*** SEPTIEMBRE 2025 ***

Entradas etiquetadas como ‘Herminia Jensezian’

Minientrada

La Cajita de Jaspe, de Patricia Suárez

la cajita de jaspeCon Susana Di Gerónimo

Puesta en Escena y Dirección está a cargo de Herminia Jensezian.

La nueva pieza de la prolífica Patricia Suárez aborda, entre otras cosas,  con precisas pinceladas de humor las diversas formas y marcas que toma y deja en la memoria la experiencia de la guerra y el cambio de identidad para poder sobrevivir.

La actriz Susana Di Gerónimo es la responsable de dar vida a esta mujer adulta que roba casi distraídamente, para poder borrar los olores y recuerdos de una niñez caracterizada por el miedo, el ocultamiento, el desarraigo y las necesidades materiales y afectivas.

Un episodio policial en un centro comercial funciona como el disparador para poder conocer, entre sus inverosímiles pedidos de inocencia,  los secretos de una vida, en apariencia normal,  marcada por el ocultamiento, la mentira y la inocencia.

Ficha artístico técnica

Dramaturgia: Patricia Suárez

Actúa: Susana Di Gerónimo

Asistencia de Dirección: María Laura Laspiur

Fotografía y Producción Ejecutiva: Silvina Macri

Prensa & Difusión: Simkin & Franco.

Dirección y Puesta en Escena: Herminia Jensezian

Estreno: domingo 10 de febrero  a las 19.30 hs

Funciones: domingos 19.30 hs

Teatro: Tadrón

Dirección: Niceto Vega 4802, Palermo

Entradas: $250. Estudiantes y Jubilados $180

Informes: 4777-7976

Duración: 55 minutos

Un poco de historia:

Este material fue escrito especialmente para Susana Di Gerónimo por Patricia Suárez, con la intención de llevar una temática que hoy se resignifica con las deportaciones de los refugiados. El desarraigo y la memoria. Tomando como tópicos la cultura, la identidad y el género. Temática que nos interpela como humanidad.

Con una problemática particular, profundizamos en esta pequeña historia de vida que desde un tratamiento poético y delicado, con pinceladas de humor, genera empatía.

Dice Patricia Suárez sobre “La Cajita de Jaspe”

“El unipersonal propuesto cuenta la historia de un olvido. Se trata de la historia de una sobreviviente al Holocausto, que fue escondida por una familia cristiana y que debió cambiar su nombre, su identidad para sobrevivir. De todos los males de las guerras, ocultar la identidad pareciera no ser el peor. Sin embargo, deja una marca difícil de borrar, que al no ser proclamada a viva voz, hace sentir a quien debió recurrir a ella, un traidor, un cobarde, un entregador, un ladrón. Muchas historias reales del sobreviviente hacen hincapié precisamente en este punto: ser el que no soy para salir adelante.

Aquí, una niña, instada por su papá a tomar otra identidad, se aloja con una familia polaca que cría chanchos. Apenas acabada la guerra, emigra a la Argentina, donde conservará su identidad polaca. Después de todo, los suyos ya no están y fue ese nombre polaco, de carácter casi mágico, el que la salvó de perecer. Pero la marca, el síntoma dirían los psicoanalistas, quedó, la culpa.

Pensada como una señora ya mayor que llevó adelante una vida de relativo bienestar, y practica pequeños hurtos en grandes tiendas, Elena Klimek, Sheine Lewy, cuenta su historia de infancia por primera vez. Sheine Lewy se roba un perfume porque no se puede robar el tiempo, y lo que fue, el pasado, es, siempre, y sigue siendo”.

Como criterio de puesta

Como disparador usamos el hecho de ser observados, espiados. El no espacio que habita circunstancialmente el personaje, es un cuadrilátero que le genera encierro, cercándolo y lo interpela como un panóptico del que no puede escapar. El tendido tecnológico junto al circuito cerrado de televisión hacen que el espectáculo responda a este criterio.

Así pues confinado ante el gran ojo observador se contrasta con la fragilidad del personaje. El vestuario determina su clase social y contextualizándolo en una época determinada que nos revelará parte de su historia.

 

Minientrada

«El viaje de una Lady», de Herminia Jensezian

elviaje.jpgSusana Di Geronimo, en:

“… el Viaje de una Lady”

(Versión libre de W. Shakespeare)

«El Viaje a Bahía Blanca»

de Griselda  Gambaro

PUESTA EN ESCENA Y DIRECCIÓN:

Herminia Jensezian

Sobre el espectáculo…

Un viaje que  se torna desopilante

El imprevisto desarticula y hace aparecer lo más profundo de la esencia de una Lady. Como en un juego de cajas que aparecen unas dentro  de otras, el recorrido, del que terminamos formando parte, se torna disparatado  en el aquí y ahora.

