*** Abril 2019 ***

Entradas etiquetadas como ‘Ángel Mahler’

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Conejos de la galera, de Héctor Presa

Una obra que habla de los vínculos que los chicos desarrollan en su etapa de crecimiento. Su relación con sus padres (¿por qué hay cosas de grandes y cosas de chicos?) Con sus hermanos (¡eso no es tuyo, es mío…!) Con sus amigos (¿de quién sos más amigo?) Con sus vecinos (¿por qué hay gente que no piensa en los demás?) Con sus parientes (las mentiras tienen patas cortas…) Con sus miedos (¿es necesario ser valiente?) Con sus inseguridades (¿por qué no me animo a decírselo…?) Con sus límites (¿por qué tantas preguntas?) Con sus afectos (¿por qué me da vergüenza?). Pequeñas historias para un gran tema.

Elenco

Violeta: Luciana Lester / Ornela Ortiz Carlitos: Lucas Romero / Brian Goncalvez Popi: Ornela Ortiz / Ayelén Perez Deseta Betty: Valeria Acciaresi / Macarena Ferreira

Libro original de Héctor Presa

Música: Ángel Mahler, Carlos Gianni, Litto Nebbia, Diego Lozano

Banda sonora: Ángel Mahler

Coreografía: Mecha Fernández

Vestuario: Lali Lastra

Realización de vestuario: Belén Rubio

Utilería: Lelia Bamondi

Escenografía: Héctor Presa

Realización de escenografía: Claudio Provenzano

Asistente de Dirección: Ramiro Bianchi

Funciones: sábado 13/4, domingo 14/4, jueves 18/4, viernes 19/4, sábado 20/4, domingo 28/4 a las 17.15 hs. Miércoles 1/5, sábado 4/5, domingo 15/5, sábado 11/5, domingo 12/5, sábado 18/5, domingo 19/5, sábado 25/5, domingo 26/5 a las 16.15 hs.

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Humanamente diabólico

Drácula10

Ficha Drácula musicalEn el Siglo XV nació un hombre capaz de todo, de ser príncipe absolutista y de matar y aniquilar a toda persona que se le cruzara en su camino. Subiendo más de 1400 escalones se podía llegar a su castillo -construido, piedra por piedra, con un estilo bizantino-gótico-, un castillo que daba escalofríos con tan solo observarlo a lo lejos. Claro que su ubicación no fue caprichosa sino totalmente planificada para que, desde allí a lo alto y separado de cualquier otra propiedad, él (y anteriormente su abuelo) pudiera tener en la mira a toda Transilvania.

Vlad Drácula fue su nombre y, en términos genéricos, las adaptaciones en ficción lo colocan en un lugar en que es posible verlo dotado como un vampiro capaz de hipnotizar a sus víctimas, para quitarles toda su sangre y embeberse de ésta. La versión presente, de Pepe Cibrián, es capaz de dotarlo al conde de una voz privilegiada para convertir una historia dramática en canciones románticas y conmovedoras.

Conservando una estética impactante (como puede verse en el film de Francis Ford Cópola, 1992), con vestuarios épicos, y toda la ornamentación necesaria como para que todo luzca románticamente; se desarrolla un musical que dura alrededor de tres horas y en el que se disfruta del talento de un equipo excelente que trae a la vida a estos personajes temidos y temibles pero tan adorados por el público.

Juan Rodó, interpreta a Drácula, otorgándole toda la fuerza y vigor como para que el conde-vampiro sienta que la vida y la muerte son aventuras cotidianas y cada una de sus mujeres un plato a disfrutar. En esta ocasión el rol de Mina Murray lo encarna la actriz Josefina Scaglione, el de Lucy, Luna Pérez Lening y el de Jonathan Harker, Nicolás Martinelli.

La propuesta de Cibrián-Mahler se centra en un juego por el que irán desfilando los buenos y los malos, como en una tradicional historia de superhéroes. A la vez que la iluminación y efectos tanto sonoroso como lumínicos (junto a la excelente orquesta en vivo) conforman el clímax dentro del que ocurrirán las desgracias y amoríos imperantes.

En ocasión de celebrarse los 25 años, desde la puesta en escena del primer elenco de Drácula, es que puede vislumbrarse y sentirse una atmósfera profundamente conmovedora, con un dejo de melancolía y las ganas de seguir adelante por las oscuridades en busca de esa estrella de luz.

Si trasladáramos esta adaptación a la actualidad, notaríamos que el femicidio está presente en las venas de este famoso conde. En primer lugar porque todas sus víctimas son mujeres y, en segundo lugar, porque disfruta del poder que tiene hasta seducirlas y quitarles la vida. Así es como puede verse, específicamente, el burdel que frecuenta el Conde (durante el segundo acto) y su encuentro con Ninette (Eluney Zalazar). Sin lugar a dudas que el musical no incursiona en la violencia de género como argumento principal sino que tiene como finalidad reconstruir las principales características del texto escrito por Bram Stoker por el año 1897. Capturar la esencia de un hecho o historia nunca resulta fácil y estos íconos de los musicales argentinos lo han conseguido.

