Guitarra y composición: Leandro Cacioni
Bajo: Claudio Solino
Percusión: Lucas Helguero
Invitados:
Clarinete en Choro #1: Emiliano Álvarez
Voz en Chanson para Toninho: Daniela Horovitz
Flauta y Piano en Casinos de Chincha, Flauta en Chanson para Toninho: Andrés García Strauss.
Cuica en Canto de Ossanha: Alexis Spector.
Cuando uno está por viajar, muchas veces, le pregunta a sus conocidos cómo es un lugar determinado, qué salidas o aventuras se pueden emprender y dónde hospedarse. Pero qué mejor una trama de música que nos haga vivenciar distintos lugares y, nosotros mismos, escoger aquel que nos llame más la atención.
“Valsero”, es un vals diferente que nos remite a paisajes del norte, a un incesante andar, alegre, con pausas precisas, con matices de cuerdas. Este tema sirve de introducción al disco “Sudamericano”, a partir del cual sentirán distintos tipos de emociones.
“Choro #1”, nos trae consigo un dúo de guitarras, acompañadas por vientos, que transmiten un paseo tranquilo, rítmico, para disfrutar y cambiar los aires… hasta que la melodía se agiliza y cambia rotundamente.
“Casinos de chincha”, representa los sonidos más tradicionales del centro-sur de Perú, con mucha energía, percusión, guitarras y cajas.
“Domingos en Potosí”, transmite serenidad en el país de Bolivia, paz, armonía. Una mágica templanza que nos invita a respirar y a conectarnos con nuestro interior.
“Cinco miles”, es una transición hacia un sitio misterioso, con interrogantes, con un algo que interesa descubrir, como si fuese un tesoro -no material-.
“Samba triste – Canto de Ossanha”, dos canciones en una, en las que se mimetiza la melancolía con lo sagrado. Ossanha es una divinidad que representa a las plantas medicinales y litúrgicas.
“Chanson para toninho”, tararea una melodía que equilibra lo vocal con lo melódico, como una especie de entrada al tema siguiente: “Landocinho”, el cual nos remite a un paisaje campestre, soleado, con caballos galopando.
“Batida diferente”, es una fusión de ritmos más jazzeros con folcklore. De esto resulta una música distinta, como lo es todo este disco en su totalidad.
“Samambaia”, se despide como de un viaje hermoso, de a poquito, lenta pero enérgicamente, hasta apagarse para volver a sonar.

Escrito
en septiembre 5, 2012