*** SEPTIEMBRE 2025 ***

DOMINGOS 21:00 hs.

GATOPARDISMO
Escrita por Helena Nesis – Dirigida por Belén Sosa
 
 
Teatro El Espión, Sarandí 766
Reservas al 49436516
«UNA OBRA PARA TODO PUBLICO, ESPECIALMENTE PARA ADOLESCENTES»
Actúan: Braian Graziuso, Antonella Ferretti, Zaira Godirio, Fabian Iorlano, Marilyn Petito, Rodrigo Serra, Camila Soledad Garcia.
 
Asistente: Natali Acosta –

 

Escenografía y Vestuario: Juan Herrera Prado y Belén Messina – Diseño de iluminacion: Victor Olivera – Musica original : Matias Villaruel – Autora: Helena Nesis – Dirección: Belén Sosa
 
 
 
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Síntesis argumental:

“El autoritarismo y la juventud rebelada”

Seis estudiantes deberán pasar un sábado entero en la escuela como castigo por su mala conducta. La “justicia escolar” caerá sobre ellos para normalizarlos, para que vuelva el orden. El objetivo de los maestros, la autoridad, será que aprendan buenos modales.
Apuntados como pequeños criminales del aula, deberán soportar el castigo. ¿La tarea? que redacten en una nota cuál sería la conducta adecuada que de ellos se espera adentro de la escuela.
Estarán acompañados y vigilados por la directora, que aparecerá y desaparecerá de la escena.
Son seis y bien diferentes. El uniforme no pudo igualarlos ni domesticarlos. Sin embargo, la fuerza de esas diferencias logrará unirlos en el único aprendizaje real por el que transitarán en el aula: el de la tolerancia.
Encontrarán su identidad y decidirán defenderla dejando atrás prejuicios sobre el otro y sobre sí mismos. Surgirán lazos de solidaridad, amor y unión, hacia la construcción de un lugar común.
Desde la obra, se abren dos lecturas: la de la autoridad convertida en autoritarismo, y la de la juventud rebelada, irreverente.

Análisis del título (Gatopardismo):
“Que algo cambie para que nada cambie”

A los que delinquen se los apresa en cárceles para que «cambien y mejoren», sin embargo salen peores.
A los locos se los margina en hospicios para «curarlos» y que no alteren el orden social.
En el caso de los estudiantes rebeldes, ocurre algo similar: se los excluye castigándolos para que «cambien, reflexionen sobre sus errores y aprendan» y sólo se logra que se potencien sus resentimientos, que se conviertan en repetidores o que directamente queden excluídos de la escolaridad media.
Gatopardismo, en el lenguaje de la política significa “Que algo cambie para que nada cambie”. La docente NO quiere que mejoren sus alumnos, los prefiere estigmatizados, resistentes y excluídos.
Sin embargo estos seis jovencitos logran crear un nuevo constructo social, una nueva relación a través de su propio encuentro con nuevos y creativos lazos, además de auténticos roles sociales. Tal vez no tan ajustados ni útiles para el mercado.

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