La pobre de Lucy, enferma de dolor, de desolación e invadida de espíritus que la circundan por las noches impidiéndole conciliar el sueño. Desesperada por su situación y la presencia del vampiro que se le aparece como espejismo cada vez que la luna se dibuja en el cielo. Intentando ocultar su zonambulismo y perdiendo todo el control sobre su ser. Sumado a su padecer, el de su gran amiga Mina que se ve privada de su amado Jonathan, sin saber de él durante un largo tiempo. Teniendo que enfrentarse al más temido para acabar con tanta tragedia y confiando en su propia bondad para decirle basta al peor demonio.

Entre canciones que cuentan el argumento de la historia, coreografías atractivas y actuaciones notables; Drácula el musical se erige como una propuesta que seguirá teniendo éxito toda la temporada.

Pudiéndose interpretar tanto al personaje de Drácula, como a quién era en verdad, indagando en hechos político-históricos o quedándose con la magia de las melodías y el arte, es que la propuesta se vuelve apta para todo público y el terror solo podrá sentirse si se indaga en profundidad siglos atrás.

Mientras tanto, las tumbas serán ocupadas con los mortales que despertarán en busca de un vaso de sangre para saciarse; hasta que las cruces y estacas logren despedirse de la inmortalidad y el dolor.

Mariela Verónica Gagliardi

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La bondad es bella

Blancanieves5
Las historias infantiles suelen ser encantadoras y atrapantes, con una trama y personajes atractivos, con buenos y malos, con príncipes y princesas, con malvadas o villanos. Pero, lo que más éxito tiene es la identificación con la vida real.

Cada relato está basado u originado en algo ya existente, adornado de cierta manera que los niños crean que se trata de un cuento fantástico del que quieren, sí o sí, formar parte.

En esta ocasión, el clásico Blancanieves y los siete enanitos (Schneewittchen), de los hermanos Grimm; tiene la particularidad de sumar un integrante más. Es así como ocho pequeñas personitas reciben en su casa del bosque a la princesa, intentando cuidar de ella en todo momento.

La historia, recreada por Héctor Presa, tiene tan solo cuatro personajes humanos en escena que se valen de sus habilidades narrativas y actorales para interpretar a la nueva reina (Brenda Alem), a Blancanieves (Luli Romano Lastra), a Pepus, el mayordomo de la reina (Guillermina Calicchio) y al príncipe (Augusto Chiappe) de una manera excepcional.

Blancanieves y los ocho enanitos es una suspicaz obra de teatro infantil, dentro del género de la comedia musical, que cumple con toda expectativa posible; dibujando la felicidad en cada rostro presente y dejando moralejas dignas de guardar en el corazón.

Existen varios aspectos a resaltar durante la obra: la originalidad en cuanto a la versión, la utilización de un lenguaje para niños que no los subestiva pero no contiene vocabulario violento, las canciones pegadizas que acompañan al hilo conductor de la historia, la presencia de un orador que a la vez interviene en la trama y la posibilidad de tomar los rasgos más interesante de la pieza artística original para representarlos en escena.

En cuanto al vestuario que se luce, pueden notarse detalles épicos y otros más contemporáneos.

Guillermina Calicchio lleva a cabo el rol de Pepe o Pepus (según como quieran mencionarlo) que vendría a ser una suerte de narrador y sirviente de la reina malvada. La fabulosa actriz, quien ya nos tiene acostumbrados a su ductilidad escénica; canta baila y se expresa llamativamente, cautivando a grandes y chicos. De hecho, considero que siempre los adultos usan de excusa a los niños para acercarse a propuestas de esta índole. La gradas del Teatro Larreta fueron el reflejo de este pensamiento, permitiendo que el calor se atenúe gracias a los jardines del lugar.

El resto del elenco también consigue un gran desempeño de principio a fin, entreteniendo demostrando cómo es posible llevarse bien sin que la envidia extermine a los terrestres.

Blancanieves no tiene la piel blanca como la nieve ni es morocha. Estos detalles estéticos no son relevantes a la hora de narrar la esencia de la historia, el enfrentamiento entre una madrastra y la hija de la reina, una rivalidad sin sentido, una disputa por la belleza que la convierte en la bruja más espantosa que pueda existir.

Envenenar a una niña, querer matarla a cualquier costo. Preguntarle a un espejo quién es la más bella y supone que un objeto le responde lo que sus oídos quieren escuchar, intentar imaginar que su hijastra desaparece de esta tierra para siempre.

La inconciencia de la nueva reina está presente a lo largo del cuento, dejándola en evidencia en todo momento; no pudiendo salirse con la suya y haciendo que el amor sane cualquier vestigio de perversidad.

Siempre, en un momento de desesperación y vulnerabilidad, va a existir una mano amiga que extienda para ayudar.

Puede notarse en esta historia y en la vida misma que no hace más que enfrentarnos con lo que más tememos para, luego, recompensarnos.

La ternura doblega a todo tipo de dolor y de odio, utilizando la sonrisa como principal medio eficaz para hacerse ver. A la vez que las caricias, ese contacto con la piel que calma a todo rufián presente, dándole la oportunidad a la historia de brillar cuando se cree todo perdido.

Blancanieves fichaMariela Verónica Gagliardi

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