*** SEPTIEMBRE 2025 ***

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Bombón calor: Después D

después dDos amigos de la infancia se reencuentran 10 años después para ir al casamiento de un tercer amigo. En el viaje hacia su pueblo nataL, se rompe el auto viendose forzados a pasar la noche en un hotel de ruta durante una noche de tormenta. A través de una serie de cuadros desordenados la obra intentará reponer qué sucede con el deseo contenido a través del tiempo.

Bio:
Melisa Hermida nació en Buenos Aires en 1978. Formada en Andamio 90 realizó numerosos trabajos como actriz con Claudio Tolcachir entre ellos Tercer Cuerpo y Jamón del Diablo. Como directora realizó La Unica manera (de contar esta histria es con Mandarinas), Alizia, Escala de Blancos, El cielo por Asalto, Me moría de un gesto (nada eztraño) y Dinamo, esta ultima coescrita y codirigida con Claudio Tolcachir y Lautaro Perotti. Como actriz también trabajo con directores como Jorge Eiro en la obra Descenso, Agustin Mendilaharzu y Walter Jacov en la obra Capitán y con Frenando Rubio en la obra Cuando eramos chicos, esta ultima estrenada en el festival de teatro de Groningen, Holanda.
Cinthia Guerra. Actriz, directora, asistente de dirección, dramaturgista y docente en Timbre 4. Egresada de la Escuela Municipal de Arte Dramático. Estudió con Rubens Correa, Augusto Fernández, Julio Chavez, Manuel Iedvabni y con Claudio Tolcachir en Timbre 4, entre otros.
Como actriz trabajó en diferentes obras en las que se destacan: La mujer que al amor no se asoma, escrita y dirigida por jazmín Stuart, Quien sabe Marta, dirigida por Francisa Ure, Tres hermanas más acá dirigida por Manuel Iedvabni, Demasiados cortas las piernas y Vos me decis que esto no es morir, dirigidas por Diego Faturos y Hasta que cae la lluvia, dirigida por Melisa Hermida. Dirigió junto a Victoria Hladilo La sala roja y actualmente es asistente de dirección de Próximo de Claudio Tolcachir.

Ficha artístico-técnica

Dramaturgia: Melisa Hermida

Actúan: Fernando Del Gener, José Frezzini

Diseño gráfico: Jimena Celis

Asistencia de dirección: Matías Labadens

Curaduría: Monina Bonelli, Cristian Scotton

Dirección: Cinthia Guerra, Melisa Hermida

Este espectáculo forma parte del evento: Bombón Calor

Clasificaciones: Teatro, Adultos

CENTRO CULTURAL RECOLETA

Junín 1930 (mapa) – C.A.B.A. – Argentina

Teléfonos: 4803-1040

Web: http://www.centroculturalrecoleta.org

Entrada: $ 120,00 – Viernes – 19:30 hs, 20:30 hs y 21:30 hs – Del 18/01/2019 al 25/01/2019 Del 08/02/2019 al 01/03/2019

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El único miedo debería ser no desear

Demasiado cortas las piernas1

Aquí y allá, y en cualquier lugar del mundo será un tema que provoque escalofríos con tan solo mencionarse. Con intentar entender los motivos, las causas, las consecuencias, el dolor, los traumas, las secuelas, el llanto desgarrador, la desolación.

La vista gorda es el aspecto más recurrente cuando se trata de abuso. Quizás intentando subsanar con palabras aquellos momentos en que era preciso tomar una postura adulta, inmediata y de quiebre. Tal vez, haciendo primar el egoísmo, utilizando un despliegue enorme de fundamentos que ni siquiera la propia persona lograría creérselos en toda su vida.

“Demasiadas cortas las piernas” (escrita por la autora sueca Katja Brunner y dirigida por Diego Faturos) es un acercamiento a lo prohibido. Ya no se trata de un tabú tradicional sino de una postura mucho más provocativa como podría ser el goce, ese sentimiento salvaje que la protagonista -una niña de cinco años- esboza con palabras y movimientos a lo largo de la dramaturgia. Ella no es una actriz pequeña, motivo por el cual logra un efecto desgarrador ya que tiene la posibilidad de jugar con los tiempos y recorrer su pasado y presente según lo requiera su historia de vida.