En vivo y en directo  espiemos a esta «Gran Actriz» en el mejor momento de su carrera…

Este espectáculo esta signado por el pretexto. Así como Griselda Gambaro se basa libremente en un cuento de Boris Vian como excusa para escribir ¨El viaje a Bahía Blanca¨, donde nos presenta a una encumbrada actriz en su después de escena, de la misma manera  nosotros tomamos Shakespeare para bucear en el viaje de esta Lady que por un hecho inesperado nos va a hacer viajar por su mundo, su esencia…

Ficha Artística – Técnica:

“… el viaje de una Lady”, Versión libre de “Macbeth” –  W. Shakespeare – de Susana Di Geronimo y Herminia Jensezian

“El viaje a Bahia Blanca de Griselda Gambaro

Lady/Actriz: Susana DI GERONIMO

Diseño y Realización de Vestuario: Fernando Crisci Munz

Peinado: Jeansen

Fotografías: Silvina Macri

Diseño Gráfico: Juan Cruz Wenk

Diseño de Espacio e Iluminación: Herminia Jensezian

Producción Ejecutiva y Prensa: Silvina Macri

Puesta en Escena y Dirección General: Herminia JENSEZIAN

Producción General

TADRON Teatro

Niceto Vega 4802 (Esq. Armenia)

Reservas:

4777 – 7976 – tadronteatro@hotmail.com

Por Alternativa Teatral: http://www.alternativateatral.com/obra42633-el-viaje-de-una-lady

Localidades

General: $ 180.-

Estudiantes y Jubilados: $ 150.-

Duración: 50 minutos

https://www.facebook.com/El-viaje-de-una-Lady-1711576589095572/

Minientrada

Una justificación a la culpa

Te voy a matar mama2

Después de idear varias maneras para terminar con ella, de pensar qué decirle y expresar todo su odio; piensa con el corazón.

«Te voy a matar mamá» (escrita por Eduardo Rovner y dirigida por Herminia Jensezian), se erige como una pieza teatral tragicómica, donde la mayoría del monólogo produce risas hasta conseguir un remate totalmente diferente y sorpresivo.

Quizás las teorías psicológicas puedan afirmar el deseo ferviente que tiene una hija por exterminar a su progenitora  pero, lo cierto, es que todas las mujeres no tenemos el mismo sueño.

La talentosa actriz María Viau, consigue transitar diferentes emociones utilizando varios recursos cliché como basarse en revistas de Feng Shui, disponiendo los muebles y objetos en determinado lugar y haciendo de su casa un espacio adecuado para ella, con equilibrio.

De hecho, lo más cómico es su rostro padeciendo a su madre, recordándola, quejándose de ésta y hablándole sin tenerla presente.

Como todo relato de Rovner, su tinte original e inteligente están presentes y, cada fragmento, aborda un acontecimiento importante en su vida. Esa vida trabada emocionalmente por culpa de su madre.

Qué irrisorio resulta ser que la felicidad de una persona tenga que ver, inexorablemente, con la desaparición de otra. El progreso emocional no debería vincularse a un obstáculo humano sino al hacerse cargo de la mirada que se tiene sobre la vida en general.

La sencillez suele radicar en culpar a otro para no sufrir, pero, todo, absolutamente todo, decanta en algún momento. Para ese entonces, el presente se puede encargar de secar las lágrimas y de reconciliar los malos pensamientos con el padecimiento.

No existe judío en este mundo que no sea culposo. Es uno de los principales requisitos, quizás porque otras religiones utilicen procedimientos que sirvan para liberar la maldad ejecutada.

La verdad al desnudo, pidiendo piedad, odiando al punto del estremecimiento, considerando oportuno el momento para vengarse.

Es su madre, pero eso no parece importarle demasiado. Desde que su padre murió, la vida de ella, también. No logra flaquear, hasta llegado el final en que confiesa su dolor por la pérdida. Está sola, encerrada en cuatro paredes y el rememorar la hará mantenerse en pie.

Rovner dice al final unas palabras con la sensibilidad que lo caracteriza. De hecho, no sería posible que escriba de la forma que lo hace sin el latir de su corazón. Dichas palabras se remiten a la deleitosa interpretación de Viau: “Pocas veces, uno puede decir que lo que ve es más lindo que lo que imaginó. Esta es una de ellas”

Esta es una puesta en escena que permite observar la historia desde tres ángulos diferentes. Mientras ella comunica su vida, su intimidad y torturas; los minutos pasan lentamente para la joven y, rápidamente, para los espectadores. Fugazmente, podremos conmovernos y angustiarnos con la debilidad de esta joven. Su mirada se posará sobre un punto imaginario, para nosotros, y objetivo para ella. Será quien la engendró, lo más detestado y digno para quitar del camino.

Sobre una mesa, acostada en un fiaca, caminando, tramando el momento clave para acabar con ella y parándose en un lugar clave para retomar el hilo de la obra, recordando lo más vertiginoso de su pasado y pidiendo a gritos clemencia.

¿Justicia por mano propia?

Un guión excelente, junto a un elenco perfecto, hacen de esta pieza teatral una historia que no recae en ningún momento, que mantiene la tensión de forma constante, valiéndose de una dirección impecable.

A todo esto, ¿cuál sería el enfoque de su maldita madre? ¿Qué le diría, qué le respondería y cómo se sentiría si se atreviera a tocar a la puerta?

Una segunda parte podría existir entonces, dando lugar a la otra campana, a la otra versión para así, por fin, recrear una historia completa. Mientras tanto, deberemos asumir que la verdad o su verdad es la dicha. En definitiva, el dolor es dolor, la angustia es angustia y la felicidad es felicidad. Acertada o equivocadamente, los sentimientos surgen desde adentro.

Te voy a matar mama ficha

Mariela Verónica Gagliardi

El pase de diapositivas requiere JavaScript.