*** SEPTIEMBRE 2025 ***

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Matar a un elefante, de Franco Verdoia

Cuatro amigos entrañables se encuentran a partir del súbito regreso de Amadeo; artista visual que emigró del pueblo y supo conocer la fama, pero que tras un reciente hecho artístico incomprendido, es declarado persona no grata por quienes lo vieron crecer. La trágica muerte de un elefante de circo sobrevuela la reunión y lo que en principio sería una visita breve, se prolonga a tal punto que Amadeo ve peligrar su partida. Y no hay peor pesadilla para el que se fue, que la amenaza de quedarse para siempre.
Como en Late el corazón de un perro, otra vez el pueblo y el retorno. Otra vez el corazón y lo animal, aunque ahora enlazado en un argumento que se vale de un grotesco cordobés para narrar un acontecimiento entre sublime y mundano. Y en esta vuelta no es la familia la que tira sino los amigos. Esos amigos de la infancia que alguna vez uno eligió y por quienes ¿daría la vida?
Matar a un elefante atraviesa memoria y cuerpo con el mismo cuchillo con el que se rebana un chorizo. Sale al cruce de recuerdos compartidos que se deforman según quien los evoque.
¿Dónde estabas? Pregunta Julián a su amigo Amadeo; ¿Dónde estabas cuando desapareciste?
Matar a un elefante está hecha de fernet con coca y de cuarteto. Abre el pecho al medio para dejarlo servido como ofrenda: un corazón hierve a la parrilla mientras una cavidad espera.

Agradecimientos: Saigón Bs. As./ Sebastián Vallejos/ Héctor Segura/ Eleonora Pereyra/ Karina Hepner/ Cristina Nigro/ Silvina Sabater/ Emilio Mazzuco/ Gisela Verdoia/ Gustavo Cugat (voz en off: auto circo)/ Sabrina Schulthess (voz en off: amiga) / Asesoramiento en dramaturgia: Carolina Sturla/ Carolina Alfonso.

Espectáculo comisionado por Gladis Contreras y Jorge Dubatti, resultado de la Convocatoria de Proyectos Escénicos del TNC para CABA y Gran Buenos Aires Temporada 2023-2024, con la participación en la curaduría de Alejandra Darín, Alfredo Badalamenti, Beatriz Lábatte y Agustín Serruya.

Dramaturgia: Franco Verdoia / Actúan: Gabriel Carasso, Berenice Gandullo, Julieta Lastra, Gerardo Serre, Sebastián Suñé / Diseño de vestuario: Jorge Lopez / Diseño de escenografía: Alejandro Goldstein / Realización Musical: Ian Shifres / Diseño De Iluminación: David Seldes, Matías Sendón / Asistencia artística: Débora Torres / Asistencia de iluminación: Rodolfo Eversdijk / Asistencia de dirección: Juan Doumecq, Matías López Stordeur / Producción: Patricia Baamonde, Santiago Carranza, Francisco José Patelli / Colaboración artística: Romina Chepe / Dirección: Franco Verdoia

Clasificaciones: Teatro, Presencial, Adultos

TEATRO NACIONAL CERVANTES
Libertad 815 – C.A.B.A.
Teléfonos: 4816-4224
Web: http://www.teatrocervantes.gob.ar/
Entrada: $ 3.500 – Domingo, Jueves, Viernes y Sábado – 17:30 hs – Del 04/04/2024 al 09/06/2024

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La muerte le sienta bien

Delicioso paraíso1

De repente ingresamos a una casa, inmersa en un pueblo alejado de la Capital Federal. En ella podemos ver sogas y más sogas con ropa colgando sobre ellas. La luz bastante tenue sobre la cocina -el ambiente donde se desarrolla toda la obra-; nos presenta de antemano una historia de humor negro: Delicioso paraíso.

Esta puesta en escena, dirigida por Alejandra Rubio, tiene varios condimentos: una historia familiar simple, distintos diálogos gracioso, una dosis de cruda verdad hacia la muerte y la ridiculización de los vaivenes entorno a un fallecido.

El Difunto Padre (Alejandro Álvarez), con su camisa tropical, sus tragos al tono y la cumbia bien fuerte, nos pinta de entrada una obra muy peculiar. Este viejito que nada tiene anciano, salvo los años, es el típico degeneradito (y lo digo en diminutivo porque no se ven demasiadas situaciones en las que se propase con alguna de sus hijas), que desea vivir la vida al máximo sin privarse de ningún placer.

