*** SEPTIEMBRE 2025 ***

Entradas etiquetadas como ‘Alfredo Castellani’

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Una magnífica desolación

Una magnífica desolaciónDirección: Santiago Doria.

Elenco: Patricia Echegoyen, Alfredo Castellani y Patricio Paz.

Una comedia que transcurre en el año 1969 … el hombre va a pisar la luna por primera vez … y este es el mayor sueño de Norberto. El está dispuesto a dar todo por lo que piensa y siente, hasta a un hijo.

De manera inteligente el texto de Dalmaroni juega con las expectativas e ideales de un matrimonio de clase media de Barracas – cuando no sucede aquello que esperan de un hijo que los «confirme» a ellos – a partir de lo que se supone este debe traerles como trofeo. A partir de allí se suscitan una serie de incidentes que van de lo picaresco y absurdo a lo dramático. Y esta historia es el pretexto para que nos lleven del alunizaje de la Expedición Apollo XI, a Kennedy, Nixon, Marilyn Monroe y su “ex esposo” escritor Arthur Miller, el regreso de Perón, Ongania, Rattin, y tantos personajes emblemáticos de los ’60.

Una obra cuestionadora que ofrece mucho más que lo que muestra.

Autoría: Daniel Dalmaroni

Actúan: Alfredo Castellani, Patricia Echegoyen, Patricio Paz

Vestuario: Silvia Bonel, Daniel Feijóo

Escenografía: Silvia Bonel, Daniel Feijóo

Iluminación: Silvia Bonel, Daniel Feijóo

Diseño de luces: Roberto Traferri

Música original: Santiago Rosso

Fotografía: Fernando Lendoiro

Diseño gráfico: Fernando Lendoiro

Asistencia de dirección: Miguel Kot

Prensa: Haydeé Marocchi

Producción ejecutiva: Rosalía Celentano

Dirección: Santiago Doria

Clasificaciones: Teatro, Adultos

EL TINGLADO TEATRO

Mario Bravo 948 – CABA

Reservas: 4863-1188

Web: http://www.teatroeltinglado.com.ar

Entrada: $ 450,00 / $ 350,00 – Lunes – 20 hs

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Las estrellas celosas los mirarán pasar

La novia de Gardel10

(…) Me falta algo y ese algo sos vos, queridita Isabel. Pero no importa: pronto llegaré y será para no separarme más (…).

Solo un enamorado puede dar su corazón, extrañar, anhelar estar junto a ella y prometerle un futuro. Quién podría afirmar que si no hubiera existido el accidente sus vidas permanecerían juntas. Todo es tan incierto, incluso hasta su fecha de nacimiento, cada una de sus amantes y cuál era su verdad. No la que los medios transmitían sino la suya, aquella que le brotaba desde lo más profundo de su ser y que solamente él podría esclarecer.

Un corazón puede ser muy grande o muy pequeño. Puede alojar a un solo amor o a varios a la vez.

Carlos Romualdo Gardés, más conocido como Carlos Gardel y apodado el Zorzal o el morocho del Abasto; eligió la segunda opción. En realidad, los artistas, solían tener amoríos por doquier sin por ello dejar de amar a una en especial.

“La novia de Gardel” (escrita por Ana María Cores, Marisé Monteiro y Pablo Mascareño; dirigida por Valeria Ambrosio) retrata a una italiana que migró a Buenos Aires y, allí, conoció a su cantor, aquel que la embelesó por completo.

Con una escenografía muy bonita, proyecciones audiovisuales y detalles ornamentales; la historia avanza y retroce como lo precise.

Si bien el musical muestra a la joven (Ana María Cores) como una muchacha sumisa e idealista, existen rumores que cuentan otras versiones totalmente diferentes.

De cualquier modo, esta puesta en escena tiene como propósito homenajear a Gardel -quien murió hace ochenta años-, haciendo sonar aquellos tangos más conocidos, popularmente hablando, y que le valieron la fama. Algunos de ellos son: «El día que me quieras», «El corso», «Volver», «Milonga sentimental» y «La canción de Buenos Aires».

Más allá del dúo vocal, considero que es digna de destacar la elección de canciones que, en conjunto, se encargan de narrar el romanticismo de Carlos Gardel, sus viajes, cada gira, la fama, la desolación y el desarraigo constante que sufría. De esta manera existen dos posibilidades al interpretar la obra: una sonora y, la otra, dialogada. Creo que si se quitaran las conversaciones, el sentido de la historia se comprendería a la perfección; pero, de eliminarse las canciones ya la esencia de Gardel moriría junto a él.

Con respecto a la relación entre él y su amada, ella se llamaba Isabel del Valle. La diferencia de edad era notoria entre ambos ya que con tan solo catorce años se había enamorado del codiciado tanguero quien la doblaba en edad. Este aspecto no se ve reflejado en la obra ya que ocurre lo opuesto: ella es más grande que él.

Como una pieza de baile perfecta, comienza y termina con la misma escena, aquella que sacudió y sacudirá durante la función a todos -tan desgarradora como fugaz-.

La juventud lo marcó, lo proveyó de tanto entusiasmo que le permitió soñar y avanzar. Habiendo sorteado todo tipo de obstáculos, se encaminó a cuanta gira se le presentó, siéndole fiel a su corazón aunque no a su biología.

Su destino lo enfrentó, dejando atónita a su principal mujer, con quien deseaba casarse algún día.

La voz de Gardel (interpretada por Mariano Depiaggi), su voz con esa tonalidad casi imposible de imitar no puede vibrarse en escena y es que las copias no sirven de mucho. Mariano logra capturar su imagen, modismos y esa frescura que lo hizo brillar por siempre. Esto es más interesante que encontrar a un cuasi Zorzal.

Ese zorzalito a quien Isabel hablaba día y noche, a quien le cuestionaba, junto a quien lloraba y de quien aprendía a cantar los más bellos versos.

El Teatro Regio le permitió a la historia del tango, vivenciar momentos de la intimidad de esta pareja. No interesa qué fue verdad y qué mentira. No nos corresponde juzgar si se trató de amor por conveniencia, si fue una pantalla o si realmente se amaban con locura.

Mientras Isabel cose y plancha, los años 30’ parecen establecerse en escena, desde la vestimenta hasta el léxico utilizado. Desde los movimientos de sus cuerpos hasta las palabras esbozadas por sus bocas.

Volver es lo que no pudo y quizás fue lo único que salvó a su mujer del escándalo público, de las conjeturas, de las charlas sobre infidelidad. Tal vez, las palabras y los versos fueron el romance idílico entre ellos. Cada carta y documento podrán hablar a favor o en contra de ella, ensalzando siempre la figura de uno de los más grandes y venerados del reino arrabalero.

La novia de Gardel ficha

Mariela Verónica Gagliardi