*** SEPTIEMBRE 2025 ***

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Golpe a golpe, verso a verso

Las patas en las fuentes

El peronismo estaba proscripto. No podía mencionarse, siquiera pensarse. Corría el año 1965 y el poeta argentino, Leónidas Lamborghini, escribió un libro titulado El solicitante descolocado -en cuyas páginas se incluía Las patas en las fuentes-.

Una tarde muy calurosa de un 17 de octubre del año 45′, una manifestación espontánea se reunió en la Plaza de Mayo para pedir que Juan Domingo Perón sea presidente. Esto ni siquiera estaba en los planes del futuro líder carismático.

Haciendo alusión a los que aquella tarde se mojaron, desesperadamente, con agua de la fuente para refrescarse, es que Lamborghini realiza el poema que detalla la situación reinante en el país (Revolución Libertadora, 1955), el lugar que ocupaba el peronismo, entrelazando relatos relacionados con el fútbol, el tango, el trabajo y descripciones de situaciones cotidianas.

«Y yo estaba embarazada -dijo-, y me patearon el vientre y mi hijo, desde adentro, aparta furioso mis entrañas y los patea a ellos con furia».

Considero que el modo de escribir de este autor, al igual que su temática, no puede gustar o disgustar a medias. A su vez, el estilo en su escritura y su sinceridad, junto a la gran cuota de ironía, lo convirtieron en un referente del peronismo.

Es una verdadera delicia poder ver y escuchar a Osmar Nuñez (dirigido por Analía Fedra García) interpretando a El solicitante descolocado. Esta dupla es excelente, colmada de talento y amor por el teatro. Solo de esta forma es posible que nuestras lágrimas y congojas se expresen a lo largo de la función, seamos o no peronistas.

El solicitante era un hombre, que buscaba trabajo y no lo encontraba. Que cuando lo encontró no le agradaron las condiciones en que se trataba a los obreros, que encontró maneras muy ocurrentes para redactar pedidos de empleo o renuncias. Era común pero con cuestionamientos al sistema, a la sociedad y a cada persona que se cruzaba por su vida. Era como un filósofo sin serlo, pero pidiendo respuestas, constantemente. No entendía las injusticias y su mente recordaba cada una de ellas.

«Solicitud detállame, el que suscribe, práctico en desorganizar, está deseando ganarse un pan en tu establecimiento».

Quizás algunos poetas puedan refugiarse en sus palabras para decir con menos brutalidad lo que sienten y piensan, pero este no es el caso de Leónidas que no le temía a nada, que era un hombre con ideología y que no tenía grises en su mente.

Así y todo, logró encontrar la fórmula perfecta como para equilibrar tanto contenido político con vivencias propias y ajenas. Este unipersonal, basado en mayor medida en Las patas en las fuentes, halla su existencia en las calles, en lo popular, en lo más básico. Y conmueve, y lo hace sin pedir permiso. Escuchando conversaciones entre parejas que, luego, se vuelven discusiones. Observando a vendedores. Quejándose de partidos de fútbol, de sus jugadores o de sus jugadas por qué no. Citando a Tus noches, Atenas (vals interpretado por Carlos Gardel) para ilustrar la melancolía que siente por un amor que no pudo ser. Sin pedir permiso, entonces, traduce a texto todo lo que su ser se detiene a mirar y se adueña de esos diálogos que convierte en relatos ágiles y atrapantes.

Produce ruido, bronca y angustia que hayan utilizado el término de Revolución Libertadora para referirse a un grupo de militares asesinos que hacían lo que fuera para ocupar el puesto presidencial. ¿Liberarnos de qué? ¿De un mal? ¿De un presidente que había sido electo democráticamente?

El único libertador fue San Martín y si tuviera conocimiento alguno acera de esta época de la historia argentina, volvería a morir instantáneamente.

La función del 14 de junio formó parte del Festival de Poesía y Teatro en el C.C.C.

Mariela Verónica Gagliardi

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¡Radioteatro!

Los hermanos Iberra

Corría el año 1949 en Argentina, Juan Domingo Perón sancionaba una nueva Reforma Constitucional, se igualaban los derechos del hombre y la mujer ante la ley. En los cafetines de Buenos Aires se escuchaba siempre tango, la voz de Gardel se hacía eco en todas las esquinas, el lunfardo era moneda corriente.

Y en las casas, las familias argentinas desde la década del 30 hasta la del 70, se reunían frente a la radio para escuchar ese fantástico manojo de voces seductoras que contaban historias. Este es el contexto en que Los hermanos Iberra, una historia de amor y de guerra se sitúa.

El argumento de la obra cuenta la historia de dos hermanos abandonados por su madre al nacer, crecen al cuidado de unas monjas y luego son dados en adopción a dos familias antagónicas. El Zorzalito acabará en el seno de una familia aristocrática y el destino del Pardo es con una mujer de arrabales.

De adultos, el amor los enredará. La Luciana los engrupe con su belleza cuando lo cierto es que sólo quiere dinero y que su amor se lo llevará quien mejor cante en el concurso de cantores del Salón El Monserrat.

Estaban en eso cuando llegue la madre arrepentida desde Europa para reencontrarse con sus hijos, pero la tragedia ya se habría desatado. Los hermanos Iberra han llegado a las finales del concurso, en un acto de duelo final.

En escena vemos a los doce actores continuamente. Están en los estudios de Radio Nacional, los músicos en vivo son el sonido de laLos hermanos Iberra2 emisora, los locutores abriendo y cerrando bloques con las publicidades de aquel entonces y la frutilla del postre, los efectos de sonido que sirven para ayudar a imaginar la historia.

Hasta ahora contamos con los actores del radioteatro, pero tenemos por otro a los personajes de la historia ficcional que son el eje de la obra y son ellos quienes representarán la novela en vivo y en directo para el placer de los espectadores.

Las caracterizaciones epocales son claves a la hora de distinguir un período de tiempo, por eso, la investigación que han hecho los platenses para delinear los 50, es profunda y bien seleccionada. Los instrumentos antiguos encontrados para hacer los efectos sonoros le dan a la obra la sensación de que si cerramos los ojos, realmente podemos volar a la cocina de una casa de barrio por aquellos años.

Una excelente puesta en escena que capturará sin dudas a quienes vayan a ver la próxima función de Los hermanos.. los niños aprenderán historia, los adultos recordarán viejos radioteatros que seguramente hayan escuchado y los jóvenes se reirán muchísimo durante todo el espectáculo que terminará en un jocoso final donde todo es lo que no era.

Ficha técnica

Dramaturgia: Andrés Bailot, Claudio Rodrigo / Actúan: Juan Aguilera, Felix Aloe, Mane Carreira, Lilen Cheruse, Hugo Cordal, Sergio Cornicello, Edgardo Desimone, Gonzalo Frontera, Ana María Haramboure, Martin Lavernhe, Pablo Mansilla, Marisol Tur / Vestuario: Magali Salvatore / Escenografía: Laura Poletti / Peinados: Florencia Gangoiti / Maquillaje: Florencia Gangoiti / Diseño de luces: Claudio Rodrigo / Operación de luces: Fabricio Bacilotta / Fotografía: Fabricio Bacilotta, Hernan VargasVargas / Asistencia de vestuario: Florencia Gangoiti / Dirección general: Claudio Rodrigo / Esta obra se realizó los días 28 y 29 de marzo en el Teatro Auditorium de Mar del Plata.

Melisa Morini