Y de eso se trata: de su propia biografía que es cuestionada por un grupo de estudiantes de teatro podría decirse, que se encuentran con la víctima para desenmascarar cada momento específico y esencial. Es así como se plantean dos relatos: uno lineal y otro oscilante. Los actores se dan el lujo de cuestionarle a ella todo lo que quieran, a la vez que de exigirle que tenga en cuenta determinadas acciones, expresiones y palabras para interpretar a la pequeña.

Desde ya que madre e hija son rivales en esta historia ya que el padre no está presente, por lo tanto no tiene posibilidad de “defenderse” o replicar algo. El drama familiar encuentra su lugar en Timbre 4, teatro en que llegan propuestas como esta, de mucha calidad y envergadura social.

Una madre artificial y no por su aspecto sino por la postura que toma ante su familia y ante la vida. Si bien sabe lo que ocurre, prefiere mantener, de algún modo, a los integrantes unidos, que tirar la primera piedra y hacerse cargo de las consecuencias desatadas. Bajo este panorama el abuso sexual logra desarrollarse de forma que la manipulación paterna consigue erigirse como amor. No se trata de un padre perverso, degenerado, desequilibrado y tantas otras adjetivaciones que podrían decirse respecto a su accionar. Es un ser que tiene necesidades, ¿no? ¿Que ama, que desea?

¿Cómo puede cumplir sus deseos una niña tan chiquita -que juega con Barbies y peluches- cuando apenas consigue tener un registro de su propio cuerpo?

Y no precisamos citar siempre a Freud para determinar la división entre lo correcto e incorrecto, en quién decae la culpa ni en definir si lo sufrido durante la infancia tendrá repercusión más adelante.

Julieta Vallina se encarna en este complejo rol dentro del que nos hará pasar por tantas sensaciones posibles como se pueda en el teatro. Ese nudo en la garganta, la vista nublada de lagrimear y la continua bronca hacia algo o alguien, harán que tanto la protagonista como el resto del elenco cumplan con su investigación.

Dentro del enriedo al que la tuvo acostumbrada su papá desde el día de su nacimiento, ella lo recuerda como su amor, como aquella persona que la cuidó, que le hizo sentir tantas cosas lindas… Y, frente a estos postulados, ¿cómo condenar a este hombre?

Se trataba de una menor de edad, sí. ¿Y si hubiera sido mayor la situación habría cambiado, no habría sido juzgada?

Ni la medicina, ni los chequeos ginecológicos, ni la ceguera familiar conseguirán decir cuál es el mejor camino. Mientras no existan denuncias, ¿qué persona está en su derecho como para decidir que no pueden amarse un padre y su hija?

Los encubrimientos producen escalofríos sin lugar a dudas y la cama llena de muñecas nos sitúan en una infancia interrumpida, la misma que se encamina hacia el deseo. El mismo que un hombre no siente hacia su mujer pero sí hacia su hija.

Pareciera ser un modelo imposible de comprender, no para aceptar sino simplemente para entender y analizar.

Entre los videos en blanco y negro, las notas que suenan desde un piano en vivo y los continuos vaivenes de la pieza teatral; es posible que la mente se abra mientras el corazón llora.

Una vez juntada la escenografía, todo desenlace llega a su fin. Posiblemente el deseado masivamente aunque la palabra del ausente podría haber completado el relato tenaz de estas dos mujeres que creían vivir en mundos diferentes, en un castillo en que la princesa no encontraba a su amado príncipe sino a su Rey. La historia clásica se rompe para darle paso a lo contemporáneo, a nuevos cuestionamientos que estaban bien escondidos por temores.

Demasiado cortas las piernas ficha

Mariela Verónica Gagliardi

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