*** SEPTIEMBRE 2025 ***

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Humanamente diabólico

Drácula10

Ficha Drácula musicalEn el Siglo XV nació un hombre capaz de todo, de ser príncipe absolutista y de matar y aniquilar a toda persona que se le cruzara en su camino. Subiendo más de 1400 escalones se podía llegar a su castillo -construido, piedra por piedra, con un estilo bizantino-gótico-, un castillo que daba escalofríos con tan solo observarlo a lo lejos. Claro que su ubicación no fue caprichosa sino totalmente planificada para que, desde allí a lo alto y separado de cualquier otra propiedad, él (y anteriormente su abuelo) pudiera tener en la mira a toda Transilvania.

Vlad Drácula fue su nombre y, en términos genéricos, las adaptaciones en ficción lo colocan en un lugar en que es posible verlo dotado como un vampiro capaz de hipnotizar a sus víctimas, para quitarles toda su sangre y embeberse de ésta. La versión presente, de Pepe Cibrián, es capaz de dotarlo al conde de una voz privilegiada para convertir una historia dramática en canciones románticas y conmovedoras.

Conservando una estética impactante (como puede verse en el film de Francis Ford Cópola, 1992), con vestuarios épicos, y toda la ornamentación necesaria como para que todo luzca románticamente; se desarrolla un musical que dura alrededor de tres horas y en el que se disfruta del talento de un equipo excelente que trae a la vida a estos personajes temidos y temibles pero tan adorados por el público.

Juan Rodó, interpreta a Drácula, otorgándole toda la fuerza y vigor como para que el conde-vampiro sienta que la vida y la muerte son aventuras cotidianas y cada una de sus mujeres un plato a disfrutar. En esta ocasión el rol de Mina Murray lo encarna la actriz Josefina Scaglione, el de Lucy, Luna Pérez Lening y el de Jonathan Harker, Nicolás Martinelli.

La propuesta de Cibrián-Mahler se centra en un juego por el que irán desfilando los buenos y los malos, como en una tradicional historia de superhéroes. A la vez que la iluminación y efectos tanto sonoroso como lumínicos (junto a la excelente orquesta en vivo) conforman el clímax dentro del que ocurrirán las desgracias y amoríos imperantes.

En ocasión de celebrarse los 25 años, desde la puesta en escena del primer elenco de Drácula, es que puede vislumbrarse y sentirse una atmósfera profundamente conmovedora, con un dejo de melancolía y las ganas de seguir adelante por las oscuridades en busca de esa estrella de luz.

Si trasladáramos esta adaptación a la actualidad, notaríamos que el femicidio está presente en las venas de este famoso conde. En primer lugar porque todas sus víctimas son mujeres y, en segundo lugar, porque disfruta del poder que tiene hasta seducirlas y quitarles la vida. Así es como puede verse, específicamente, el burdel que frecuenta el Conde (durante el segundo acto) y su encuentro con Ninette (Eluney Zalazar). Sin lugar a dudas que el musical no incursiona en la violencia de género como argumento principal sino que tiene como finalidad reconstruir las principales características del texto escrito por Bram Stoker por el año 1897. Capturar la esencia de un hecho o historia nunca resulta fácil y estos íconos de los musicales argentinos lo han conseguido.

La pobre de Lucy, enferma de dolor, de desolación e invadida de espíritus que la circundan por las noches impidiéndole conciliar el sueño. Desesperada por su situación y la presencia del vampiro que se le aparece como espejismo cada vez que la luna se dibuja en el cielo. Intentando ocultar su zonambulismo y perdiendo todo el control sobre su ser. Sumado a su padecer, el de su gran amiga Mina que se ve privada de su amado Jonathan, sin saber de él durante un largo tiempo. Teniendo que enfrentarse al más temido para acabar con tanta tragedia y confiando en su propia bondad para decirle basta al peor demonio.

Entre canciones que cuentan el argumento de la historia, coreografías atractivas y actuaciones notables; Drácula el musical se erige como una propuesta que seguirá teniendo éxito toda la temporada.

