*** SEPTIEMBRE 2025 ***

Entradas etiquetadas como ‘Festival de Pirologías’

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Esta patria chica engendra traidores

San Martín vuelve34

Una obra sobre un prócer puede resultar muy aburrida o muy entretenida. En este caso, los hermanos rosarinos (Juan Manuel Arana y Maximiliano Arana), interpretan una odisea establecida entre el retorno de San Martín y lo poco que se sabe y recuerda respecto a éste.

Quien no sea amante de la historia, posiblemente vincule a este gran hombre de la patria con su caballo blanco, el cruce de los Andes y el 17 de agosto.

Esta dramaturgia (escrita por Pablo Felitti) intenta plasmar quién fue San Martín, además de construir diferentes historias que lo utilizan como figura principal en cada una de ellas.

Lo más tradicional es el acto escolar en que se cita la muerte de él, haciendo una especie de cronología sobre las batallas en que intervino, sobre su vida personal y su fundamental aporte a la independencia del país.

Un día igual a tantos otros, un chico despierta y lo ve en su dormitorio. Como caído del cielo, el propio José le ayudará a preparar un trabajo especial para la escuela. Utilizando la ironía, en esta escena y todas las que aparecerán a lo largo de la obra, se irá transmitiendo la esencia del héroe junto a su rol en la sociedad argentina.

Pareciera como si los próceres que figuran en los libros de historia, fuesen personas congeladas y devenidas en estatuas y esculturas, puestas en parques, plazas y museos; solamente para ver -junto a un cartel que indique año en que nació y murió, junto a características que se supone son fundamentales-.

Cuántas veces uno puede soñar con mantener una charla interesante junto a su ídolo. Claro que los tiempos cambiaron, demasiado, y ahora cada persona elige, por temas de libertad, a quién admirar. Da escalofríos saber que hay fanáticos hasta de grupos de cumbia. Ya no es posible comparar los siglos pasados con éste. ¿Qué han dejado los hombres actuales, qué podrá decirse de los mortales contemporáneos?

Entre las diferentes personificaciones, se encuentra una en especial que provocó la risa de todo el público presente. Se trata de una maestra, muy bien estereotipada, con rasgos que demostraban la rigidez de los discursos, el statu-quo y la censura aplicada a los alumnos, a quienes se sigue considerando como pasivos.

Queremos decir, también que, desde el departamento de matemáticas, estamos muy contentos de cargar este año con la responsabilidad de llevar adelante este acto. Ya que x tal que x no quedaba otra. Y sabemos muy bien que nos consideran a las de matemática algo -como decirlo- exactas, calculadoras, frías, casi inhumanas. Carentes de toda sensibilidad (…) Y, a continuación, los alumnos van a bailar algo muy loco. Sería como una coreo del cruce de los andes pero que está inspirado en una canción de Lazy Town (…).

Como era imposible que falte, (…) Un padre nos va a deleitar con la canción de Un caballito blanco (…). Puede ser simpática esta poesía pero muy lejos está de relacionarse con la vida de San José de San Martín.

Las batallas también se vieron representadas, junto a un gran cañón que producía explosiones con humo artificial y todo. Un trabajo impecable, reluciente, extraordinario, dentro del que se podrían mencionar un sinfín de adjetivos encantadores.

Estremece y cautiva el modo en que el director eligió retratar a este héroe y lo bien que se comprenden las secuencias, tal como si se tratara de una película documental -durante la que se suma el humor- y convierte a la historia en un tesoro para recordar y transmitir.

Dos actores que dejan absolutamente todo en “San Martín vuelve”, un director que los conduce por un camino exitoso y, un entrenamiento que seguramente habrán tenido que seguir minuciosamente como para coordinar los cambios de vestuarios constantes, las historias representadas en escena, la música en vivo que acompaña ciertos momentos de la obra y esos personajes tan bien lookeados, difíciles de no recordar.

Esta obra fue la última del Festival de Pirologías y se sintió esa adrenalina de cierre.

Escrita por: Pablo Felitti.

Actores: Juan Manuel Arana y Maximiliano Arana.

Dirección: Los Hermanos Arana.

Mariela Verónica Gagliardi

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Explorando maneras de ser feliz

Techo de cielo24

«Techo de cielo» (de la Compañía Harina Leudante) es una obra de teatro interpretada por dos clowns: Cinthia Axt y Roxana Bernaule, con la dirección de Sebastián Pomiró; dentro de la que se pueden trazar dos interpretaciones paralelamente: una, referida a la triste situación de las personas que tienen que vivir en la calle y, la otra, apuntada a lo divertido que puede resultar no tener un techo tradicional de vivienda.

