*** SEPTIEMBRE 2025 ***

Entradas etiquetadas como ‘Andrés Buzzurro’

Minientrada

Operación nocturna

Operación nocturnaYacentes en los estratos del Sistema Penal Teatral Federal Sindical de la República Argentina, la muchachada Trelew 22 de agosto planea nuevamente su fuga histórica, la táctica hoy es perder el nombre y equivocar la ruta, el objetivo: desembarcar en el presente adyacente bajo nuevas identidades. Se usará como conducto de evasión el cuerpo de la mismísima. (no nos está permitido revelar su nombre pues ella sigue viva y activa en la lucha). Es una operación audaz y peligrosa, autodenominada Operativo Retorno, se realiza a espaldas del sindicato que, sospechando la maniobra, ha montado una escena de Florencio Sánchez con el fin de malograr el traspaso, «la fuga con la información», así dicen los muchachos.

Autoría: Pompeyo Audivert

Actúan: Ramiro Álvarez Peña, Fernando Arfuso, Andrés Buzzurro, Yasmina Cura, Analía Di Núbila Salerno, Milagros Fabrizio, Susana Herrero Markov, Gustavo Saborido, Adrián Túfolo, Ivana Zacharski

Vestuario: Lucía Rabey

Escenografía: Lucía Rabey

Música: Claudio Peña

Fotografía: Gabriela González

Diseño gráfico: Alejo Kolinski

Asistencia de dirección: Andrea Cabanellas, Florencia Vincentelli

Dirección: Pompeyo Audivert, Fernando Khabie

Web: https://www.facebook.com/teatroestudioelcuervo

Duración: 75 minutos

Clasificaciones: Teatro, Adultos

EL CAMARÍN DE LAS MUSAS

Mario Bravo 960 – CABA

Teléfonos: 4862-0655

Web: http://www.elcamarindelasmusas.com.ar

Entrada: $ 400,00 – Lunes – 21 hs

Entrada: $ 400,00 – Viernes – 13 hs – 13/09/2019

Minientrada

La increíble manera de contar historias

Historias para no salir de casa1

No siempre es posible salir a la vida de una forma espontánea o, al menos, siendo valorado o apreciado por el entorno. Existe un cautiverio auto impuesto por miedos, temores o la falta de valor para afrontar situaciones.

De más está decir que no hay que ser un súperhéroe para moverse rutinariamente, aunque muchos puedan sentirse desplazados por no tener personalidades interesantes.

En lo personal, me atraen mucho las pequeñas historias al modo de microrrelatos. Como si una obra durara de una manera diferente al tiempo narrado por las agujas de un reloj o de ese tic tac insoportablemente tedioso.

La dramaturgia titulada como Historias para no salir de casa incluye tres historias simultaneas (dirigidas por tres artistas diferentes) que se vinculan con un personaje determinado -el cual está ausente pero vivo-.

Si bien el título podría interpretarse y relacionarse con relatos que impiden cruzar la puerta de calle, el sentido no es tal sino la oportunidad de crear desde el encierro. Un encierro que no tiene por qué ser tal pero que, de alguna forma, es lo más cómodo para algunos de los personajes.

Como si se tratara de un triángulo, cada vértice está ocupado por una familia distinta que tiene problemas puntuales, temas sin resolver y un gran desconcierto por la vida. Se puede ver a dos hermanas adolescentes desconsoladas por su madre ausente quien las desplaza sin ninguna culpa; una madre grande con su hijo sin más problema que el de no hacer nada, dejando que el tiempo transcurra sin remedio; y un matrimonio joven con intereses opuestos y sin demasiado futuro junto.

Al observar la puesta en escena, resalta la simultaneidad. Esto quiere decir que mientras las luces iluminan un sector, las demás historias no se oscurecen sino que continúan interpretándose corporalmente. Así, el espectador, tiene la posibilidad de construir su propia historia recorriendo aquellos momentos que más le impacten.

El encierro y las cuatro paredes les sirven de protección, claro que una protección o seguridad falsa pero convertida por los temores como la única posibilidad de no sufrir más de la cuenta.

Si la madre dejara de recibir las fabulas de su hizo, si las hermanas dejaran de enfrentarse por pensar diferente y si la pareja respetara lo que el otro quiere; las tres historias tomarían otros rumbos. El camino del afuera en que tendrían que cruzarse con el linyera que miran, en todo momento, por la ventana. Aquel hombre juzgado, representado en sus imaginaciones como un ser configurado fantasiosamente y como, en definitiva, el único que evidentemente vive como se le antoja.

Pero si la palabra se silenciara, la incertidumbre cubriría esos espacios -cubiertos con información irrelevante-. Nuestra cultura es tan opuesta a la oriental, tan apoyada en la dialéctica, en la filosofía, en buscar justificaciones como si todo tuviera que tener un por qué.

Cabría preguntarles a estos seis personajes por qué no pueden dejar de hablar y de comunicarse así, por qué no optan por otro tipo de lenguaje o método.

La madre necesita un mundo mágico para sentir que su vida vale, el esposo precisa vincularse con el linyera para construir su propio mundo interno y no evolucionar, y la hermana más chica necesita una sometida para aumentar su autoestima inexistente.

Y todo finaliza cuando el hombre en cuestión determina su importancia en la vida de estos seres tan particulares y poco conectados con sí mismos.

ficha Historias para no salir de casa

Mariela Verónica Gagliardi