Pudiéndose interpretar tanto al personaje de Drácula, como a quién era en verdad, indagando en hechos político-históricos o quedándose con la magia de las melodías y el arte, es que la propuesta se vuelve apta para todo público y el terror solo podrá sentirse si se indaga en profundidad siglos atrás.

Mientras tanto, las tumbas serán ocupadas con los mortales que despertarán en busca de un vaso de sangre para saciarse; hasta que las cruces y estacas logren despedirse de la inmortalidad y el dolor.

Mariela Verónica Gagliardi

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Que dure lo que tenga que durar

Los últimos cinco años1

Existe una afirmación que gira en torno a que el amor dura para siempre, pero dicha frase es una de las utopías más grandes del universo. Así se trate de semanas, meses o años; nadie podría asegurar cuándo dos corazones dejarán de latir al unísono.

James Robert Brown utilizó su propio divorcio para crear un musical romántico, y dramático a la vez, llamado «The last new years». Esta puesta en escena muy sencilla, tiene su gran apoyo en una orquesta en vivo (dirigida por Hernán Matorra), mientras dos cantantes se lucen en la historia. Tanto en teatros como próximamente en el cine, el desenlace amoroso es uno de los temas más recurrentes a la hora de escribir dramaturgias.

Como si se tratara de una sola gran canción, «Los últimos cinco años» (dirigida por Juan Álvarez Prado) integra anécdotas, momentos lindos, otros tristes y todo aquello por lo que atraviesa un matrimonio a lo largo de una relación.

El Teatro Metropolitan oficia de loft para que Jamie Wellerstein (Germán Tripel), un novelista en ascenso, y Cathy Hiatt (Luna Pérez Lenning), se deshaoguen como mejor les parezca.

Formamos parte de una cultura que consume muchísimos productos norteamericanos y, si bien, tiene varios puntos a favor; las traducciones, el estilo y la fidelidad en cuanto a todo el argumento no les permite a los actores relajarse del todo para componer a estos personajes con un tinte más argentino. Y al referirme a esto no estoy haciendo hincapié en que sea un error respetar fielmente un guión, sino de utilizar ciertas palabras que lograrían un mayor acercamiento entre elenco y público.

Habiendo leído o no sobre el musical, se puede observar a Cathy y Jamie en extremos opuestos del escenario. Dicho espacio es su propia casa y, por otros momentos, se convierte en lugar de trabajo, living, oficina, carretera, entre algunos de los originados.

Si dejáramos de lado, por un instante, la trama del musical, estaríamos en presencia de dos historias paralelas que no se cruzan sino hasta avanzada la dramaturgia. Se puede comprender este romance gracias a determinada información, bien específica, sin la cual no se entendería.

Pero, más adentrado el relato puede justificarse por qué tal desconexión es así: ella narra momentos de su carrera como actriz, las frustraciones que no le permitían triunfar y, puede vislumbrarse, que dicha mala suerte por llamarla de algún modo fue uno los motivos por los cuales su relación no prosperó.

Por el lado de él, la sonrisa y felicidad lo impulsaron a la fama y a encontrar el amor en otras cosas y personas.

No es de sorprender que ante desequilibrios o problemas personales, se afecte a la persona que está a nuestro lado. Esta es mi teoría y lo que mis sentidos pudieron observar.

Las canciones van y vienen, mezclando pasado y presente constantemente. Juntos o separados, ellos resumen sus momentos más importantes (positivos y negativos), intentando continuar de la mejor manera posible.

No quieren relegar su deseo de sentir esa sensación en el organismo que solo puede producirla el hecho de que alguien les guste. Estar enamorado se vuelve el tema más trascendente de «Los últimos cinco años» y las consecuencias de no estarlo produce lo que algunos podrían interpretar como lo más relevante: la ruptura.

Reminiscencias de algo que duró lo que tuvo que durar y una mirada profunda sobre lo que significa ser feliz sin sentirse fracasado.

