muy característico -y a veces banal-. Tiempo después, supimos que lo realmente artificial estaba por llegar.

Un viernes a la medianoche pude disfrutar agradablemente de «Varieté brutal» (escrita por Julián Sierra y Marina García, dirigida por Julián Sierra) una propuesta súper divertida en que la risa se apodera de todo y todos.

Si el humor negro o ácido no es de tu agrado, entonces no te la recomiendo. En cambio, si te gusta, no solo es aconsejable ir a verla.

Se utilizan proyecciones visuales que constan de fragmentos televisivos, publicidades reales y otras realizadas especialmente por el elenco; para impulsar las genialidades de estos artistas -quienes replicarán y enfrentarán lo pasado como puesta en escena actual. De esta manera, se irán entremezclando guiones de la pantalla chica con noticias trágicas -esbozadas ridículamente-.

Para hacer reír de esa manera y lograr una gran repercusión en el público solo es posible contando con un grupo artístico de primera línea. Ideas pueden sobrar, pero el modo en que se conjugan durante la Varieté, demuestran la calidad de cada cuadro, una historia con principio y fin; a la vez que una gran profundidad para analizar -por más que a primera instancia solo se disfrute del género cómico y satírico-.

La caracterización de los personajes es desorbitadamente graciosa, permitiendo observar la realidad globalizada y cada sutileza conformada en torno suyo.

Aquellos superhéroes vestidos como tales, con máscaras y disfraces de distintos colores abren con una performance en que tendrán que mostrar sus destrezas. Desde este primer cuadro se puede notar cómo la antítesis de las pequeñas dramaturgias son las precursoras de lo posterior. Cómo los diálogos se tornan muy entretenidos, siendo imposible que la tensión afloje. Y no me refiero a la tensión como sinónimo de nervio sino en el sentido que no existen altibajos durante la pieza teatral.

¿Recuerdan el caso de la fan de Axl Rose que se suicidó por no haber podido ir a su recital?

Esta noticia al igual que los testimonios fueron recreados, consiguiendo que las carcajadas continúen como ecos en el aire difíciles de disuadir con otros relatos. Claro que la personificación de la seguidora no estuvo encarnada por una mujer y eso es, justamente, lo irrisorio: verla vestida con jumper, los pelos revoltosos al viento, zapatos y una actitud de loca que arrasa con todo obstáculo puesto en su camino.

Años más tarde, llegaría de la mano de Cris Morena el programa Chiquititas y una de sus escenas, también, tenemos el agrado de disfrutar. Por supuesto que tomando una dimensión diferente a la original y usando al grotesco como contrapartida.

Otra de las situaciones llevada a cabo fue la constituida por la famosa Barby en su mundo estético, mostrando las diferencias con Tammy, y lo superior que se siente respecto a ésta. Una muñeca cobrando vida y siendo la protagonista de tantas vidas adolescentes, llevándolas a la ruina alimenticia y permitiendo que sus interiores sean tan vacíos como la cabeza de Barbie. Su superioridad camina por sobre cualquier intelecto supuestamente especial.

Me es imposible no hilvanar cada sketch con algún suceso o información de la actualidad -más próxima o lejana-. Lo extraño se vuelve conocido y ya no por salir en las noticias de los medios sino por ocurrirle a nuestros conocidos.

Y cómo olvidar la escena de amor durante Ghost en que ocurren momentos delirantes, al igual que en El clon -mostrando cómo durante una cena se ve acompañada por movimientos árabes hasta para comer-.

Dos horas fueron suficientes para renovarnos por completo, para justificar la dramaturgia, para conmover con las destrezas y actuaciones de los artistas al igual que para emitir un mensaje positivo. Siempre hay algo bueno que nos permite sonreír. Ojalá la vida fuera como la Varieté brutal. Ojalá nuestras vidas puedan contener momentos similares, sin importar que los más conservadores critiquen dicha actitud.

Varieté brutal es una caricia y una cachetada. Una mirada al pasado y al presente. Un modo de recordar y comprometerse con el futuro, divirtiéndose y haciendo felices a los demás.

Una vida perdida por fanatismo es la prueba de que aún queda un largo camino por recorrer. Hoy en día se quitan la vida por problemas más pequeños, como símbolo de cobardía. Como símbolo de que dan lo único que tienen en pos de algo que jamás podrán saber.

Varieté brutal ficha

Mariela Verónica Gagliardi

El pase de diapositivas requiere JavaScript.

Minientrada

Un rinconcito de arena y sal en el mundo

Una pequeña playa privada, propia, individual, un pedacito de arena en este caos. De escenografía, un armario mágico. Cuando las puertas se abren, podemos observar que cuelgan unos cuantos trajes, vestidos multicolores, tapados de piel, pañuelos, tules, anteojos, fotos y hasta una botella de alcohol.

Despacito, va despertando entre los trajes y queriendo salir del ropero, La dueña del mar. Un cuerpo anónimo que se refugia en su espacio salado, de viento, lluvia y mareas. Un cuerpo anónimo que tiene la particularidad de ocuparse del mundo, como si fuera cosa sencilla. Observar el mar, a cualquier hora, a todas las horas, a las seis de la mañana, cuando todavía no hay nadie, cuando por la costa solo vemos un perro flaco, ella se tiñe de olas, se transforma en mar por dentro y al fin sabe lo que quiere.

La obra remarca una estética puramente marplatense. En las puertas del armario se puede ver un collage de fotos antiguas de Mar del Plata, clásicas, de familias disfrutando las vacaciones en “La feliz”. Barcos en el puerto, algunas más modernas, de surf y castillitos de arena.

La dueña del mar se saca el vestido, se queda en traje de baño turquesa enterizo, se mimetiza con la playa, se pone las antiparras y bucea. Agarra la reposera y el sombrero y se sienta con los pies en el agua a mirar el cielo. Pide ayuda, nadie responde. Ella tendrá que poder sola.

Cuando se hace de noche, la dueña del mar se acuesta en su colchón de arena y se tapa con sus prendas. Se baña con la lluvia y se ilumina con la luz intermitente del faro en miniatura que guarda en el ropero. Recoge sus zapatos que son algas, sus ropas que son restos de botes abandonados, pescados muertos en la orilla, y dice chau, le pide a un «él», habla con el pasado, con caracoles, con el amor, andate, andate y no vuelvas. Ella ya eligió lo que quería.

Idea y dramaturgia: Adrián Canale y Paola Belfiore

Actúa: Paola Belfiore

Asistente de dirección y producción: Claudia González

Vestuario: Mónica Arrech

Escenografía: Mariano Rafael Campero

Diseño de luces: Adrián Canale

Operación de luces y sonido: Marina García y Mariano Marrama

Dirección: Adrián Canale

La obra se presentó el domingo a las 20 hs.

El Club del Teatro (Rivadavia 3422 – Mar del Plata).

 Melisa Morini