*** SEPTIEMBRE 2025 ***

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Microteatro: El milagro de Azul

El Erópido es atento a las plegarias de lxs habitantes del partido de Azul, y la Pauli ha pedido que su amiga viviera una noche más.

Dramaturgia: Catalina Larralde

Actúan: Mariana Estensoro, Pamela Rodríguez, Florencia Solari Larrarte, Jennifer Sztamfater

Vestuario: Arraial

Diseño gráfico: Marcelo Canevari

Asistencia de dirección: Mariana Estensoro

Dirección de arte: Arraial

Dirección: Brenda Costa

Este espectáculo forma parte del evento: Microteatro – por Una Noche
Duración: 15 minutos
Clasificaciones: Teatro, Adultos

MICROTEATRO BUENOS AIRES
Serrano 1139 (mapa)
Capital Federal – Buenos Aires – Argentina
Web: http://www.microteatro.com.ar
Entrada: $ 100,00 – Miércoles – 00:15 hs, 22:45 hs, 23:15 hs y 23:45 hs – Hasta el 03/02/2019 
Entrada: $ 100,00 – Sábado – 00:15 hs, 00:45 hs, 22:45 hs, 23:15 hs y 23:45 hs – Hasta el 03/02/2019 

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Recuperar el placer

Eso que falta17

Ellos están ahí, en una habitación de algún hotel alojamiento, siendo voraces y ellos mismos. Un sillón los abriga e impulsa a seducir. Sin embargo, no se conocen ni se miran ni se observan. Son dos hombres y dos mujeres que existen y necesitan comunicar lo que les pasa. La habitación los hospeda como lugar pero no como sitio compartido.

En cuanto una canción deja de escucharse, cada uno se viste de calle y relata alguna sensación, alguna preocupación, alguna carga cotidiana…

Ellos están ahí, como cualquiera de nosotros. No intentan sobresalir sino transmitir la importancia de un deseo sexual, la quita de un tabú ya ridículo para estas épocas y la naturalización de lo normal cuando realmente lo es.

Una pantalla de televisión, acompaña con ciertas “imágenes prohibidas” y, a medida que transcurren los minutos, pasan a formar parte de las escenas teatralizadas.

¿Por qué lo que cada uno hace, piensa y anhela es juzgado en el teatro como en otros movimientos artísticos?

Parece ser que la hipocresía o vergüenza por lo que se hace en el ámbito privado, no merece esclarecerse -o al menos no señalar como degenerado- en el terreno público.

¿De qué sirve horrorizarse ante cosas que se frecuentan?

Mientras un mismo acto sexual se repite en la televisión, los actores narran algo al respecto, vinculándolo con sus vidas.

Como un desfile de ideas, los monólogos no empiezan y terminan sino que son interrumpidos por el relato de otro, hasta mimetizarse de tal manera que los cuatro parecen uno. Se trata de perfiles totalmente diferentes y bien caracterizados en actuaciones, vestuarios y modos de hablar. Sin embargo, los fragmentos apuntan al mismo destino: ser sin tener que dar explicaciones, ser desde lo más profundo y esencial del ser vivo -olvidándose de la parte racional que, muchas veces, perjudica-.

Tener trabajos distintos, pensamientos diferentes y estilos de vidas opuestos; no les impedirán disfrutar de lo más básico de la vida.

Ninguna disciplina o actividad puede oponerse al ser humano. Todo debería ser complementario.

En cierta ocasión, una de las actrices menciona que su madre quiere castrar a la gata. A ella le parece un horror, el pensamiento de ésta y no para de hacer hincapié a lo largo de la obra. Por qué el humano debe decidir, también, sobre la vida de un animal? Miles y miles de campañas para castrar animales y tan pocas para concientizar a sus dueños. Míseros tratamientos para que una mujer no pueda quedar embarazada, siendo que la población aumenta demasiado, sin concientizar a estas pobres mujeres.

¿Por qué frenar a la naturaleza?

Si una mujer tiene raciocinio, ¿por qué no enseñarle a utilizarlo en vez de proyectar sus falencias en bellas hembras que buscan placer al parir?

Si la naturaleza existe por algo será. No hay ni existe nada más sabio que ella. Entre los animales logran sobrevivir, en cambio, entre los humanos solo existe odio, venganza y muertes.

Eso que nos falta es un recordatorio a cada persona, para que active su sistema y decida gozar.

¿Por qué dedicarle momentos de sobra a algo tan maravilloso? ¿Por qué recordarlo solo en ciertas ocasiones?

Nadie debe sentirse degenerado por sentir. Simplemente, es quien no puede llevarlo a cabo.

Eso que nos falta, permite que transitemos por ese ratito privado de cuatro personas, hasta que deben abandonar su habitación. El turno ha terminado y tendrán que esperar hasta la próxima oportunidad.

Oportunidad o espacio que deseen brindarse para sí mismos.

