*** SEPTIEMBRE 2025 ***

Entradas etiquetadas como ‘Mariana Mayoraz’

Minientrada

Ojalá las paredes hablara, de Paola Lusardi

Ojalá las paredes hablaranUna casona de techos altos, paredes de ladrillo a la vista y una gran planta integrada es el ¿hogar? de esta familia acomodada. Un Hamlet adolescente, amante de la música electrónica, y visiblemente afectado por la muerte de su padre provoca constantemente a su madre, viuda sólo por unos instantes, y recientemente casada con el hermano de su fallecido marido. La mesa servida como excusa de un anuncio importante: Hay un puesto vacante en la empresa familiar para este «millennial descarriado».

Dramaturgia: Paola Lusardi

Actúan: Santiago Cortina, Martín Orlando Gallo, Augusto Ghirardelli, Mariana Mayoraz, Julián Ponce Campos, Antonella Querzoli

Asistencia de dirección: Leila Martínez

Producción: Luján Marín, Leila Martínez

Producción Internacional: Débora Staiff

Colaboración en dramaturgia: Andrés Granier, Leila Martínez

Diseño de movimientos: Marina Cachan

Dirección: Paola Lusardi

Este espectáculo formó parte del evento: 12 Festival Internacional de Buenos Aires – FIBA 2019

Duración: 105 minutos

Clasificaciones: Teatro, Adultos

TOMÁS

Álvarez Thomas 635 – C.A.B.A.

Entrada: $ 0,00 – Sábado – 21:00 hs

Entrada: $ 0,00 – Domingo – 14:00 hs

Minientrada

Hacer para ser

Perdoname por ayer1

La soledad y el miedo son dos sensaciones tan peligrosas como la manipulación. Hay quienes consideran que saben amar aunque nunca estuvieron consigo mismos como para afirmarlo.

En esta puesta en escena, tiempo y espacio cobran un valor fundamental en que no se precisa más que de objetos ornamentales y diferentes melodías para contextualizar.

La agilidad , ese tiempo que corre velozmente sin siquiera darnos tiempo para pensar, para sacar alguna idea propia, para canalizar, para concluir, para asimilar lo que vemos y oímos… esa rapidez y fugacidad, están ausentes en esta nueva obra de la Compañía Vísperas (dirigida por Lucas Palacios) llamada “Perdoname por ayer”.

Gracias a dicha ausencia, esta pieza teatral puede sentirse momento a momento e indefectiblemente provocarnos angustia y alegría. Dos sentimientos que podrían llegar a ser antagónicos pero, sin embargo, son tan reales como cualquier dicotomía humana.

Existe un solo espacio escénico que no es el ideal para el desarrollo de una historia de amor, aunque tampoco se trata exclusivamente de un romance casual, sino del amor por alguien. Entonces, una sala de espera, del sector tan escalofriante de terapia intensiva, es el lugar en que Emilia (Mariana Mayoraz) y Pedro (Luis Lusardi) se conocerán. De ese encuentro, se irán produciendo diferentes situaciones y charlas que los convertirán en personas diferentes a las que eran en un comienzo.

El padre de Emilia internado hace tiempo y sin mejorías notables. Pedro, viniendo a una ciudad que no conoce y pretendiendo entablar conversación con todo aquel que se le cruce en el camino. La incomodidad de preguntar lo que no es “correcto” y “oportuno”, la certeza de que la hipocresía del silencio es la mejor herramienta para velar a un enfermo en vida.

Hablar, incansablemente, pretender ser sin dejar ser, es lo que acontece durante casi toda la obra. Pedro desea contar su vida, saber sobre la vida de ella, entrometerse, opinar, para luego pedir perdón.

Así es como el tiempo transcurre y, a diario, Emilia debe aguantar la intromisión de un ser extraño que pretende no serlo.

Dos almas distintas que no están unidas por el deseo sino por el pretexto de un espacio en común y la necesidad de develar ciertos momentos del pasado.

Cuántas solitarios habrá en el mundo, anhelando formar parte de la vida de otros -aunque sea forzándolo-. Cuántas personas se resistirán a la pérdida de seres queridos que se encuentran a merced de un equipo de médicos que los mantienen respirando artificialmente.

Esta dramaturgia explora por sensaciones frías y cálidas, al mismo tiempo, dándole esperanza a quien la precisa en esas situaciones de agonía y tristeza.

Permanecer a la espera, aguardando un mensaje deseado, envejecer siendo joven, dejar que los minutos se conviertan en años y que nada más importe que la espera; hasta que la llegada de un “otro” convierte lo estático en movimiento.

La llegada de la navidad trae esa magia que logra convertir al hospital en un cuento de hadas en que la imaginación se apodera de la palabra y de los actos.

En cuanto a la palabra más utilizada, notablemente, es: perdoname. Si bien, todos sabemos su significado más convencional, existe una acepción que hace referencia a interrumpir el discurso de otra persona y tomar la palabra. Esto es lo más recurrente y lo que exaspera a la dama, quien no encuentra discurso para hacerle notar su ira.

Lo protocolar y el deber ser, consiguen impregnarse en esta dramaturgia que oscila entre una comedia dramática y el humor negro.

Hablar sin respirar, sin darle espacio a otro que opine, ese egoísmo por comunicar sin un fin determinado, ese deseo por acaparar porque sí; son algunas de las cuestiones a analizar en los monólogos de Pedro -un hombre como tantos otros, con sentimientos puros y nobles-.

Una vez que lograron recrear su escena ideal, el hechizo se evapora y el perdón se extingue sin conseguir un propósito.

ficha Perdoname por ayer

Mariela Verónica Gagliardi

Minientrada

«Silban las balas», de la compañía Bolsas en el viento

Silban las balas

Estreno viernes 03 de octubre

Una vibrante historia donde la música y el humor atraviesan la tragedia de la guerra. Un espectáculo en el que excéntricos personajes logran que la belleza, la risa y la emoción jueguen con las zonas más oscuras del ser humano.

Silban las balas es el primer espectáculo de la compañía Bolsas en el viento, en el que se imagina un pequeño país invadido por una fuerza extranjera. A través del lenguaje de las máscaras, el clown y con música en vivo, la obra muestra la manera en que los pacíficos habitantes de esa nación se organizan frente a la única opción que les queda: defenderse.

Ficha técnica:

Elenco: Lourdes Herrera, Mariana Mayoraz, Mauro González y Rodrigo Frascara.

Música original y dirección musical: Ian Shifres.

Música en vivo: Lucía Katz y Lucía Martínez.

Escenografía: Emilia Pérez Quinteros.

Coordinación y realización escenográfica: Lucía Garramuño.

Vestuario: Emilia Pérez Quinteros y Martina Cravea.

Diseño gráfico: Marcelo Sapoznik.

Fotografía: Fred Presmitta.

Colaboración coreográfica: Coti Cibils.

Diseño de iluminación: Alejandro Velázquez.

Máscaras: Iriarte.

Voz en off: Emilio Tanus.

Asistencia de dirección: Matías Katz y Fernando Vitale.

Producción ejecutiva: Lala Buceviciene.

Prensa: Hernán Salcedo.

Dirección: Marcos Arano.

Funciones: viernes, 23.30 hs.

Teatro Payró (San Martín 766 – C.A.B.A.)

Entrada: $100 (estudiantes y jubilados: $50)