Este padre tiene cuatro hijas: Ana (Meme Mateo), Mirna (Victoria Carambat), Marta (Paula Lemme) y Magdalena (Goly Turilli). Ellas coinciden en algo -además de en su vínculo familiar- y deciden tomar cartas en el asunto.Delicioso paraíso3

Un día como cualquier otro, sucede la tragedia o el nuevo aire de libertad: muere. Esta situación, lejos de provocarles dolor, las hace unir más fraternalmente. Pero primero tendrán que sacar varios trapitos al sol. Una vez que lo logren, recién ahí, sanarán heridas de antaño y se concederán una nueva oportunidad.

Pero, ¿cómo es el desarrollo de esta tragicomedia?

Podemos disfrutar de las conversaciones cotidianas entre Mirta y Marta, mientras Ana con cara de susto –durante toda la obra-, no hace más que escaparse físicamente, como para tapar tanto dolor ante la muerte de su papá. Pero se ha quedado sin habla, probablemente por el shock del difunto o por sentir libertad en su alma y aún no poder creerlo.

¿Y de qué charlan tanto?

Mirna de su dieta, que aún no puede cumplir por la supuesta angustia que le provocó la muerte de su progenitor. La famosa dieta de la manzana, que se basa en comer solamente esa fruta. Pero ella, consume esa fruta, pan con dulce y mate; provocando la risa de los espectadores -al ver cómo lleva a su boca cada bocado-.

Marta, por otro lado, vestida como Doña Florinda (Chavo del 8), representa a una mujer avejentada, maestra de colegio sin paciencia y que pretende que los alumnos sepan por arte de magia.

Las conversaciones desatadas entre ellas dos, nos irán sumergiendo en la historia negra para que conozcamos los pormenores de la misma. Marta intenta encaminar a su hermana Mirna, sin darse cuenta de que ella tampoco tiene los pies sobre la tierra.

Pero, cuando llega Magdalena de la ciudad, todo parece cambiar el rumbo. Delicioso paraíso2Ella, vestida con un rojo descampanante, feliz de ser
diseñadora y de viajar a distintos países; termina siendo una farsante. Aunque, de a poco, se le irá cayendo la máscara.

Y Magdalena, será la que también destape una verdad mucho más importante que la oculta en su ser: la muerte de su padre, tan repentina.

La historia recreada que le contarán sus hermanas, no es la que ella esperaba pero no hay culpa que valga ni rencor que sobreviva en Delicioso paraíso.

Una bebida con granadina y vodka es la encargada de endulzar y tranquilizar -por momentos- a estas mujeres tan alteradas. La misma bebida que tomaba su padre y que lo elevaba a un mundo ideal.

Y un último personaje que se suma es el de la Tía Dina (Maitina De Marco), con unas características extravegantes -tanto en su forma de vestir como de desenvolverse ante los demás-. La mayor parte del tiempo la tienen encerrada en la habitación, no incluyéndola en lo cotidiano. Pero ella, además de ser mayor, está un poco ida. Cada intervención que realice en la obra, hará que el público estalle en carcajadas.

Vale destacar que cada actor tiene su momento de lucirse en el escenario, permitiendo esto un equilibrio. Dicho equilibrio solo pasará por este punto ya que esta familia dará mucho que hablar.Delicioso paraíso

Pero, ¿qué pasó con el Difunto?

“Murió en su salsa” – acota Magdalena al conocer que su padre falleció mientras comía los ravioles de todos los domingos.

¿La muerte provocada, sería deliciosa?

¿El paraíso o edén, lo amparará al Ñato -tal como lo llamaban cariñosamente-, a pesar de no haber sido una buena persona?

Claro que esta obra no es para planteos profundos ni sentimentales, sino para entender que cuando llega la parca lo único que hay que hacer no es llorar sino actuar, decidir, innovar, no lamentarse.

Para eso tendrán que conseguir un cajón, para poder darle una digna sepultura. Aunque se trata de un pueblo pequeño en el que han muerto muchas personas últimamente. Entonces los cajones de frutas serán la salvación para poder improvisar un reposo al Ñato.

Pero cuando la muerte es provocada, ¿qué camino hay que tomar?

Ficha técnica Delicioso paraíso

Mariela Verónica Gagliardi