Los últimos cinco años ficha

Mariela Verónica Gagliardi

Los últimos cinco años
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«La máscara de hierro», de Nicolás Pérez Costa y Nacho Medina

La máscara de hierro

**GRAN ESTRENO**

Martes 3 de JUNIO a las 21 hs

Funciones: martes 21 hs

Teatro El Cubo

(Zelaya 3053 – C.A.B.A.).

:: BANDA EN VIVO ::

Entradas en venta en el teatro.

Localidades $160 y $120

Duración: 110 minutos.

SINOPSIS

Basada en la popular leyenda francesa, “La Máscara de Hierro”, es un musical que propone una nueva y aggiornada lectura de lo sucedido en ese entonces. En un Versalles anacrónico, pero con fuertes reminiscencias del estilo “Glam” de los años ochenta, toma lugar una historia apasionante llena de humor, emoción, engaños, acción, amor y traiciones. Cincuenta artistas en escena entre actores, cantantes, bailarines, acróbatas y músicos dan vida a un potente musical que propone romper con los cánones clásicos de la puesta en escena. Abarcando, no sólo el escenario, sino todo el teatro.  Dando paso a que el espectador se sienta dentro de una fiesta atemporal donde las sucesos más insólitos tendrán lugar. Una coreografía imponente y arriesgada, actuaciones entregadas, emocionales y precisas, la banda de cinco músicos en vivo y un gran virtuosismo vocal e interpretativo hace de “La Máscara de Hierro” un espectáculo complejo e interdisciplinario; que trae la gran leyenda francesa para hablar del derecho a la identidad, el abuso de poder, de desaparecidos, de encontrados. Una historia que promete reflejarnos en nuestra memoria colectiva de un modo empático, acortando las distancias en el tiempo, encontrando vínculos humanos, vigentes, reales.

“La Máscara de Hierro” la nueva generación del musical.

EQUIPO CREATIVO

ELENCO PROTAGÓNICO:

Nicolás Pérez Costa, Luna Pérez Lening, Agustín Pérez Costa, Nacho Medina, Mercedes Lorena Benítez, Kari Hernández, Mario Angelomé, Alejandro Rattoni, Ezequiel Rojo, Clara Canale, Santiago Boiero,

ELENCO (por orden alfabético)

Agustín Morcillo, Ailén Cury, Andrea Laura, Brian David Sánchez Casafú, Caterina Carrara, Cristian Avila, Danilo Caprino, Denise Depauli, Federico Gara, Gonzalo Cabalcabué, Laura Vidal, Lucas Noda, Luciana Sevilla, Marcelo Curvale, María Victoria Luberto, Martín Alongi, Maximiliano Javier García, Mica Butnar, Mica Romano, Miguel Gómez Vicari, Nicolás Repetto, Patricio Grippo Alterio, Pedro Emanuel Vega, Soledad Depauli, Taisa Isola, Tatiana Luna, Vicky Goldstein, Victoria Picech, Sacha Bercovich, Yamila Traverso.

MÚSICOS

Mariano Levy Bass, Juan Pablo Bidegain, Antonio Maydana, Nicolás Roldán, Sebastián Uría, Nacho Medina.

FICHA TÉCNICA

Diseño de maquillaje: Sofía Nuñez.

Fotografía: Nacho Lunadei.

Diseño gráfico: Karina Hernández.

Prensa: Circular Prensa.

Maestro y entrenador de Esgrima: Roberto Pérez Ghersi.

Diseño y realización de escenografía: Simón Barrios Bravo.

Diseño de luces: Nicolás Perez Costa.

Asistente de sonido: Santiago Muñoz.

Asistente de producción: Eric Báez.

Asistentes de dirección: Leandro Silva, Ramiro Manrique, Leandro Rivera.

Diseño y realización de vestuario: Gustavo Alderete para “La polilla vestuario”.

Arreglos y orquestaciones: Nacho Medina, Juan Bidegain.

Coreografía: Nicolás Pérez Costa, Agustín Pérez Costa.

Producción ejecutiva: Katalina Nuñez.

Productor: Carlos Alfredo Márquez.

Dirección musical, coral, vocal y música original: Nacho Medina.

Libro, letra, puesta en escena y dirección general: Nicolás Pérez Costa.