Como quien jugó y se pasó de la raya, la cortina musical sube, ellos bailan, se conectan como parejas por primera vez pero sin hablarse y, luego, vuelven a sentarse. Necesitan descansar y reflexionar hasta otro momento donde ardan en deseos sin demasiada explicación al respecto.

Por ahora, precisan verbalizar lo que les pasa. Más adelante, seguramente, logren elevarse y complementar todos los planos de sus vidas como necesarios. Quizás, la balanza deba orientarse de otro modo.

El placer en la comida, en el amor, en una persona, en un sistema binario y en la vida.

Eso que nos falta, es necesario encontrarlo y unirlo como imán hasta que el humano sea una integridad y no un conjunto de partes ineficaces.

El sexo, como motor de búsqueda hacia nuestro interior, como engranaje perfecto para ser.

Eso que falta ficha

Mariela Verónica Gagliardi

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Conectarse con la naturaleza nos ayuda a definir

Un escenario vacío, sin objetos, sin escenografia. La música ausente, salvo al inicio de la obra.

Llanto de sauce8

Llanto de sauce -escrita y dirigida por Horacio Nin Uría- es una historia que no podés deducir ni saber a qué apunta hasta que no la vivenciás. Si intentamos imaginarnos a qué remite su nombre podríamos decir que esta especie de árbol suele desprender lágrimas. A veces, los humanos solemos olvidar que la naturaleza siente de la misma manera que nosotros -los terrestres- e inclusive más sinceramente ya que no tienen que racionalizar lo que les sucede interiormente.

En un principio conocemos a un fotográfo aficionado (Alfredo Staffolani) quien intenta, a partir de un recorrido turístico, ir capturando imágenes. Llanto de sauce9Pero no son imágenes cualquiera sino sus experiencias de viaje, durante el cual se queda con los recuerdos más significativos para él.

Llanto de sauce nos introduce en paisajes, recreados a partir de proyecciones -que simple pero magníficamente nos dan a conocer el lugar donde ocurre cada escena- y que con un barril, tierra, una pala y un disfraz de animal, van contándonos. Dicha historia incluye varios relatos cotidianos, en los cuales se incluye a Alfredo Staffolani -en varios de ellos- convirtiéndose en el personaje principal, no por ser el protagonista en todo momento, sino por ser el eje central para un cambio rotundo en la vida de los demás personajes.

¿Cuál sería el mensaje de esta obra?

Por un lado se conoce la quietud -literalmente hablando- del pueblo rural durante el Llanto de sauce2cual transcurre toda la narración, con sus árboles preciosos, sus colores agrestes y cálidos, y cada personaje congelado en el tiempo.

Quizás el pensar en un lugar con estas características, instantáneamente no haya nada más que decir al respecto, pero un matrimonio y su empleado necesitan algún giro en sus vidas. Tal vez no imaginaron que un ciudadano decidido les pudiera dar la solución,  de una manera tan simple, sin quisiera ordenándoselo.

El progreso se va apoderando, a pasos agigantados, de cada una de las personas, haciendolas sentir que no tienen que esperar un nuevo amanecer ni atardecer, que no tienen que aguardar ir al mercado a abastecerse ni cavar un pozo que saben que no conducirá a ningún lado.

Al igual que la figura de un psicólogo que funciona como guía de su paciente, Staffolani es la brújula de la mujer, de su marido y del peón. Él les ayuda a resolver sus conflictos, sin proponérselo fehacientemente, ya que su objetivo era descubrirse a sí mismo,  sacándose la mochila que lo acompaña en cada aventura.

Llanto de sauce5

Ella (Mariana Estensoro), una mujer que está aburrida de la monotonía reinante, de su esposo (Román Tanoni) -postrado en una silla de ruedas y sin ganas de nada- y el empleado del campo (Juan Manuel Zuluaga) que obedece órdenes, pero que jamás las discute ni piensa; van componiendo un retrato cuasi familiar -el único, probablemente-, que los mantuvo vivos pero sin vida durante tanto tiempo.

Cada uno de los actores interpreta correctamente su papel, deslumbrándonos con cada diálogo inesperado, transmitiendo emociones en sus miradas y gestos.

La iluminación va acompañando cada imagen y secuencia de la obra, dándole un enfoque muy interesante.

Llanto de sauce es una mirada profunda e intensa a nosotros mismos. Es una sabiduria que se obtiene solamente arriesgando lo que Llanto de sauce4nos mantiene aferrados, quizás, sin ninguna razón fructífera.

Llanto de sauce no necesita de efectos especiales ni de un vestuario que se modifique a lo largo del relato, porque la conjunción hombre – naturaleza van de la mano, acercándonos a nuestras propias raíces. Aquellas raíces, que al cortarlas, nos desangrarían sin retorno posible.

Esta historia, nos tiende una mano, para que descubramos cuál es nuestra felicidad y cómo alcanzarla.

ficha técnica llanto de sauce

Mariela Verónica Gagliardi