Dos amigas, emprenden la «aventura» de vivir con un techo de cielo, -nada más grandioso que dejarse sorprender por la naturaleza-, intentando sonreír hasta en los momentos más duros.

Esta pieza teatral, presentada durante el Festival de Pirologías, en la vereda del Centro Cultural Espacios, lleva consigo el mensaje de que siempre es posible ver algo bueno, rescatando lo positivo por encima de lo negativo.

Cuando una lluvia se avecina, no es posible detenerla, pero sí disfrutarla, abrir el paraguas si se tiene uno o buscar un lugar más seco.

Estas dos jóvenes, eligen reírse de la vida, pintándonos sonrisas, constantemente.

Al llegar la noche, el sueño las vence pero, antes, buscan sus mantas construidas con unos hermosos papeles de diarios para abrigarse ante el frío.

Sin lugar a dudas, la comedia es el género para ellas y, juntas, van descubriendo un arcoíris imaginario, que logran transmitir al público.

Una función en la calle -colmada de pequeños, de niños y de adultos, por supuesto- haciendo de su puesta escénica una coherencia total, durante una noche preciosa en que todos disfrutamos del talento.

Como si fuera poco, todos los efectos sonoros, la musicalización y canciones; estuvieron a cargo de Gabriela Padlubne -quien con todo tipo de luthería creada fue cambiando entre un instrumento y otro a lo largo de la obra-. Este aspecto, realzó más la dramaturgia, permitiéndonos sentir cada escena más profundamente.

Llama, agradablemente, la atención, el vestuario y accesorios confeccionados artesanalmente. Ese carrito lleno de bártulos y de todo lo necesario para una estadía en la calle, sin que algo pueda importunarlas.

Inclusive, el carisma que tienen las dota de ternura e inclusive, mientras preparan la comida. Esa ternura se ve interrumpida por una confabulación climática, permitiendo que su negocio de huevos pasados por agua, pueda salir adelante. Ligado a los huevos, nacen unos pollitos que se enamoran y reproducen. Durante esa escena, lo cursi se apodera del argumento y ya el final empieza a avecinarse.

Como todo dúo de payasas, ellas no se quedaron atrás. Fueron alternando entre diálogos cómicos, otros amorosos, otros disparatados; utilizando globos con formas de animales para montar una breve historia entre éstos.

Es posible sanar al mundo, con tanto cariño, con tanta concientización y con tanto movimiento artístico desplegado a lo largo de Techo de cielo.

Compañía Harina Leudante – San Martín.

Actúan: Cinthia Axt y Roxana Bernaule.

Música: Gabriela Padlubne.

Dirección:Sebastián Pomiró.

Mariela Verónica Gagliardi

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Un último deseo: morir dignamente

Arritmia7

En un lugar alejado, con alambrado bien desprolijo, están presentes dos ancianas muy particulares. Ellas son amigas, confidentes y tienen, por sobre todas las cosas, un sentido del humor excepcional.

Dentro de lo que sería un relato íntimo, estas dos mujeres (Graciela Pérez, Stella Testa) reirán sobre todo lo que les pasa, sobre cada afección que tengan sus cuerpos desgastados y, llegarán a la conclusión, de que no recuerdan ni sus propios nombres.

La demencia senil se apoderará de sus organismos, produciéndoles una carjada tras otra, como simulando que -a pesar de la oscuridad- aún les queda una mirilla de luz. Como ejemplifica la puesta en escena, casi en penumbras, dando sensación de agobio, tristeza, pena, frustración y una súplica al más allá.

Como tomando distancia del problema puntual que las aqueja, analizarán, muy detenidamente todo, y, revisarán, los componentes químicos de sus remedios. Una vez hecho esto, reflexionarán mucho, llegando a sentir que las enfermeras no desean curarlas sino todo lo contrario.

¿Una pastilla por día o un frasco completo?

La obra de teatro “Arritmia” (del grupo de San Miguel Simbueltas, escrita por Leonel Giacometo y dirigida por Fernando Armani), intenta demostrar la ambigüedad que tiene el envejecer, y, el deseo de vivir muchos años. Como si se tratara de cosas opuestas y a la vez semejantes, estas hermosas señoras nos darán una gran lección.

Llegar a mayor siendo cuidado por una persona extraña y desconocida, no será la mejor vejez. Ni la esperada ni la soñada, solo la que, a veces, toca.

En un sinfín de palabras que se van enredando, de a poco, todos los relatos de una y otra se unirán para no desesperarse tanto. Están juntas en esto y, desde ya que, sus propósitos, no están basados en decir adiós.

Cuando un corazón late fuerte, hay que asustarse y cuando late despacio, también. Siempre el estado anímico refleja a un cuerpo que más que partes es un todo único y armonioso.

Mientras una está en silla de ruedas, la otra la cuida; como si una estuviera en condiciones de hacerse cargo de su amiga. Ambas, chifladas, ríen y lloran de felicidad y melancolía. De pena e impotencia.

¿Qué se cree una enfermera como para suministrar un medicamente que puede provocar efectos secundarios?

¿Qué importa si se pierde un anciano o dos o tres o infinitos? ¿Para qué sirven estas viejas? – dirá mucha gente.

Ana y Ana son tiernas, humanas y sensibles, incapaces de hacer daño.

Cuando una se queda dormida, la otra se asusta y en cuanto la dramaturgia avanza, todo parece tomar un rumbo determinado. No puedo asumir qué final sería el ideal para la trama pero, aún, quedo insatisfecha, con bronca. Y es que verlas allí, desoladas, me traumó. No, no estoy loca. Simplemente, siento y pienso en cada uno de esos asilos para ancianos que son más pocilgas que hogares donde puedan sentirse queridos.

Seguramente, cada una tenga su familia o al menos personas cercanas. Pero cuando llegan a determinada edad, ¿a quiénes le sirven? Hay que cuidarlas, amarlas, protegerlas y procurar darles lo mejor.

Quizás, pueda soñar con crear un lugar para abrigar tanta maldad con caricias y transmitirles que ellas y todos ellos son fundamentales en el mundo. Sin cada uno no existirían esas vivencias pasadas cargadas de tanto aprendizaje y el aire se tornariá brumoso, pesado y asfixiante.

No puedo concebir que las Anas sean el reflejo de nuestra sociedad. Me cuesta asumirlo por más que sé con certeza que es así.

Además de un Estado competente, es inminente el cambio de mentalidad.

Cuando las píldoras se terminan, los cuerpos quedan inmóviles, tiesos, duros, desmayados.

Arritmia ficha

Mariela Verónica Gagliardi

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Payaseando

Babilonia Banda Clown1

La amplia sala de A.S.I. (Amor, superación, integración) -asociación sin fines de lucro- alojó a la obra «Babilonia Banda Clown» (una creación colectiva, dirigida por Sebastián Pomiró y Cintia Axt) la cual entretuvo a grandes y chicos, durante otra de las jornadas del Festival de Pirologías.

Utilizando en primer lugar al lenguaje clownesco y, siendo acompañados por una banda de músicos, en vivo; estos artistas -muy heterogéneos entre sí- lograron entretener y dejar varios mensajes.

Se trata de una propuesta, encarada como varieté, integrada por varios sketchs que no tienen una historia en común pero sí algunos puntos relacionados como: la tolerancia, la solidaridad, el humor y el amor.

Cada cuadro tiene un principio y un fin, a la vez que sonorización. En cuanto al vestuario, cada personaje consigue diferenciarse de los demás, utilizando algo más o menos formal.

Todas las representaciones están basadas en situaciones conocidas por todos y que, por un lado causan gracias, aunque por el otro merecen un análisis por parte de los espectadores.

¿Quién no ha ido a pagar una factura y se han quedado sin sistema en el lugar, cuando estaba haciendo la cola?

Ellos están ahí, formando la fila, pero, los reclamos no tardan en llegar, al igual que la prioridad que se le debe dar a ciertas personas. Aunque existen esos días en que hay que cederle el lugar a más de una.

Una tarea de salvataje en el mar, terminará románticamente y, ver una película en el cine nunca será tan divertido como acompañarla con pochoclo y la banda sonora de Rocky -entre una de las tantas que se reproducirán-.

Son muchísimos los intérpretes en escena y, todos, tienen una simpatía arrolladora y cautivante, las cuales dan ganas de pedir que la función no termine.

Melodías pegadizas recorren pequeñas dramaturgias dentro de las que el humor se torna fundamental.

El igual se une al semejante y, el diferente, se solidariza con quien lo necesite. De esto se trata: de crear conciencia, inclusive, dentro de un festival; unificando criterios y dándole igualdad de oportunidades a quienes estén interesados en participar.

Babilonia Banda Clown

Actores: Eliana Liguiori, Sebastián Oliva, Alicia Godoy, Guillermo Otalora, Micaela Picarelli, Jimena López Gandolfo, Mariano Trovato, Rocío Gutiérrez, Emiliano Pérez, Ricardo Goldberg, Agustina Groba, Leonardo Losardo, Verónica Irrazabal, Igor Janos Alfaro, Carlos Sarramone, Rodrigo Calvo y Roxana Bernaule.

Músicos: Gabriela Padlubne, Tomás Vela, Natalia Calza, Garza Gianorio, Lula Gianorio, Morena Pedernera, Felipe Iriondo.

Dirección: Sebastián Pomiró y Cintia Axt.

Mariela Verónica Gagliardi

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